Muchas gracias por sus reviews!, soy fan de hueso colorado de la pareja de Heero y Relena y espero sigan disfrutando junto conmigo de este fic n.n
Al otro día Relena agradeció que no fuera Heero quien la escoltara a su oficina. Pero por otra parte deseaba poder disculparse con él, ¿y si había renunciado a estar a cargo de su seguridad?, pensó. Que tonta había sido no podía dejar de recriminarse a sí misma por lo ocurrido, debió ser el alcohol lo que la impulso a hacer tal cosa, no era ella aunque lo deseaba arduamente no debió haberlo hecho ya no era una niña de 15 años. Llegando a la oficina había varios arreglos felicitándola por el nuevo año la mayoría eran empresas transportistas espaciales, pero Relena no quería ni mirarlos, una angustia en el pecho no la dejaba en paz.
-Buen día Ministra Darlian- no había escuchado la puerta abrirse tomándola por completa sorpresa.
Se trataba de la doctora Sally Poh actual miembro de la fuerza preventiva.
-Buen día-
-Disculpe que la tome por sorpresa pero me temo que le traigo no muy buenas noticias-
Esto era lo que temía Heero se había marchado de nuevo de su vida, sintió contraer su estómago.
-Se trata de Heero cierto?- dijo Relena
-... si él tuvo que ver en esto, veras esta mañana acudió conmigo y me explico tu estado de salud, me ha dicho que ayer te desvaneciste por completo-
-¿Él te comento eso?- se preocupó por mi, pensó Relena
-Sí, me temo que está exigiéndose demasiado acompáñeme por favor a la clínica debo hacerle unos estudios.
-No debes preocuparte Sally fue solo cansancio no volverá a pasar-
-Hazlo por Heero, lucia bastante preocupado-
Esas últimas palabras de Sally la hicieron ruborizar y Sally al darse cuenta solo sonrió.
-Estaré esperándola afuera señorita Relena- dijo y enseguida abandono la habitación.
Relena se quedó un momento pensando en las palabras de Sally, Heero no había estado esta mañana porque había ido a comentar su estado de salud, no lo podía creer realmente se preocupaba por ella.
En los cuarteles preventivos Heero se encontraba sentado frente a su ordenador aparentemente concentrado y tipiando a gran velocidad cuando llego el ex piloto del Gundam 05, Chang Wufei.
-No deberías estar custodiando a la ministra Darlian?-
-¿Tu no deberías estar en la colonia?-
Wufei sonrió- si, supongo que ambos tenemos justificación - dijo
en ese momento el celular de Heero mando una alerta de mensaje
-dio un vistazo rápido y cerró el móvil-
-sucedió algo?- dijo Wufei viendo que Heero se incorporaba de su asiento con rapidez
- en lo absoluto si me disculpas debo continuar con mi trabajo-
-entiendo, saludame a la reina Relena de mi parte-
Relena entro a la clínica de las fuerzas preventivas junto con Sally Poh y le extrajeron dos muestras de sangre.
-tendré los resultados en unas horas- le dijo la doctora - me temo q podría tener anemia, has bajado de peso y su piel está muy pálida, ¿no está comiendo correctamente cierto?
-en ocasiones ni si quiera me doy cuenta que me he saltado comidas.
-Debe tener cuidado, debió ser por eso que aunque no haya tomado demasiado su cuerpo absorbió con mayor prisa el alcohol provocándole un desmayo. Por lo pronto será todo y le sugeriría unas vacaciones.
-lo intentare, muchas gracias por todo Doctora-
-Ya no la escoltare de regreso Señorita Relena, ya debe estar esperandola afuera- Dijo Sally
-espe...- Relena supo a quien se refería
-Hace un momento le avise de que terminaríamos en 10 min aproximadamente por lo q debe estar listo para llevarla de vuelta-
Sus piernas le temblaban sabía que tenía que disculparse con él, sentía su estómago darle vueltas. Tanto tiempo de conocerle y aun le hacía sentir nervios y ansiedad el verlo.
En efecto Heero estaba a un costado de la puerta del automóvil con los brazos cruzados y dos preventivos más a cada lado de las puertas de salida del cuartel.
Relena se acercó a él y este le abrió la puerta. No podía mirarlo a los ojos únicamente pudo decirle
-Gracias, no debiste preocuparte-
Pero el no hizo ningún comentario.
En el camino de regreso Relena no pudo abordar el tema, pues no iban solos en el automóvil, debía esperar a llegar a la oficina.
Llegando ahí Heero la escolto hasta el elevador y otro preventivo entro con ella. Se miraron y el preventivo asintió con la cabeza. Heero la miro y Relena no supo que decir las puertas se cerraron entre ellos.
-Ministra Darlian estaré a cargo de su seguridad por un tiempo indeterminado- le dijo el preventivo
De alguna u otra forma lo sabía, había hecho que Heero se marchase y había perdido la oportunidad para disculparse.
