¡Buenas, buenas!

A que no esperaban esta actualización (?) 7u7 Bueno, había dicho que ya estaba terminada la historia así que las cosas serian mas seguida xD

Sin mas que decir, espero que lo disfruten de los milagros que ocurrió en este fic.

Comentarios:

Melgamonster: Kagura sabe como hacer que Sougo la toque 7u7 Aquí veras que Sougo no es tan puro (?) xDD También se vera la situación que hay entre la familia de Sougo y el compromiso de este.

beautifly92: Me alegra que le guste.

Ebano Wigram: Ya resolví tu curiosidad aunque termine metida en otro compromiso (?) xDDD Esta Kagura sabe lo que desea, aunque sabes el porque a Sougo le cuesta tanto ir hacía su chaina. La escena final fue lo mas hermoso de todo (?) Espero que disfrutes de este también x'3

Los derechos de Gintama le pertenece al gorila Sorachi.


Compromiso.


Sougo estaba en la oficina de su padre, estudiando un nuevo método para contrarrestar alguna enfermedad pulmonar. Parecía estar muy concentrado en aprender más para mejorar su trabajo, pero su mente no podía dejar de lado lo que había pasado hace 2 días con la hija de lo Yato y ex compañera de juego. Sus manos aun sentían la sensación de aquella suave piel, ni que decir de ese leve gemido que había soltado por el roce que hizo a sus pezones sin querer.

Se tapó la cara con sus dos manos al sentir como su cuerpo reaccionaba a esos recuerdos.

¿Cuándo fue que había cambiado tanto su relación con esa chiquilla? ¿Por qué debía ser precisamente ella su paciente más habitual? Ni siquiera su madre que era de delicada salud pedía tanta revisión como lo hacía Kagura.

Aun recordaba cómo fue la primera vez que tuvo de revisar a la bermellón de ojos azulados, como ella había hecho un berrinche para que no usara aquella nueva máquina hecha por el medico Laënec* para revisar sus pulmones y corazón, a pesar de estar completamente enferma y postrada en la cama como si estuviera a punto de ir al más allá; usando como excusa que no quería marca en su piel por ese artefacto. Fue la primera vez que se deleitó con la suavidad de su piel, algo que en su infancia había ignorado completamente hasta en ese momento. Como aquel simple toque había despertado los deseos más primitivos que tenía por ella, haciendo que sus fantasías en que los dos eran protagonista fueran más fuertes que antes.

Si antes la amaba de una forma inocente cuando se fue a estudiar, ahora se involucraba ese deseo que tenía. De convertirse en el único hombre que pudiera estar con ella en la intimidad.

Un golpe en la puerta lo saco de sus pensamientos.

— ¡Pasen! - se acomodó, haciendo parecer que estaba metido en el estudio el nuevo método.

— Sougo te traje un poco de té y galletas para que acompañe con tu estudio - soltó la nueva llegada, una mujer parecida al castaño aunque su aura le hacía parecer como si fuera un ángel.

Sougo de inmediato dejo que sus ojos se desviara de esos papeles para observar a su querida hermana mayor, sintiéndose algo culpable por estar concentrado en su trabajo y no aprovechar el tiempo para estar a su lado ahora que estaba en la casa. Desde que se fue a estudiar para regresar como un doctor y el matrimonio de su hermana con el joven heredero de la casa Hijikata, sus tiempos compartidos se disminuyó consideradamente.

— Hermana, perdón por hacer que traigas el té - acomodo mejor los papeles para evitar algún derrame con el té que su hermana ponía en la mesa.

— Descuida Sougo, sé que estás haciendo lo mejor para tu trabajo y ayudar a los demás - Soltó con calidez, sintiéndose conmovida por el comportamiento de su hermano menor —. Además, también sé que esta es la única forma que tienes para descansar de que nuestro padre te presione y te exija responder ese compromiso que tienes con la hija de los Sakurako.

No pudo evitar soltar un bufido al recordar su gran problema, si tan solo no lo hubieran prometido en esos 4 años en que estuvo estudiando… solo tal vez ahora estaría casado con la verdadera mujer que reinaba en su mente y corazón en estos momentos.

— Quieren que fije la fecha de la boda…

— Pero tú no quieres fijarla, ni tampoco casarte con ella - Mitsuba termino de completar con la frase de su hermano. Sabiendo perfectamente a quien amaba su pequeño hermano, por algo era la cómplice en sus intentos de arruinar esa unión — Si tan solo hubiera estado aquí en ese momento, hubiera hecho todo lo posible para evitar este compromiso.

— No es tu culpa hermana. Ninguno estábamos en la casa cuando se decidió tal trato, aunque gracias a ti pude tener el voz sobre la fecha de matrimonio y por eso nuestro padre me presiona tanto - volvió a suspirar. Le daba un mal sabor en boca el saber que seguía en ese compromiso obligatorio —. Aunque lo peor fue saber que esa chica había convencido a su familia para que le cumpliera su capricho y así, tenerme como su prometido. Aunque también esta tan cegada en si misma que no ve como me niego a la boda todo hasta lograr encontrar una forma de romper el compromiso de forma definitiva.

— Aunque me duela admitirlo… nuestro padre esta cegado en obtener fama entre los médicos, y saber que alguien le apoyaría en sus investigaciones con solo hacer que tú te cases con su hija; lo vio como una gran oportunidad - Mitsuba no podía evitar sentirse decepcionada por su padre, recordando que estuvo a punto de pasarle aquello si no fuera por la llegada de su esposo Toshiro y la salvo de un matrimonio sin amor — ¿Por qué no le pides a Kagura que te ayude? De seguro ella estaría encantada en fingir ser tu amante.

Una sonrisa llena de dulzura apareció en el rostro de Mitsuba al ver a su hermano sonrojado.

Aunque los motivos de ese sonrojo era muy diferentes a lo que Mitsuba pensaba inocentemente.

— No quiero involucrarla, tampoco quiero que ella piense que la estoy utilizando para liberarme de un matrimonio. Cuando sea mi pareja y mi amante, será porque ya no estoy atado de nadie y sin ningún motivo que pueda malinterpretar; solo espero que la señora Yato mantenga su palabra - dijo con firmeza, recordando aquella promesa que había hecho antes con la madre de la mujer que amaba después de enterarse de su prometido.

No quería que la bermellón estuviera en medio de un escándalo por su culpa.

Kagura estaba frustrada, no podía dejar de pensar en aquellos roces que había sucedido hace más de 5 días. Como su mente en la soledad la traicionaba al recordar esas miradas de necesidad que le había obtenido de su amado.

¿Cuándo fue que sus inocentes sentimientos por su ex compañero de juego habían cambiado? Aun recordaba cómo solo añoraba el día en que un simple beso bastaba. Pero desde que había descubierto las novelas eróticas que su primo Gintoki guardaba en alguna parte de su mansión, y desde que su curiosidad hizo que el castaño la tocara cuando volvió como un doctor en práctica; impidiendo que usara aquel nuevo artefacto con ella. Todo había cambiado dentro de ella.

Se había estremecido en su espalda cuando había suceso aquello, sentir su fuerte mano tocándola mientras revisaba el pulso de su corazón provoco por primera vez aquella inquietud debajo de su vientre.

Se rio un poco al recordar cómo después, avergonzada y pudorosa quiso no verlo por un buen tiempo. Sorprendida por su osadía en ese tiempo.

Decidió dejar vagar por sus recuerdos y concentrarse en la lectura de la novela que tenía en su mano, para no sentirse más frustrada de lo que ya estaba. Le parecía aburrida la clásica historia de romance que la novela le entregaba, a comparación a las historias eróticas que estaban guardados en su cuarto. Solo lo leía por ser un libro que su querida madre le había regalado en su día de cumpleaños. Además, debía aprovechar la tranquilidad que tenía ya que su hermano fue a visitar a su prometida y su padre estaba en la empresa familiar

No obstante, un bullicio había interrumpido el silencio y del lugar.

Kagura se levantó de su lugar preferido para leer y fue a investigar qué es lo que sucedía para que hubiera tanto escándalo que hasta ella podía escucharlo. Teniendo aun el libro en su mano.

— ¡¿POR QUÉ?! ¡NADIE PUEDE SER UN MEJOR MARIDO PARA SU HIJA QUE YO! Incluso nuestra unión puede servir para su negocio, así que no entiendo su rechazo a mi propuesta - reclamaba un señor de alrededor de los 30 años, era un viudo que desde el momento en que vio a Kagura en su presentación a la sociedad quedo atraído por la belleza que compartía con su madre. Por eso no podía aceptar un no como respuesta y forcejeaba contra los guardias de la mansión para que lo soltara.

Olvidándose de la educación que tanto pregonaba tener.

— Se lo dijimos hace unos días atrás: No vamos a usar nuestra hija como objeto de negocio y no necesitamos su ayuda para prosperar, los hemos hecho perfectamente sin tener su ayuda - a pesar de su apariencia calmada. Kouka estaba bastante molestia con el escándalo y terquedad del señor, cosa que en su voz se notaba bastante.

— ¿Qué sucede madre? - pregunto la nueva llegada a la escena.

Kagura no pudo evitar mirar con fastidio al señor cuando se acercó a su madre, reconociendo inmediatamente con los sucesos de hace 7 días atrás. Hasta asco sintió al ver como ese hombre la miraba con lujuria en sus ojos.

Solo había una persona a la que permitía verla de esa forma.

— Muy buenos días señorita Kagura, es un gusto verla con su deslumbrante belleza - soltó descarado el señor mientras hacía una reverencia, siguiendo una vez ese protocolo. Pensando que con ese simple gesto tendría una oportunidad con ella — ¿Le gustaría pasear por ahí? Para hablar y conocernos mejor.

¿Acaso la creía tan ilusa para caer en esas palabras? ¿tan idiota era para pedirle esa descarada petición delante de su querida madre? Kagura no pudo aguantar y sin dudarlo se acercó al señor, para luego golpearle la cabeza con el libro que aun sostenía.

Golpe que fueron repitiéndose varias veces, liberando todo su enojo y desagrado que tenía hacia ese hombre, como también liberar su molestia y frustración de que el castaño no hiciera un movimiento para tenerla como mujer.


Nueva máquina hecha por el medico Laënec: Se esta hablando del estetoscopio. Que fue hecho en 1816 por el medico francés Rene Laënec, quien le daba vergüenza usar el método que se usaba en esa época con un mujer (esa misma que uso Sougo en el capitulo anterior).