Capitolo: 02

Nuova casa.."nuova vita?

(Nuevo hogar…¿Nueva vida?)

Haruro Sakura despertó sobresaltada por una pesadilla. Su frente estaba sudad, su respiración estaba agitada, inhalo profundamente y exhalo, acomodándose en el asiento de atrás de la Navigaitor color perla. Presiono con su dedo índice el botón que se encontraba en la puerta del pasajero, abriendo la ventana para tomar un poco de aire fresco, Itachi al escuchar el ruido del cristal bajarse, apago el aire, bajando él al igual su cristal para disfrutar de aquella brisa refrescante mientras conducían en silencio. Suspiro por tercera vez, pero esta vez su suspiro fue más profundo, llamando la atención de Kohana quien desvió su mirada del libro que leía para observar por unos segundos a la joven, luego retomo su lectura, volviéndose a centrar en esta.

Aturdida, miro los alrededores de la desolada calle que transitaban, sin sus cálculos no fallaban, llevaban casi una hora y media conduciendo, maldiciendo ella a sus adentros al ver que el camino se asía cada vez más largo. Las imágenes de aquella pesadilla retornaron a su mente, trayéndole imágenes de aquel sueño donde gritos de dolor y desesperación se escuchaban…aun podía escuchar aun aquella voz femenina pidiéndole desesperadamente que se escondiera. Su piel se erizo al ser invadida por todas aquellas imágenes desagradables pintadas de color rojo, moviendo la cabeza de un lado a otro mientras restregaba fuertemente sus ojos y rostro con ambas manos. Intento de despejar su mente de todo aquello que le recordara al sueño o tuviera familiaridad con este, se entretuvo mirando por la ventana, acordándose en ese instante que no estaba sola, y que ese tipejo desagradable se encontraba en el mismo lugar que ella. Maldijo en voz baja, escuchándolo Itachi quien fijo sus ojos en el retrovisor, viendo el rostro contraído y rojo de Sakura quien no estaba nada contenta, despego su vista de ella, concentrándose nuevamente en el camino que tenía frente. Sus ojos color jade, examinaron el interior de la guagua, deteniendo su vista en la señora Uchiha quien estaba sentada al frente, en el siento pasajero…le dio una vaga mirada a la esposa del Uchiha, una extranjera quien por su asentó y vestimenta le daba a entender que era de nacionalidad Italiana, igual que su madre. Había que admitirlo, esa mujer era hermosa y mucho, cualquier hombre se sentiría orgulloso de tener una diva como ella, sus ojos se desviaron de la hermosa mujer y se posaron en su verdugo quien iba conduciendo en completo silencio, con ese desagradable porte de superioridad y perfección que tanto odiaba ella.

Era un hecho que tenía que tolerar, él se había convertido en su verdugo y eso era algo que nadie lo podía cambiar, tenía que soportarlo hasta que fuera mayor de edad, solo así se podría largar lejos de su presencia tan desagradable. Frunció el ceño, se cruzo de brazos y suspiro mientras observaba con cara fea aquel hombre de semblante serio, cabellos largos y oscuros…era un hecho que aunque pareciera desagradable y contradictorio asía lo que ella pensaba y sentía, aquel hombre era condenadamente sexy, esa fría, misteriosa y penetrante mirada lo asía lucir más hermoso y peligroso a la vez. Tenía una piel perfecta, sin ninguna arruga ni cicatriz en ella, era liza y por lo visto debía tener una textura suave, mordiéndose sus labios al pensar Sakura como seria tocar aquel rostro con las yemas de sus dedos, tenía una perfecta y recta nariz, facciones ni tan perfiladas, pero perfectas, pestanas largas y ojos profundos, de color ónix, embriagadoramente fatal si les miras directamente…ese tipo de perfil serio y misterioso, era uno de esos que hombres que de tan solo verlos te excitaban a continuar mirándolos necesitadamente, observándolos y deseándolos indecorosamente, provocándote consecutivos orgasmos mentales que solo tú eras consiente que existían dentro de ti. ¡DIOS! Si que era hermoso, juraba que detrás de aquel gabán y camisa blanca, se escondía un formado y rígido pectoral, con musculatura perfecta y abdomen plano, se propuso inconscientemente que después de haberse instalado en su nuevo hogar, se aseguraría de descubrir por cualquier medio, que tan musculoso y perfecto es este sin camisa. Su indecoroso pensamiento la hizo reaccionar de inmediato, retractándose ante lo que se había propuesto y mas al ser consciente que detestaba a muerte a su verdugo quien a pesar de caerle mar, tenía un físico que contradecía todo lo contrario. Negó con la cabeza de manera desesperada, todas aquellas ideas e imágenes de su verdugo, subió sus manos hasta su rostro y restregó este con todas sus fuerzas, deseando así que todo pensamiento desagradable sobre él se esfumara de una buena vez.

Es verdaderamente asqueroso. — murmuro ella, enredando sus manos en sus cabellos, tiro de este desesperadamente.

Levanto un poco su preocupado rostro, encontrándose con la mirada intensa de su Mentor quien le observaba por el retrovisor curiosamente… ¡DIOS! Se había ridiculizado delante de él sin percatarse, seguramente la vio restregarse su rostro desesperadamente y tirando de su cabello como una completa idiota; de seguro y ahora creería que sufría de algún trastorno o problema mental. Le hizo un leve puchero mientras se acomodaba en el asiento y se cruzaba de brazos, arqueando este sus cejas ante el comportamiento de ella, enojada volvió a mirar asía el frente, percatándose que este aun le miraba por el retrovisor, con una sonrisa divertida cual la enfureció aun mas.

¡¿Qué? ¡¿Te debo algo o qué? — soltó ella con desdén mientras le miraba retadoramente Itachi negó con la cabeza y le volvió a mirar por el retrovisor, y le dijo:

¿Te duele la cabeza? — pregunto su mentor, quedando ella confusa ante aquello.

¡NO!...Y que te importa. Idiota. — contestó de lama forma, murmurando lo ultimo por debajo.

Entonces, ¿Por qué tiras de tu cabello de esa forma? — aquella pregunta no fue la que la hizo enojar, sino la sonrisa con la cual había hecho esta…acaso encontraba gracioso algo de la conversación. ¡GENIAL! Ahora sería su payaso personal.

Jmp… ¡Te agradecerías que no me hablaras por lo que resta del camino! Si no es mucho pedir. — pidió ella, aunque por el tono que utilizo, sonaba mas una orden.

Itachi rio levemente y despego la vista de retrovisor, enfocando sus ojos al camino que tenía frente. Su esposa Kohana aparto la vista de su interesante libro al sentir la mano del Uchiha acariciar cariñosamente sus manos y dedos, moviendo asía ambos lados la sortija de matrimonio. Sonrió, cerro el libro y aparto este, atrapando con sus manos la mano de este.

Tirando i Capelli (Tiraba de su cabello) —dijo Itachi con una reservada risa,

State prendendo in giro di lei? (¿Te estás burlando de ella?) — pregunto con un tono regañón, pellizcándole de inmediato el costado derecho, riendo este.

In imbarazzo (se aborchorno). — continuo con su pequeña charla graciosa. La risa de Kohana se detuvo al fijar sus ojos en el rostro de su marido, viendo que este tenía el labio inferior roto y un poco hinchado.

Miele, che cosa é successo al tuo labbro? (cariño, ¿Qué le paso a tu labio?) — le pregunto mientras tocaba la herida con su dedo índice.

¿Eh? No é successo niete (NO paso nada) — contesto sin importancia, levantando su brazo derecho, rodeo el cuelo de su esposa y la abrazo, besando la frente de esta.

Lo sai che sei la mia vita…Ti amo (Sabes que eres mi vida…te amo.) — revelo Itachi con esa voz seria, logrando que su esposa se sonrojara ante aquella declaración.

colpise duro (pega duro) — se burlo Kohana mientras le acariciaba el rostro.

Si può dire che non se ("se puede decir que si") — contesto Itachi con una sonrisa.

Dovrete essere pazienti con lei, sta avendo un difficile da trattare genio ("Tendrás que tener paciencia con ella, se ve que tiene un genio difícil de lidiar") — comento Kohana un poco preocupada.

è molto testardo (Es muy testaruda) — dijo Itachi en un agobiado suspiro.

Sakura estaba hasta el colmo, su cara estaba contraída y toda roja de la rabieta que hervía dentro de ella. No fue la ridícula y patética escena romántica que tenía frente cual la hizo reaccionar de esa manera, sino algo más…

Non voglio interrompere, ma il suo apesata conversazione ("No quisiera interrumpir, pero su conversación apesta."). — les restregó Sakura de muy mala manera mientras los miraba.

Kohana, nerviosa y avergonzada se separo de su esposo quien se movió un poco de su asiento, acomodándose innecesaria mente…se sentía un poco incomodo al ella entenderlos.

N-No sabía que hablabas italiano. — dijo sorprendida Kohana, su mano se movía nerviosamente por su frente mientras se recogía varios mechones torpemente.

Lo entiendo a la perfección, es mi idioma principal, el que siempre me hablo mi madre. — espeto Sakura quien aun está enojada.

Baya, q-que sorpresa, en tu currículo lo decía nada que sabias italiano. ¿Por qué nunca lo dijiste? — pregunto Kohana

No tenia por que decirlo, o que tienen que saberlo todo. — pregunto Sakura con desdén

N-no, no se trata de eso, todos tenemos secretos, pero esto es algo que debíamos saber desde un principio. — dijo con una nerviosa sonrisa Kohana

Para que, para utilizar otro idioma y hablar a mis espaldas. — Soltó de mala gana

N-no, claro que no. No lo hicimos con ese propósito, además es mi idioma principal, el que se mas. — se defendió Kohana de las falsas acusaciones, siempre con una sonrisa en su rostro.

También es mi idioma principal. — Soltó Sakura de mala gana, Itachi poso sus ojos en el retrovisor, dándole una mirada fría.

Haruro, no le contestes de esa forma a mi esposa, está siendo amable contigo. Se un poco más respetuosa. — le defendió, Sakura quedo pasmada ante aquello…él idiota hablaba de respeto? Esta no se la iba a pasar.

Creo que eres el menos indicado para hablar de respeto…una persona respetuosa debería saber que es de muy mal gusto hablar un idioma diferente en frente de otra, y más al estar hablando de esta, ¿No cree que su Falta carece de respeto? — contraataco Sakura, callando a Itachi. Amaba sentir esa sensación en su estomago, la sensación de la victoria al callar a su verdugo y hacerle tragar sus palabras.

En fin, creo que debimos haberlo sabido. — interrumpió Kohana aquel nudo de ambiente tenso que se estaba formando.

Mitokado lo sabía, me extraña que no se los haiga comentado. — contesto Sakura sin ánimo.

No hablamos mucho con él. — prosiguió Kohana

Era algo obvio, ¿No cree señora? — soltó Sakura

Bueno si, se que tu madre es Italiana, pero nunca creí que supieras Italiano. — dijo algo confundida Kohana, Sakura sabia a lo que se refería, suspirando.

El hecho que haya nacido en Japón, no significa que no supiera italiano, además mi madre no sabía japonés, siempre me hablaba de niña en italiano. — contesto Sakura

Esa es una de las razones por las cuales forzó a Mitokado a hacerse cargo de mí, no muchos Orfanatos tenían conocimiento de mi idioma, solo Mitokado entendía y hablaba italiano a la perfección. El se hizo cargo de mí y me enseñó a leer y escribir Japonés, también me reforzó mi idioma principal lo mas que pudo. — finalizo Sakura quien no tenía muchos ánimos de hablar.

Entonces, ¿Por qué nunca te aceptaron en un orfanato Extranjero? Esa era su idea, enviarte a la Italia para que te sintieras más augusta. — pregunto Kohana, Sakura nunca contesto.

No entiendo porque nunca te aceptaron. — repitió Kohana un tanto confusa.

Tal vez porque nunca llamo o nunca explico que ella sabia Italiano. — agrego Itachi quien finalmente se decidió a hablar luego de ser callado por Sakura.

Si, puede ser…— finalizo Kohana sin tanta confianza en sus palabras, ambos escucharon el suspiro de enojo que lanzo Sakura.

I think we started on the wrong foot, right? — dijo Kohana mientras se mordía los labios del nerviosismo. Sakura le miro enojada

I also speak English. — Soltó Sakura, sorprendiendo a Kohana quien maldijo a sus adentros al cometer la estupidez de hablar en otro idioma.

Miro a su esposo quien le devolvió la mirada algo agobiado, suspirando ambos a la vez. Su agobiada expresión desapareció cual vio el ceño fruncido de Kohana quien le miraba directamente a los ojos…ella lo sabía, ya no podía ocultarlo más.

Estamos perdidos, no es así. — pregunto Kohana algo molesta

Kohana, conozco estas tierras, nací aquí no lo olvides. — apretó el guie con su mano izquierda mientras daba un largo suspiro y masajeaba su cuello con la mano derecha.

El hecho que hayas nacido aquí, no significa que sapas todo, no naciste con un mapa. — le contesto enojada, suspirando él…ya sabía por donde ella iba a empezar.

Te lo dije, desde un principio, pero nunca me haces caso, ¿no es así, verdad? — continuo ella luego de una pausa.

Solo llevamos viviendo en esa ciudad tres meses desde que nos mudamos a nuestra nueva residencia. — finalizo ella.

No es para tanto. — contesto el algo arrepentido, sabía que si le contestaba algo indebido, ella continuaría atalandrandole el oído con sus quejas.

¿Dónde está el sistema de navegación? — pregunto Kohana mientras buscada en la gaveta del auto.

¿L-lo deje? — aquello era el colmo y Sakura parecía divertirse de todo aquello.

Detente en el próximo garaje. — cerro la gaveta de golpe, cruzándose de brazos, Sakura reía en silencio ante aquello.

Vamos, no es para tanto. — intento de calmarle.

Claro Itachi, gracias…lo tomare más tranquila. — dijo en un sarcasmo.

Detuvo el auto por orden de su esposa en el garaje, tomo su bolso en manos y se dispuso a Salir, pero Itachi la detiene…

¿A dónde vas? — pregunto Itachi curioso.

Iré a comprar un mapa ya que el señor de la casa creyó ser suficiente hombre para este viaje y decidió dejar el sistema de navegación. — contesto de mala gana, cerrando la puerta de un portazo.

Uch...Strike. — se burlo Sakura en una pequeña risa, Itachi le miro por el retrovisor, viendo como esta gozaba de sus problemas.

No crees que es algo insensible gozar de los problemas de otros. — le dijo Itachi mientras le observaba por el retrovisor con esa mirada seria y penetrante.

No, para nada.- contesto entre risas

¡Dios!, eres patético…- se burlo luego de una pausa.

Ni tu porte de buen mozo te salva. — finalizo entre risas.

Admites que soy elegante…— una divertida sonrisa surgió en él, paralizándola por completo.

¿Eh?, y-yo no dije nada de eso. — balbuceo entre nervios, él rio de manera tranquila al ver la moviendo sus manos con nerviosismo…abochornarla era su punto débil.

Mentores idiota (…idiota mentor) — murmuro, se cruzo de brazos y desvió su vista de él mientras murmuraba insultos asía su persona.

per il tuo bene,Vi consiglio di lasciare questa vocabolario osceno. (por tu bien, te recomiendo que dejes ese vocabulario obceno) — se volteo para mirarle directo a los ojos, pero esta torció sus ojos y volteo su mirada asía otra parte.

Guardami quando ti parlo, non è buona educazione. ("Mírame cuando te hablo, no es de buena educación.") — le regañó como si fuera una niña lo cual le molesto. Él no era su padre.

Quiere que le enseñe mi educación… ¡Púdrase! — dicho esto, levanto su mano y le enseño el dedo del medio, dándole una traviesa sonrisa…lo que ella esperaba de él era un insulto, o que le regañase y reaccionara violentamente, pero este solo rio, dándole la vuelta y acomodándose en su asiento.

Se consiente que tu castigo se extenderá…hasta que me pidas perdón. — informo Itachi, nuevamente le miro a través del retrovisor, dándole una mirada seria y autoritaria cual le enojo a ella.

¿Quieres mi perdón?, ¡Vete al infierno! Hay lo tienes. — exclamo ella enojada, cruzándose de brazos.

Justo cuando Itachi se disponía a contestarle sus insultos, Kohana había abierto la puerta del auto y entrado, entregándole el mapa en manos.

Podemos irnos ya. — dijo Konoha al ver que Itachi aun seguía detenido en el estacionamiento de aquel garaje.

Encendió el auto y lo puso en marcha, volteando un poco su cuerpo para par reversa, en eso, su mirada se cruzo con la rebelde y retadora mirada de ella, aprovechando su atención, le dijo.

Tú y yo tendremos una conversación bastante seria cuando lleguemos a casa. — le advirtió Itachi con aquella voz peligrosa.

Hay si…que miedo, ya hasta tiemblo del terror. — murmuro en sarcasmos.

En el transcurso todos permanecieron en silencio, como si se tratase de algún velorio. En todo el tiempo, Sakura se mantuvo distraída en una historieta norteamericana cual le causaba mucha gracia ya que se podía escuchar de vez en cuando una que otra risita, atrayendo la atención de Itachi quien le miro curioso varias veces por el retrovisor…le pareció casi imposible creer que ella había guardado silencio.

Había pasado dos horas y finalmente había llegado a la residencia Uchiha, así era como Sakura se refería a su nuevo hogar. Lo primero que hizo fue bajarse del auto y estirar sus piernas, luego tomo su mochila y espero que abrieran el baúl del auto para tomar sus otras maletas. No espero a que le ayudaran, incluso ni siquiera dejo a su mentor que le ayudara con sus pertenencias, con un gesto desagraciado y de mala catadura, le arrebato de la mano una de sus tantas maletas cual se llevo con ella junto a otra más. Kohana estaba más que relajada al finalmente haber llegado a su hogar, donde los niños de la orfandad le recibieron con besos y abrazos, abalanzándose asía ella como manada de bebes mimados buscando cariñó. Kohana vio que Sakura entraba a la residencia, llamándole con una encantadora voz, deteniendo a Sakura.

Sakura, ven a conocer a los niños. — dijo con una sonrisa Kohana mientras los niños le jalaban de sus brazos y ropa para ser mimados por ella, Sakura se giro, mirándole con un gesto malacatoso.

No tengo tiempo para cordialidades…estoy cansada, además les veré el resto de mi maldita existencia. — contesto de mala gana, los niños pararon de reír al escuchar a la nueva joven maldecir. Su mal acto fue de tan grave impresión que Itachi dejo caer torpemente unas pesadas cajas al suelo, al escuchar maldecir a Sakura frente a los niños.

¡SAKURA! — le llamo enojado Itachi, Sakura se volteo enojada…esta era la segunda interrupción que recibía cuando se disponía a entrar a la maldita casa.

Ya sé, Ya se…nada de pendejadas. — Itachi tomo aquello como una burla…ella no podía decir en palabras normales: Nada de maldiciones, sino que lo empeorar todo y a la vez se burlo de su regla diciendo aquella obscena palabra.

¡Suficiente! — proferió en voz alta, camino en dirección a Sakura y la tomo del brazo, llevándosela con tranquilidad lejos de los demás para que no escucharan el severo regaño y castigo que le daría a la traviesa Haruro.

Puedo dirigirme yo solita. — dijo con voz de niña inocente, Itachi entro junto con ella al recibidor, dándose la vuelta, encarando aquel rostro lleno de cinismo y descaro.

Haruro Sakura, aquí hay reglas. — empezó con su escarmiento, torciendo los ojos y cruzándose los brazos, acto que noto el Uchiha y se lo memorizo en la mente para luego añadirlo en su lista de gestos desagradables que discutiría con ella.

No hablar de esa forma vulgar y poco decente en una niña. No maldecir ni mucho menos hacer ofensas con gestos corporales...no malacrianzas…se dice gracias, no gracias, me concedes la palabra, buenas noches, buenos días, buenas tarde, por favor pásame la sal, no se dice: púdrete, vete al carajo, no gracias pendejo, de nada cojudo, me concedes la palabra pedazo de imbécil o cabron, idiota pásame la sal, que pases una pendeja tarde. — diferencio él entre lo correcto y lo incorrecto, desesperándose ella.

Oye cojudo…no bueno quise decir…mmm. — pensó en la definición exacta de cojudo.

Ahh…oye tonto. — arreglo ella, mirándole Itachi con una expresión fría…ella se estaba burlando de él.

¿Qué? — exclamo ella al ver ese semblante serio fijada en ella.

No lo hice bien, cojudo es tonto, aunque en mi pensar, se le veri mejor como significado pendejo, ¿no crees? Y dime, ¿pendejo también se agrava a las reglas? — pregunto en forma de burla.

Sakura…vete a tu cuarto, hablaremos luego. — dijo sin más remedio, tenía que tomar aire fresco antes de que esa muchachita acabara con su paciencia.

Por fin alguien que me entiende. — profirió agradecida ante la decisión de su mentor.

Ahora…¿Dónde demonios es mi nueva cárcel? —pregunto Sakura, llevando su manos a la cintura mientras miraba los alrededores de aquella residencia.

Itachi le hizo una seña a una de las trabajadoras de la residencia, atendiendo de inmediato su llamada, le ordeno que guiara a la nueva huérfana a su habitación que para la suerte de Sakura, era para ella sola, nada de habitación compartida, soportando a otras tocando y usando sus cosas, pero su pensar cambio de inmediato al ver frente a su cama, otra cama de igual tamaño y forma, maldiciendo a sus adentros. La puerta de la habitación se abrió en ese instante, volteándose Sakura de inmediato par haber quien era, impresionándose al verla e ella allí parada con ese porte de zorra.

Baya, que sorpresa frentona. — soltó aquella joven de cabellos rojizos y de voluptuosos senos.

¡K-Karinnn! — Exclamo ella. Karin coloco ambas manos en su formada cintura, mirando de arriba abajo a Sakura quien aun le miraba sorprendida.

¡¿Qué rayos haces aquí? — exclamo Sakura mientras le apuntaba con el dedo, arqueando una ceja Karin mientras le miraba un tanto enojada.

Los Uchiha me acogieron…no son ellos magníficos. — dijo dramáticamente, solo para molestar a Sakura. Camino en dirección a su cama donde se tiro boca arriba

¡ZORRA! ¡NO COMPARTIRE EL CUARTO CONTIGO! — exclamo Sakura mientras tomaba sus maletas para salir de aquella habitación.

Yo que tu no aria eso…el señor Uchiha se veía bastante molesto. — levanto el rostro para observar a Sakura quienes e disponía a salir.

A mí me importa un coño que piense el lerdo y pendejo ese…Tipejo este, no más me faltaba ella para completar mi día. — murmuro lo ultimo enojada mientras abría la puerta, encontrándose de frente con Itachi quien se disponía a abrir la puerta.

¿A dónde vas con las maletas? — le miro confuso, ella estaba más que enojada para lidiar con el tipejo ese.

En primero, se toca antes de entrar, que no te enseñaron modales imbécil. Y contestando a tu otra pregunta, pues veras…ME LARGO DE ESTA HBAITAICON! — grito lo último.

Creo que empezaste mal con las cordialidades, jovencita…este será tu cuarto a partir de ahora, tendrás que aprender a compartir con la joven Karin. — le dio una sonrisa mientras le quitaba delicadamente las maletas de su mano, Karin se levanto y miro aquella escena algo nerviosa…sabia que lo que él había hecho no era buena idea.

A Si…con que es así la cosa, ¿Verdad? — le miro peligrosamente, y con la misma delicadeza que el Uchiha tuvo para tomar las maletas de ella, ella se las quito para luego colocarlas con suma tranquilidad en el suelo. Sakura le sonrió como toda una joven de su edad y sin esperárselo Itachi, le cerró la puerta de un cantazo, logrando golpearlo con esta en el rostro.

A ver si con eso aprendes a tocar la puerta…imbécil. — Exclamo Sakura mientras le ponía segura a la puerta.

Karin iba a intervenir en el momento que vio las intenciones de Sakura, pero justo al levantarse de la cama, se tropezó torpemente y cayó al suelo. Sakura se volteo y miro asía la cama de la que ahora sería su compañera de cuarto, viendo que esta se estaba levantando del piso.

Oye Zorra, mucho cuidado con andar husmeando en mis cosas, porque si me entero que has tocado algo mío…te hago pedazos. — le amenazo Sakura, tomando sus maletas mientras se dirigía a su armario…no le dio importancia a el llamado furioso y las quejas de Itachi quien tocaba la puerta con autoridad y exigía que se le abriera.

Karin se dispuso a abrirle, pero en el momento que Sakura escucho sus pasos, se volteo y le advirtió…

Si le abres estas muerta…te golpeare hasta el cansancio cuando te vea dormida. — le amenazo Sakura

Estás loca, si no le abro me castigara junto contigo. — se defendió Karin.

De qué lado estas Karin…del idiota que grita como un marica tras esa puerta o del lado mío. — pregunto Sakura, dejando a Karin confundida ante aquello. Itachi podía escuchar su conversación.

Ni Karin ni la misma Sakura tuvieron que abrir la puerta ya que Itachi había mandado a pedir en discreción la llave con una de las sirvientas, trayéndosela esta de inmediato. Al abrir aquella puerta, Karin quedo muda y paralizada al ver ese semblante serio y peligroso…

Y-Yo…— intento de hablar Karin, pero al sentir aquellos ojos puestos en ella, callo de inmediato.

Karin, espera afuera, tengo que hablar seria mente con la joven Sakura. — pidió Itachi, saliendo de inmediato Karin.

Itachi cerró la puerta, acercándose en silencio asía Sakura quien le miraba con una sonrisa divertida, preguntándose con que lección de moral le vendría el tipejo que ahora tenía frente a ella. Sin esperarlo, coloco sus fuertes manos en cada hombro de ella y la condujo asía atrás, tropezando Sakura con la silla de su escritorio cual Itachi le obligo a sentarse a malas.

Oiga que le pasa, sea mas cuidadoso…imbécil. —exclamo enojada Sakura.

No mas platicas ni lecciones, al parecer a ti nada de esto te hace entrar en razón que haces mal. — ella torcio los ojos al escucharle.

Considérate castigada lo que resta este mes y los próximos dos…no saldrás de esta habitación al menos que yo de la orden. Bajaras solo a comer y nada más, no veras televisión, tampoco leerás esas revistas que tienes guardadas en esa maleta, ni mucho menos comics. — empezó a dictar su sentencia, Sakura solo suspiraba y torcía los ojos.

Deberás crees que solucionaras todo con castigarme…eres un completo idiota. —se burlo ella.

Y con lo que respecta a tu lenguaje…cada vez que hables mal, te castigare limpiando junto con las empleadas todo el miso con un trapo y un cubo, nada de mapos. — finalizo Itachi.

Oh, baya…ya extrañaba ese tipo de castigos. No es nada para mí. — continuo burlándose ella.

Itachi suspiro y fue consciente de que había sido un poco rudo con ella…debía entenderla y no lo estaba asiendo debidamente. Coloco ambas manos en los hombros de ella y se inclino un poco, dándole una sincera sonrisa.

Admito que se me ha ido la mano al llevarte a fuerzas hasta la silla, no fue mi intención lastimarte. — se disculpo, aquello ni le importo a ella.

Sé que es difícil para ti todo este cambio que has sufrido desde niña, pero entiende que mi deber contigo es sincero, quiero hacer de ti una señorita y no una mujer de la calle como esas que salen a trabajar en algo ilegal, si entiendes a lo que digo. No muchos orfanatos se preocupan como este por la educación asía sus niños, y yo quiero hacer la diferencia porque me importan estos niños al igual que tú y Karin y no quisiera verlas algún día en las calles vendiendo sus cuerpos. —alguna palabra de lo que dijo hizo enojar a Sakura.

Déjeme ver si entendí bien…usted es el señor iluminador que rescata de los peores orfanatos a niños que can por caminos de la droga y prostitución, los trae aquí y los intenta de educar para que se alejen del mal camino que usted alega que tenemos. — ella entendió todo a su modo y eso fue algo que dejo confundido…intento de aclararle el error de ella, pero una fuerte patada en su entrepierna lo dejo sin aire.

Prostituta su madre pedazo de imbécil. — exclamo ella enojada y antes de golpearle con el pie, Karin entro, aguantándola por ambos brazos.

La metió casi a fuerza en el armario de ella y cerró la puerta que por suerte tenia la llave para ponerle seguro.

¡Está loco o que! La verdad es que admito que usted es un completo idiota al creer que puede educar a una salvaje como ella. — Exclamo Karin quien estaba recostada de la puerta del armario.

No debió acercarse a ella de esa forma, ni hablarle de esa forma…ni siquiera debía haberla aconsejado, ella es alguien que no sigue consejo de nadie ni mucho menos los tolera. — le explico Karin.

Para la próxima, si no quiere que lo deje castrado de por vida, no vuelva a decir nada relacionado con la palabra prostituta, ella lo toma muy personal. — le advirtió Karin mientras se alejaba de la puerta del armario cual era golpeada brutalmente por la escandalosa de Sakura.

¡A este lo mato! — exclamo detrás de la puerta Sakura

Y a ti Karin, será mejor que no pegues el ojo en toda la noche, no valla que en una de esas te quedes dormida y amanezcas sin cabello. — grito Sakura.

Karin metió la llave del armario por debajo de la puerta, dándosela a Sakura para luego salir corriendo de la habitación antes que la salvaje le viera. De un solo golpe abrió la puerta del armario, mirando a todas partes en busca de Karin.

Solo por lo que hiciste no te golpeare tan fuerte, Karin. — Exclamo enojada y justo en el momento que iba a salir por la puerta en busca de Karin, Itachi logra detenerla aguantándole por la cintura fuertemente.

Aquí nadie golpea a nadie. — aclaro Itachi mientras aguantaba a Sakura quien empezaba a patalear como una niñita.

¡Invade mi espacio personal! — exclamo Sakura.

Si te calmas, te suelto…solo si me pruebas que te calmaras. —prometió Itachi mientras le aguantaba aun mas fuerte por la cintura.

¡Está bien!...me calmare, no le golpeara, por ahora no. — prometió de mala gana.

Ni en ningún momento le golpearas, al menos que quieras pasar el resto del día encerrada en el armario. — le aclaro Itachi

No, no le golpeare, contento. — aseguro Sakura un poco más calmada.

Le soltó y al estar completamente seguro que ella no cometería ninguna estupidez contra su compañera del cuarto, salió. Mientras caminaba por el pasillo en dirección a las escaleras, se encontró de frente con su esposa quien le miro extrañada al verle cojeando un poco.

Cariño, ¿ te encuentras bien? — pregunto preocupada Kohana.

Si, de hecho me siento mejor que nunca. — dijo en un leve quejido, ella no le creyó y le siguió con la vista.

Seguro que estas bien. — insistió ella en saber.

Perfectamente. — mintió Itachi mientras bajaba por las escaleras, dando uno que otro quejido al bajar un escalón.

¿A dónde vas? — alzo un poco la voz para que le escuchara.

Voy a la cocina por un poco de hielo. — contesto Itachi difícilmente al sentir una fuerte punzada en su entrepierna.

Maldición. — se quejo en voz baja al sentir ese dolor tan agudo en su pene y testículos.

Karin de detuvo en el septo escalón mientras veía como el señor Uchiha bajaba las escaleras con uno que otro quejido, terminándolas de bajar para luego dirigirse con dificultad a la cocina. Karin no puedo evitar soltar una peña risa mientras caminaba en dirección a su habitación…Sakura había hecho más que un Strike en Itachi lo cual le provocaba más que risa a Karin.