Los personajes son propiedad de Stephenie Meyer, en cambio la historia y otras pequeños detalle son totalmente obra de mi creatividad...


Capítulo beteado por Zaida Gutiérrez Verdad

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Summary: ¿Que pasa cuando besas al asaltador mas buscado de estas ultimas semanas? o peor aun, ¿Si eres la única que sabe su identidad


Capítulo segundo.

Es él...

Bella POV.

Y yo me quede ahí, completamente paralizada, sentí mis labios arder, lleve mi mano a mis labios y pude sentir su hinchazón, ¿qué me había pasado? Yo no era el tipo de persona que besaba a cualquiera, de hecho nunca había besado a nadie, ¿por qué había permitido que él me besara?

Llegué a casa todavía metida en mis pensamientos, seguía dando vueltas en mi cabeza el hecho de que había besado a un extraño que no era sólo un extraño, también era un criminal, el más buscado en las últimas semanas.

Después de unas dos horas intentando olvidar el suceso decidí investigar un poco, teclee "Asaltante mudo Phoenix" en el buscador e inmediatamente aparecieron muchos enlaces, di clic en el primero.

"Asalto en súper mercado.

La victima asegura que quedó paralizada al mirar al asaltante, por lo que no puedo hacer nada, el robo fue realizado a las veintidós horas del día sábado primero de abril, fue robada una gran suma de dinero y una soda."

Cerré la página y di clic en la siguiente...

"Segundo robo.

Otro robo con características similares fue llevado a cabo el día jueves doce de abril en las afueras de la ciudad, la dueña de la cafetería declara haber quedado paralizada al mirar al asaltante, al igual que en otra ocasión, el asaltante robó una gran suma de dinero sin hacer daño a las victimas, la policía investiga el caso llamándolo «el asaltador mudo», nombrado así por su única característica de no decir ni una sola palabra frente a sus victimas, la única pista que tiene la policía es que usa un pasamontañas."

—Es él.

—¿Quien?

—Mierda Alice, me asustaste. Uh, nadie, el sujeto que se roba el periódico es el tipo del tercer piso.

—Wow ¿lo viste en acción? —inquiere sentándose en el sofá con un millón de bolsas de compra.

—Sí, algo así... ¿Y todo eso? —pregunto apuntando las múltiples bolsas que cuelgan de sus brazos.

—Salí un poco antes de mi clase y pasé a hacer las compras, encontré algo perfecto para ti —aseguró mientras buscaba entre las bolsas—. Además el jueves es la cena de Emmett y Rose, al fin conoceremos al misterioso padrino —dijo y me extendió un paquete dorado.

—No tenías que molestarte, en serio —digo abriendo el parque y me sorprendo al verlo.

Era un vestido negro, muy ajustado y muy corto, tenía tiras gruesas en los hombros y una línea de cada lado del torso adornada con lentejuelas doradas, era realmente hermoso.

—Es precioso Allie —dije sin dejar de admirar el pequeño vestido.

—Lo sé Bella, te verás hermosa —dijo poniéndose de pie—, además el padrino misterioso es bastante guapo según Rosalie.

—¿Y para qué quieres ver al chico si ya tienes a Jasper?

—No lo digo por mí, es para ti, presiento que encontrarás a tu chico ideal muy pronto —dijo mientras registraba mis cosas.

—¿De qué hablas? —pregunto cerrando el ordenador para prestarle mas atención—. ¡Ve al grano Brandon!

—Vamos Bella, ambas sabemos que nunca has estado con alguien.

—¡Alice!

—Si no quieres hablar del tema está bien, pero no puedes prohibirme que lo haga, necesitas un hombre que te ame —asegura entusiasmada.

—¿Quién te dijo que lo necesito? Allie yo...

—No me vengas con mentiras, necesitas un hombre que te lo meta duro.

—¡Alice!

—¿Qué? No tiene nada de malo que necesites un hombre fuerte, varonil, que te haga hervir, un vaquero.

—¿Estás hablando de mi hombre o de Jasper?

—Ya estás en tu segundo año de universidad, te has esforzado mucho y eres la mejor en lo que haces, sólo quiero que seas tan feliz como yo.

—Soy feliz Alice, sólo...

—Tienes miedo, pero tienes que abrirte a la posibilidad...

—No es eso Allie, no me da miedo estar con alguien, es que no quiero estar con nadie, cuando encuentre a mi "Jasper" te lo diré, pero no estoy dispuesta a estar con muchos hombres para encontrar al indicado.

—Yo no digo que te metas con todos, sólo con unos cua... —la miré con mi mirada asesina—, está bien, no dije nada, tengo que irme —dijo poniéndose de pie y tomando todas sus bolsas—. ¿Con quien cenarás hoy?

—Con Reneé y Charlie.

—Genial, me llamas en la noche, adiós —se despidió el pequeño huracán mientras salía de mi apartamento.

Después de que Alice se fuera decidí tomar una ducha, me puse de pie y me dirigí al baño, me quieté la ropa, abrí el agua caliente y me metí en ella. Mis músculos se relajaron, era verdaderamente placentero, cerré mis ojos para disfrutar más, pero al cerrarlos lo primero que vino a mi mente fue aquél chico, su cara, sus ojos, sus labios. Salí de la ducha y me enrollé en una toalla para dirigirme a mi habitación.

—¿Que tal todo Bella? —pregunta Charlie mientras introduce un trozo de carne en su boca.

—Bien, la universidad va excelente papá.

—No me refería a eso, ¿qué tal tu vida?

—Bien, estamos todos entusiasmados con el matrimonio de Emm y Rose —dije tomando un poco de jugo.

—Lo sé, yo también lo estoy querida, ya tenemos el regalo perfecto —comentó Reneé entusiasmada.

—Conoceremos al otro padrino el jueves.

—¿Y es guapo?

—Cielo —la regañó mi padre.

—¿Qué? —preguntó Reneé con inocencia—, cuéntame querida.

—No lo se mamá, lo conoceré el jueves, aunque Rose dice que es guapo.

—¿Cómo se llama? —quiso saber Charlie.

—Creo que Edwin o algo parecido. Oye papá, ¿qué sabes de ese asaltador?

—¿Cuál?

—El asaltador mudo, leí un reportaje y se quedó rondando en mi cabeza.

—No se mucho, las victimas dicen que lo único que recuerdan son sus ojos azules y el pasamontañas, pero para la policía es bastante difícil, el sesenta porciento de la población tiene los ojos de ese color, creo que será un caso difícil.

—¿Y no hay más pistas? —insistí.

—No Bells, debes tener cuidado.

—Tranquilo.

—Hablo en serio, no me gustaría que presenciaras un robo, no sabes que clase de cosa hace para que nadie recuerde nada sobre él.

—Ella estará bien querido.

—Tienes que decirme si te enteras de cualquier cosa, ¿vale?

—Sí papá, te diré cualquier cosa que sepa sobre él.