Disclaimer: Victorious y sus personajes no pertenecen.
Es una ley de la física, toda acción tiene su reacción. Cada acto tiene un efecto secundario y esta vez Tori se encontraba en medio de un torbellino de pensamientos de lo que había pasado aquella tarde.
"Jade tenía razón, besar a una chica es distinto de besar a un chico. Es sólo eso, nada más. No me gusta Cat, somos amigas…, nada más", pensaba la latina mientras la veía reír con Robbie, Beck y Jade en la fila para comprar su almuerzo en el camión de Festus.
—¿Has pensado en qué disfraz usarás para la fiesta de fin de año? —preguntó su mejor amigo mientras se llevaba el popote de su gaseosa a la boca.
—No todavía —respondió sin ganas. Ya había pasado una semana y media del beso y cada día parecía más perdida en ese momento—. Aún tengo unos días para decidirme.
"Sólo es Cat... Mi amiga Cat", pensaba sin quitarle la vista de encima. "Está puesta el mismo vestido que seguramente ha usado más de veinte veces; su peinado es el mismo de todos los días, con una bincha color rosa a un lado sujetando un mediano mechón; ríe con las locuras de los chicos, como siempre", insistía internamente. "Es Cat…, simplemente Cat… Una muy linda Cat, pero Cat al fin, sólo Cat. ¡Cat, Cat, Cat!"
Tenía que sacarse lo que había pasado de la cabeza. Era claro que la pelirroja lo había hecho. La trataba exactamente igual que antes, ni mejor ni peor, pero ella, por el contrario, no podía hacerlo.
Tori había tenido varios novios, todos muy guapos y muy atentos, hasta Ryder que resultó ser una sanguijuela, no dejaba de encajar en ese molde. Chicos bonitos y bien portados, pero ninguno le dio un beso así, nunca.
¿Por qué con Cat? ¿Por qué con ella se sintió, no solo tan cómoda, pero tan extasiada?
Ese beso la había entumecido, literalmente. Se sentía amortiguada, como si de repente un enorme peso se hubiera levantado de su cuerpo y la sangre, por fin, podía fluir libremente por sus venas, dejando un cosquilleo que no se le iba con nada en el mundo.
Intentó dormir, no lo logró; intentó el té de valeriana, fue un fracaso total; intentó ver películas de terror para quitarse el romance de la mente, pero tenía tanto miedo de que la muñeca del Conjuro viniera por ella que terminó metiéndose en la cama de Trina para poder dormir. Nada daba resultado y cada vez pensaba más en aquella tarde y ese beso, en su amiga y en que significaba todo.
—¿Andre? —Pausó la latina por un instante—. ¿Puedo preguntarte algo?
—Claro Tori, soy todo oídos.
¿Debía hacerlo? ¿Preguntarle a su amigo? Que tal si se sorprende de mala manera y la cuestiona. ¿La juzgaría? No, no lo haría. Vamos, es su mejor amigo y es una simple pregunta.
—¿Qué se siente... besar a una chica?
—Em… ¿bien? —contestó el moreno sin darle más importancia.
Tori lo miró con reproche y sin tener que volver a preguntar, Andre hizo un nuevo intento de responder.
—Suave, húmedo… muchas veces mojado, a veces doloroso si incluyes mordidas…
—No me refiero a eso… ¡Aj, olvídalo! —dijo enterrando su cara en sus brazos cruzados sobre la mesa.
—¿Estás bien? —preguntó el moreno al verla tan afligida—. ¿Por qué quieres saber que se siente besar a una chica?
—Pues… escuché por ahí que se siente completamente diferente que besar a un chico y...
—Creo que no soy la persona indicada para resolver tu problema— interrumpió de inmediato el muchacho— Nunca he besado a otro hombre, pero puedes preguntarle a Beck.
—¿Beck ha besado chicos?
—¿Te sorprende?
La morena se quedó estupefacta moviendo los ojos de lado a lado. "No quiero pensar en eso, no… pensamientos, fuera de aquí".
—También podrías besar a una chica y averiguarlo.
—¡¿Qué?! ¿Estás loco? ¿Yo? ¿Besar a una chica? No, no, no, no, no, yo soy bieeen hétero, no voy a besar a una chica, pff —respondió nerviosa viendo como sus amigos se acercaban a la mesa, junto con el objeto de sus dudas y actual confusión—. ¡Rayos! Acabo de recordar que tenía que sacar copias a ese libro de historia que se me perdió…
—Pensé que habías comprado uno nuevo —la interrumpió el moreno sin saber que pasaba.
—Lo volví a perder, ya sabes cuán torpe puedo ser —decía mientras se alejaba rápidamente— ¡Hablamos luego! ¡Adiós!
No podía enfrentarla, no podía pasar un segundo más viéndola porque sentía que en cualquier momento saldría de sus labios esa pregunta que no quería hacer.
¿Qué significó el beso para ti?
Básicamente porque la respuesta de su parte era un: Me estoy volviendo loca porque jamás imaginé que podía sentirme así besando a una mujer, mucho menos a mi mejor amiga.
Así que decidió evitarla por el resto del día y lo que pudiera del resto de la semana.
"Beck ha besado a chicos y a chicas. El podrá decirme que se siente, sin duda. Claro que para eso debo confesarle que sé que besó a chicos… y que tal si él no quería que se sepa y es incómodo", pensaba Tori sentada en los merenderos con su amigos Andre y Beck. Habían tenido examen final de matemática y apenas terminaron el maestro los dejó salir.
—Y bueno, ¿lograste encontrar respuesta a tu pregunta? —le preguntó Andre.
—¿Qué pregunta? —dijo Beck.
—Em… —balbuceó Tori, su amigo la había puesto entre la espada y la pared.
—Tori quería saber que se siente besar a una chica.
"Gracias Andre. ¡Buchón!"
—¡Oh! —dijo Beck—, ¿y para qué?
—Em… pues… —"piensa rápido, vamos"—, tengo que hacer un guión para la clase de drama y es desde el punto de vista del chico —respondió lo más natural posible—. Tiene que tener una descripción muy detallada de un beso… así que por eso.
—Pues, se siente bien, suave y a veces de sabores —contestó el muchacho.
—¿Hmm? — Fruncía el ceño sin entender.
—Ya sabes, ustedes usan protector labial de sabores.
—¡Oh! —Asintió mientras pensaba que ni siquiera le puso atención a ese detalle, estaba muy ocupada sintiendo las diez mil cosas que pasaban en su cuerpo para notar de que sabor era el labial de Cat.
—¿Por qué no describes simplemente como se siente besarse con un chico?
—Por que me han dicho que es muy diferente y no quiero que mi trabajo pierda credibilidad —mencionó sonando demasiado profesional y detallista con su ficticia tarea.
—Pues, yo te puedo decir que si es diferente, pero no tanto. Los labios y lengua de una chica definitivamente son más suaves, pero la forma de besar depende de la persona. Eso no cambia con el genero de a quien besas. Por lo menos yo siento que yo beso igual a todos.
Ahí estaba el moreno, admitiendo abiertamente que se había besado con chicos y dejando una puerta semi abierta para lo que tanto le interesaba saber.
—Así que... Sabes esto por experiencia propia.
—¿Qué, el besarme con chicos? —La morena asintió—. Sí, el curso de actuación, que tomamos el verano pasado con Jade, fue bastante extenso en el arte de hacerte sentir cómodo y alcanzar naturalidad con todo tipo de situación.
"Ah, así que de ahí viene el comentario de Jade sobre besarse con mujeres. Entendido", reflexionaba la Latina.
—Ya te digo, desde el punto de vista de un chico la diferencia más importante es la suavidad de los labios y lo terso de su lengua. Por lo demás... Todo es igual.
Beck estaba tan equivocado y tal vez, esa sí era una diferencia palpable. Al parecer sus amigos solo se concentraban en el aspecto físico del acto, más no en todo lo que por dentro un beso podía hacerte sentir.
Esa sensación de vacío que va cayendo rápidamente por tu pecho hasta tu vientre y ese cosquilleo que recorre cada nervio de tu ser o cómo de repente tu cuerpo se siente más liviano y tus manos aprietan sus dedos contra la piel del otro de la desesperación de un poco más. Todo eso sin contar que partes de tu cuerpo empiezan a reaccionar como si tuvieran mente propia. Tu corazón se muere por escapar de tu pecho y tus pulmones se olvidan que deben trabajar. Tu cerebro baja las marchas y quedas como en cámara lenta. Tu rodillas no recuerdan su función y pierdes un poco la cordura, seguramente por la falta de oxígeno.
¡Eso, eso es un beso!, bueno eso es lo que había sido ese beso en particular y el por qué le intrigaba tanto si había sido algo más, porque definitivamente se sentía como algo mucho más grande que cualquier otro.
Quiso preguntar sobre cómo se había sentido besar a Cat pero era demasiado arriesgado. Primero, el beso entre Beck y Cat tampoco había sido gran cosa, apenas juntaron sus labios para el film de Derryl Squires y segundo, si él le mencionaba a Jade sobre esa conversación, ella seguramente no descansaría hasta saber por qué indagaba de un insignificante beso entre su novio y su mejor amiga. Así que no, no preguntaría.
Solo le quedaba una persona más que podía darle una respuesta sobre que se sentía besar a otra chica, en especifico a Cat y ese era Robbie.
Evitando al resto de chicos para poder hablar a solas con su amigo, lo citó unos minutos antes a la pequeña reunión que tendrían esa tarde en el café de siempre.
El verano había empezado y se dejaba notar. Hacía un calor casi insoportable como para estar bajo el sol, así que la morena se sentó en una mesa dentro del local, donde podía gozar del aire acondicionado.
—¡Hola Tori! —dijo el chico sentándose en una de las bancas libres frente a ella—. ¡Qué bueno que conseguiste mesa adentro, afuera el calor perfora la piel!
—¡Hola Rob! —respondió soltando una risita con ese comentario—, ¿y Rex?
—Se quedó en casa. Tuvimos una pelea y decidí venir solo.
—Entiendo —dijo dándole un sorbo a su bebida helada mientras observaba a su amigo y se preguntaba que era lo que él había sentido cuando besó a Cat por primera vez. Ellos si habían compartido un verdadero beso. Recordaba exactamente el día que su amiga se lo contó. Para ella no había sido nada espectacular pero estaba segura que para él debía haberlo sido, después de todo era ella la que besaba increíble y, si era así, les pasaba lo mismo a todos los que hayan compartido sus labios.
De repente se detuvo a pensar en cuan horrible sonaba eso en su mente, "compartido sus labios". No, no era agradable saber que muchos chicos lo habían hecho. Cat había tenido por lo menos tres novios y se había besado con Robbie y Beck, tal vez hasta con otros chicos más; era un pensamiento que le provocaba malestar.
Ligeramente se le pronunciaba el ceño en la frente y su mirada había cambiado a una de disgusto.
—¿Tori?
Y es que no quería pensarlo, no quería imaginar a Cat besando a otras personas.
—¿Tori?
Lo único que la aliviaba era saber que ella era la única chica que había besado. Eso, eso era un alivio. Tal vez no había sido la primera en general pero seguía siendo importante en este tema.
—¡¿Tori?!
—¿Qué? Perdón.
—¿Tengo algo en la cara? —preguntó el delgado muchacho a lo que Tori cambió su expresión a una de pregunta—. Es que no dejas de mirarme como si tuviera algo pegado en la cara, pero ya me la toqué toda y no siento nada.
—No, Robbie. Me quedé pensando en algo y me perdí. Lo siento.
—¿Y en qué pensabas?
—¡Oh! Em… en besos.
—¿Qué con los besos? —preguntó el muchacho alzando las cejas.
Eso era lo peor de Robbie, cuando no sacaba a Rex siempre terminaba adoptando parte de su personalidad.
—¿Puedo hacerte una pregunta?
—Por supuesto —respondió recibiendo su bebida de la mesera a la que le regalo una chueca sonrisa tan característica de él.
—Bueno, tengo que hacer un trabajo para la clase de guión que debo presentar el viernes y necesito hacer una descripción sobre un beso entre un chico y una chica.
—Ajá, ¿y qué necesitas?
—Pues es desde el punto de vista del chico. Esta besando a alguien muy dulce y carismática, ya sabes, alguien que siempre tiene una linda sonrisa en el rostro y que es bastante risueña... Hazte a la idea que es Cat.
—Okey, pues yo he besado a Cat, así que puedo ayudarte con eso.
—¡Perfecto! —dijo sacando una pequeña libreta y un espero para realizar los apuntes necesarios y le pidió que continúe.
—Bueno, he besado a Cat en tres ocasiones. La primera fue un día en el Café Asfalto cuando quiso demostrarme que un beso de actuación era solo eso y nada más.
—Bueno ¿y cómo se sintió? —Trataba de apresurar al chico, realmente no le interesaba nada más que lo especifico respecto al beso.
—Los labios de Cat son muy suaves y saben a cereza. —Continuaba diciendo mientras Tori pensaba por que no se había dado cuenta que sabor tenían sus labios. Definitivamente era algo en lo que los chicos se fijaban mucho, lo anotó—. Lo que más me gustó de ese beso es que no fue tan corto como el segundo que fue apenas un roce de labios, pero el tercero fue magnífico.
"Magnífico", pensaba Tori recordándolo esa es una perfecta palabra para describirlo.
—Creo que fue todo, desde la suavidad de sus labios, un escalofrío que me recorrió el cuerpo y cuando sentí sus manos jugar con mi cuello se me puso la piel de gallina —decía el chico con una sonrisa cada vez más grande—. Cat es tan... delicada al besar y es simplemente perfecta.
"Simplemente perfecta", otra buena descripción para lo que había sentido.
—Y, ¿sabes qué? Eso no lo sentí con nadie más que con ella. Creo que es porque me gusta tanto, con las demás chicas solo he sentido suave y húmedo. Es más, nuestro primer beso se sintió muy bien, pero no como el último y es que la primera vez no me gustaba aún, no así.
—¿Disculpa?
"No, no, no, ¿cómo que no se sintió así? Es decir, es Cat, ella es la que tiene ese poder en sus besos, ¡en todos sus besos!".
—Sí, creo que para tu tarea tienes que fijarte si tu personaje siente algo más que amistad con la chica con la que se va a besar —respondió Robbie terminando su bebida—. Porque puedes besar a la misma persona varias veces, pero si no te sientes atraído por ella, es simplemente un beso más. —El muchacho se levantó del asiento y tomó los vasos vacíos para tirarlos a la basura que estaba a su izquierda—. Voy a comprar otro café helado, ¿quieres algo?
Tori no hizo más que negar y vio como su amigo se alejaba.
"No, no es así. A mi no me gusta Cat, por qué me sentiría así con ese beso. Robbie está equivocado", pensaba la morena cuando, de repente, escuchó al resto de la banda saludarla mientras se acomodaban en la mesa.
—Yo iré de Salvador Dalí —dijo Beck poniendo un brazo sobre los hombros de su novia.
—Yo creo que iré de zombi de los ochentas —dijo Andre—. Tengo el maquillaje perfecto y una chaqueta roja idéntica a la de Michael Jackson del video de Thriller. —Estaba muy contento con su elección y codeando Tori le pregunto si ya se había decidido por un disfraz.
—No, aún no, pero tengo un par de días.
—Hola chicos —saludó Robbie sentándose junto a Tori y justo frente a Cat—. Te compre otro café helado de todas formas, ten. —Lo acercó a la morena y le sonrió.
Jade no pudo pasar por alto ese gesto y decidió molestarlos un poco. Después de todo le habían servido el momento en bandeja de plata. Esas cosas no se ignoran.
—¿Interrumpimos algo? —preguntó pícaramente.
—¿Disculpa? —contesto la morena confundida.
—No sabíamos que estaban en una cita. Si quieren nos vamos para que puedan continuar en lo suyo.
El color de sus mejillas cambió a un tenue color rosado y regreso a ver rápidamente a la pelirroja de en frente que había cambiado su típica alegre expresión a una mueca un tanto indescifrable.
¿Estaba molesta? ¿Triste? ¿Celosa? ¿Por ella o por Robbie? No, no, por qué estaría celosa por ella, seguro era por su amigo. Varias veces se había sentido amenazada por que otra chica le preste atención, así no estén de novios. Pero ella no estaba haciendo eso y no quería que su amiga se sintiera mal.
—¿Acaso dos amigos no pueden conversar un momento sin que sea algo romántico? —respondió la latina tratando de explicar la situación—. Solo me estaba ayudando con una tarea.
—¿Tarea? ¿A estas alturas? Vamos Vega, faltan dos días para terminar el año, ya solo tenemos exámenes finales y de los sencillos.
—Em... —"Diablos, me atrapó, inventa algo, dile que el perro se comió la tarea; no, que estabas enferma y no la entregaste a tiempo, no, ella lo sabría, está en la misma clase; que necesitabas reponer una nota, eso"—. Es un trabajo extra que pedí en la clase de guión para recuperar una calificación.
—No voy a negar que no te caería mal mejorar en esa clase, pero ¿cómo puede ayudarte Robbie? Él es tal vez peor que tú —preguntó la gótica burlándose de ambos chicos.
—Pues para que sepas, me pedía mi opinión experta.
—¿Sobre qué? ¿Cómo mantener los rulos redonditos todo el día? —respondió, inconscientemente tomando un mechón de su pelo y enredándolo en su dedo.
—Eso no importa... —dijo Tori viéndose interrumpida inmediatamente por su amigo.
—En realidad en cómo se siente besar a una chica —dijo con orgullo, exponiéndola aún más con Cat.
"¿Por qué le pregunta eso a Robbie? Nos besamos... y yo soy una chica", pensaba la pelirroja, marcando una molesta mueca en el rostro.
Tori cerró los ojos, negando levemente, sintiendo perder todo control sobre la situación.
—¿Quieres saber cómo se siente besar a una chica, Vega?
—¡No! —respondió, viendo como rápidamente esto le afectó aún más a su amiga, "Diablos Tori, deja de arruinarlo todo"—. Es para una tarea. No sobre mi o lo que yo quiera.
—Tal vez deberías hacerlo, en lugar de preguntarle al nerd. Solo así podrás estar segura de la experiencia.
"¡Eso mismo! ¡Ya lo sabe y fue sensacional!", Cat continuaba afirmándose a si misma. "Tal vez no fue tan increíble como dijo, parece que ya lo olvidó".
—Es desde el punto de vista de un chico —mencionó Beck, viendo que su novia no pararía de molestarla—. Me hizo la misma pregunta a medio día.
—Y a mi ayer. —Ayudaba Andre.
—¿Y no puedes usar tu imaginación para eso? —preguntó Jade como si fuera lo más lógico del mundo y sí, seguramente lo era, pero no era la razón por la cual preguntaba, sino la excusa.
"Oh, pues sí, ahora entiendo. Ellos deben sentirlo diferente también, por eso no toma en cuenta nuestro beso para su trabajo. Porque le gusto, yo lo sé, tanto como a mi. Seguro ha estado pensando en eso todos estos días. Como yo, que hasta le pregunté a mi hermano por teléfono. Aunque no fue de mucha ayuda, luego tuve que hablar con papá. Él si pudo confirmar lo que sentí esa vez, lo había vivido con mamá; dijo que así era cuando una persona valía la pena y yo estoy segura de que Tori la vale".
La latina observaba como el rostro de su pequeña amiga iba cambiando de fruncir el ceño a subir las cejas y mirar hacia un lado apretando los labios. Sabía que estaba hablando con ella misma, debatiendo algo, ¿pero qué era? Ver a Cat perderse en si misma era, a la vez, fascinante y angustiante.
"Valer la pena es un curioso decir. Es que, bueno, no lo había pensado hasta este momento, aunque la frase es muy clara, 'vale sufrir', porque una pena es algo que te hace sentir muy mal. Así que vale todo lo malo que puedas pasar, por eso lo usas cuando quieres decir que algo es importante, tiene que serlo si vas a sufrir tanto y los amigos lo son, ¿verdad? Tori es importante, así como Jade y por ella he sufrido muchas veces, por eso sé que lo es".
—¿Cat?
—¿Eh? ¿Disculpa Tori estaba pensando? —respondió dándose cuenta de que sus amigos ya no estaban ahí.
—Lo sé, pero la función está por empezar —le contó dándole una sonrisa—. ¿Nos vamos?
Cat asintió mostrando los hoyos de sus mejillas y ambas salieron del lugar apurando el paso hasta alcanzar a sus amigos.
—Beck y yo vamos por las entradas. ¿Ustedes se encargan de la comida? —preguntó Jade colocándose en la fila de la boletería.
—Como siempre —contestó Andre.
—¿De qué tienes ganas hoy? —le preguntó Robbie en la fila del bar—. Yo invito.
—No hace falta. Traje mi dinero —respondió Cat, agitando un billete de veinte dólares frente a él.
—Si, pero me gustaría invitarte, como en una cita.
—No estamos en una cita, Robbie.
—Pero podríamos pretender —dijo haciéndose el simpático, mas ella no tenía intensiones de fingir que estaba en una salida con su compañero. Seguía pensando en las cosas que valían la pena y él era importante como amigo, mas no valía ningún tipo de sufrimiento que pudiera traer el besarlo otra ves. No como lo sería volver a hacerlo con Tori.
—Jade dice que quiere nachos con queso y un té helado extra grande —dijo la latina uniéndose a los chicos junto con Andre.
—Gracias por la información, pero estamos en una conversación privada, ¿pueden dejarnos solos un momento?
Cat abrió los ojos para que Tori le prestara atención y movió su cabeza de lado a lado como suplicando que no se fueran.
—Claro viejo —respondió Andre pero ella lo jaló del brazo y lo retuvo.
—¡No! —grito, causando que gente alrededor los regresará a ver, mientras la pequeña pelirroja la observaba con gracia—. Em... Es que estamos por llegar a la caja y si nos vamos, no podremos pedir todo para llevarlo a la sala y ya saben, Jade nos matará si no llegamos con sus nachos.
—Tori tiene razón, Robbie. El chico de enfrente ya está pagando.
—¡Aj! Está bien —se quejó, apresurándose a pedir una bolsa de palomitas y una bebida mediana.
—Gracias —le susurró la pelirroja poniéndose a su derecha, justo detrás del enojado chico de los rulos—. ¿Quieres compartir las palomitas conmigo?
Tori no lo pensó demasiado, muchas veces lo habían hecho y aunque en esta ocasión se le apetecían unos nachos, no dudo en aceptar la oferta.
—Deme una bolsa gigante de palomitas con mantequilla y dos bebidas medianas. —pidió la pelirroja.
—¿Algo más? —preguntaba el chico detrás del mostrador.
—No olviden lo de Jade. —Les recordaba Andre antes de que cierre la cuenta.
—Cierto, unos nachos con queso y un té helado extra grande.
—Son $18.25.
—Ten —dijo Tori extendiéndole un billete de diez dólares, para cubrir su parte del pedido.
—No, yo invito hoy —respondió risueña y no permitió que su amiga le insista. Tomó la bandeja con las bebidas y los nachos, Tori la bolsa con las palomitas y se dirigieron a la fila de ingreso junto con el resto de chicos.
Robbie trataba sin cesar de colocarse cerca de Cat para poder sentarse juntos, pero Beck y Andre lo detuvieron preguntándole algunas cosas del examen de escenografía que tenían que rendir al día siguiente.
Cuando finalmente entraron en la sala, Cat se apresuró a tomar asiento junto con Tori en los primeros puestos de la fila, las siguieron Beck y Jade, y al otro extremo Andre y Robbie, completamente desplazado.
—Me arruinaron el plan —se quejó el chico, comiendo una mano entera de palomitas.
—Lo siento viejo, no sabía que esto era una cita —se disculpaba Andre.
—No lo era, solo que al hablar con Tori, de las veces que he besado a Cat, recordé cuanto me gusta. Creo que esta vez realmente quiero conquistarla.
—Bueno, pero no ibas a lograrlo en la fila del bar del cine… o sí —dudó el moreno, viendo los ojos de Robbie ir de lado a lado, como si en ese momento se hubiese dado cuenta de que era un estúpido plan—. Necesitas unas clases de sutileza amigo, a una chica le gusta sentirse especial, por eso es que debes planear una cita con anticipación, invitarla a salir de una manera que no pueda decirte que no. No de sopetón.
—Solo tengo experiencia con las chicas de Nortridge y a ellas no les importa ese tipo de cosas —respondió dejando caer sus hombros vencido, pero de un salto se enderezó y, regresando a ver a Andre con emoción, le preguntó—: ¿Me ayudarías?
—¿A conquistar a Cat?
—¡Sí!
—¿Por lo menos sabes si ella te corresponde?
—Nos hemos besado antes y se puso celosa en ese baile al que fui con Gabriela —dijo animado—. Creo que tengo posibilidades.
—Te ayudaré a intentar conseguir una cita, pero si llega a rechazarte hay dos condiciones: uno, no me culparás y dos, la dejas en paz. Yo no soy el tipo de chico que se pone a rogar… Y tú tampoco deberías serlo.
Robbie lo pensó por un minuto y aceptó los términos. —Hecho —dijo estirando su mano y cerrando el trato.
Las luces bajaron de tono hasta apagarse y los trailers empezaron a rodar. No había duda que para Cat, uno de los mejores momentos de ir al cine, era disfrutar de esos cortos de las nuevas películas por venir.
—¡Oh por Dios! El nuevo promocional de The Scissoring 3: el Origen del Mal, tenemos que venir a verla Beck. —Se escuchó a una emocionada Jade.
—Seguro los arrastrará a todos ustedes para que la vean con ella —susurró entre risas Cat, acercándose al oído de su amiga.
—Y a ti también —respondió de la misma manera Tori.
—No, yo estaré en Idaho para cuando salga en cartelera. Me salvo por un par de semanas.
Idaho, Tori lo había olvidado por completo. Cat viajaría este mismo sábado para visitar a su familia y pasar con ellos las vacaciones.
Inmediatamente comenzó a hacer cálculos de cuanto tiempo pasaría lejos de Los Ángeles, lejos de sus amigos, lejos... de ella.
"Setenta días. Diez semanas. Dos meses y nueve días", pensaba sin prestar atención al inicio de la película. "Es demasiado tiempo, no la veré en setenta días... son muchos, demasiados para estar lejos de Cat", suspiro finalmente viendo a su izquierda y sin pensarlo demasiado, descansó su cabeza en el hombro de su amiga.
—¿Estás bien? —preguntó sorprendida la pequeña.
—Si, lo siento —dijo Tori reincorporándose—. Solo estoy un poco cansada por los últimos exámenes de estos días.
—Espera, no te vayas —murmuró quitando su bebida del brazo que estaba en medio de los dos asientos y la colocó en el orificio que tenía a su izquierda. Hizo un poco de fuerza y logró subir ese estorbo hasta que desapareció entre ambos respaldares, creando un asiento doble donde podían estar más cómodas—. Ahora sí, ven —le dijo dando un par de palmadas en su hombro. Tori sonrió y aprovechó para ponerse más cómoda.
Setenta días, serían un suplicio, por lo menos así se sentía en ese momento; un vacío que no podía describir, una angustia de saber que no la tendría cerca para conversar o para salir a pasear al parque o a la playa, no habrían pijamadas durante todo el verano, ni tampoco videos del Funny Nugget Show, no habrían oportunidades para besarla de nuevo o ir por un helado, cocinar pastelillos, ir de karaoke, nada por diez semanas...
"¡Espera! ¿Besarla de nuevo?" Tori abrió los ojos, poniéndose tensa al darse cuenta de lo que había pensado. "¡Tori! Cat es tu amiga, ¡basta! Solo fue un beso… un beso diferente, un beso increíble… un monumental beso".
Y fue ahí que recordó las palabras de su amigo «...tienes que fijarte si tu personaje siente algo más que amistad con la chica… puedes besar a la misma persona varias veces, pero si no te sientes atraído por ella, es simplemente un beso más».
"…algo más que amistad… ¿Es eso lo que siento? ¿Me atrae Cat?", pensaba. Realmente no ponía ni un poco de atención en el filme. "Es muy linda, de eso no hay duda, además de atlética. Siempre que lleva falda, como hoy, deja ver sus tonificadas y suaves piernas color caramelo. Bueno, no las he tocado, pero se ven muy tersas, deben serlo… ¡Dios! ¡He pensado en las desnudas piernas de Cat! Acabo de poner como cualidad número uno su físico, no su dulce y tierna personalidad. No, ¡sus piernas! Lo primero que pensé fue en lo linda que es y cuanto me gustan sus piernas… es que son muy lindas, pero… ¡No, basta! ¡Basta!"
—¡Basta!
—Tori, ¿estás bien? —preguntó Cat preocupada, la latina había dicho esa última exclamación en voz alta, llamando la atención de varias personas en la sala.
—Em… sí, perdón. Me quedé dormida y estaba teniendo una pesadilla —dijo enderezándose nuevamente en su asiento—. Saldré un momento al baño para lavarme la cara. —Se levantó y agachándose un poco, para no interrumpir a las personas sentadas detrás suyo, se abrió camino al corredor y salió apresurada.
—¿Qué pasó? ¿Está todo bien? —susurró Beck a Cat que tenía una expresión de duda.
—Creo que sí, salió al baño —respondió acercándose un poco para no hacer ruido en la callada sala—. Voy a ver si necesita algo.
—Okey —respondió el chico volviendo a concentrarse en la trama.
"Respira, respira… inhala, exhala, inhala…", Tori se decía a si misma mientras reposaba sus manos en el lavabo y se miraba al espejo. "Te gusta Cat, te gusta… ¿Te gusta? Sí, si te gusta. ¡Dios! ¿Y ahora qué? Me gusta mi mejor amiga y eso es un problema. No porque sea mi amiga, pero porque es una chica. ¡¿Desde cuándo me gustan las chicas?! ¿Desde cuándo me fijo en sus piernas y lo magnifico que sería tocarlas?"
—¿Todo bien? —Se escucho de repente una dulce voz a su espalda, lo que le provocó un sobresalto.
—Me asustaste.
—Lo siento, vine a ver cómo estabas —dijo Cat preocupada ladeando su cabeza para tratar de encontrar su rostro en el espejo—. ¿Fue tan horrible la pesadilla?
—Hmm —suspiró dándole una profunda mirada a través del reflejo. Era Cat, era linda, era tierna y era la persona que le había robado la cordura durante días y eso... eso no estaba mal. ¿Por qué sería un problema que fuera una chica o si era su amiga? ¿Qué podría estar mal en sentirse atraída por ella?—. En realidad no... No fue una pesadilla, solo... me asusto un poco por un momento.
—¿Y ya estas mejor?
La morena dio la vuelta le sonrió. —Eso creo, aun algo confundida, pero bien... Sí, estoy bien —confirmaba tanto para si misma como a su amiga.
—Nos estamos perdiendo el desenlace, ¿regresamos?
—Creo que tendrás que contarme toda la película.
—Por supuesto. Te costará un helado de fresa —bromeó estirando su mano para regresar juntas a la sala.
—Es un precio justo —dijo Tori aceptándola ya más tranquila, volviendo a la película—. ¿Cat?
—¿Si?
—Te ves muy linda hoy.
— — —
Side effects
I'm deep in side effects
The words are melting down in time
Afraid of sorrow in the air
The same old song is always on my mind
The same old song and you
Nota de Autor:
Bien pues como era de esperarse, cuando se sale de vacaciones uno planea como loco que hacer con su tiempo y luego resulta que cuando uno tiene tiempo libre es cuando más cosas tiene que hacer. El trajín de las fiestas, los preparativos, los compromisos sociales, luego recuperar el sueño y finalmente darte cuenta de que pasaron 20 días e hiciste mucho, pero casi nada de lo que tenías planeado… Sí, es como para darse contra la pared, reorganizar las ideas y decir: No más planes, necesito hacer esto ya; subirlo me va a obligar a darle el tiempo que se merece (porque se lo merece en realidad) y pues por eso acaban de leer el capítulo 2.
Espero que lo hayan disfrutado. Son exactamente 12 días de que publiqué el primero y creo que es un buen ritmo. Tengo dos fics largos que seguir, Café y este, y será una semana para el uno y otra para el otro y, si hay inspiración y más que nada tiempo, algunas para los dos.
La canción del título "Side Effects" es una que pertenece a Zoé qué, como les comenté, será una banda que me llevará por los capítulos de este fic. Si no la han escuchado aún, denle una búsqueda en YouTube, no se arrepentirán.
Con esto me despido, gracias por leer, sobretodo porque veo que vienen de muchos países. Me gustaría saber quién es de donde, así sean guest, es interesante saber algo más de ustedes.
Como ya es costumbre, una ":)" o una ":(" bastará para mi, pero si quieren dejarme una leyenda también es bienvenida.
Suerte siempre y hasta en dos semanas con esta historia. ¡Adior!
