Hola, muchisimas gracias por los comentarios que han dejado, son poquitos pero la verdad es que me sorprenden mucho y motivan a seguir escribiendo cada vez mas. Espero que les este gustando la historia, iba a actualizar antes pero tuve un problema ayer con el archivo y al final se termino borrando todo, toco escribirlo de nuevo asi que espero que lo disfruten tanto como yo estoy disfrutando hechar a volar mi imaginación.
Siempre quise escribir una historia de Zombies y venia con esta idea en mi cabeza :) Espero sigan comentando asi podré actualizar lo mas pronto posible. De nuevo muchisimas gracias a los que estan leyendo, comentando y siguiendo. Me hacen inmensamente feliz.
Un beso para todos :*
Fer.
Capitulo 02: Mientras más lejos, mejor.
Mi idea desde el principio solo había sido dormir un par de horas para despúes seguir con mis labores pero eso no pasó, me desperté por los ruidos de unos pequeños pasos que iban y venían a lo largo de todo el pasillo, intenté cerrar mis ojos nuevamente sin siquiera mirar la hora en mi reloj, muchas horas no deben de haber pasado ¿o si? Y estaba logrando conciliar el sueño nuevamente cuando sentí un suave toque en la puerta para despúes abrirse lentamente, eataba tentada a mirar quien había entrado pero me aguanté al escuchar una suave risa nerviosa, sentí como la cama se hundia un poco y supe que se habia subido, al ver que aun estaba durmiendo Dylan empezó a darme pequeños toques en mi brazo con su dedito y como veia que no reaccionaba empezo a picarme las mequillas cada vez un poco más fuerte pero cuando lo iba a volver a hacer di vuelta mi cara intentando morder su dedito y senti como se asustó listo para salir corriendo pero alcance a agarrarlo.
- Tranquilo pequeño - dije abrazandolo y pude ver como fruncia el ceño al escuchar como lo habia llamado - ¿Te asuste mucho? - le pregunte una vez que lo tenia sentado frente a mi.
- No, yo no me asusto - dijo inflando su pecho - y no soy pequeño - me apunto con su dedito e intente morderselo de nuevo.
- ¿Te gustó la casa? - el solo asintió - ¿Y tu habitación? - pude ver como sus ojitos se iluminaban pero no me respondió - ¿No te gustó? - volví a preguntar.
- Siiiii - dijo de manera efusiva levantando sus manios - ¿De verdad es mía? - pregunto y no sabia por que le asombraba tanto.
- Claro que es tuya - dije - A menos que no la quieras - sonreí al ver su carita alegre y emocionada.
- Sii, la quiero - dijo bajandose de la cama - Se lo diré a Britt - y con eso salió rapidamente de mi habitación.
Ví la hora en mi reloj y ya eran las 13:00 pm. ¿Tanto había dormido? Con razón mi estomago rugía como si no hubiera comido en días. Me levanté más que rápido y me metí al baño para poder tomar una ducha y lavarme los dientes. Si algo me gustaba de este lugar es que el haber sido exclusivo en su momento, tenía agua potable independiente, eso quiere decir que contaban con una torre llena de agua que se llenaba cada vez que llovía y si ese no era el caso tenía una reserva de miles litros de agua, por eso en todo lo que lleva este lugar funcionando como refugio la falta de agua no a sido un problema, lo que si debemos ahorrar cada día es la luz ya que cuando pasaron unos días del contagio el servicio de electricidad fue el que se acabó primero. Cuando llegué a este lugar estaban en todo el movimiento para poder reestablecer la electricidad y lo lograron al conseguir bastantes generadores, en este caso, la electricidad era dada solo unas cuantas horas que era cuando el sol se escondia hasta las once de la noche, no más que eso y así teniamos la posibilidad de tener este servicio necesario por mucho más tiempo.
Una vez que salí del baño me vestí de manera cómoda, un pantalón deportivo gris que me quedaba un poco flojo a la altura de las caderas, una polera ligera negra y descalza, me gusta sentír la textura de las alfombras que hay en la casa, en la gran mayoría a excepción de los baños y la cocina. Cuando salí de la habitación llegó a mi un aroma exquisito que venía de la cocina y mi estómago volvió a rugir, baje despacio las escaleras y cuando llegue a la sala ví a Brittany y Dylan sentados en la alfombra tratando de armar uno de mis rompecabezas, estaban tan concentrados que apenas y se dieron cuenta de mi presencia. No niego que me siento un poco extraña al tener tanta gente dando vuelta en casa y el miedo de encariñarme con ellos sigue igual de fuerte pero no puedo echarlos a la calle sabiendo que no hay lugar donde puedan quedarse y Robert tiene razón, es mejor que se queden conmigo y no con Santana ya que el humor que se carga no siempre es el mejor de todos. Yo a esta altura ya la soporto un poco más pero es por que la conozco pero no siempre gue así, hubieron dias en que ninguna de las dos podiamos vernos por que era una discusión tras otra, con el pasar del tiempo todo empezó a mejorar y asi como yo intentaba no tener contacto con ella, ella hacia lo mismo conmigo.
Camine a la cocina para ver que era lo que olía tan rico y fue cuando la ví de espaldas a la puerta en donde yo estaba recargada, se movia de una manera tan especial, como si conociera de memoria donde se encontraban guardadas todas las cosas. Me quede observandola unos minutos escuchando como su suave voz me envolvía, estaba cantando y era sin duda lo mejor que he escuchado en toda mi vida.
- Kiss me under the light of a thousand stars place your head on my beating heart i'm thinking out loud - inmediatamente reconocí la canción, Thinking out loud Ed Sheeran. No me gustaba mucho esa música pero debo reconocer que podría pasar todo el día escuchando como la canta Rachel.
- ¿Desde cuando estas ahi? - pregunto divertida con una sonrisa en su cara. Diablos! Me pillaron.
- Eh.. Yo solo venia.. hambre .. - intenté decir de manera tonta por que ni podia formular una frase coherente.
- ¿Tienes hambre? - preguntó y yo pensé que no podia sentir mas verguemza hasta ese momento en el que sentí como mi estomago volvia a rugir. De más esta decir que quede rojisima como un tomate.
- La verdad si y hace mucho que nadie ocupaba esta cocina a parte de mi claro esta - dije tragandome toda la verguenza ni saber donde la metí, lo más probable que en el estomago por que se quedo calladito.
- Entonces de ahora en más tendrá mucho mas uso - dijo volteandose para probar lo que había hecho - ¿Puedes avisarles que ya esta lista la comida? - yo solo asentí aunque ella no me viera y camine rumbo a la sala. Ahí estaban Dylan y Brittany intentando armar uno de mis rompecabezas de mil piezas.
- Dejen eso ahí que la comida ya esta lista - dije mirando como se levantaban más que rápido para correr a la cocina donde estaba la mesa.
- SI NO SE LAVARON LAS MANOS NI SE ASOMEN POR AQUI - escuche el solo grito y revise mis manos, menos mal que estaban limpias pero al parecer la de ellos no por que escuche como se peleaban por entrar al baño.
No podía pedir comidas sofisticadas ni nada por el estilo, no en las condiciones en las que estamos, pero mejor comida que esta estoy segura que no hay. Mientras los miraba a todos compartir de una manera especial me di cuenta de cuanto se quieren y cuidan entre ellos, podria acostumbrarme a esto para toda mi vida pero la verdad es que no era buena idea. Mirar como Dylan hablaba de cualquier cosa mientras Rachel le daba la comida por que no paraba, no se de donde saca tanto saliva para hablar de esa manera, escuchar como Brittany cuenta las historias de ¿Lord Tubbington? O como sea que se llame su gato fumador, pero nunca me podria cansar de ver como Rachel los escucha atentamente sin perder ningun detalle de las historias como si fueran las mas interesantes de todo el mundo y eso es lindo, Finn bueno el es otro tema, haciendo preguntas que muchas veces ni el mismo entiende.
¿Que me esta pasando? No puedo dejar que más personas entren en mi vida para que después se vayan o se conviertan en una de esas cosas, ya perdí la persona que más he amado en mi vida y no soportaria pasar por eso otra vez, definitivamente no puedo.
Terminé de comer en silencio y despúes de dejar mi plato limpio en su lugar subí a mi habitación para cambiarme de ropa y salir, tenia que pensar y estando con ellos ahí todo sería mucho mas dificil.
Durante tres semanas no había ni una sola noche en que pudiera conciliar el sueño, no solo por el hecho de que andaba sola bueno la verdad no sola del todo ya que en ese momento logré juntarme con un grupo de personas con los cuales llegue aquí pero durante todo ese tiempo en ningún momento pude sacar.
- Flashback -
Día 02:
Desde ayer que no sabemos lo que esta pasando allá afuera, lo único que mos han dicho es que no salgamos de casa, que cerremos bien puertas y ventanas, que no le abramos la puerta a nadie y que por sobre todas las cosas mantengamos la calma y si, todos sabemos que cuando el gobierno dice eso es por que realemente esta pasando algo grave. La única información que tenemos que es hay un grupo de personas que esta comportandose de una manera extraña y nadie se explica lo que les esta pasando.
Me siento realmente ansiosa, tengo un mal presentimiento pero no se de que y eso hace que mi ansiedad se eleve más de lo normal. Hace un par de días Judy me contó sobre una vacuna que supuestamente iba a protegernos de tres enfermedades virales que estan afectando a gran parte de la población y todos podiamos tener derecho a ella con solo acercarnos a algún centro de salud, a mi la verdad no me llamó mucho la atención pero a Judy si y fué a colocarse la condenada vacuna. Desde ese día hasta hoy he notado un cambio en mi mamá, esta mas ojerosa, está demacrada, no deja de toser y hoy empezó a tener un poco de temperatura, no es alta pero la tiene. Le dije que mejor se vaya a dormir un rato así cuando se despierte se sentiria un poco mejor o eso fue lo que yo pense pero al parecer no funcionó.
Bajé a la cocina por un paño mojado para ponerselo en la frente cuando algo en la tele llamo mi atención.
- Nos encontramos en el centro de salud con la mayor cantidad de gente esperando ser atendidas por los especialistas - dijo la periodista mientras la cámara enfocaba a las personas y la mayoría de ellos tenía el mismo aspecto - Hemos podido conversar con varias personas que se encuentran en este lugar y todas coinciden con los mismos sintomas, tos excesiva, dificultad para respirar, ceguera momentanea, temperaturas altas que en algunos pacientes a llegado arriba de los cuarenta grados poniendo en alerta a los doctores ya que esta temperatura puede ocacionar graves problemas al cerebro, sangrado tanto por la nariz como por la boca - Los mismos sintomas que tiene Judy - Las autoridades hacen un llamado a todas las personas que tienen estos sintomas ocacionados por la vacuna H-21k para ser puestos en observación y a los que aun no presentan los sintomas pero si recibieron la dosis que se trasladen al centro asistencial mas cercano para de esta manera mantenerlos monitoreados y así evitar que se presenten estos sintomas - dijo terminando la noticia pero en el momento en que iba a despedirse se escucharon varios disparos viniendo de alguna parte de la consulta, tods las personas empezaron a correr de manera desesperada tratando de alejarse de el peligro pero no todas pudieron. El camarografo que aun seguia grabando apunto a una persona que estaba tirada en el suelo pero lo que vimos en ese momento no lo esperabamos, encima de él habia una mujer mordiendolo en el estomago como si estuviera comiendoselo, la sangre le salia por la nariz y ahora su rostro y ropa estaba cubierta por la misma sangre.
Dejé la toalla que tenia en mis manos encima de la mesa y me asomé por la ventana viendo como varios carros policiales pasaban a toda velocidad, como dos grupos de soldados corrian por la calle apuntando en todas direcciones, esto de verdad no puede estar pasando, al pasar por al lado de la puerta sentí unos golpes desesperados y de la fuerza ya veia que tiraria la puerta, me acerque a mirar por la pequeña ventana que estaba a un lado y pude ver que era Jhon, el vecino de enfrente pero con la diferencia de que se veia igual o peor que las personas de la tele, los golpes en ningun momento cesaron y cuando ví que su intención era entrar a como de lugar subí corriendo la escalera y entré a la habitación de mi madre. Estaba sentada al costado de su cama intentando respirar lo mas normal posible pero le costaba mucho, me acerque a ella y pude ver que ya le estaba sangrando la nariz, teniamos que salir de aqui.
Empecé a buscar algo de ropa para poder cambiarla e irnos lo antes posible, no iba a dejarla ahi esperando algo que a lo mejor podiamos evitar llendo al centro de salud que quedaba a unos quince minutos de casa.
- Tenemos que irnos mamá - dije llegando a su lado con la ropa limpia pero no me dejo cambiarla.
- Yo no - tos - ire - no, no la abandonaria. Sentía como las lagrimas empezaron a caer por mis mejillas.
- Claro que iras conmigo mamá - dije intentando nuevamente sacarle su ropa pero no tuve exito.
- Tienes que - tos - irte hija - tos - las dos sabemos - tos - lo que me pasará - claro que lo sabía pero eso no significaba que la dejaria aqui como si nada, le iba a contestar cuando de ella salió un grito desgarrador haciendome retroceder.
Me alejé de la cama lo que más pude viendo como Judy se retorcia en la cama agarrando su ropa como si le quemara y quisiera sacarsela, podia ver como le costaba respirar y esta vez le empezó a salir bastante sangre de la boca, no habia duda ya, tenia que irme si o si de ahi. De un momento para otro los gritos y movimientos cesaron haciendome pensar que todo habia acabado pero nada era asi, con un movimiento brusco Judy se sentó en la cama olfateando, como si buscara algo y fue en ese momento en que su mirada chocó con la mia pero ya no era mi mamá la que estaba ahi, sus ojos desorbitados y sus pupilas dilatadas me confirmaron que asi era.
De un rapido movimiento la vi corriendo hacia mi pero alcancé a reaccionar para meterme y encerrarme en mi habitación. Busqué un bolso que tenia guardado debajo de mi cama y guardé varias mudas de ropa en el, la linterna que siempre mantenia guardada en la mesita de noche, agarré el bate que siempre mantuve al lado de mi cama que en su momento Russell me regaló,de algo que sirva, y no podia faltar mi tesoro mejor guardado, la foto de mi pequeño pedacito, solo espero que esté bien y que podamos volver a vernos una vez más.
Cuando ya tenia todo listo para irme abrí la ventana viendo que no haya ninguna de esas cosas dando vueltas, puse un pie en la rama del arbol que siempre a estado al lado de la casa y por el que me arrancaba siempre que mis padrea no me daban permiso para irme de fiestas. Cuando mi cuerpo estaba fuera de la casa vi que la puerta de mi habitación se abria de golpe dejandome ver a Judy y a Jhon y los dos olfateaban cual animal buscando su presa hasta que se dieron cuenta de donde estaba, se acercaron a la ventana sacando la mitad del cuerpo intentando agarrarme pero ninguno podia. Por un momento cerré mis ojos para poder recordar como era mi madre antes de que todo esto pasara, no queria quedarme con la imagen de como es ahora no quiero recordarla asi, levante mi mirada al cielo.
- Adiós Mamá - dije despidiendome de ella. Miré para todos lados y salté del árbol, desde hoy todo dependía de mi y no terminaria como las demás personas. Solo espero que Beth se encuentre bien y no se hayan ido ya, tengo que llegar a ellas cueste lo que cueste.
- Fin Flashback -
Estaba tan ensemismada en mis recuerdos que no escuché el gruñido, solo senti un fuerte golpe en el lado derecho de mi cuerpo y cuando reaccioné ya era tarde, un puto zombie estaba encima mio intentando morderme, coloque mis manos en sus hombros intentando alejarlo lo más que podia de mi rostro pero empecé a sentir como su piel se iba saliendo y quedando en mis manos.
- ¡AYUDAAA! - grité com todas mis fuerzas esperando que alguien pudiera escucharme - ¡PORFAVOR QUE ALGUIEN ME AYUDE! - Que fuerza tiene el maldito, intenté quitarmelo de encima y mis brazos empezaron a quedar sin fuerzas. No quiero morir de esta manera, no siendo una de estas cosas. Cuando realmente ya no tenía fuerzas para seguir luchando contra él sentí que alguién me lo sacaba de encima.
- Uf rubia, casi y ni la cuentas - dijo Santana mirando al zombie que estaba tirado a mi lado - No pensé que habian tan grandes, parece un oso - miré hacia donde estaba el caminante que me atacó y ví que Santana tenía razón, en comparación conmigo me sacaba dos cuerpos - Tienes suerte ¿eh? - si que la tenia, a los segundos despúes caí en cuenta, de todas las personas que hay aquí tenia que salvarme nada más y nada menos que Santana López.
- ¡¿Que rayos haces!? - Santana había sacado su cuchillo de la cabeza del zombie para empezar a limpiarlo en mi ropa, me alejé lo más que pude de ella.
- No exageres rubia - dijo riendose de mi reacción - Tampoco es como si tuvieras tan limpia tu ropa - obviamente no la tenia limpia si un puto caminante se habia tirado encima mio para matarme - ¿No te hace falta algo? - dijo moviendo su cuchillo en circulos antes de guardarlo - ¿Ni un Gracias Santana por salvar mi blanco culo? - Ah no, ni que lo piense. Iba a empezar a alejarme cuando veo que viene Robert y Puckerman en mi dirección.
- Quinn cariño, ¿estàs bien? - respiré profundamente antes de contestar.
- Si Robert, me encuentro bien - dije mientras él me revisaba el rostro y los brazos tratando de encontrar alguna mordida o rasguño - De verdad no te preocupes - solo me miró sonriendo.
- Buscaremos por donde entró y veremos quien no está haciendo su trabajo como debe ser - esta vez el que habló fue Puckerman, el día que llegué aqui él ya estaba y era uno de los encargados de salir a buscar proviciones y todo lo que pudieramos necesitar.
- Si no les molesta iré a cambiarme, ya no aguanto el olor que cargo - era insoportable el estado de descomposición en que se encontraban los zombies, en la mayoria de ellos se pueden ver sus musculos pudriendose, los huesos rotos saliendose de la piel quedando totalmente expuestos, no se como no nos hemos vuelto completamente locos con todo lo que vemos casi a diario.
- Claro cariño anda - le regalé un beso en la mejilla a Robert y cuando ya iba caminando escuche que Santana me grito.
- NO TE OLVIDES QUE ME DEBES UNA RUBIA - Sabia que Santana iba a tomar partido en todo esto, siempre que puede esta compitiendo y la mayoria de las veces buscar competir conmigo y eso ya se a vuelto completamente odioso. Solo me di la vuelta para mostrarle el dedo medio.
Al llegar a mi casa entre sin mirar a nadie, no sabia si estaban o si Robert ya les había dado tareas para colaborar con todo esto, subí de dos en dos los escalones y al entrar a mi habitación lo único que hice fue sentarme en la orilla de mi cama pensando en todo lo que habia pasado en tan poco tiempo, mis manos estaban llenas de sangre y nuevamente los recuerdos de todo lo que viví con Judy volvieron a mi cabeza. Sin querer pensar más empecé a buscar mi ropa limpia, solo queria meterme en la ducha y dejar que todo se vaya por el desagüe pero al salir de mi habitación me encontré de cara con Rachel, iba a pasar a su lado pero sentí un extraño calor subir por todo mi brazo izquierdo y cuando lo miré era la mano de Rachel la que me habia frenado.
- Supe lo que paso Quinn - si que volaban rapido las moticias, yo solo asentí - ¿Estas bien? - podía ver la preocupación en sus ojos.
- Si, estoy bien - fue lo único que dije soltandome de su agarre de manera suave para terminar de meterme en em baño.
No puede estarme pasando todo esto con solo un toque de ella, no puedo dejar que sus ojos me hechicen de la manera en que lo hacen, es inevitable no mirarla a los ojos y sentir que puedo perderme en ellos y quedarme asi para siempre. ¿Como hago para que se aleje de mi? No puedo dejar que se meta en mi, que derrumbe todo lo que he construido solo con un toque de su mano. Bastantes personas he perdido en lo que va estos dos meses y no quiero encariñarme con alguien y vivir con el miedo de perderla dia a dia.
Todos esos pensamientos desapareciendo en tanto el agua hizo contacto con mi piel, si algo me gustaba de estos momentos es que puedo dejar mi mente en blanco haciendo de esa manera que tanto mi cuerpo como mi cabeza se relajen de tal forma que todo se ve mucho mejor. Estuve cerca de media hora bajo el chorro de agua cuando decidí que debia salir ya y ocupar mi tiempo en otra cosa y dejar de pensar tanto.
Envolví la toalla alrededor de mi cuerpo y despúes de ver que no haya nadie dando vuelta por el pasillo me metí a mi habitación para poder vestirme pero cuando pensé que todo estaria tranquilo ahi estaba nuevamente mi castigo personal, encontré a Rachel de espaldas a mi observando algo que no supe lo que era hasta que la llame.
- ¿Rachel? - la llame captando su atención y en tsnto se dio vuelta pude reconocer inmediatamente que era lo que veia tan detenidamente, mi cuerpo se puso tengo y pude sentir como el enojo empezaba a formarse en mi interior - ¿Que crees que estas hsciendo? - medio grité arrebatandole la foto de sus manos.
- Quinn.. Yo.. Lo siento - fue lo unico que dijo pero yo no me iba a quedar callada.
- No tienes ningun derecho a revisar mis cosas, el que vivamos en la misma casa no significa que puedas violar mi privacidad - ¿Quien se cree que es?
- No volverá a ocurrir - fue lo ultimo que dijo saliendo de mi habitacion sin siquiera dejar que le respondiera. Mierda.
Dejé la foto de Beth encima de la cama y rapidamente empecé a cambiarme de ropa. Siempre que debo hacer turnos o salir de aqui para ir a buscar cosas que nos faltan uso este estilo de ropa, un jeans ajustado a mis piernas, una polera manga corta en este caso de color rojo, mis converse rojas, mi gorro favorito que siempre ando trayendo conmigo de color gris y mi infaltable chaqueta de cuero negra que me regalo Judy para mi ultimo cumpleaños. Guardé la foto en el bolsillo de adentro de mi chaqueta, coloque mi cuchillo en mi cinturon y mi arma en mi muslo de la pierna derecha bien ajustada a mi y salí de la casa pegando un fuerte portazo alertando a todos.
Mientras más me iba acercando a donde tenia que cubrir el turno de vigilancia más lento caminaba, no por que no quisiera ir a hacer guardía sino por el simple hecho de ver la cara desesperada de Mila.
Podia ver perfectamente que estaba bastante cansada y sus ojeras fueron las que la delataron, soltó un suspiro en tsnto estuve frente a ella entregandome el arma que nunca se movia de ese lugar.
- Alguien esta desesperada por irse a casa - dije sintiendo ternura por ella, no niego que Mila es bastante guapa, su cuerpo esbelto y piernas largas la hacen ver muy sexy, su pelo negro y largo que le llega a la mitad de su espalda, el cual he visto pocas veces suelto ya que siempre lo tiene amarrado a una coleta para que no le moleste la cara. Fue uba de las personas que más llamó mi atención cuando la vi pero con el pasar del tiempo la empecé a ver solamente como una amiga. No se me hizo para nada dificil darme cuenta de que con Mila las cosas serian demasiado distintas, si habia algo que me preocupa mucho es que no me siento capaz de cuidar a alguien mas de todo lo que tenemos a nuestro alrededor, no fui capaz de cuidar de Judy pero Mila me sorprendio cuando demostró que se podia defender ella sola y ese miedo desapareció.
- Alguien anda graciosita hoy - dijo mostrandome su lengua de manera infantil - ¿Estas bien? - pregunto como todos los demás, ya me estaba cansando de la misma pregunta.
- Si Mila, estoy bien - dije girando los ojos.
- Uy! Que humor el que te cargas - iba a responderle pero no pude. A lo lejos ví como Rachel iba caminando muy alegre con Finn, no sé como lo aguanta la verdad, aun no llevan mi un dia aqui y ya lo detesto. La forma en que la mira, en como quiere tener contacto aiempre con ella y al parecer es bastante tonto, las conversaciones que he compartido con él, bueno fue solo una y yo ni siquiera hablaba, hacia preguntas bien estupidas y eso termino por desagradarme aún más - Oh Oh! Al parecer la Gran Quinn Fabray ya puso el ojo en su victima - la quede mirando sin intender de que hablaba.
- No hables estupideces ¿quieres? - dije dandome vuelta y mirando hacia el bosque donde ellos llegaron.
- ¿Hasta cuando vas a mantener eso de no dejar que nadie se te acerque? - la quede mirando mal.
- No vayas por ahí Mila - de verdad no queria hablar del tema.
- Tarde o temprano vas a tener que hablarlo Quinn - dijo mirandome fijo.
- ¿No que querias descansar? - dije dando por finalizada la conversación.
- Si, ya me voy - y así sin despedirse se fue a su casa.
Sé que nadie va a entender por que hago todo esto, por que no quiero que la gente se acerque a mi mas que lo justo y necesario pero tampoco espero que lo hagan, lo único que quiero es poder vivir tranquila y tratar de sobrevivir lo que mas pueda sin tener que preocuparme por alguien mas. Puede que sea egoista pensar asi pero no puedo hacer mas nada. Que viva con Rachel, Dylan y Brittany no significa que sean importantes para mi, no lo son y espero que no lo sean en un futuro así tenga que ignorarlos lo haré.
