Digimon no me pertenece y esta historia es solo para entretener

.

.

.

UNA CHISPA DE ESPERANZA POR LAS CALLES DE ODAIBA

Un año después de la batalla final con MaloMyotismon:

La paz reinaba en ambos mundos, no había amenazas de un nuevo enemigo o alguna situación oscura en el Digimundo, los niños elegidos disfrutaban de sus vacaciones de verano y no parecían tener asunto que atender que no fuese una nueva forma de pasar el tiempo entre si.

Tai se encontraba saliendo de un cine por el centro de la ciudad junto a su hermana Kari, habían decidido entrar a ver una película de acción ante la negativa del mayor por ver una de líos amorosos.

Si pudiese enmarcar tu expresión lo haría en un marco de oro — Se burló Kari al ver la notable molestia de su hermano ante el resultado de su elección.

¿¡Es que no logro entenderlo, como una película con misiles y helicópteros tiene una trama tan cursi y sosa?! — Se lamentó el mayor de los Yagami.

¿Qué parte te gusto más, la relación prohibida entre el soldado ingles y la comandante japonesa o como usaron su única granada para abrir las puertas de la iglesia y casarse antes de que fuesen bombardeados por los aviones de combate? — Preguntó Kari resistiendo el impulso de reír picando aún más a su afectado hermano.

¡Es una película de guerra, tiene que haber disparos y muertes!, lo que vimos fueron besos y votos en una trinchera — Contraatacó Tai con un leve tono de cansancio, tanto por la película como por su propia decepción.

¡Eh mira!, ¿no es ese TK? — Preguntó Kari apuntando con gran velocidad a una calle distante.

Es verdad, vamos a alcanzarlo — Propuso Tai pensando que el probablemente le daría la razón respecto al "desafortunado" desenlace de su película.

TK se avistaba a la distancia, llevaba un paso tranquilo y calmado, como si la prisa fuera un concepto desconocido para él, cargaba con una pequeña bolsa y un folder los cuales desencajaban con su relajado andar.

Dos calles atrás avanzaban Tai y Kari esperando alcanzar a su objetivo eventualmente pues ellos llevaban un paso mucho más rápido que el rubio en la lejanía, sin embargo grande fue su sorpresa al dar la vuelta por la misma calle que anteriormente transito TK y descubrir que de este no había rastro alguno.

¿Habrá tomado un taxi? — Pregunto confundida la Yagami menor.

O no era TK, igual podríamos pasar en la semana a visitarlo, no lo hemos visto desde hace unos días — Respondió decidido Tai con una sonrisa.

Me parece una gran idea — Concordó Kari retomando su camino junto a su hermano.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0

En otra parte de Odaiba se encontraban Yolei y Mimi en su ya habitual día de compras, esta última habiéndose mudado al centro de la ciudad hace unas pocas semanas.

¡Mimi ya te eh dicho que no es bueno gastar dinero de esa manera! — Regañó Yolei a la pelirosa al ver como esta llevaba ya varias bolsas con diferentes prendas.

Es mi derecho, si es nuestro día de compras entonces por regla debo comprar algo — Respondió astutamente Mimi ante la acusación de su compañera.

Lo sería si no fuese porque es día de compras cada vez que te aburres — Señaló la chica de los anteojos con perspicacia.

¿Y cuando será el día de comprar un nuevo sombrero para TK? — Preguntó el rubio integrándose sorpresivamente a la platica.

¡Pero hombre, no nos des esos sustos! — Exclamó Yolei recibiendo con un abrazo al recién llegado.

Además nunca será el día de comprar un nuevo sombrero a TK porque a nadie le gusta como se ve TK con sombrero — Habló Mimi buscando molestar a su viejo amigo.

¡Bah!, eh recibido muy buenas críticas de mujeres gracias a mi sombrero — Dijo orgulloso TK.

¿Y esas mujeres han visto hombres que no sean pescadores? — Complementó Yolei la burla de su compañera.

Un día los sombreros serán tendencia y yo seré el vencedor, bueno chicas debo retirarme, llevo unas partituras para mi hermano y ya tarde bastante en entregárselas — Habló TK con esperanza al futuro empezando a caminar antes de ser detenido por Mimi.

Quítate el sombrero — Ordenó Mimi con voz firme.

Creo eso es pasar de una broma Mimi — Susurró Yolei impactada por la fuerte actitud de su amiga.

No es por eso, él sabe porque se lo pido ¿En serio creíste que no lo notaria? — Dijo Mimi viendo fijamente al cabizbajo rubio.

En un movimiento fluido el joven Takaishi se retiró el sombrero mostrando unas ojeras dignas de varias noches sin dormir.

¿Cómo lo supiste? — Interrogó TK con una voz baja.

Espalda caída, mirada baja, tono de voz fuerte más no natural, hablas con la chica que te cuido en el digimundo desde pequeño y vigila tu salud desde entonces — Respondió Mimi tanto orgullosa como preocupada.

Son solo unas noches de descanso interrumpido — Mencionó TK quitándole peso al asunto.

¿Seguro?, sabes que estamos para ayudarnos — Le dijo Yolei sujetando su hombro.

Gracias chicas, pero en serio solo es fatiga, choqué con Joe hace una hora y también me reviso, según él es solo un desorden de sueño, además ahora que vivo con Matt estoy más que vigilado, si pasara algo cuento con el — Habló TK recordándoles como hace unos meses se había ido a vivir a un departamento junto con su hermano.

Con una sonrisa dio por terminada la conversación y paso a retirarse perdiéndose entre la multitud.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0

En el apartamento Ishida se encontraba Matt preparándose un café cuando escucho la puerta abrirse dando entrada a su agotado hermano.

¿Y que tal te ha ido enano? — Preguntó Matt con un casi genuino interés en las actividades de su hermano.

Bastante bien, ya tengo tus partituras y pase por unos dulces — Respondió TK dejando los anteriores objetos en la mesa.

Fue un día bastante provechoso, me encontré tanto con Mimi, Yolei e Izzi, por cierto, Joe te manda saludos y dice que me cuides mejor pues necesito descansar — Añadió TK bostezando ampliamente.

Vamos, ¿Acaso mi hermanito morirá por un par de noches sin dormir bien?, aprende de mí que pasaba semanas sin poder dormir de tantos conciertos y mi rostro nunca se marcó por el agotamiento — Contestó Matt apuntándose a sí mismo con orgullo.

Vale, entonces si mi todopoderoso hermano me lo permite, me iré a recostar, llevo todo el día afuera y mis piernas me están matando — Habló TK finalizando su reporte y entrando a su habitación.

Matt dirigió su mirada al reloj de la pared soltando una risa burlona ante lo que él creía era la poca energía de su hermano.

¿Es en serio mocoso? te hace falta condición, "todo el día fuera", ese chico es demasiado exagerado — Susurró Matt para sus adentros, pues el reloj no había cambiado mucho desde que vio salir a TK por la puerta, una diferencia… de 40 minutos.

En la habitación de TK el rubio se encontraba dormido agitándose bruscamente dentro de las sabanas en una clara muestra de incomodidad.

El rubio lamentaba su suerte pues todo indicaba que esa noche tampoco podría descansar, tenía ese sueño tormentoso una vez más, era difícil llamarle sueño pues no era agradable, sin embargo tampoco podría llamarse pesadilla pues malo no era.

El rubio se encontraba en su cocina, pero la atmósfera se sentía pesada, intentaba realizar actividades cotidianas pero parecía que todo estaba en contra de que las llevara a cabo, intentaba hacerse un batido y las hojas de la licuadora a duras penas se movían, quería calentar algo y el microondas no reducía su cuenta, de la estufa ni el intento podía hacer pues la llama nunca salía por más veces que oprimiera el botón.

Era sumamente extraño, él sabía que era un sueño, lo sabía porque no era la primera vez que soñaba un escenario parecido pero no podía hacer nada por terminarlo y lo odiaba, pues se sentía prisionero de la realidad misma, si tuviese que describir su sentir, probablemente habría optado por describirlo como "Una realidad demasiada lenta".

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0

0o0o0o0o0o0o0

0o0o0o0

NOTAS DE AUTOR:

Lamento si el contenido es poco pero redactar las ideas de mi cabeza es algo que se me dificulta enormemente y prefiero entregar un trabajo que considere correcto a uno largo pero de menor calidad

Agradezco en demasía la critica a mi anterior escrito pues además de ayudarme a mejorar me anima a escribir con más entusiasmo pues el saber que alguien leyó tu obra y se interesó en ella es el empuje más grande que puedes tener al empezar en esto

Espero lograr contar mi historia de la mejor manera posible para no decepcionar a quien espere algo de mí

Una vez más agradezco a quien se tome el tiempo de leer esta humilde obra y aún más a quien me ayude a mejorar dejando una crítica sobre esta.