Bueno... ¿Por donde empezar?

Esta bien... empecemos con los agradecimientos: MUCHÍSIMAS GRACIAS POR LEER EL 1º CAPITULO. Me SUPER alegraba cada vez que veía en el mail un mensaje nuevo de Fanfiction. No pensé que les iba a gustar. Asique... Por ese lado, estoy muy feliz. Gracias nuevamente.
Después... Quiero decir lo siguiente: Este capitulo es como el principio de un indice en la historia. Contiene cosas que van a ser mas desarrolladas, así que es bueno recordarlas para después no pensar "¿Por que la loca esta sale con esto si nunca dijo nada?" jajaja chiste, chiste.
Si el capitulo les resulta denso: Sepanme disculpar... Lo que quiero hacer con la fic es hacerla lo mas realista posible... Las cosas en la vida real llevan tiempo y no pueden pasar mil cosas en los dos primeros capítulos. Es mas... Creo que voy demasiado rápido. Así que si me ayudan con esta duda, mas que agradecida voy a estar. *Hay una escena con una canción, que adicioné para darle mas realismo y sentimiento a la escena. Para disfrutarla mas, si quieren, escúchenla*
Obviamente (repito) acepto comentarios de ayuda POSITIVOS. Como digo siempre: Si no podes decir nada bueno mejor no digas nada. (He de recalcar que me ENCANTARON TODOS los comentarios que me dejaron en la reviews). Como ya saben, no tengo mucha experiencia.
Y bueno... sin mas preámbulos: Aquí esta el 2º capitulo! Espero que lo disfruten!

Courtney POV

Había pasado tanto tiempo desde la última vez que supe algo de él…

Lo ultimo que me había enterado hace unos años (a través de la voz de Bridgette) era que había usado el millón de TDA para inaugurar un Shopping (*Centro Comercial*). En verdad no sabia como le iría, (y no me atreví a preguntarle, creyendo que el pensaría que lo hacia por comparar nuestras situaciones económicas) él era muy astuto en el show, pero esta era la vida real. Yo le deseaba el bien.

-Siempre lo hice- pensé.

Subimos las escaleras del edificio en silencio. Escuchando solo nuestros pasos. El ascensor estaba averiado desde hacia meses, he ahí la respuesta a porque elegimos la única vía posible a mi casa. De todos modos, vivía en el tercer piso. No era mucho para caminar.
Al llegar a la puerta, saqué las llaves de mi bolso, y por alguna razón de la física y la gravedad… Se resbalaron de mi mano.
No tuve mejor idea que bajar a agarrarlas.

-¡Mierda!- grité en mis adentros.

¿Tan ciega fui que no lo noté?
Obviamente, en un acto de caballerosidad, él también se agacharía a tomarlas, y esta vez, me ganó de mano.
Estábamos ambos de puntitas sobre nuestros tobillos, en cuclillas. Me miraba a los ojos, con una sonrisa amable y extendiendo levemente su brazo, dándome a entender que tomara las malditas llaves.

-Esta situación tiene que terminar de inmediato...-

Medio hipnotizada como estaba, las tomé de su mano, (No quisiera explicar la electricidad que corrió a través de mí cuando rocé levemente su piel. ¡Dios! Creo que me iba a dar un escalofrío) y procedí a correr mi vista, girando mi cara y levantándome para abrir la condenada puerta.
Finalmente la abrí, al mismo tiempo que Duncan se levantaba (Siguiendo con esa sonrisa, que ahora se había convertido en una expresión de aparente nostalgia).

- Wow… Lindo. -dijo al entrar al departamento y ver donde vivía-

- Aha… No me quejo.

- Entonces… ¿tenes todo esto para vos sola? -Preguntó curioso, considerando el enorme tamaño del lugar para ser un departamento-

- No… Emm… Vivo. Con. Mi novio.

¡Fue él! ¡Él me obligo a decirlo! Arg… ¡Lo ultimo que quería decir (y menos de esa manera entrecortada, donde se notaba que NO quería decirlo) era la palabra novio! ¿Por qué a mí? Definitivamente el mundo me odiaba.
Abrió sus ojos en sorpresa. Quise obviar la palabra "prometido" (que era miles de veces peor). Para ser honesta, yo la odiaba con el alma.
De todos modos… ¿Tanto le sorprendía? ¿O era más bien una expresión de disgusto?

-No. Imposible.- pensé.

OoOoOoO

Duncan POV.

Novio… Tenía novio… GE-NIAL.
Pero, ¿Qué más podía esperar? Habían pasado… ¿Cuántos? 10… Si, 10 años desde lo nuestro. Yo había salido adelante, y ahora veía que ella se las había arreglado perfectamente sin mí también.

-Bien por ella- pensé.

Aunque la noticia la sentí realmente donde dolía…
No me quería ni imaginar hacia cuanto que estaban juntos: El echo de que ya vivieran juntos, la organización (típica de Courtney), su personalidad… Esto no era cosa de unos pocos días.
Me sorprendía que con su personalidad controladora no tuviese un anillo en el dedo…
¿Quién era él? Seguramente un profesional… Su debilidad. Bien sabia que seguro había sido un "ricachón semi-modelo" que la conquisto con su intelecto, físico y regalos caros.

-Bah! ¿Qué me pasa? Yo la había olvidado… La había olvidado… La… ¿La había olvidado?-

Si. Definitivamente la había olvidado… La fila de chicas que esperaban para salir conmigo era una confirmación de ello. Aunque no sentía el más mínimo cariño por ninguna de ellas, las podía disfrutar de todos modos… ¿No? Nadie saldría lastimado. Ellas sabían lo que yo quería. Y yo… Bueno, quiero creer que ellas querían lo mismo que yo y nada más.
De todos modos, yo estaba solo. Como siempre. Solo, solo, solo.

-Pero ella no…- me repetía -Basta de pensar, Duncan. Basta de pensar…-

OoOoOoO

Courtney POV

Se había quedado muy callado después de eso. Me hubiese encantado saber lo que pensaba (O tal vez no).

- Siéntate. No hay ningún problema. El abrigo lo podes dejar en el perchero… O en el sofá. Donde quieras. -y realicé una leve sonrisa-

- Gracias, esta bien. -se limitó a contestar, correspondiendo a la sonrisa-

Me senté en el sofá contiguo a el suyo (uno individual), ya que él se había sentado en el sofá grande y quería evitar un acercamiento incómodo.

-Bien- pensé -tomando todas estas precauciones, el almuerzo tiene que salir perfecto-

Pobre de mí… pensé demasiado rápido.

- Y… ¿Como te trata la vida?

- Mmm... Bueno… Sigo vivo, eso es un avance. -ambos reímos levemente-

- Bueno, y… Volviendo a hablar en serio… ¿Como te va?

- No se… Vos hace las preguntas que yo las respondo.

- Bueno... Entonces… ¿Trabajo?

- Bien.

Vamos… ¿Eso era lo mejor que podía responder?

- Mmm... ¿Amigos?

- Creo que solo Geoff.

- ¿Amigas…?

- -Rió. No se de que… A mi no me causaba ninguna gracia- No se si Bridgette me considera su amigo.

Su respuesta me sorprendió. Decir que Bridgette era su única amiga (y ni siquiera estar muy seguro) significaba que estaba totalmente solo… de "amigas". Además, él nunca le robaría la novia a Geoff… También estaba la otra opción: que me ocultara información. Lo cual no descarté de mis opciones.
En vista de que sus respuestas no me decían nada, decidí jugarme por algo mas pesado…

- ¿Novia…?

- No.

- ¿Nada de… nada? -No se por que razón mi vos se fue atenuando, como teniendo miedo de la respuesta.-

- Nada de nada. -Repitió, acentuando un poquito el último nada, de verdad dándome a entender que estaba soltero-

Y ya no dude más. Realmente había venido soltero. Me dolía ser yo la comprometida… Sin darme cuenta se acercó un poco mas adelante y su mirada se hizo más y más profunda. Mi pregunta había estado mal (Parecía que preguntaba si estaba disponible, cosa que no quise significar), tendría que haberla guardado para más tarde. O dejar que él me contara solo. Incluso algo mejor: Preguntarle a Bridgette. Esa chica me las iba a pagar... ¿Cómo no me iba a decir nada de su llegada? Creo que podía escuchar a mi inconsciente preparar regaños, listos para decírselos cuando la encontrara.
Pero volviendo a mi casa, (O mejor, a mi sillón) debía seguir con las preguntas…

- ¿Fuiste a la universidad? -dije, para terminar de una vez con el tema, y aun peor, con el juego de miradas que hacía-

- No.

Respondió tan inmediatamente como las otras preguntas. Se sentó un poco mas atrás en el sofá, acomodándose, y no noté en su cara ni un solo deje de tristeza. Aparentemente, estaba bien sin haber ido.

- Bueno… Creo que ya tengo suficiente información. -dije-

- Si, deberíamos preocuparnos por algo mejor: ¿Qué vamos a comer?

Ese era el Duncan que conocía. Despreocupado de su vida. Si estaba en una mala situación jamás lo diría. Su vida era de el, no amargaba la de los demás con sus problemas. Era el mejor aplicando el famoso dicho: "Vive el presente". Él si se dejaba llevar por la corriente de la felicidad. Y la vivía.

- Bueno… Me apetecía un poco de pasta… -y no me dejó terminar.-

- ¿Lasaña? ¿Tal vez?

- Es… Mi… Comida favorita.

- Si, lo sé. -Me dijo, con una pequeña sonrisa de lado-

No pude hacer más que sonreír abiertamente ante ese gesto, casi reía en signo de estupefacción. No recordaba siquiera cuando le había dicho que la lasaña era mi comida favorita. Simplemente lo recordaba…
Y he de admitir… Me quede sin habla después de la sonrisa.
Decidimos ir a un supermercado a comprar los ingredientes y prepararla en casa. Nada como una comida casera para compartir viejos momentos con… amigos (dejémoslo en amigos). Fuimos en mi auto, y por tontos juegos y apuestas él termino conduciéndolo. Era increíble como la confianza se restauraba tan rápido. A decir verdad, empezaba a sentirlo otra vez como un amigo y ya no tanto como en ex, lo cual (en mi opinión) era lo mejor. Supuse, por la forma en la que me trataba, que el sentía lo mismo.
En el auto charlábamos, contábamos chistes, reíamos… Aumentando cada vez más la sinceridad… y la intimidad.
Era como tener una nueva mejor amiga. Bueno… mejor que eso.

- Yo jamás podría hacer tu trabajo… Admiro que te guste… eso... -dijo, cuando tocamos el tema, todavía agregándole humor-

- -Y como estábamos tan bien, se me escapo un pequeño detalle- En realidad… siempre hay algo que quise más que ser abogada.

- ¿De verdad? Ah... Si… Presidencia. ¿No?

- -reímos- No, no… Creo que fue el sueño de toda mi vida… Y nunca lo noté, hasta que empecé a trabajar y ocuparme del "Estudio Gallagher-Neville".

- -Como no dije cual era ese sueño, inquirió- ¿Y? ¿Cuál es ese sueño al final? -lo miré dándole a entender que dudaba, había errado al comentar eso- Vamos Courtney… ¿A quien le voy a decir? Podes confiar en mí.

"Podes confiar en mi" Creo que esas fueron las palabras mágicas. Si, yo podía confiar en él.

- Creo que siempre quise… cantar.

Me miró con cara de incredulidad (realmente no lo esperaba), lo cual me resultó gracioso y comencé a reír, además, creo que la vergüenza también influyó.
El tema es que finalmente lo había dicho. Odiaba mi trabajo. Si, lo odiaba. Mi verdadera vocación era cantar. Los días que caminaba hacia mi trabajo siempre pasaba frente a una pequeña escuela de canto, y amaba escuchar a las pequeñas niñas dar sus primeros "mi, mi, mi".

-Espero que ellas sigan sus sueños, contrariamente a lo que yo hice…-

- Estoy seguro que serias la mejor. -Duncan interrumpió mis reflexiones. ¿Cuántas veces más iba a decir esas pequeñas cosas que hacían que me sonrojara?-

- Mmm… no creo. Estoy muy fuera de práctica.

- Bueno, eso es solucionable… -Y no charlamos mucho más de ello, ya que habíamos llegado al supermercado. Pero justo antes de entrar dijo la frase para rematar el tema- Sabes que contás con mi apoyo… No tenes que satisfacer a nadie más que a vos misma. -y me dedico una pequeña sonrisa que devolví agachando la cabeza y asintiendo levemente-

Entramos al lugar y cargamos en el pequeño carrito todo lo necesario. Las compras habían resultado verdaderamente divertidas.
Cuando salíamos con todo lo adquirido escuché mi celular. Duncan me dijo que atendiera sin problemas mientras el cargaba las cosas al auto. Me empalidecí cuando vi el nombre… Graham.

- ¿Hola?

- Hola amor… acabo de llegar a Nueva York. El viaje fue muy bien, aunque hubo varios retrasos.

- Ah… Genial entonces. Justo estaba por llamarte. -Si, mentí. Pero no podía sonar tan poco dedicada a mi futuro marido.-

- Y… No se, contame… ¿Algo nuevo? ¿Ya almorzaste?

- N...No. Todavía no.

- Mmm… es bastante tarde. -Miré mi reloj, y en efecto… eran las 2:30. El tiempo vuela cuando te diviertes…-

- Aha. Es que me quede hasta tarde en el trabajo terminando unos últimos detalles… Y tenia ganas de cocinar.

- -Rió- Bien, pero no te estreses mucho. Le dedicas demasiado a tu trabajo linda. Deberías hacerle caso a Anastacia y tomarte unas vacaciones.

- Si… tal vez lo haga.

- Perfecto entonces. Amor… tengo que dejarte… la junta comenzara en una hora y tengo cosas que hacer antes. Te amo mi vida.

- -Dude al responder, Duncan se acercaba- Yo también. -Me limite a decir solo eso-

- Adiós linda.

- Adiós.

Graham… Me puse un poco nerviosa al pensar cuando le hablara de Duncan por primera vez… Sabía que llegaría esa situación en algún momento. Peor… ¿Qué le iba a decir? Yo no lo estaba engañando y nunca lo haría. Él me amaba… y no lo merecía. Solo que prefería contarle cuando sea el momento adecuado.
Pero debería que dejar esos pensamientos para otro momento.

- Bien… ¿Volvemos?

- Si, vamos. -le respondí a un Duncan un poco ansioso. A veces me daba la sensación que era como un niño (No en inocencia, por supuesto).-

Le daba las gracias al mundo que Duncan no era chusma… No me pregunto nada sobre la llamada.

Llegamos a casa bastante mas rápido que en la ida al supermercado. De todos modos nos reímos mucho. Yo planeaba la preparación de la lasaña, mientras Duncan se elogiaba a si mismo por sus dotes culinarias (de las cuales dudaba mucho).

Guardamos el auto y subimos por las escaleras. Esta vez, fue mucho más ruidosa. Entramos al departamento y acomodé cada cosa en su lugar.

Luego le pregunté a Duncan si podía comenzar sin mí, mientras yo iba al baño y además acomodaba un poco los papeles que habían volado en nuestro encuentro a lo cual me respondió que no había problema. Mientras me dirigía al baño frené y en silencio solo lo observe mientras trabajaba, evitando que me oyera.

-Me alegra tanto tenerlo de vuelta.- Me sorprendí a mi misma pensado esto, sonreí y continúe con lo que iba a hacer.

Sin darme cuenta, tardé veinte minutos dentro del baño. Sentía esa extraña sensación de querer darle una buena impresión a Duncan. Me peiné bien, me perfume, e incluso cambie mi ropa. Era ridículo. Yo no tenía que demostrarle nada… Pero lo hacia con gusto, aunque seguramente no lo notara.
Cuando finalmente salí, y comencé a dirigirme hacia los papeles para organizarlos aunque sea levemente, sentí un aroma especial… Comida quemada. ¿Qué había hecho Duncan? Le deje todo perfectamente organizado… Y le dije que siguiera las instrucciones de una vieja receta que tenia guardada… Nada podía salir mal. Pero… Como predije… Sus habilidades en la cocina habían fallado. Corrí hacia la cocina, imaginándome algo no muy grave. Pero al entrar me quede helada y lo único que pude hacer fue reír. Y reí mucho.
Mi cocina parecía un campo de batalla. Ollas, sartenes, cubiertos, y diferentes tipos de bowls desparramados por todos lados. Absolutamente todos estaban sucios con queso o salsa o cosas que ni siquiera se tenían que usar (como harina o huevos). Y Duncan estaba tan decorado como el resto del lugar. Tenia usa pasta extraña en el cabello, la ropa y la cara. La situación no podía no hacerme gracia. Al escuchar mi risa, se dio vuelta y también rió un poco.

- Esta bien, esta bien… No necesito ayuda… Trabajo bien solo. -dijo sarcásticamente, pero bromeando-

- -Mientas terminaba de reírme- Perdón. No pude evitarlo.

Después de eso lo ayude a terminar. Pero no tenia remedio. La pobre lasaña estaba perdida para siempre. Y servimos lo poco que pudimos salvar (preparada con relleno pasado de cocción y pasta un poco dura).
De todos modos, Duncan necesitaba asearse un poco. Le preste ropas viejas de Graham que seguro no notaria que le faltan, y se lavó la cara. Insistió en que no me molestara con respecto a su cabello. Se bañaría al llegar a casa.
Cuando finalmente nos decidimos a sentarnos a comer, además de fea… la comida ahora estaba fría.

- Esta horrible. -dije, y al igual que todo el tiempo que compartimos, reímos-

- Si… Debe ser la peor lasaña que he comido en toda mi vida.

- Es que todavía no entiendo como fue que paso todo ese desastre.

- Yo tampoco Court… Yo tampoco.

Continuamos dialogando el resto del almuerzo, y después de limpiar todo nos sentamos en la sala de estar para continuar con la cháchara sin ningún punto fijo... Recordando los viejos tiempos en el Campo Wawanakwa y en el set.
Entre una cosa y la otra, se hicieron las 6:30. Era increíble como pasaba el tiempo cuando charlaba con él. Además, era un sábado a la tarde distinto… Mi rutina estaba a punto de volverme loca.

- Voy a preparar algo de café.

- ¿Te acompaño? -preguntó-

- No, esta bien. Si querés mira un poco de televisión. No hay problema.

Me dirigí a la cocina a preparar el café y servir me di cuenta que había dejado el celular en la cocina, y cuando me fije, tenía 5 llamas perdidas de Graham. Había estado tan distraída que lo olvide por completo, incluso, no lo había escuchado. Resolví llamarlo. Era lo que cualquiera haría.
Cuando lo llame sonaba preocupado. Le dije que estaba todo bien. Además, le conté gran parte de la verdad: Que me había olvidado el celular en la cocina, y que me encontraba en otra parte del departamento. Ya le había… "omitido" la verdad antes, una vez más no dañaría a nadie. Antes de cortar me dijo que me llamaría cuando terminara la cena de la junta directiva. Y cuando la conversación finalmente terminó, preparé el café y lo lleve a la sala para continuar con la charla. Había tanto para contar y ponerse al día.
Duncan me contaba que había viajado mucho, pero solo por recreación, no por obligación. Eso sonaba algo raro… ¿Qué clase de trabajo tenía que le permitía viajar tanto? No me iba a mentir. No tenía sentido mentir sobre eso.
Me maravillaba de la forma en que contaba todo: Las travesías que había disfrutado, los paisajes que había contemplado y la gente que había conocido. Ese era otro de mis grandes sueños: Conocer el mundo.
En la situación económica que me encontraba podría haber hecho esos viajes. Pero no era un problema de dinero… Era un problema personal. Tenia la costumbre de aplazar para otro momento mis tiempos de diversión, por eso nunca me tomaba vacaciones o días libres. Sentía que mi trabajo iba primero.

- No podes no tomarte vacaciones Courtney. Es malo para la mente y el cuerpo.

- Si… lo se. Pero nunca veo la ocasión indicada para frenar de trabajar. Siempre sale algo importante.

- Yo creo que podrías tirar todo a la mierda en cualquier momento. -Me reí ante la expresión que había usado-

- ¿De verdad?

- ¿Por qué iba a mentirte? De verdad Court. Necesitas vacaciones.

Lo había escuchado cientos de veces de la boca de Graham. Lo había escuchado otras mil veces de parte de Bridgette. Y creo que millones por Anastacia. Pero solo bastó una de Duncan para convencerme. Solo una.

- Está bien. Es momento de actuar. Voy a llamar a Anastacia ahora mismo y le voy a decir que programe todas las citas y reuniones para dentro de dos semanas. -Dos semanas de vacaciones. Eso era un comienzo.-

- Así se hace.

- ¿Hola Anny? Si, soy Court. Llamaba para avisarte que me voy a tomar dos semanas de vacaciones. *Esperando respuesta* Si, si. Ahora recapacité. ¿Me harías el favor de llamar a los clientes el lunes y reordenar las fechas? *Esperando respuesta* Listo, quedamos así. Muchas gracias. Adiós.

- ¿Y? ¿No te sentís mas libre?

- Si… Aunque no se que voy a hacer estas dos semanas. Hacia mucho tiempo que no tenia tanto tiempo libre.

- ¿Ves? Estas de nuevo preocupándote por el futuro. Ya vas a ver que haces cuando se presenten las ocasiones. Y hablando del presente… Mira que hora es: las 10:25

- ¡¿10:25? -reí, no podía creer la hora que era-

- Aha… Impresionante. -hizo una pausa, mientras se levantaba del sofá- Creo que ya debería irme a casa.

- ¡No! -me quede callada unos segundos, avergonzándome de lo que acababa de hacer- Quiero decir… Emm… Quédate a cenar.

- Me encantaría… Pero no quiero ser una carga.

- No… No… Nada de eso. Quiero seguir escuchando sobre tus viajes.

- Mmm… Esta bien, esta bien. Me quedo otro rato.

Recuerdo pensar sobre cuanto lo había extrañado. En ese momento me di cuenta que lo había hecho mucho mas de lo imaginado. Que su simple presencia me hacia bien.
Charlamos un rato más sobre sus viajes y después fuimos a la cocina: esta vez cocinaría yo, mientras Duncan me daba charla. Elegí algo simple que preparar: Omelettes.
Cuando le dije que se fijara en la heladera si había queso se encontró con algo más interesante:

- Si, acá hay mozzarella. Pero ¿Qué es esto? -Río un poco- ¿Te las guardabas para vos?

- -No estaba viendo cuando me hablaba, cuando me preguntó eso levanté la vista. Sostenía con sus dedos una lata de cerveza- No sabia que tenia eso ahí… Seguramente son de Graham.

- Ay, que lastima… -y luego solo la abrió-

- Duncan…

- ¿Qué? ¿El Sr. Noviecito se va a enojar cuando sepa que le robe una cerveza?

- No… -y decidí seguir con el juego- Pero yo si… Si no me pasas una.

Sonrío y me alcanzó una. Solo Dios sabía que esto era un error…
Cuando termine de cocinar, comimos (con más cerveza) pero después no limpiamos nada, directamente fuimos a la sala a seguir charlando, acompañados de nuestras nuevas mejores amigas.
Entre una cosa y la otra se hicieron las 12:30, y nosotros estábamos cada vez más idos. Emborracharse en este momento no era nada bueno, era una terrible equivocación. Yo me había movido al sofá (cosa que no había hecho antes), donde Duncan se había sentado todo el día. Nos estábamos divirtiendo, he de admitir, teniendo típicas conversaciones de borrachos. Había prendido la radio, una estación que se llamaba "Recuerdos" pasando música vieja, pero divertida.
Justo comenzaba una que me sabía de memoria: Oh Carol, de Neil Sedaka. Un clásico de los años '60. Comencé a cantar, mientras Duncan se reía. Y después de las primeras líneas (para mi total y completa sorpresa) él también empezó a cantar.
Él definitivamente estaba muy, muy borracho… Y yo no me quedaba atrás…
Cuando llega a la parte que dice "Oh Carol!" por última vez, en un intento de acomodarme, me caí hacia mi derecha… sobre el hombro de Duncan.

…Él giro su cabeza… y me miró precisamente en los ojos. Y terminó de decir la ultima frase de la canción: "I'm so in love with you" (*Estoy tan enamorado de ti*). No cantó… Solo la dijo. Como quien la dice de verdad.

Recuerdo que en la radio empezó un lento, pero estaba demasiado abstraída en el azul de sus ojos como para notar que canción era exactamente. No nos movimos por varios segundos. Solo disfrutábamos de la mirada cercana… Hasta que él levanto su mano, la dirigió a mi barbilla. La levantó muy suavemente, y solo un poco… su piel hacia que me estremeciera.

Comenzó a acercar su rostro al mío. Yo cerré los ojos, esperando el dulce impacto…

Y todo el momento se desvaneció por un solo sonido: Mi celular sonando en la mesa de café.
Corrí mi rostro con vergüenza, dándome cuenta de lo que casi permitía que sucediera.
¿Quién era a estas horas? El único posible… Graham. Seguramente había terminado su cena con los directivos de la empresa. Hablamos dos segundos, nos dijimos buenas noches y corté. No tenia ganas de hablar con él.
Duncan no dijo nada, quiero creer que pensaba lo mismo que yo en ese momento. Lo que íbamos a hacer no estaba bien. Luego me paré y apagué la radio. Eran suficientes temas melosos en el día.

- Emm… Duncan… Creo que… deberías irte a casa. Ya es tarde y estoy… muy cansada.

- Si… tenes razón. -Tomó su abrigo del perchero y se dirigió a la puerta mientras yo lo acompañaba para saludarlo. Estando bajo el marco de la puerta, habló- La pasé muy bien. Gracias por todo. -y me besó demasiado cerca de la comisura de los labios, pero yo no le dije nada- Adiós.

- A… Adiós. -Fue patético tartamudear en el último momento. Pero fue resultado del pequeño beso que me había dedicado segundos antes-

Cerré la puerta lentamente y me apoye en ella de espaldas, después me deje deslizar hasta el piso y me tapé la cara con las manos. Sabía que me estaba equivocando, pero no quería que se fuera…

OoOoOoO

Duncan POV

Llegué al departamento y vi que Geoff jugaba a los videojuegos. Me alivié de no tener que hacer silencio. Estaba demasiado pasado de alcohol para caminar minuciosamente.

- ¡Eh, Duncan! Ya llegas… -Geoff olio el aire, seguramente impregnado de olor a cerveza, y me miró- ¿Que estuviste haciendo? -y continuó jugando-

- Nada. -me tiré en el sillón, recién ahora notaba lo cansado que estaba-

- No huele como nada… ¿Estás borracho?

- Mmm... No… No creo. Puede ser un poco.

- Dale, decime. ¿Donde estabas? Estaba por mandarte un mensaje. No te vi desde la mañana y no diste ni una sola señal de vida el resto del día.

- Estaba en lo de Courtney. ¿Contento?

- -Le puso pausa a su juego y me dio una mirada de total incredulidad- ¿En lo de Courtney? ¿Courtney Gallagher? ¿La Courtney que solía ser tu novia y por la cual te vi llorando como niña?

- ¡Si! Si, si. Esa Courtney… -dije ya frustrado, el tipo siempre me hacia quedar mal- Y yo no lloré. Menos como una niña.

- Ay, por favor Duncan… Admítelo. Cuando cortaron estabas más sentimental que mi abuela en un velorio.

- Lo dice el chico que se arrastraba como una babosa cuando Bridgette dudaba de aceptar su "petición de matrimonio". Eso si que te salió feo.

- Ya cállate. -retomó su partida en el videojuego- Ella me dijo que si de todos modos.

- Si… si… lo que digas. Me voy a dormir.

- ¡Espera! No terminaste de explicarme que hiciste en lo de Court todo el día.

- No tengo ganas de hablar de eso…

- ¿No habrás hecho lo que estoy pensando que hiciste verdad?

- Geoff, no me acosté con ella. Recién la vi hoy… y tiene novio.

- Si… ya sabía.

- ¡¿Y por que carajo no me dijiste antes? -no debía gritar, ya empezaba a dolerme la cabeza-

- -Puso pausa nuevamente a su estúpido juego, me daban ganas de desconectárselo- ¡No pensé que te encontrarías con ella tan pronto! Paso solo una semana desde que llegaste, te aviso para que sepas. ¿O querías que te recibiera así: ¡Hola Duncan, tanto tiempo! Courtney, tu ex, vive cerca de mi casa con su nuevo novio bla, bla, bla? ¡Como no hablamos de ella solo lo olvide!

- Bien. Esta te la dejo pasar. Y ya que "tocamos el tema", un requisito tuyo para que me cuentes cosas importantes… ¿Hay algo más que tenga que saber de ella ahora?

- No, creo que no. No están comprometidos hasta lo que yo se. Pero su relación es muy formal. Hace mucho que están juntos.

- Listo. Si no hay nada más que agregar… Me voy a dormir. -Estaba en el umbral de la puerta de mi habitación cuando Geoff volvió a hablarme-

- Ah, y… Duncan.

- ¿Si?

- Ten cuidado con lo que haces. Ya no tienen 16 años, las cosas cambiaron mucho.

Lo mire dos segundos y seguí hacia la habitación. La verdad es que no sabia que contestar, por eso no lo hice. Decidí tomarme una ducha, ya que aun tenía la salsa de la lasaña en el cabello y me dolía la cabeza. Acomodé la ropa de nerd del novio de Court, para después ponerme unos boxers y acostarme.
Ya en la cama, miraba el techo y pensaba sobre los eventos del día, aunque solo uno llenaba mi cabeza de especulaciones… Dicen que el alcohol saca a la superficie lo que somos, pensamos y queremos realmente… Y mi caso no fue una excepción.
Un insulto de Geoff al videojuego (seguramente había perdido), me sacó del estado reflexivo en el que estaba. Pero me vino bien. Necesitaba dormir de una vez. Rodé en la cama y cerré los ojos, pero justo antes de descansar me dije a mi mismo una última cosa:

No la había olvidado… Y estaba lejos de hacerlo. Había perdido a la única mujer que realmente había querido... e iba a ser difícil reconquistarla.
Pero no imposible...

OoOoOoO

Como seguramente notaron, hablo bastante como Argentina que soy. Perdonen ese detalle. Y si, lo sé. No deje mucha intriga... Pero esperen un poquito mas... Que ya se va a poner mas interesante ;)
Gracias por leer otra capitulo! Saludos! :D