Además de los cambio más brutales y evidentes, hubo otro más progresivos como las visitas cada vez más escasas a casa y a nuestros amigos, y otras menos sutiles pero totalmente espeluznantes momentos en los que no solo llegaba a intuir como Liss se encontraba, sino que era como si me deslizara en su cabeza, lo que era un total shock. Sin embargo eso no fue lo más raro, pensé que había perdido la cabeza por completo cuando empecé a ver fantasmas. No ocurría muy a menudo, pensé que solo cuando bajaba la guardia, después de todo, solo ocurría cuando el tío Victor, otro real moroi y primo lejano de Eric, venia para echarnos un ojo e intentar distraernos llevándonos al cine, teatro, cenas... supongo que Natalie su hija y nuestra compañera en la escuela le iba informando de cómo lo íbamos llevando... se sentía bien saber que al menos alguien seguía cuidando de nosotras.

No fue hasta un día durante la misa, igual deberías saber que en San Vlad asistir a misa es como asistir a un Brunch en Gossip Girl y nadie se lo pierde, en la que para variar estaba prestando atención a las palabras del padre Andrew cuando una bombilla se encendió. Probablemente era aferrarse a un clavo ardiendo, pero de pronto vi similitudes entre la situación de San Vladimir y su guardiana Anna y nuestra situación.

Al terminar la misa arrastre a Liss para hacerle saber mis intenciones y tardé poco en comenzar a interrogar al padre. No tenía respuestas para todas mis preguntas, pero nos dio carta blanca para examinar la biblioteca de la capilla. Así fue como fuimos extrayendo la información. Durante un tiempo, todo el mundo había estado nervioso porque parecía que Liss iba a ser uno de esos raros casos en los que la magia no se manifiesta. No ocurren con frecuencia, y por norma general acaban siendo unos bichos raros un poco tocados del ala, como la siempre peculiar señorita Krapp, una maestra un tanto… curiosa...

Pero si se analizaban los datos, tampoco San Vlad llego a manifestarse como usuario de ningún elemento. En cambio, había bastante documentación de los milagros obrados durante su vida, y de su vinculación con Anna. Y cada vez más estábamos convencidas de que Liss era usuaria de una magia algo distinta, una magia que sin duda me salvo la vida durante el accidente y creo el vínculo que ahora compartimos. De lo poco que pudimos recopilar, quedamos en clasificar dicha magia como el Espíritu

Nos llevaría más tiempo descubrir que otro efecto secundario era la aparición de los fantasmas, no cualquier fantasma, concretamente eran avistamientos imprecisos de Andre o papa o mama lo que nos producía una inmensa tristeza, aunque probablemente Liss, al menos al principio, pensaba que solo era mi forma de lidiar con el dolor, y costo aún más relacionar su visión con la ausencia de salas mágicas. Esto... sí, creo que no lo había mencionado. Las salas son una protección mágica que rodea la academia San Vlad para protegernos de los Strigoi. Son frecuentes en instituciones moroi como la corte y las academias, y rodeando residencias de familias importantes y/o adineradas que podían permitírselo. Son una combinación de magias vinculadas a una estaca que inicia y cierra el círculo protector. Un poco parecido a la magia con la que se ungen las estacas de los guardianes para hacerlas más eficaces.

Poco a poco fuimos resolviendo algunos de los misterios, pero eso no resolvió situaciones extrañas que se iban produciendo como un pájaro casi inconsciente por donde tenía que pasar Liss, la abrumadora sensación de que alguien estaba observándonos... esta situación estaba afectando a mi hermana quien seguía muy tocada después del accidente y cada vez estaba peor. A ratos, ni las visitas de Victor conseguían distraerla. Por ello cuando me despertó a través del vínculo en mitad de la noche, es decir, al medio día para el resto del mundo, con tal sobrecarga de miedo y angustia, decidimos que estábamos en peligro y algo teníamos que hacer o no estaríamos honrando la memoria de nuestra familia si no poníamos remedio. Así fue como la semana en que cumplí los 15 nos convertimos en fugitivas

Aprovechamos la excusa que nos daba Halloween, para visitar nuestra casa, hacernos con todo lo que nos pudiera ser útil, y desaparecer con la ayuda de Sara y Jhon (quien ya estaba en la universidad estudiando derecho) a los que comunicamos nuestras intenciones antes incluso de ponerlas en práctica. Tampoco se quedó al margen Spencer, quien se sumó a nuestra empresa. A diferencia de la mayoría de adultos, no nos tachó de locas, ni lo achaco a la pérdida sufrida, acepto lo que para nosotras era una realidad, ayudándonos a estar ilocalizables, por poco más de un año.

Creo que se me ha olvidado mencionar una capacidad común a la mayoría de los moroi, aunque no todos la desarrollan en la misma proporción. La llaman la coacción o compulsión, y consiste en la capacidad de implantar ideas o pensamientos en otras personas. Por supuesto, está totalmente prohibida usarlo, al igual que usar la magia de manera ofensiva, por ello lo único que se enseña es a controlarla para no ejercerla inconscientemente. De normal, suele ser solo efectiva sobre los humanos. Salvo si se es un usuario del Espíritu, cuando al parecer tienes capacidad sobre moroi, dhampir y humanos, y por lo que he podido ver de primera mano, resulta mucho más sutil y es más difícil detectar su presencia. ¿Por qué lo menciono?... ya nos habíamos dado cuenta con qué facilidad los profesores solían ir fácil con las sugerencias de Liss, podía parecer que era por su carismática actitud, pero conforme íbamos encontrando semejanzas con San Vlad y lo fácilmente que sus palabras eran escuchadas y aceptadas más seguras estábamos que de alguna forma era capaz de imponer su voluntad a los demás sin que el receptor se sintiera perjudicado, sino más bien todo lo contrario, si mirabas fijamente en esos momentos, la persona bajo coacción parecía estar en total paz consigo mismo. Por si teníamos dudas, me convertí voluntariamente en su conejillo de prácticas y verificamos positivamente nuestros descubrimientos.

Estábamos desesperadas y teníamos quince años, así que nos la jugamos yendo a ver a la directora Kirova. Allí Liss obro su magia convenciéndola de lo injusto que sería privar a la escuela de dos de sus guardianes durante un fin de semana, siendo que al llegar a la residencia familiar estaríamos protegidas por las salas. En cuanto a la regresar, siempre podíamos volver a la academia en compañía de Victor y sus guardianes por lo que solo era necesario que alguien se ocupara de llevarnos hasta ahí. La misma excusa tuvo que ser repetida al guardián que nos escolto hasta casa, pero al menos, la primera fase del plan funciono, y estábamos en casa.

Tan pronto como traspasamos el umbral fue tal el agobio y el dolor que nos golpeó que las dos caímos. No sé cuánto tiempo estuvimos consolándonos hasta que Sara y Spencer vinieron en nuestra ayuda. Poco a poco nos serenamos, y de lo primero que fui consciente era de la presencia casi tangible de nuestra familia. Esta vez no tenía duda, estaban ahí, y querían comunicarse con nosotras, solo que no parecía que fuera sencillo. No sé cómo soportaron la situación Liss, Sara, Spencer y Jhon que había llegado poco después, pero a base de esfuerzo y desesperación y de juntar preguntas cuya respuestas fueran afirmativas y negativas, que parece ser lo único que podían manejar los fantasmas, dedujimos que definitivamente estábamos en peligro probablemente por los poderes de Liss, y la amenaza venia de nuestro propio mundo, lo que dificultaba saber en quien se podía o no confiar (por desgracia no supimos dar con las preguntas apropiadas para descubrir la amenaza o ni si quiera los fantasmas la conocían). La buena noticia: no estaba soñando ni volviéndome loca, la casa había estado casi un año sin reforzar las salas, así que no era un lugar seguro ya que quedaba solo un pequeño reducto de magia, pero gracias a ello podía ver a los fantasmas. Por último descubrí que todo este proceso me estaba generando un inmenso dolor de cabeza. Cuando no pude soportarlo más, o bien el agotamiento o la autodefensa me impidieron seguir viéndolos. Con el paso del tiempo aprendería a levantar escudos y filtrar quien podía comunicarse conmigo, ya que sorprendentemente el mundo está poblado de espíritus en sus propias misiones y no es agradable estar al alcance de todos ellos.

Teníamos poco tiempo y aunque nos habíamos comunicado con nuestros amigos solo dos días antes, no te imaginas las maravillas que puede hacer un buen abogado. Nos costó menos de lo que penábamos hacer una batida por casa para ver lo que nos llevábamos y lo que iba a ser puesto en custodia, ya que imaginábamos que la casa sería el primer sitio en el que nos buscarían. Creo que funcionábamos un poco en piloto automático, intentando distánciarnos del dolor que nos hacía recoger las fotos del comedor, el libro favorito de Andre de su mesilla... eran tantos y tan buenos recuerdos... era abrumador. Habían llegado amigos de Jhon y Andre para embalar lo que iría a un almacén tras nuestra partida, y también gracias a ellos organizamos nuestro transporte. Haríamos un par de viajes en coches antes de tomar el autobús en una estación en la que no había cámaras para llegar lo más anónimamente posible a nuestro destino final, la soleada Florida. Adivina! si quieres estar protegida de los strigoi que mejor que mudarte a uno de los estados más soleados!