Capitulo 2

Sorpresa y mentira

-Albert, tenemos que ir a Inglaterra es el compromiso de mi amigo Terrance Grandchester, volveremos en un par de meses y lo buscaremos, para que nos oriente en este país.

-Será un honor, me iré a Chicago, con mi familia, pero esta es mi dirección y me encantaría que fueran allá antes de volver a iniciar su búsqueda, me gustaría unirme a ella, después de todo las pistas que tienen, me es muy imperativo saber cómo ocurrió todo, y Señor Jensen cuenta con George, le dará los datos de todo lo que ocupen hasta que demos con las personas que faltan.

Lakewood Marzo de 1915

Los meses culminaron, y el regreso del joven William, fue esperado, pues tardo mucho más de lo que habían dicho

-Bienvenidos señores, los recibió la señorita White y los jóvenes muy bien portados salían, mientras que Lili se escondía tras de Candy, tomándose de su cintura.

-Tío qué bueno que vuelves, la señorita White sabe de mis proyectos y dice que son muy interesantes, ella confía en mí y aunque mejor es trabajar contigo mis maestros dicen que ya estoy listo le dijo Alister y este lo abrazaba y le dijo

-Alister, son muy interesantes tus proyectos y todos confiamos en ti, lo sabes. Muy sonriente el joven William veía muy desenvuelto a Alister ya hecho un hombre y ya no le gusta estar aquí, mejor que se vaya a trabajar. Se Acercó Archie, lo saludaba muy formal y dijo

-Ella es muy buena en los debates de literatura, leyes y Administración, le ganó a mis profesores en varios debates tío así que esta ocasión, no te extrañé, mis maestros ya me dijeron que puedo irme a trabajar.

-Archie, no lograras ponerme celoso, pues a ti si te extrañe mucho, dime por fin puedes tocar algo del piano y Candy sonreía muy gustosa, pues Archie lo sorprendería en el piano.

-Tío si te extrañe mucho, muchísimo, pero Lili, dice que no debes irte para que no tenga miedo. Le dijo Anthony

-Anthony ¿has tenido miedo hijo?

- No, yo no, Lili es la que tiene miedo, yo la cuido como lo haces con nosotros Tío. Y en eso buscó a Lili quien se escondía tras su madre y sonreía, para esconderse más y que no la viera

-Y tu Alex, me extrañaste

-Mucho tío, pero debes saber que ahora se leer mejor y ya estoy leyendo el libro que me decías, mi señorita White es la mejor, ella sabe un método para leer muy rápido

- ¿ah sí? ¿Tu señorita White? Y Anthony y Alexander se lucían hablando

-Y sabe cabalgar muy bien, todos cabalgamos con ella, dijo Anthony con ojos de enamorado

-Sabe de saltos con los caballos y sabe hacer postres, dijo Alex sonriente

-Cocina riquísimo, es una dama muy buena, su favorito es el pastel de chocolate relleno Tío, ella cocina mejor que tu, dijo Archie

- ¡Ya lograron ponerme celoso! ella no está aquí para ser cocinera, como es eso. Candice quería reírse y cerró los ojos y decidió intervenir,

-Jóvenes, mejor será que al menos lo dejen entrar a la casa, estamos aquí y el viento comienza a correr, no quiero a ningún enfermo en casa, vamos ya saben sus actividades y después de la comida que le hemos preparado a su tío, con gusto seguirán las conversaciones, ahora dejen que entre y todos se reían.

Y él la vio, no traía sus lentes puestos, sus ojos eran hermosos y se veía muy joven para tener una hija como Lili, a qué edad la tendría, que edad tenía ahora, William se quedó observándola y ella lo noto se ruborizó por completo y de inmediato buscó sus lentes y se los coloco, entrando tras los chicos y dando las ordenes de la casa, escondiéndose William Albert la miraba embobado, mientras George se reía.

Pasaron a la casa y se enteraban de varios detalles,

-David, que pasó con la cocinera, y el ama de llaves

- La cocinera tuvo una emergencia su hija se alivió y pidió permiso, mientras la sustituye otra persona ahora, pero tardamos días en encontrar otra cocinera y la señorita White se hizo cargo de cocinar, el ama de llaves dejo su renuncia, pues dice que en la casa siente espantos y eso no es verdad, los niños ya se han portado muy bien, ahora que la señorita se hace cargo de ellos, usted los vio

-Entiendo, está bien David, gracias. -George, en la carta de la señorita ¿qué edad tiene?

- ¿Perdón Joven William?

-George quieres que haga otra vez la pregunta

-No lo sé, no decía su edad, solo sus datos y sus referencias, su hija tiene 8 años

-Entonces debe tener entre 25 o 30 no es así

-Si debe ser, ¿Por qué el interés joven William?

- Solo por saber, voy a arreglarme para la comida, ahora vuelvo.

George noto que el joven estaba muy intrigado por todo lo que los sobrinos le dijeron a el de ella y se reía, el joven no había descansado nada por una investigación de el asalto y las muertos que encontraron, al parecer dentro del banco había una persona con los asaltantes y eso lo separó de la familia, pues tenía el temor de que todavía hubiera alguien vivo y que intentará buscar vengarse por no tener el botín del asalto, ya que los Jensen, lo habían recuperado todo.

La comida pasó de mejores a excelentes modales, todo era un buen orden y muchas sonrisas, ahora la señorita White y su hija no estaban ahí, ellas comían con el servicio. Y los jóvenes comían en el comedor con su tío, quien estaba asombrado de verlos muy educados, y en orden, a pesar que la señorita White dormía en la casa, ella y su hija, no se acercaban a ellos en sus comidas y Albert comenzó a hacerles preguntas

-Anthony, siempre come la señorita White con el servicio

-Si tío, pero cuando comemos ella viene y nos muestra clases para tomar las cosas mientras comemos, ella come después o antes no lo sé, pero cocina muy rico, una vez ella cocinó y no dejábamos de comer su pastel estaba exquisito, ojala lo haga de nuevo. Y en eso llegaba el postre, ellos sonreían y Alister dijo

-Lo hizo de nuevo Anthony, hizo el pastel de chocolate relleno, los sirvientes sonreían al ver a los jóvenes muy emocionados y William también se sorprendía al ver sus caras esperando la maravillosa sorpresa de su pastel,

-Todos alcanzaron y solicitaban doble ración y William también pedía, se acababa el pastel y dijo

- ¡Hey ya no alcancé! ¿Cómo es eso posible? y el joven que servía dijo,

-Ahora traigo más señor. Trayendo una rebanada muy grande donde el relleno salía y se veía delicioso.

-Tienen mucha razón, el esposo de la señorita White debió ser un hombre muy gordo, porque esto es delicioso y no puedo dejar de comerlo y todos soltaban las risas, el comentario se lo dijeron a Candy y ella y Lili se reían abrazadas, porque Candy había tenido un esposo gordo y Lili se burlaba.

-Oíste Candy, eres una mujer que hace engordar a su esposo y se soltaban las risas y los sirvientes las disfrutaban a las dos que parecían damas de sociedad ante sus costumbres y sus comportamientos tan refinados, pero sobre todo no parecían madre e hija, eran dos buenas amigas, todo el tiempo

-Señorita White, dijo la cocinera, su hija le dice Candy

-Ella, parte de ser mi hija, es mi mejor amiga Jane, por eso nos hablamos así, para que mi hija no extrañe a sus amigas, ahora que la tengo conmigo trabajando por tiempo completo.

Pasaron a la antesala y Archie fue al piano y tocaba el piano una melodía y la cantaba suavemente con una voz suave y cambiando sus tonos haciendo sorprender a William quien no dejaba de ver a todos emocionados, en la siguiente melodía Alister sacó un hermoso violín y ahora el tocaba. Y William abría los ojos sorprendido y George sonreía muy satisfecho de la señorita White y sus avances

-David, donde está la señorita White

-Camina en el jardín con su hija. Quiere que la llame

-No ahora voy a buscarla

Se acercó al jardín, las buscaba y ellas estaban sentadas en una banca y escuchó muy claro

-Candy y si nos corren de aquí, y no les gusta tu trabajo, ¿a dónde iremos ahora?

-No te preocupes Lili, Dios no nos abandona nunca, ya ves todo lo que hemos pasado y seguimos juntas y nadie nos hará daño,

-Pero sigo teniendo muchas ganas de ir a buscar a mi papá, el debe estar muy preocupado, ahora que mi hermano murió, soy lo único que él tiene

-La última vez que intentamos ir para allá, nos encontraron y viste todo lo que paso

-No Candy, no quiero que te dejen sin ropa de nuevo

-Olvida eso Lili, lo bueno es que encontré ropa y ya ves Dios no nos abandono

-Si, por la señora que nos ayudó,

-Lili como vamos a buscar a tu familia, y si nos topamos de nuevo con esos hombres, no puedo seguir protegiéndote así, también tengo miedo, mejor seguimos aquí, y después iremos a buscarlos, cuando estés más grandecita, no puedo cargarte, ya estás muy grande y te quedas dormida, no quiero volver a dormir en el peligro de que algo te suceda pequeña.

-Candy, no tengo a mi mami, pero realmente te quiero mucho como si lo fueras. Ambas se abrazaban y William había escuchado todo, se retiró un poco sin hacer ruido y después las llamaba y ellas se ponían de pie.

-Aquí estoy señor Andrew, permítame, se acercaba y Lili se escondía tras Candy

-Señorita White, estoy muy asombrado de los avances de los chicos, qué planes tiene para estos días,

-Tengo hecho un programa completo de actividades con ellos señor Andrew, están en su estudio, con gusto usted puede verlos en cuanto lo desee, ellos están siempre cerca de la mansión, las únicas veces que nos alejamos es cuando ellos desean cabalgar, pero nunca los llevo lejos, y ahora que está usted, puede ir a cabalgar con ellos. Y pasear en donde deseen.

-Gracias, les parece si hacemos un día en el campo, uno de estos días, para salir de la rutina

-Lo que usted ordene, señor Andrew.

William estuvo hablando con los sirvientes y todos estaban muy complacidos con la señorita White, los mayores hablaban maravillas, ayudaba en todo y a todos, en la jardinería era una experta, le encantaban hacer detalles para los chicos, el pastel era solo una muestra de cariño, pues así se llamaba el pastel, cariño de chocolate, el mayordomo, decía que no enviaba cartas, no salía y no se escribía con nadie, que lo menos que salieran para ella era mejor, no deseaba ver a nadie y cuando llegaban los demás maestros ella vigilaba que los chicos estuvieran bien, y si llegaban otras personas a dejar cosas ella siempre se ocupaba y no hablaba con nadie.

En el estudio la mando llamar y conversaban.

-Srita White, está usted cómoda con mis sobrinos

-Claro, son caballeros muy bien educados, no es difícil atenderlos, son muy respetuosos, y muy formales.

-Me da mucho gusto, espero se quede con nosotros todo el tiempo que desee, si desea vacaciones solo dígame en que mes se los programo para que visite a sus familiares

-Están muy lejos, la familia del padre de Lili es de Inglaterra

- ¿Inglaterra? Pero el murió, así que usted no tiene esposo

-No tengo esposo señor Andrew, pero si algún día salgo de vacaciones, me gustaría llevar a Lili con su familia paterna.

-Tengo una casa en Inglaterra, con gusto cuando viajemos las llevaremos y tomarán allá sus vacaciones, le parece bien. Candy se le salían las lágrimas y se quito los lentes y se daba vuelta para limpiar sus ojos y dijo

-Me parece maravilloso, Gracias, puedo retirarme señor Andrew

- Claro señorita White

Pasaban los días y esta vez Alister y Archie salían ya a trabajar con él y realizaban estudios en Chicago, trabajaban, dejando solo a los menores con Candy, los jóvenes le decían que deseaban volver a ver a la dama de Lakewood y todos la extrañaban, haciendo que William se intrigara más con ella y la imaginaba y veía sus ojos el día que regreso de New York.

Varios meses pasaron, no se podía viajar a Inglaterra, por problemas y Candy lo escuchaba pues había amenazas de guerra, ahora temía no encontrar a los Grandchester para devolverle a su hija, y se lo explicaba y ella mejor se quedaría con Candy.

William trataba de saber más sobre Candy o la señorita White, cada que la veía se inquietaba y notaba que no le era indiferente, pero ella se alejaba de él, la mayor parte del tiempo.

-No Alex, no debes entrar a la habitación de nadie sin tocar, y el niño entró a la habitación de William quien salía de bañarse en toalla a la cintura y sonrió, sin darse cuenta que corriendo venía Candy para alejar al pequeño quien jugaba con ella.