CAPITULO 2 CONQUISTANDO EL CORAZON

A veces basta una mirada, una sonrisa, un simple hola, para poder darte cuenta que tu corazón puede vibrar a mil por hora cuando aquella persona especial es la correcta o es la persona que realmente deseas tener a tu lado…no sabemos si será por siempre, si será un día, dos, semanas o tal vez meses u años, pero solos abemos que es la persona que deseamos tener a nuestro lado porque provoca que realmente estemos felices y sentir que realmente es el amor de nuestra vida….

Una mirada es una llama ardiente en mi corazón,

Latiendo en espera de la siguiente mirada,

Una sonrisa provocadora que haga llenar nuestro pecho de felicidad,

Sonrisa que deseamos tener por el resto de nuestros días en nuestra mente,

Aquel angelical rostro que nos mira con pasión, que nos observa con ternura

Aquel que es el único que provoca la dulzura de nuestro ser florecer,

Es la persona que no deberíamos dejar marchitar nunca…

S.S.


Aquella noche iríamos al cine Mina y Yaten, a quien esperaríamos en la entrada, cuando lo vimos llegar, no venía solo, venía con una persona y no solo eso, venía con…Darien.

-¿Qué…hace el aquí? –Susurre a mi amiga pero ella solo sonrió con malicia y me guiño un ojo.

-¿Recuerdas a Darien Chiba? –Dijo en voz alta, provocando mi sonrojo pero salude a Darien con cortesía quien me miraba intensamente, como siempre.

-¿Listas para ingresar? –Pregunto Yaten impaciente

-Por supuesto, guapo –Susurro Mina quien se le pego a su novio e ingresaron, yo me quede nerviosamente con Darien quien me sonrió dulcemente para después caminar a mi lado lentamente hacia el interior del lugar.

La película fue relativamente buena y todo marcho tranquilamente, bueno eso parecía, Mina estaba con Yaten besándose apasionadamente, yo me senté lo más alejada de Darien y no realmente porque el joven no me gustara, simplemente porque no lo conocía, pero el después de un rato se fue a sentar a mi lado y compartimos unas miradas realmente ardientes que provocaban que mi corazón brincara en fuego ardiente de felicidad y a la vez de temor por quemarse.

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Después de la película caminamos todos juntos al automóvil de Yaten donde Mina subió rápidamente, Darien se acercó a mí y me susurro suavemente provocando mil descargas eléctricas en todo mi ser.

-¿Caminamos juntos?

Le mire, el me miraba dulcemente y con una linda media sonrisa provocando mi corazón saltar.

-¿Vienen?

Yo solo asentí levemente con mi cabeza a Darien que no necesito más, ambos sonreímos.

-Caminaremos –Dijo Darien sonriéndole a nuestros amigos

-¿Ya se están enamorando? –Pregunto burlón Yaten

Me acerque rápidamente a Mina para despedirme y después comenzamos la caminata Darien y yo hacia mi casa.

-¿Qué es lo que te gusta hacer, Serena?

Su pregunta fue algo imprevista para mí, que venía pensando en lo hermoso que era la noche en aquel momento, pues se veía un cielo nocturno esplendido.

-Me gusta casi de todo, escucho música, leer, estudio mucho pues mis padres quieren que sea como mi padre –Susurre sin darme cuenta –Estudio todo el día y por eso ahora estoy feliz, porque me siento con más tiempo, libre y no tengo tantas clases.

-¿Clases?

-Si…tengo clases en casa de danza, historia, matemáticas, de…

-¿Solo porque tus padres quieren?

Le mire un poco molesta pero le respondí –No…bueno…ellos solo quieren lo mejor para mi

-Si claro –Dijo aquel joven quien me miraba burlonamente –Pero… ¿Qué te gusta hacer a ti? Algo que no decidan tus padres o ¿Ellos deciden todo?

-No…no todo –Dije ahora si realmente

-¿A no?

-No

-Bien

Darien sonrió mientras miraba los semáforos cambiar -¿Te atreves?

-¿Qué?

Darien no me dijo más y se puso en el suelo literalmente para mirar las luces de los semáforos, solo le mire.

-¿Qué ocurre?

-Eso…es peligroso

-Por supuesto que no…mi papa y yo siempre venimos a ver cambiar las luces –Murmuro

-¡¿Puedes levantarte?! Me estas poniendo de nervios

-Ese es tu problema

-¿Disculpa?

-Piensas demasiado las cosas, en vez de hacer lo que quieras

Quede un momento pensando en ello e imaginando que estaba poniéndome a prueba y no me ganaría –Bien

Me acosté junto a él para mirar las luces, ambos nos sonreímos y entonces recordé algo que me gustaba hacer –Escribir

-¿Qué?

-Me gusta escribir…o pintar son mis dos pasatiempos favoritos –Susurre suavemente –Lo hago siempre que tengo tiempo

El solo me sonrió dulcemente sin poderme decir nada pues en aquel momento paso un automóvil pitándonos.

-¡Aaaah!

-¡Corre!

Al llegar a la acera el dueño del automóvil nos gritó -¡Idiotas!

Pero en aquel momento ya no importo más, comencé a reírme como nunca… -¿Qué te sucede?

No podía hablar

-¿Estas bien? –Decía tratando de no reír también

-Si…eso…eso fue muy divertido –Dije recuperando el aliento

Él sonrió aún más -¿Bailarías conmigo?

-Claro –Susurre aun sonriendo – ¿Ahora? –Pregunte al verme conducida por él.

-Por supuesto –Volvimos a bajar de la acera

-Pero no hay música

-La haremos nosotros

Comenzó a tararear una melodía conocida, realmente me sorprendió por la melodía que decidió comenzar a tararear, pues era una de mis favoritas aunque realmente no lo hacía tan bien.

-Eres pésimo –Susurre divertida

-Lo sé –Dijo bajando la mirada avergonzado

–Pero me gusta esa canción

Ambos nos miramos dulcemente mientras sentía su mano sobre mi cintura, mientras sentíamos nuestros corazones latir fuertemente dentro de nuestros pechos, su respiración agitada y nerviosa, cayendo sobre mi piel provocando que esta se erizara, nuestros pasos que pronto se convirtieron como si ambos flotáramos en un universo alterno donde solo existiéramos él y yo…

Lentamente y con el corazón a mil, él se acercó a mí, provocando un deseo desenfrenado que no sabía que yo tenía, despertaba en mi sensaciones placenteras y que nunca imagine sentir, sus labios casi rosaban mis labios, mi mirada aún estaba clavada en sus ojos azules, quienes me miraban con dulzura, mis zafiros también le miraban intensamente aquello era totalmente nuevo y diferente para mí, tomo de mi nuca mi cabello que lo llevaba suelto, halándome entonces hacia el de manera dulce pero a la vez desesperada como si hubiera esperado mil siglos por probar mis labios; consumimos por fin aquel tan esperado beso, beso que provocaba que me ardieran mis entrañas pues sentía mil cosas a la vez, sentía como sus labios se apoderaban de los míos, como mi corazón estaba locamente latiendo dentro de mi cuerpo, como todo me daba vueltas y sentía que podía volar en aquel momento por toda la vía láctea.

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Todo cambio a partir de esa noche, no hubo siquiera necesidad de decirnos más, el me gustaba y yo…bueno él decía que le encantaba desde la primera vez que me vio, por lo que sí están de acuerdo conmigo no mintió.

Cuando llegue al día siguiente a la pequeña constructora sin ningún tipo de pena, ni ganas de guardarme mis sentimientos, salte hasta el, quien ya estaba al parecer preparado para eso.

-¡Uuuuh! Veo que se te hizo Darien

Ninguno de los dos le hizo caso a Yaten, pues nos estábamos besando con mucha pasión y amor, amor que para muchos sería algo tonto llamarlo así pero realmente fue más fácil enamorarnos mutuamente que…olvidarnos, pues eso nunca paso.

Salíamos con Yaten y Mina de paseo, en bici, a caminar, por un helado, etc., íbamos a nadar al rio, en fin todo el tiempo estábamos juntos, algo que provocaba que nos conociéramos un poco más, que yo tomara más confianza sobre lo que sentía y deseaba con respecto a él.

Aunque la verdad siempre peleábamos, todo el maldito tiempo teníamos muchas diferencias y el a decir verdad era desesperante, no me gustaban muchas cosas y siempre terminaba peleándome con él, quien también le encantaba verme molesta, pero…terminábamos besándonos apasionadamente.

Claro que éramos totalmente diferentes, yo tenía el mundo en mis pies pues mis padres se habían encargado de que tuviera un futuro brillante en el mundo pues ellos me daban la mejor educación para que pudiera continuar, mientras que Darien no tenía nada más que una pequeña casa en aquel estado de Tokyo y su padre quien era muy lindo, amable y divertido.

El futuro era incierto, por supuesto pero más para el que para mí, pues a mí me habían planificado un futuro desde que estaba en el vientre de mama, el no tuvo esa suerte, pero eso no me importaba, no importo hasta que mis padres quisieron conocerlo después de llegar tarde un día.

Mi padre me esperaba pero yo no lo esperaba a él, casi me mata del susto, pues Darien y yo nos besamos un largo rato en su automóvil, nos besamos era poco, la verdad era que cada vez nos demandábamos más y más uno al otro, nos necesitábamos, nos añorábamos, era una gran necesidad y deseo el querer estar uno con el otro y ya no se podía parar.

Al bajar del automóvil, el me dio una pequeña y cariñoso golpe en mi parte trasera, pero no me di cuenta que mi papa estaba por ahí observando -¡¿Papa?!

-Buenas noches, Serena

-Me asustaste –Susurre

-Discúlpame –Miro el automóvil que se estaba alejando –Veo que pasas mucho tiempo con tu amigo

-Si –Susurre nerviosamente

-Creo que debes traerlo a casa, el próximo sábado

-Bien –Murmure –Buenas noches papi

-Buenas noches, hija

Aquello no estaba bien, mis padres nunca tomarían bien la forma en como vivía la familia de Darien y menos que yo estuviera con el…conociéndolos bien…ellos esperaban que nuestro pequeño romance no durara más allá del verano y aquello me aterraba pues mi mama…era capaz de convencerá mi papa para que aquel romance de verano se arruinara antes de tiempo…la conocía y nunca ha visto bien a las personas que tienen menos que nosotros.

"¿Ahora que hare?" pensaba mientras estaba acostada en mi cama mirando por la ventana la hermosa luna…


Hola queridos lectores

disculpen la tardanza pero estoy algo enferma de la garganta :( desde la semana pasada pero aqui sigo

espero que este segundo capitulo les guste

debo aclarar que este no esta basado en el fic, es una historia alterna, solo utilizando los personajes que no me pertenecen, sino a Naoko Takeuchi.

muchas gracias por sus hermosos reviews espero que les siga gustando y perdon pro no agradecer uno a uno pero ando enfermita

saludos y lindo inicio de semana para todos lindos, besos :D