Holaaa de nuevo! aqui les dejo otro Capitulo de esta historia! espero y les guste! Acepto criticas y tambien ideas! bueno! a leer!

Los Personajes son de Rumiko Takahashi !

Capitulo II

Cambios

Peligroso Sentimiento.


Había pasado ya un año desde que mi Amo me dijo que me fuera, solo le dijo a Yaken que me mandara con Ah-Un y me dejara aquí en los cuidados de la señorita Kagome y su grupo.. en ese entonces estaban destruidos todos mis ánimos, aun no podía creer que mi amo me dejara en manos de esas personas que yo no conocía, me sentía sola, me sentía débil..

Sabia que cuando el señor Sesshoumaru me informo que ya no podía estar a su lado era porque le estorbaba, no podía haber otro significado, que más que por el hecho de ser una simple humana..?

Una vez hablando con el señor Yaken había comentado que Sesshoumaru despreciaba a los humanos, que no sabía que hacía yo con ellos.. En ese momento no lo entendí, y solo le respondí con una pequeña sonrisa... Jamás pensé en que este cambio me hiciera ver lo mucho que le amaba.. Si al menos en mis pensamientos podía llamarlo solo por su nombre me encantaba como sonaba cuando lo pensaba.. Y cuando lo decía con mis propios labios.. A veces cuando nadie me escuchaba lo decía varias veces para deleitarme con el sabor que dejaba su nombre en mi...

-Rin! Ven a comer ya está listo todo!- me gritaba una exterminadora desde lo lejos.

-Si Señorita Sango!- le respondí rápidamente para que no se preocupara.

Casi todos los días desde que había llegado era igual, me levantaba, ayudaba a la Anciana Kaede con la cabaña luego iba a ayudar a la señorita Kagome y a todos los que con ella vivían, solo era por cortesía, creía que se lo debía, ya mi autoestima estaba bastante baja, así que no me importaba ayudarlos .. Y en la noche ayudaba con lo necesario para la comida, luego salía a dar un paseo a la luz de la luna, muy cerca de la aldea, no me gustaba alejarme tanto pero necesitaba salir para respirar y pensar en el.. No podía sacarlo de mi mente.. Ya tenía diez y medio.. Ya me había desarrollado, o así lo llamaba la señorita Kagome, me trajo de su época unas cosas largas de tela.. Me dijo que debía ponérmelas cuando empezara mi ciclo de menstruar.. Según lo que me dijo era prematuro el hecho de que me desarrollara a tan temprana edad, y justificaba a veces mis lagrimas y constantes salidas por la noche con algo llamado "hormonas". La apreciaba bastante cuando me tomaba en cuenta y me explicaba cosas de su época, y me contaba cómo era todo en ese mundo, pero me asustaba cuando se ponía a decirme cosas tan intimas..

Camine muy lentamente hacia la aldea nuevamente, sin muchos ánimos de comer, a pesar del año entero que tenía en ese lugar no conseguí volver a tener mi habitual animo.. Aunque las pesadillas había dejado de tenerlas al primer mes de estar ahí, comenzaron unas mucho peor.. Era él odiándome y mirándome con desprecio..


A las afueras de la aldea en un árbol bastante frondoso, se encontraba un youkai melancólico…

Se arrepentía por haberle dicho de una manera tan tosca que debía irse a esa pequeña niña que con esa mirada llena de inocencia había cautivado una parte muy oculta dentro de su corazón, y sin decir más la dejo en manos de unos humanos que para el solo eran capaces de mantener su vida en equilibrio, pero él los consideraba una buena opción para el crecimiento, desarrollo y educación de ella .. Sabía que cuando creciera seria una mujer maravillosa, lo veía en sus ojos, por eso no dejaría que estuviera al lado de un youkai que cada que tiene un enemigo va tras él a asesinar, no podía darle la paz y tranquilidad que merecía después de tanto sufrimiento a sus cortos 8 años había pasado...Quería lo mejor para ella.

Por eso la había dejado libre, libre para que pudiera crecer feliz y en su habitad.. Todas las noches se acerba al mismo árbol para verla dar su paseo nocturno, le gustaba escuchar como decía su nombre.. La primera vez que la escucho se sorprendió mucho, creía que lo había visto pero muy rápido se percato que no era así, no entendía a los humanos pero quería entenderla solo a ella..

-Todas las noches es igual, Señor Sesshoumaru. Veo que esa niña lo tiene cautivado- le dijo una voz en lo profundo del bosque.

-Que quieres Urasue. No digas sandeces. – respondió calmado. Esa Mujer lo había estado siguiendo desde hace un tiempo atrás desde que fue una de las noches en que Rin tenía esos sueños perturbadores, quería que ella le diera un remedio para no tener que alejarla, pero la única respuesta que obtuvo por parte de esa mujer fue que debía dejarla ir. No seguía ordenes de nadie, pero cuando se trataba de esa ella escuchaba sugerencias.

-Mira Sesshoumaru si vengo es por tengo algo que decirte.- Dijo muy seria, y el solo respondió con un marcado silencio.- Se cómo puedes recuperar a la niña sin hacerle daño, pero hay un precio..-

-Que dices. Qué precio.- le pareció interesante lo que decía la bruja, pero sabía que sus jugarretas tenían precios altos.

-Bueno, ayer caminaba por la aldea donde se encuentra esa niña y escuche una interesante conversación que sostenía la Sacerdotisa y el Inuyoukai, ellos planean algo bastante interesante para esa niña, y en esos planes puedes incluirte tu, es muy fácil, solo déjame explicarte mejor, y también conversamos el precio.- le dijo con mucho interés, le pondría un alto precio, lo sabía.

-Bien. Explícate.- Se volvió perdiendo de vista a la niña que lentamente regresaba a la aldea para la comida. Quería recuperarla.


En la aldea, un grupo muy peculiar se preparaban para comer, era ya acostumbrado todas las noches sentarse juntos a comer.

-Gracias por la comida!- y así empezaron a comer.. Una de las costumbres de la señorita Kagome... Me gustaba mucho todo lo que ella me enseñaba.

-Rin, hoy has estado mas callada de lo normal, te sientes bien? - inquirió la exterminadora con su habitual mirada de preocupación.

-Es cierto mi niña, te sientes bien? Si deseas mañana vamos con el viejo Houshi para q te examine..- la anciana Kaede siempre estaba muy pendiente de mi salud, supongo que era por el señor Sesshoumaru, debía temerle... Creo.

-Fhe! Tal vez solo este cansada! No ven que todos los días no para, siempre anda de un lado a otro ayudando a la gente de la aldea! Deberías descansar.- Dijo Inuyasha, no quería aceptarlo pero esa niña no tenía la culpa de todo lo que había pasado, y sentía aprecio por ella. Se preocupaba.

-Hay Inuyasha no seas exagerado! –le dijo en pequeño Kitsune mirando al inuyoukai.- Rin tranquila que puedes descansar si deseas, te acompañare mañana con la anciana Kaede a visitar al viejo Houshi!.- Exclamo con una gran sonrisa.

-jeje no tengo nada en serio, no será necesario ir con el señor Houshi, gracias a todos, jeje, debe ser eso que dice la señorita Kagome hormonas no? Jeje.- No iba a decirles a todo que lo que sentía era tristeza por su amo que la había dejado ahí, ya debía superarlo, pondría todo de su parte para hacerlo.

-Ahh! Ya sé que hacer contigo Rin! - exclamo Kagome con mucho ánimo.. - Mañana mismo Rin! Te sorprenderé! Eso si, mañana nos levantamos muy temprano, porque lo que pienso hacer es un experimento y quisiera tener tiempo para que intentáramos varias veces!- la mirada de el esposo de la exterminadora la detuvo.. - Porque me vez así Miroku! No estarás mal pensando verdaad?! ..

-Ohhh! Noo noo Señorita Kagome como se le ocurre eso.. Me disculpo debo salir un momento..- Rápidamente se levanto y salió de la cabaña..

-Fhe! Ese monje si es pervertido!.- Dijo Inuyasha aparentando enfado, pero disimuladamente le dirigió una mirada a Kagome. Tenía una idea de lo que pensaba hacer.

Así continuaron hablando de variedades, y comiendo muy amenamente, al terminar la comida, se levantaron y fueron a dormir, el día siguiente iba a ser complejo..


El día comenzó con un hermoso amanecer que se podía apreciar completamente desde la puerta de esa cabaña donde todos los días dormía, estiro lo brazos lo más alto que pudo, ese día había decidido dejar todo atrás para empezar una nueva vida, sería una nueva Rin, renovada, y dispuesta a ser feliz, nunca iba a poder olvidar a Sesshoumaru, pero podía enterrarlo en lo más hondo de su corazón, se había levantado muy temprano porque la señorita Kagome le había dicho que tenían que estar lista para el amanecer, y ahí estaba despierta, y con muchas ganas de saber que era lo que la sacerdotisa tenía pensado hacer.

-Buenos días Rin!- Exclamo Kagome.

-Buenos días señorita Kagome!.- le dijo emocionada, Kagome enseguida noto el cambio en la chica, eso era una buena señal que todo saldría bien.

-Hay Rin! Dime Kagome! Yo creo que ya es hora que me tutees, no es justo que aun me llames así- le dijo emocionada por el cambio de la niña.- Además me haces sentir algo vieja jaaja.- Agrego susurrando.

-Esta bien Señ.. Kagome.. mejor? Jeje.-

-Si!, bueno andando Rin!.- Empezó a caminar.- Ven! Vamos!.- le hizo señas desde la distancia.

Corrió hasta donde se encontraba Kagome esperándola, que sería lo que quería hacer, estaba intrigada, algo parecido a nervios empezaron a surgir en su barriga. Kagome era una mujer muy hermosa, ya estaba casada con Inuyasha, o eso era lo que dijo cuando regresaron muy contentos del otro lado del pozo por donde ella desaparecía casi todas las lunas nuevas, mostrando unas sortijas de algo llamado oro dijeron que estaban casados, ahora eran una pareja comprometida, soñaba algún día tener algo parecido a esa felicidad que veía en los ojos de Kagome o el Inuyoukai, bueno pero no quería ponerse a pensar en cosas tristes, quería enterrar la tristeza para intentar ser feliz sin él.

Al fin Kagome se había detenido, no entendí muy bien pero estábamos en el árbol sagrado, sabia porque me lo había contado una vez la señorita Sango que ahí fue donde se conocieron Kagome e Inuyasha, y que ese árbol tenia poderes especiales pero no sabía exactamente cuál era la idea de estar ahí, supongo que querría contarme la historia de ella y su marido, o no…

- Ahh… Llegamos Rin! – Dijo Kagome agachándose un poco para tocar las raíces de aquel viejo árbol. – Ven siéntate aquí conmigo. – señalo con su mano la raíz que estaba seca de donde se encontraba ella sentada.

Rin Asintió, ahora si podía confesar, estaba nerviosa, nada mas el hecho de ver la mirada de emoción en el rostro de Kagome la ponía muy nerviosa tenia tramado algo grande. Tomo asiento en donde le señalo la miko y le dedico una mirada para que empezara a explicarle en qué consistía todo.

-Bien Rin, te preguntaras porque te traje hasta aquí verdad?.- Rin contesto asintiendo.- Bueno, primero que todo debo empezar por decirte, que lo es todo. – Enseguida la mirada de Rin se confundió, sabía todo? Es decir todo.. de lo que sentía por Sesshoumaru o sabia porque él me había dejado ahí?. Kagome no podía definir muy bien tantas emociones que se reflejaban en el rostro de aquella chica.- Si mi niña.- le acaricio la mejilla.- Escucha se todo lo que paso con Sesshoumaru, se bien que tu manera de actuar este año entero es por él, y también se lo de las pesadillas,.. En este tiempo que hemos convivido creo que nos hemos hecho amigas no es así? .- Rin se sorprendió mucho, no pensaba que se notara tanto, igualmente asintió cuando le dijo lo de ser amigas, por supuesto que la consideraba una amiga, y mucho mas casi como una mama,.- Bien.. Entonces dime, como te sientes, quiero que me cuentes todo lo que sientes, y todo lo que has soñado, porque quiero ser tu confidente, haré lo que esté a mi alcance para poder ayudarte a ser una niña feliz y cuando te conviertas en una mujer grande estés orgullosa de ti.. Además, de que luego que me digas todo, quiero proponerte algo, pero luego de haberme confesado todo, estamos bien? .. – Kagome era una mujer excepcional, no había otra palabra, pero ya estaba ahí, sentada frente a ella en un bosque frente a un árbol sagrado. Tenía que seguir adelante y poner de su parte en su disposición de seguir adelante, siendo feliz.. o al menos intentarlo.

-Ah.. Señ..Kagome .. está bien… te diré todo.. luego de la muerte de Naraku, comencé a tener unas pesadillas horribles, en ellas me perseguían para matarme un clan de hombres lobos, eran cada noche peores, y todas las noches me asesinaban de manera diferente y mucho peor, despertaba sudada, y muy asustada, pero el siempre estaba ahí cuando abría los ojos, preocupado, lo sabía porque me miraba de una manera que no lo hacía con nadie y no es habitual que exprese algo de sentimientos aunque sea en la mirada, pero ya luego de unos días repitiéndose esas pesadillas, el solo me dijo que debía irme, que no debía estar con el porque no era de su especie! y ya desapareció, solo se fue y le dijo a Yaken que me trajera para la aldea con ustedes, y más nunca lo volví a ver, lo extraño muchísimo, me acostumbre a estar con él, a dormir en su estola, que me abrazara- a Rin se le salían varias lagrimas traviesas, su voz empezaba a coartarse.- Yo.. yo.. no sé lo que siento por él.. cariño.. amor.. agradecimiento.. pero…. Lo.. e..xtraño mucho..- rompió en llanto para acurrucarse en las piernas de la miko, mientras ella le sobaba la espalda como apoyo, no creía que iba a ser tan difícil confesar todo eso.. Pero lo hizo, y se sentí muy orgullosa de eso. – Lo siento..- dijo luego de un largo rato de llanto.

-No Rin.. no te disculpes, no es tu culpa sentirte así, en el corazón no se manda aunque uno quiera, solo se siente y ya, y no te culpo por sentirte así por él. Son sentimientos que tienes que asumir y afrontar, es tu primer amor querida, puede que sea el verdadero, como puede que sea un capricho, pero tranquila que todo pasara si?.- le acaricio la mejilla y Rin volvió a sentarse en la raíz del árbol.- Ahora te diré algo, cuando Sesshoumaru llego a la aldea con esa cara que no sé como describirla porque estaba tan serio pero tan preocupado, por eso fue que la anciana Kaede, Inuyasha y yo decidimos ver qué era lo que quería, el estaba mal Rin, pero aun así nos dijo que te traería a vivir con nosotros y se marcho, no es un ser de muchas palabras, lo sabes no?.- Rin asintió.- Tal vez quería decirte más cosas pero su orgullo y linaje no lo dejaban, pero lo importante es que estas bien, y vas a superar todo si Rin?.. – Rin tenia la mirada abajo.- Anda mírame.- Alzo la mirada y asintió.- dímelo Rin.. dime que superaras todo y seguirás adelante.

-Lo superare… lo superare Kagome, lo prometo.- Aun con sus ojos un poco hinchados levanto el rostro y sonrió.- Gracias…- y la abrazo.

-Cuenta conmigo, aquí siempre estaré para ayudarte, y apoyarte en lo que pueda.- Sonrió. – Bien ahora, que ya estamos libres de resentimientos, verdad?.- Rin asintió.- Te contaré lo que tengo pensado, es una idea un poco extraña y puede que te asuste un poco, pero Rin… Quiero que vengas a mi época a vivir. – Soltó sin más, esperaba una repuesta positiva de la chica, pero solo obtuvo una mirada desencajada.

-Qué?, pero Kagome eso se puede?, y como se supone que voy a ir para allá?.- Jamás se imagino que de eso se tratara la gran sorpresa de Kagome, llevarla a su época?, bueno no sonaba una mala idea, le daba mucha curiosidad saber cómo era ese mundo del que tanto hablaba, pero y si se iba qué pasaría con Sesshoumaru? Ya no lo volvería a ver?, eran muchos lados positivos y muchas preguntas también, por un lado quería ir, comenzar una nueva vida, como hace unos momentos le había prometido a Kagome "superarlo" todo, pero tenía miedo de no volver a verlo, a tener la esperanza de algún día encontrarlo, además como seria ese mundo? Le iría bien, Kagome se vendría con ella? Debía preguntarle muchas cosas, pero en ese momento estaba en shock, sentía su rostro como piedra, pero luego de unos minutos, Kagome habló.

-Te contestare todas las preguntas, todo lo que quieras saber, antes de que tomes una decisión, pero eso es lo que quería decirte, quería proponerte que vinieras a vivir conmigo e Inuyasha a mi época, claro está, primero dime tus preguntas, y tal vez podamos hacer las cosas fáciles para ambas, y también quiero que sepas que sea lo que sea que decidas, te apoyare. – Kagome sonrió .. Sabía que Rin tenía muchas preguntas que hacerle, aun no había reaccionado estaba con la mirada fija en el tronco del árbol sagrado, sabia como llevarla a mi época, pero ahora lo importante era ver cuáles eran sus preguntas… Y Ayudarla.


Heeeee... ! Que les parecio? espero sus Reviews!

Nos leemos Prontoooo!

Graciass Serena Tsukino Chiba por tu review!