-Hoy se conmemora 1 año desde que Cuidad Gótica perdió a su afamado héroe Batman en una explosión salvando a la cuidad de su ultimo enemigo Bane, ganando el respeto y la admiración que había perdido después del accidente con Harvey Dent, y más luego de que el Comisionado Jim Gordon desmintiera la faceta tan heroica de dicho funcionario público-

Ya ha pasado un año, el tiempo pasa muy rápido¸ pensaba Alfred Pennyworth ex mayordomo y ahora propietario de la Mansión Wayne. Ya no vivía en la mansión desde hace meses, ya no había nada para él hay, aun así pasaba de vez en cuando, de todas formas era suya y le tenía mucho cariño a pesar de que ya no era lo que fue antes. Tras la muerte de su amo y amigo Bruce Wayne decidió de manera voluntaria irse de la gran casa, se instaló en una residencia fuera de la cuidad, vivía cómodamente más allá de los múltiples millones que le dejo el joven Bruce en su cuenta con la pensión le bastaba, tenía un lindo patio, una casa tranquila y acogedora, lindos vecinos y los más importante: estaba lejos del alboroto, de los ruidos y "recuerdos" de la cuidad. Aunque descubrió que por más lejos que viviera de Ciudad Gótica siempre se iba a encontrar con noticias como esa o constantes recordatorios de Batman.

Por más que las personas lloraran por el caballero oscuro, él sabía perfectamente que su amigo Bruce estaba en un lugar mejor, quizás en un lujoso hotel en Italia pensó de forma sarcástica recordando su último viaje a Venecia. Siguió escuchando las noticias mientras preparaba su almuerzo, la periodista de la tv seguía hablando de la gran tragedia de su muerte, siguió unos minutos más en eso concluyendo que esa misma tarde el alcalde dirá unas palabras en su honor y destapara la escultura en homenaje a Batman que le hicieron en la plaza principal, un evento el cual el viejo Alfred no se quería perder.

Termino de comer y empezó la lavar los platos y ollas que había utilizado, con todo el dinero que tenia se podía comprar un lava vajillas automático pero él era un señor que le gustaba sentirse útil además que así lo había hecho toda su vida no le veía nada malo. Acomodo un poco la casa, tampoco se podría decir que estaba muy desorganizada, y cuando se hizo la hora tomo su abrigo del perchero que estaba cerca de la puerta y se dispuso a salir. Su vecina la señora Beverly una mujer un poco más joven que él también estaba saliendo de su casa en ese momento, era una persona bastante agradable y que puede hablar de cualquier sin meter historias de sus familiares.

-Hola vecino ¿cómo le va esta mañana? Se enteró de que el alcalde va a hablar en honor a Blacman Bagma como sea y hasta le hicieron una escultura mira que toda mi vida la pase aquí vi nada como antes un hombre que se disfrazado de murciélago de salva a las personas eso si único empecé a tener mis dudas de él cuándo lo de Dent pero después de este último loco me cae mejor y…- como se dijo antes puede hablar de cualquier cosa y por muuuucho tiempo, lo que le sorprendía a Alfred es que parecía que no respirara y seguía hablando. Pero le caía bien y para tomar café era buena compañía. -Buenas tardes Berverly, estoy muy bien gracias, si ya me entere de eso justo me dirigía para allá- -Perfecto yo también voy, déjeme echarle un aventón-

El ex mayordomo no tenía problemas en ir a pie, se mantenía muy bien para su edad, cosa que su parlanchina vecina sabia y no podía evitar sonrojarse por ello, pero de vez en cuando no era malo aceptar un empujoncito hasta la cuidad y la compañía le caía bien; y más en ese día, así que acepto con gusto. Quizás no se había muerto el último heredero de los Wayne, pero en cierta forma se sentía solo a sabiendas de que no lo puede volver a ver.

El trayecto fue relativamente corto, ambos hablaban de cómo sería el evento, bueno ella hablaba y él… bueno él respondía cuando podía. Llegaron para la inauguración en la plaza principal, la gente ya se estaba reunida en una gran masa expectante más por ver a la estatua que por las palabras del alcalde, en medio de todas esas personas el monumento estaba oculto por una gran sábana blanca al lado una pequeña tarima con un micrófono ya instalado. La señora Beverly después de dar vueltas un rato y soltar un par comentarios nada agradables a los conductores que no le daban paso encontró un lugar desocupado algo lejos de la plaza.

Casi al instante en que apago del carro una moto negra paso a centímetros de la puerta del copiloto causándoles un buen susto y como ya se suponía la querida señora Beverly no se iba a quedar callada. -AAAAHHHH! Esta juventud hoy no sabe de modales cómo es posible que ni siquiera se halla dado cuenta lo cerca que paso del carro oh espero que no lo haya rallado o golpeado por que si no le juro que le hare pagar cada milímetro de pintura que daño mi seguro no cubre rallones por vándalos irrespetuosos y justo este día conmemorando la justicia y lo correcto esa niñata viene a hacer esto no me parece en absoluto como es que hoy los jóvenes no toman conciencia de sus actos y además…- mientras ella seguía despotricando y soltando cuanto se le ocurría a cerca de la juventud y sus problemas, el ex mayordomo en cambio estaba más atento a la moto y a la chica que se bajaba de ella, estaba seguro que la moto por más cerca hubiera pasado no había ni rosado al carro, el vehículo era un modelo bastante original sus ruedas eran más gruesas que de los otros modelos normales como las de la Batimoto, la carrocería la cubría por completo era negra brillante perfectamente limpia y sin un solo raspón o señal de hubiera pasado más de dos días fuera del concesionario, incluso las ruedas parecían limpias. Pero aparte de la moto lo que causo más curiosidad a Alfred fue la chica que estaba sobre ella, tenía una chaqueta de cuero negro abrochada hasta la altura del pecho, unos jeans desmanchados, y unas botas hasta las rodillas negras. Su caso no le permitía ver la cara también era negro. Escuchaba de fondo los gritos de su vecina sobre la joven, que apenas se estaba quitando el casco, era linda no pasaba los 18 años tenía cabello marrón y después de todo lo que más perturbo al señor Pennyworth era la mirada de ella, sus ojos cafés, demostraban la misma inquietud, intensidad, curiosidad y sobre todo soledad que el joven Wayne tenía, y se imaginó que ella paso también cosas horribles en su vida. Lo que ni siquiera Alfred sospechaba era que desde ese día, bajo la sombra del héroe de Gótica las cosas iban a cambiar… otra vez


Holaaaaa jeje ok soy la autora como se han podido dar cuenta, soy nueva por aquí... (por aquí me refiero al mundo de fanfics en general) así que me imagino que si se tomaron la molestia de seguir leyendo es por en algo les gusto o realmente no tiene más nada que hacer :V

acepto tomatazos, cachetadas, indirectas y demás cosas que quieran lanzarme eso incluyendo reviews y chocolates