Renesmee's POV:

Nunca antes me había sentido tan nerviosa como en este momento, sociabilizar no se encontraba entre mis planes, muy difícilmente lograba mantener una conversación coherente con otra persona.

¿Por qué acepte entonces?
Supongo que me sentía sola, en ocasiones la falta de intimidad con cualquier persona podía resultar de lo más agobiante.

De cualquier forma ya estaba hecho y no había forma de arrepentirse. Así que tratando de verle el lado positivo a la situación me dirigí hacia ni armario en busca del vestuario adecuado, decidí usar unos jeans, una blusa blanca y una cazadora de color negro junto con una bufanda anudada a mi cuello.

Después de observarme en el espejo comprobé que me encontraba lista para mi cena con Leah y su familia.
Antes de ir hacia la casa de ella pasé por una pastelería, sabia que era de muy mala educación llegar a una invitación con las manos vacías.

Una vez que compré una gran pastel de chocolate y lo acomode en mi auto, me encamine hacia la casa de Leah, lo admito al principio se me dificultó un poco llegar a su casa pero después de algunas vueltas logré llegar. Su casa era un poco más pequeña de lo que había pensado, aun así lucía acogedora.

Tratando de infundirme valor toqué un par de veces la puerta mientras ponía en mi rostro la sonrisa más cortés y amable que podía.

***
Seth's POV:

No podía dejar se reírme de la cara que puso mi hermana cuando le dijo a mi madre que invitó a cenar a casa a una chica que acababa de conocer, mamá tiene un carácter algo peculiar por lo que se puso histérica cuando mi hermana Leah se lo contó.

A mi la idea me parecía asombrosa porque según mi punto de vista no tenia nada de malo hacer nuevas amistades.

Así que me encontraba terminando de poner la mesa, mientras mi hermana y mamá preparaban la cena, cuando escuché que alguien tocaba la puerta principal.

—Yo voy— avise a la vez que me dirigía hacia la puerta.

Al abrir la puerta me encontré con una muchacha pálida hermosa de cabello rojizo y unos enormes y encantadores ojos chocolate.

Una mirada.

Un destello.

Una luz.

De pronto sentí que mi vida giraba en torno a aquella mujer parada en mi puerta, nada más importaba, era como si el centro de mi universo fuera ella.

— Hola— apenas susurró.

Su voz era suave y delicada, sonreí con solo escucharla.

—Soy Seth — me presenté.

Sonrió.

—Renesmee— se presentó mientras se adelantaba y me daba un beso en la mejilla —Traje esto para la cena — dijo y me ofreció un pastel de chocolate que había traído.

—Gracias, adelante— dije mientras me hacía a un lado para que entre.

Era hermosa pero al mismo tiempo tenia algo extraño en su apariencia, me encogí de hombros al no saber qué era.

Mi hermana salió de la cocina y al ver que nuestra invitada llegó se dirigió hacia ella para envolverla en un fuerte abrazo.

—Me alegro que hayas decidido venir — habló sinceramente Leah.

Renesmee sonrió tímidamente.

De pronto todo sucedió demasiado rápido, mamá salió de la cocina, miró fijamente a Renesmee y en ese momento la situación cambió.

— ¿Quién es ella y qué hace aquí? — preguntó mi madre molesta.

— Mamá, ¿qué te ocurre? Es la chica que te dije que vendría a cenar — explicó mi hermana algo confundida por la actitud de mi madre.

A decir verdad, a mi también me extrañaba la forma de comportarse de mi mamá.

—No me importa, la quiero fuera de mi casa en este mismo instante—respondió furiosa mientras se dirigía hacia la puerta principal de la casa.

¿Qué bicho le picó a mi madre? ¿Por qué trataba así a alguien que acababa de conocer?

—¡Mamá!—protesté.

—¿No lo entiendes? Es uno de ellos y por nada del mundo la quiero aquí— explicó—¡Vete!— le gritó a Renesmee.

Entonces lo entendí, lo que me parecía tan extraño en ella no era nada de su apariencia o forma de vestir, se trataba más bien de su olor, un olor demasiado dulzón, característico de pocos.

Ellla era un vampiro, uno de ellos.

Me quedé ahí de piedra sin saber qué decir o hacer mientras veía a la mujer que me había cautivado llorar.

¿Llorar? ¿Los vampiros lloran?

—¿Es verdad? ¿Eres un vampiro?—pregunté tontamente.

Ella asintió una sola vez.

—Fuera de mi casa, ahora— volvió a decir mi madre esta vez más furiosa que antes.

Entonces Renesmee salió corriendo de mi casa.

No tardé más de unos segundos en ir detrás de ella sin importarme mi madre que me gritaba desde la entrada de mi casa. La encontré caminando sola bajo la lluvia cerca de la carretera principal.

—Siento mucho lo que pasó allí dentro— murmuré mientras me acercaba a ella.

Renesmee soltó un respingo sorprendida de verme pero lo que me dolió fue su mirada triste efocándose con la mía.

—¿Qué haces aquí? Deberías irte— dijo tristemente.

—No puedo.

Me miró con el ceño fruncido mientras hacía una mueca de confusión con su boca pero antes de que ella pudiera decir algo me acerqué y la envolví fuertemente entre mis brazos. Al principio no me correspondió el abrazo pero al final sentí sus pequeñas manos en mi espalda mientras la escuchaba sollozar en mis brazos.

—Tranquila, todo estará bien— le susurraba al oido.

Porque en mi corazón sentía que sería así mientras estuviera con ella entre mis brazos, sintiendo el calor emanar de su cuerpo.

Me separé un poco de ella y con mi dedo pulgar limpié las huellas del llanto que quedaron en sus sonrojadas mejillas, tenía muchas dudas en mi cabeza pero en este momento no podía formular ninguna pregunta, así que con extrema lentitdu me acerqué a ella y la besé suavmente en los labios.

Al separarnos pude apreciar una tímida sonrisa en sus labios que de seguro era igual a la mía.

—Vamos a casa, corazón— susurré mientras entrelazaba su mano con la mía y nos encaminábamos hacia el bosque.

A un mundo deconocido tanto para ella como para mí, el mundo del amor.


Siento mucho la demora, pero aquí está el segundo capitulo, espero que a mi amiga invisible (ahora ya no tanto) le guste :3