Gracias a las que le habéis dado a seguir y a las que la han añadido a favoritos. Me encanta que os pases a leer lo sale de mi cabeza y a las que no decís nada, las visitantes fantasma gracias también. Solo por el hecho de que me leáis ya es mucho para mi. Aunque siempre agradeceré enormemente si me dejáis un mínimo comentario, aunque fuera minúsculo.
Si alguien me puede explicar como subir nuevos capítulos sin morir en el intento os lo agradecería. No acabo de entender bien como funciona. (Creo que ya lo he descubierto ¡EUREKA!, que follón)
Ahora contesto los mensajes:
Sapphire97: Mil gracias por tu comentario. Me encanta leeros en serio. Aún no se bien como funciona fanfiction ni como subir capítulos a una historia ya empezada. Si sabes explícamelo porque me hago un lió tremendo y tardo horrores. En este capitulo entenderás el cambio físico de Tom, espero que te guste como lo he planteado. El físico que pueda tener lo dejo a tu elección, pero hasta dentro de un par de capítulos no expondré como es el en este fic. será realmente...mmmmm. Fassbender me encanta, muchísimo! jajajjaa Jon Snow no tanto pero también. Gracias de nuevo por tu comentario. Si te gusta este capitulo espero que también me lo digas. Besos.
CamGem1212: jajajaja puede ser quien tu quieras nuestro Tom. Ralph Fiennes me chifla también a mi. El aspecto físico de este Tom lo tendrás en un par de capítulos. Espero no decepcionar a nadie, que seguro que no. Gracias por tu comentario, espero que este capitulo también te guste. Neville...no tengo muy claro aún si aparecerá...me lo tendría que pensar. Es una historia básicamente Tomione, me centraré sobretodo en ellos dos. Nos subirá mucho la temperatura me parece...Un besito!
Disclaimer:Los personajes, hechizos, etc pertenecen a J.K Rowling. Si fueran míos Severus y Sirius vivirían. Y Voldemort me estaría preparando un margarita desnudo.
Escuchando: Gods and Monsters
Capítulo 2. CONFIDECIAS DE MAZMORRA
Tom Marvolo Riddle. Alias Lord Voldemort. Cincuenta y nueve años de edad, en teoría. Mago tenebroso más temido y tal vez, más poderoso, de los últimos sesenta años en Gran Bretaña. Superviviente del virus Liret que había asolado el país en los últimos años. Aunque superviviente no es la palabra adecuada, directamente el virus no le había afectado en absoluto. Ya sea por su capacidad mágica o tal vez por su lugar de residencia. Enemigo declarado de sangresucias. Asesino. Casi logró vencer a Harry Potter en la batalla final y debió morir, pero no lo hizo. Olvidaron que el Horrocrux del anillo perteneciente a su abuelo materno no fue debidamente destruido por lo que sobrevivió gracias a este hecho, una tontería, pero así es como suelen ocurrir estas cosas, trabajo mal hecho. Residencia actual: mazmorra subterránea de Azkaban.
Volteo de nuevo los ojos hacía la pequeña ventana que decora una de las paredes de mi celda, a parte del cielo azul no logro ver nada más. Suspiro mientras me fijo en como unas gaviotas pasan volando justo al lado de la ventana, suertudas.
Ante mí se produce un chasquido y vuelvo la vista hacía el ruido, ha aparecido una carta con el sello del Ministerio, al no cogerla cae al suelo. Me la miró ceñudo, se lo que contiene y no sé si estoy preparado para verlo. Me levanto del suelo donde he estado sentado las últimas horas y me dirijo al viejo escritorio que me han permitido tener, en el reposan bocetos y plumas. Junto al escritorio hay un catre, y una mesita de noche con un libro. Después de siete años desde la batalla final y visto mi buen comportamiento, compongo una mueca de disgusto en mi cara ante tales pensamientos, me han ido dando más privilegios. Al menos puedo dibujar, se me pasan los días, los años, más rápido. En la mazmorra también dispongo de un cuartito de baño, al menos no huelo a mierda como otros reclusos de más arriba. Bufo y me aclaro la garganta, llevo varios días sin hablar con nadie. Fijo de nuevo la vista en el sobre olvidado en el suelo, dentro está el nombre de la bruja más afín a mí. No puedo evitar dejar ir una risa de incredulidad; no creo que haya nadie afín a mí, no la hubo en estos cincuenta y nueve años, no creo que la haya ahora. Tal vez la carta simplemente ponga que no puedo reproducirme con nadie, no sería extraño dados mis antecedentes mentales. Bien podrían tacharme de loco, bárbaro, asesino…no les faltaría razón; y ¿quién podría engendrar con alguien así? Aun así sé que mi reserva mágica es superior a lo normal, así que los futuros hijos o hijas que podría tener tendrían más capacidad mágica que el resto. Siendo solo el veinticinco por ciento de la población británica mágica fértil…no creo que desestimaran mi… ¿Cómo decirlo? Potencial. Saboreo la palabra en mi mente, es una buena palabra.
Me sorprendió, tengo que reconocer, la visita de Kingsley Shacklebolt hace unos meses. Me informó del virus y sus consecuencias, lo odié. Odié a Liret con todas mis fuerzas. Aquel maldito virus había reducido mi Gran Bretaña mágica a nada, un simple virus había reducido la población a niveles irrisorios. Mis deseos siempre fueron reinar en una Bretaña mágica, con magos puros a mis pies. Ahora tenía que estar agradecido de que al menos quedaran un puñado de magos y brujas vivos y capaces de engendrar más hechiceros. Cuando Shacklebolt explicó las vacunas y lo que se debía de hacer para volver a repoblar Gran Bretaña no lo dudé, me hicieron las pruebas necesarias y como cabía esperar salieron perfectamente. El virus ni siquiera había hecho acto de presencia en Azkaban, por lo que la mayoría de presos estaban con vida y, por suerte para el gobierno actual, casi todos ellos eran antiguos mortífagos sangre pura. Y por suerte para mí y por consiguiente para el gobierno, la destrucción, ahora sí, de mi último Horrocrux había desencadenado que yo recuperara la edad y la apariencia física a la que empecé a hacerlos. Es decir, alrededor de treinta y cinco años, o al menos eso es lo que aparento; por lo que puedo "crear vida", y vida mágica adecuada y perfecta debo añadir.
Me aproximo a la carta y la recojo del suelo, vuelvo al catre dándole golpecitos distraídos con los dedos. Es un sobre bastante abultado. Tomando aire lo abro y saco varias hojas, en la primera explica el mecanismo del virus y sus consecuencias, la ojeo por encima y la descarto dejándola a mi lado en la cama. En la segunda hoja se especifican las normas "especiales" aplicables únicamente a los ex mortífagos, por lo que deduzco que esta hoja solo la habremos recibido yo y algunos de los que están arriba. La leo detenidamente; en ella indican que una vez recibido el sobre tendremos que esperar a que la bruja o mago nos venga a buscar, ruedo los ojos, ni que fuéramos críos. Sigo leyendo y frunzo aún más el ceño, bajo ninguna circunstancia podremos tener una varita. El solo hecho de pensar en una, en robar una o en que nos creen una, nos provocará un dolor terrible que hará que se nos quiten las ganas siquiera de volver a pensarlo. Lo mismo ocurre si se nos pasa por la cabeza el mínimo pensamiento de hacer daño a nuestra pareja tanto físicamente o con una maldición. Si aun así lográramos hacer daño mínimamente a nuestra pareja seriamos enviados de nuevo a Azkaban por aparición; y lo mismo ocurría si quisiéramos herir a cualquier otra persona. Solo podríamos hacer magia no verbal para defendernos a nosotros mismos o a nuestra pareja. Bufo de nuevo y me levanto del catre furioso, tirándome del pelo aunque me haga daño. Merlín, pretenden castrarme mágicamente, ¡a mí! Al mago más poderoso de los últimos años. Es una vergüenza. Golpeó furioso con el puño derecho la pared destrozándome los nudillos pero me da lo mismo, el dolor me libera, necesito descargar la rabia así que vuelvo a golpearlo hasta que la sangre empieza a gotear por el suelo. Maldigo y con la ayuda de la camiseta que llevo me envuelvo el puño ensangrentado y me dirijo de nuevo a la cama.
Cojo de nuevo la hoja de normas y sigo leyendo. Sólo podremos estar con nuestra pareja, es decir, no podremos ir a ningún sitio solos. Solo podremos estar solos en la vivienda que compartamos…abro mucho los ojos y releo lo último. Vivienda compartida. Compartir. Es decir que tendré que vivir con esa bruja especialmente hecha para mí. Me pregunto si esa persona lo sabrá y que estará pensando en estos momentos de mí, al saber que yo soy el mago que le ha tocado por afinidad y de acuerdo a las pruebas médicas realizadas. Seguro que se habrá desmayado de la impresión, me rio ante la idea. Pobrecilla. Por último indican que a todos nosotros se nos colocará un dispositivo localizador para saber dónde nos encontramos en cada momento. Encantador.
A estas alturas no me quedan fuerzas para leer el nombre de la bruja en cuestión. Ante mi aparece la cena, aparto las hojas desperdigadas que tengo sobre la cama y me dirijo al escritorio para cenar mientras dibujo distraídamente en una de las hojas. Castrados, localizables, impedidos. Quiero que Gran Bretaña se recupere, ¿pero a qué precio? Aunque visto desde mi situación actual encerrado de por vida en una mazmorra a la espera de la muerte, que por mi edad puede ser dentro de muchos años…el futuro desde aquí no es muy alentador. Aquí estoy aún más limitado, ¡Merlín! Si solo puedo andar por cinco metros de celda. ¿Qué bruja me habrá tocado? Espero que no me haya tocado nadie demasiado mayor, necesitaría muchas pociones de lujuria para…agito la cabeza con fuerza para eliminar la imagen mental que estaba creando. Espero que al menos tenga mi edad, no me importaría si fuera un poco más mayor pero no MUCHO mayor. Pienso en Bellatrix Lestrange y me alegro que esté muerta, aunque dada su tendencia a la locura desmedida no creo que la hubieran dejado procrear. Compongo una mueca al pensar en Dolores Umbridge, por favor que no sea ella. Por un momento me permito pensar en si la bruja será una sangre sucia, es probable que por estadística lo sea. Me sorprendo al pensar que no sería tan horrible como lo anterior pensado. Al fin y al cabo la cuestión aquí es hacer bebes, por simplificarlo de alguna manera bárbara, procrear, reproducirse. Con una poción de lujuria la mitad de la faena ya estará hecha.
Mis ojos se desvían momentáneamente del boceto al catre y se quedan congelados allí, al levantarme para cenar las hojas han debido moverse haciendo que la última de ellas, la que contiene el nombre de la bruja quede a la vista. Enfoco la mirada no muy seguro de querer leer, pero con la morbosidad típica de estas situaciones: no puedo dejar de hacerlo. Las letras se van enfocando a medida que las voy leyendo.
Bruja asignada:
Hermione Jane Granger.
Yo quiero estar en esa mazmorra con él. *suspiro*
Ya tenéis la visión desde el punto de vista de Tom. Se que es un cap corto pero explico lo básico a saber sobre Tom en la actualidad. Los siguientes caps serán un más larguitos. Estos son de introducción por llamarlos de alguna manera
Espero que os haya gustado el segundo capitulo. Si es así ya sabéis! Un click a review y yo más feliz que una perdiz! Besos!
-Nake-
