Aquí les traigo el capitulo numero 2
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Gracias a todos por sus comentarios...
PROLOGO ll
Me llamo Leon Scott Kennedy, tengo 28 años y trabajo en la DSO. Bueno, pues apenas salí del colegio me metí a la escuela de policías para seguir mi anhelo de volver al mundo un lugar mejor. Mis padres murieron el año en que me gradúe de la escuela. Hace poco menos de 3 años, en una de mis misiones, encontré a Sherry. Se encontraba arropada al lado de su madre que aun agonizaba, a causa del virus que se propago en aquella ciudad. Me pidió que me encargara de sacarla de ahí y ponerla a salvo. Solo acepté y tomé a la bebe en brazos, después de que la madre le diera una emotiva despedida. Cuando logré salir de allí, llevé a Sherry a mis superiores, los cuales empezaron a buscar algún albergue para menores. Ello no me agradó; esta bebe necesitaba una familia, alguien en quien confiar, un hogar al cual llegar. Vi en ella la esperanza que tenía de formar una familia. Tal vez Ada no era la mujer a la cual le gustaría tener hijos o meramente embarazarse, pero la vida nos estaba dando la oportunidad de saltarnos esa etapa tan complicada para ella.
Pensándolo mejor sería yo quien solo se encargaría de la bebe. Ada nunca estaba, venia de visita esporádicamente, yo ya me había acostumbrado a eso, pero no podía condenar a una bebe a pedir afecto o atención de alguien que no lo haría. Yo sería padre y "madre" para ella, aunque lo último no lo creo mucho.
Lo primero que hice fue buscar una niñera, yo no podría hacerme cargo completamente de la bebé, tenía trabajo que hacer, alguien debía traer dinero a esta casa. La dejé con una de mis vecinas más algo de dinero por si tenía que comprarle algo. Luego llamé a Hunnigan, ella debe saber que se hace en estos casos.
–Hunnigan
–Hunnigan, soy yo, Leon
–Leon, ¿Qué sucede?
–No sé qué hacer, no sé por dónde buscar, estoy desesperado, Hunnigan, pensé que sería más sencillo todo esto.
–Okey Leon. Primero cálmate y repasemos lo que sucede.
–No sé a quién se la voy a dejar Ingrid, yo tengo que trabajar para que tenga algo que comer, pero no sé ni que come.
–Leon, tú lo que necesitas es una niñera –respondió calmadamente– déjame llamar a una agencia de niñeras para que te envíen a la más adecuada.
–Gracias, Hunnigan. Realmente no sé qué haría sin ti.
–Lo sé, Leon, lo sé –cortó la llamada. A los diez minutos llamaron a la puerta… servicio más que rápido es ese… Al abrirla era mi vecina con Sherry llorando.
–Acaba de despertar y no sé cómo calmarla, ya le di de comer, ya le cambie el pañal, no tiene fiebre ni nada – dijo mientras movía a Sherry para calmarla.
–Está bien, dámela. Ya me ocupo yo. –Dije extendiendo los brazos a Sherry, a los que ella se aventó casi inmediatamente– Ah y gracias por todo –añadí con un guiño.
–Cuando quieras –respondió suspirando y cerré la puerta.
Sherry se calmó cuando la cerré. Pequeña engreída, solo quería estar conmigo, no la culpo, todas las mujeres lo hacen.
Pasada aproximadamente una hora llamaron al telefonillo. Respondí inmediatamente a lo que contestó una mujer informándome que era de la agencia de niñeras; la hice subir y conversamos amenamente de pagos que tenía que realizar a la agencia, cuál era el horario que prefería que trabaje. Acordamos todo y quedó de regresar el lunes a primera hora. Hunnigan me envió un mensaje de texto indicándome que vaya al hospital, área de pediatría para que le hicieran un chequeo general a Sherry.
Al día siguiente fui tal y como me dijo Ingrid. Esperé sentado a que saliera el doctor del consultorio. El lado de pediatría era muy colorido, tenía una franja de dibujos de animales, muy agradable a la vista. Salió una joven con una bebe muy pequeñita traía uniforme escolar… pero que maldito embarazaría a una niña… aunque parecía mujer en uniforme escolar como una especie de fantasía sexual… Kennedy realmente piensas estupideces… ,en ese momento llamaron mi nombre. Me levanté y entré al consultorio.
–Buenas tardes, Señor Kennedy. Soy el doctor Blummer.
–Buenas tardes –respondí inmediatamente. Este consultorio era aún más llamativo que el pasillo tenia imágenes grandes de los animales por todos lados, Sherry miraba todo.
–Tome asiento– dijo al señalar una silla delante de su escritorio.
–Gracias
–Y dígame ¿Qué lo trae por aquí? ¿Cuál es su consulta?
–Bueno la verdad, solo vine a que le hagan un chequeo a Sherry. Quiero descartar cualquier tipo de enfermedades o infecciones. Y que me recomiende con que alimentarla.
–Me parece perfecto. Ponga a la pequeña en la camilla. –Se levantó de su asiento. Obedecí y la recosté. Se acomodó el estetoscopio que tenía colgando del cuello, era de una jirafa. Frotó la campana y se lo puso en el pecho a Sherry, escuchó atentamente y la colocó boca abajo, repitió el proceso. Le revisó los ojos, los oídos y demás cosas después de un rato de haberla examinado exhaustiva y silenciosamente habló. –Déjeme decirle que su niña se encuentra en perfectas condiciones. Y con respecto a lo de la alimentación, no hay nada como la leche materna.
–Verá doctor, Sherry perdió a sus padres, ahora yo estoy a cargo de ella.
–Lamento escuchar eso. Pues en ese caso le recomiendo esta fórmula. –la escribió en una hojita.– Debe tomarla en la mañana alrededor de las siete, la siguiente al medio día, luego a la hora de comer, por último en la noche a eso de las seis o siete, si aún tiene hambre y sé que lo va a tener otro a las diez aproximadamente. –hablaba mientras escribía en otra hoja. –Por si se le olvidan los horarios, aquí se los he apuntado. –Arrancó las dos hojas, una grande y la otra pequeña en la cual puso un sello y firmó. –La grande es para usted y con la pequeña se dirige a la farmacia que está en primer piso.
–Muchas gracias doctor. –Estrechamos las manos y cargué a Sherry.
–No olvide traerla el mes que viene para su vacuna. –salí del consultorio y observé los papeles que me entregó, se notaba cual era para mí… el otro era ilegible…
Pasaron un par de semanas, ya nos habíamos acostumbrado a nuestros horarios. Yo le daba el biberón de la mañana a Sherry antes de irme a trabajar. Al rato llegaba Alice a encargarse de ella, ya le había dado una llave del departamento para que entrara por la mañana, además de poder salir a pasear con Sherry.
Al llegar a casa después del trabajo, Sherry me esperaba despierta y Alice lista para retirarse. Cuando tenía misiones en las cuales me tenía que ausentar días de casa, Alice se la llevaba a su casa hasta que le enviara un mensaje con el día de mi retorno. Cuando regresaba a casa ya estaba ellas dos de nuevo en casa y Sherry alegre.
Con respecto a lo legal, yo no tuve que hacer mucho por obtener su custodia, Hunnigan se había encargado de todo usando sus contactos, además de la expresa recomendación del presidente, que mejor lugar no habría para Sherry que a mi lado.
Cuando Sherry tenía alrededor de cinco meses un poco más, conoció a Ada. La bebé y yo salimos a pasear al parque un momento; al regresar a casa encontré la puerta, que daba al balcón, corrida. Solo eso indicaba que ya estaba en casa. Fui al cuarto de Sherry y la dejé en su corral. Entré en mi habitación y ahí estaba ella, sentada en la ventana con una pierna recogida, siempre tentando al peligro.
–Que gusto verte, guapo. –dijo sin apartar la vista del horizonte.
–Hola Ada– dije cuando recobre el habla después de haberla contemplado un rato.
– ¿Por qué esa cara? Parece que has visto un fantasma. –Se levantó y camino hacia mí. –Por lo que he visto, estás haciendo de niñera, Leon.
–Hmp… Eso parece. –respondí rascando mi nuca.
–Pero no quiero hablar de tus ocupaciones de momento, guapo –Ada me empujo contra la puerta de la habitación provocando que esta se cerrara. Me beso apasionadamente a lo cual correspondí, embelesado por toda ella.
–Dicen que los hombres con bebés se ven más sexys, ¿no lo crees? –dije entre besos.
–Los hombre con bebes aparentan ternura a la vez que debilidad. A mí me gustan los rudos, uno con el que pueda descargar todo lo que tengo y tener sexo salvaje. – La levanté y tumbé en mi cama – lo menos que quiero hacer ahorita es hablar, guapo.
La situación subía de tono con cada roce hasta que Sherry lloró. Aun no nos habíamos desvestido, era frustrante, me levante.
– ¿Qué haces?
–Ir a verla –no habló más, solo rodo los ojos.
A Sherry no le gustaba que la dejen sola, podía soportarlo unos minutos en tanto se distraía con sus juguetes, pero luego me buscaba. La saqué de su corral y la llevé a mi cuarto. Ada me quedo mirando con rostro desencajado.
–Ya es legalmente mi hija. –le conté, ella no dijo nada y se levantó de la cama. Se acomodó el peinado y su ropa. –Yo creo que podemos ser una buena familia. Sherry, yo y si tú quieres… –me silenció con un dedo en mis labios.
–No, guapo. No quiero hijos y menos criar ajenos. Si tú te has querido meter en esto de la paternidad, es muy tu problema. A mí no me metas. –corrió a su típico estilo gatuno y se impulsó con un pie del quicio de la ventana, dio un giro en el aire, saco su gancho, lo accionó y desapareció. Eso dejó todo dicho, solo seríamos Sherry y yo.
Cuando Sherry tenía siete meses, dijo su primera palabra. Ese día Alice se había enfermado y no pudo venir a cuidar de Sherry, por suerte solo tenía una reunión de tres malditas horas y de ahí libre, si se le podía decir así. Me demoré en cambiarle la ropa y tocar de puerta en puerta, para probar si alguna vecina se podía quedar con Sherry unas horas. Casualmente todos habían programado algo para ese día, o salían de viaje o de compras o de visita o lo que sea, pero ninguna estaba disponible.
Salimos apuradísimos de casa y para mi mala suerte olvidé el bolso de Sherry que siempre alistaba Alice para salir con ella. Decía que ahí habían cosas importantes para la bebe. Para empeorar las cosas mi auto estaba en el mecánico, un imbécil que conducía borracho chocó mi auto que estaba aparcado. Pasé por una zona de parqueo que se encontraba a espaldas de restaurantes. Sherry me tapó los ojos y choqué contra algo. Puse a Sherry de lado y mire con que había chocado, era la puerta de un auto.
–Pero qué demonios…– escucho que dice una femenina dentro del auto. Abro la puerta un poco… Vaya, vaya señorita usted tiene un buen potencial… la había desparramado sobre el asiento trasero y eso me daba una vista maravillosa, por poco y no reacciono.
–Lo siento, no la vi – Acomodé a Sherry en mis brazos apartando la mirada de su hermoso trasero.
– ¿Cómo rayos no vas a ver una enorme puerta que está abierta? –me respondió con los brazos en jarras, se veía molesta y no la culpo… No solo tenía un buen trasero. Esta mujer era todo curvas y hermosa.
–Si lo sé, pero siempre suele taparme los ojos de sorpresa y no puede verla–busco una excusa lo más rápido que puedo, sonaba tonta pero era la verdad. Me observa evaluando mi respuesta–es la verdad.
–Algo huele mal –dijo de repente, sentí el pañal de Sherry, estaba caliente. Eso solo significaba una cosa.
–Es en serio Sherry y falta mucho para la oficina; ojalá y ahí alguien sepa cambiar un pañal – ¿Hunnigan sabrá cambiar pañales?
–Realmente ¿no sabes cambiar un pañal?
–Pues para serte sincero no, le dejé esa labor a la niñera y si no estaba le pedía a alguna vecina, pero justo hoy nadie pudo cuidarla.
–Ya la cambio yo. Supongo que tampoco traes nada para ella, ni comida ni pañales ni nada.
–Pues supones bien– me rasqué la nuca, ahora que hago… ella se volteó y agachó… de nuevo esa vista, hmp lo sé quiere provocarme…
–Dame. –lo sabía… era cuestión de minutos para que me lo pida, pero no era el lugar apropiado aunque no era un lugar muy transitado
– ¿¡Que!? Aquí no puedo –intente sonar lo más sorprendido que pude… ponérsela un poco difícil para que pida más.
–Solo dame. Ya aliste todo. –pero era yo el que no quería esperar… Leon a que esperas, una mujer con esos atributos no se te presenta todos los días…
–Pues no me gustan los chismosos. –mire alrededor… perfecto no había nadie… pero… ella… tenía que hacer que no gritara… y sí que las hago gritar…
–Nadie va a mirar.
–Puede que no miren pero van a escuchar tus "ruidos". –dije entre comillas y puede que después de eso pidas más, y si es así te doy mi número…
– ¿Mis ruidos? – pero que pregunta más obvia… o cree que será algo más simple, hmp… estás equivocada chiquita
–Pues es lo que todas hacen cuando les doy. – y no serás la excepción
– ¿Por qué harían ruidos por cargar una bebe? – espera, espera, espera, espera… una bebe.
– ¿Qué? ¿Una bebe? Pero… Hablabas de que te la dé
–Sí, la bebe ¿De qué rayos pensaba que te estaba hablando? – ¿no quieres que te dé? ¿De cuándo acá una mujer no quiere eso de mí?
–Pues… yo… uhmmm… tómala –tan desesperado estas León que todo lo mal interpretas… otra vez agachada… bueno, tendré que conformarme con la vista… alce mi vista un poco. Era totalmente extraño, a Sherry no le gusta que extraños la toquen, pero con ella está muy tranquila. Hasta le sonríe.
–Lista –dijo –Ven aquí– la levanto y se puso a jugar con su cabello. Observándola bien tenía un rostro muy joven… ¿Cuántos años ha de tener?... Sherry estaba distraída jugando con su cabello. Me agradaba, tenía ganas a tocarlo.
– Pues eres muy buena en esto, ella nunca se deja agarrar por nadie, le caes muy bien. –dije apartando mis pensamientos.
–Ellos saben con quién si deben juntarse o ¿no? Sherry –se acurrucó en su cuello. – Anda ve con papá.
–Vamos Sherry– le extendí los brazos.
–No – dijo Sherry –no. –nunca antes me había dicho eso.
–Venga Sherry que llegaremos tarde a la oficina. –va a ser la segunda en rechazarme
–Sherry ve. – se levantó con gesto molesto y vino a mis brazos. La recosté en mi hombro.
–Pues gracias
–No fue nada. –extendí la mano en saludo.
–Leon Scott Kennedy –respondió el gesto
–Helena Harper – ya debía irme y camine hacia la oficina. Escuché a Sherry susurrar su primera palabra con el brazo extendido a la dirección de Helena y con el rostro triste.
–Mamá –susurró.
¿Que le pareció? ¿Alguna sugerencia? No se cohiban todas las propuestas son bienvenidas ;)
kim Redfield: Gracias y si yo tambien pienso lo mismo, pero aveces de inicios duros salen las personas más fuertes. Creo yo. Si subiré más episodios. Besos y Abrazos *3*
Max player123: jajajaa... sip, le seguiré :D
Aby Morales: Me alegra que te haya gustado. Continuará, don't worry. Pasaré por tu perfil para inspirarme con tus historias sobre esta pareja y si me dan una idea de como continuarla.
Gracias a todos por leer y no estamos leyendo ^-^
