Disclamer: Akira Amano es te best creadors, yo solo lo uso para hacer que se foshen entre si.
Alertas: Lynnette con historia nueeevaaa nufufufufu..y Tsuna bitch ewe.
Aclaraciones:
-Hablan los personajes-
-piensan los personajes-
Beta: La mejor de las mejores, la que evita que mi cabeza salga rodando…–sonido de tambores- 19´Mika-chan´91!
Seh, lo siento por tardar tanto..pero aquí tienen.
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Tsuna suspiro cansado cuando la última clase termino, le dolía la cabeza y no solo porque no entendía nada de lo que los maestros decían, sino que también por la cantidad de proyectiles recibidos por culpa de Reborn-sensei.
La escuela era tan tediosa, la detestaba, el timbre sonó escandalosamente y Tsuna se levanto sin mirar a nadie, antes de salir de la clase llevándose sus cosas, tan ensimismado estaba en sus pensamientos que no pudo evitar chocar con alguien.
-…l-lo siento –chirrió con una exagerada reverencia, sin mirar a la otra persona, tal y como debería de hacerlo Dame-Tsuna.
-…hn, no corras en los pasillos, o te morderé hasta la muerte –ladro una voz masculina con molestia, Tsunayoshi levanto bruscamente la cabeza y empalideció de miedo, tartamudeando incoherencias mientras buscaba desesperadamente una salida, Reborn lo mataría si no podía bailar por estar internado en el hospital.
Pero Hibari simplemente paso de largo, ignorándolo completamente, Tsuna se permitió suspirar con alivio antes de ver la hora y soltó un chillido aterrorizado, afirmo su mochila y salió corriendo de la institución, importándole poco o nada que el temible prefecto se diera cuenta.
El prefecto del Demonio era aterrorizante, si. Pero el Diablo era mucho más aterrador, y para su desgracia, Tsuna era el siervo favorito del Diablo.
Tan pronto Tsuna se vio relativamente lejos del instituto comenzó a modificar su ropa, se sacó el sweter nerd del instituto, se remango la camisa blanca y la abrió revelando una remera de tirantes negra, despeino su cabello a un look más sexy, y se puso el anillo Vongola.
Vio su reflejo en una de las tiendas y sonrió satisfecho cuando sus ojos adoptaron ese lujurioso tono naranja, parecía una persona totalmente diferente.
Apuro el paso hasta llegar a un callejón oscuro y tétrico, donde se adentro sin miramientos, una figura se le interpuso , vestida de negro con franjas violetas, solo una porción de su rostro era visible, marcas triangulares color violeta.
-Paga –ordeno la figura extendiendo su blanquecina mano, incluso su voz era imposible de descifrar. Mammon era un ser completamente andrógino y asexual. Mammon se encargaba de la entrada, tienes que saber exactamente cuánto pagar si quieres entrar…o salir.
-…vamos Mammon, nos conocemos desde hace tiempo –mascullo el Decimo mientras buscaba el dinero entre sus cosas, interiormente maldijo a su fachada y a esos estúpidos matones-roba-dinero.
-..Sabes las reglas, o pagas o no entras- siseo la figura inafectada a la provocación, esperando pacientemente su dinero.
Cuando Tsuna estaba por abrir la boca para maldecir su falta de dinero una mano se poso en sus caderas y una conocida risa inundo el ambiente.
-kufufufufu… al pareces estas desplumado mi delicioso cuerpo –ronroneo el desconocido, de largo cabello índigo, recogido en una especie de piña, sus ojos entrecerrados con burla, rojo e índigo respectivamente.
-…nosotros pagaremos por su entrada Mammon-san –sonrió una chica que estaba al otro lado del castaño, era un poco más baja, con el mismo peinado que el otro hombre, un parche cubría uno de sus ojos, mientras que el otro era tan violeta como su cabello.
Los dos tenían un uniforme de estampado militar, con la diferencia de que el hombre poseía una gabardina negra encima.
-Paga –volvió a decir Mammon sin inmutarse, y tan pronto se aseguro de que la cantidad de dinero era la correcta se fundió en la oscuridad del callejón permitiendo el paso de los tres.
-Gracias Chrome, Mukuro –sonrió el Decimo antes de apresurarse hacia el interior del callejón, ignorando a la gente que fumaba o bebía en la calle, a los que mantenían relaciones sexuales en pleno público y aquellos que se peleaban por tonterías. No fue hasta que salió de ese callejón oscuro que fue detenido por otra persona, era el que se encargaba de todo allí cuando Reborn no estaba, el Rey.
-..escoria, dámelo –ladro el hombre sentado en el trono que nadie sabía cómo carajos llego allí, piel tostada con cicatrices cubriendo su rostro, afilados ojos rojos, cabello negro con un adorno de plumas coloridas y un uniforme negro, en sus manos reposaban dos pistolas y a sus pies un animal, un ligre(mitad león, mitad tigre), Besta.
-..es un placer verte de nuevo Xanxus –murmuro sarcásticamente Tsuna revolviendo en su mochila y sacando una caja de vidrio que revelaba una botella en su interior- Una botella de Hada Verde…Absenta, Hapsburg Gold Label, pase por muchos apuros para conseguirlo primito, ten cuidado cuando lo tomes…no queremos un tiburón muerto por aquí –sonrió con malicia haciendo alarde al amante de su primo, Squalo Superbia, un hombre irritante y hermoso, Xanxus tendía a lanzarle cosas cuando estaba borracho.
-pasa de una vez basura –gruño el hombre tomando la botella verde con un movimiento brusco, y luego se giro a mirar a los otros dos.
-Vodka Devil's Spring… primavera del diablo –sonrió Mukuro entregando la botella y pasando a donde Tsuna los esperaba pacientemente. Xanxus solo asintió con cierto brillo de placer en sus ojos.
-Everclear 190 –susurro Chrome pasándoselo casi como si tuviera miedo de seguir sosteniendo algo como eso.
Los tres se prepararon para avanzar cuando escucharon un grito y se giraron, Takeshi y Hayato venían en camino.
-Hey Xanxus –sonrio Takeshi pasándole una botella – un Bruichladdich X4 Perilous –exclamo antes de colgarse sobre Tsuna en un abrazo amistoso.
-Tu! Friki del Baseball aléjate del décimo! –rabio la Tempesta prácticamente lanzándole una botella al hombre de ojos rojos y pasando por su lado sin mirarlo hacía donde los demás ya comenzaban a caminar.
-Paitin eh, buena elección –sonrió malvadamente Xanxus antes de cerrar los ojos y ladrar una orden a su siervo, levi-ah-than –Asquerosa escoria, guarda mi licor –ordeno bruscamente apuntándolo con una de las pistolas, mientras el otro asentía apresuradamente.
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Los cinco llegaron finalmente a un negocio aparentemente pequeño, una puerta negra al igual que toda la fachada, Tsuna se adelanto y toco tres veces, golpeo la puerta con la palma de su mano y toco otras dos veces en diferentes partes de la puerta, esta se abrió ligeramente y un ojo se vio.
-Decimo, Nebbia, Chrome, Tempesta y Pioggia –dijo llanamente y la persona abrió la puerta, Skull se apartó para dejarlos entrar y volvió a cerrar la puerta. Tsuna y los demás caminaron por un pasillo hasta llegar a otra puerta y la abrieron revelando una habitación roja como la sangre con una escotilla en el suelo, todos ellos se lanzaron por la escotilla, cayendo encima de un colchón con sabanas negras.
-odio caminar tanto –se quejo Gokudera mientras doblaban por otro pasillo hasta llegar a una puerta dorada.
-es como recorrer un laberinto –asintió Chrome con los labios fruncidos y los brazos cruzados contra su pecho.
-nufufufu entretenido –sonrió Mukuro.
-es divertido –asintió Takeshi con una brillante sonrisa.
Tsuna no dijo nada y solo abrió la puerta de golpe, encegueciéndose brevemente por la repentina luz en medio de tanta oscuridad y entro.
El salón era realmente grande, cubierto casi completamente con espejos y con un pequeño pasillo que conducía a las duchas y los cambiadores.
Había una plataforma ligeramente alta con dos tronos encima, uno más grande que el otro. Habían personas allí, bailando y estirando, otros simplemente hablaban o dormitaban.
-Al fin te dignas a llegar –la voz de un hombre se alzo en la multitud, todos callaron y miraron al hombre sentado en el trono mayor, Reborn estaba allí viéndose tan soberbio y malvado como siempre.
-tuve un contratiempo –respondió Tsuna desinteresadamente dejando caer la mochila en un montón y sacándose la camisa del colegio dejando solo la negra, sin pudor alguno se saco los zapatos y los pantalones quedando en bóxers, bajo la atenta mirada de todos, volvió a calzarse con unos ajustados shorts de tela negros y unos botines de tacón alto.
Una vez que estuvo listo se alzo con pose confiada y rostro malicioso.
-bien rameras, los quiero listos en diez minutos, el show está a punto de comenzar –ronroneo antes de ir junto a Reborn y sentarse en el trono a su lado, esperando pacientemente a que sus alumnos formaran las filas y terminaran de prepararse, formando las filas que les correspondían.
-…olvidas algo –menciono Reborn con tono jocoso y Tsuna sonrió brevemente antes de levantarse del trono y sentarse a horcajadas en las piernas de Reborn, cuidadoso de restregarse brevemente contra el miembro del otro antes de devorar su boca con gula, gimiendo placenteramente cuando las manos del hombre apretujaron sus nalgas y luego se perdieron bajo la camiseta de tirantes acariciando sus pezones.
Pero se detuvieron abruptamente al escuchar un carraspeo. Un hombre alto de rasgos afilados, vestido con una tradicional ropa china de color rojo y blanco, tenía un largo cabello negro trenzado.
-Hagan eso después, es tiempo de practicar –sermoneo Fon suavemente con sus ojos negros fijos en los dos y una sonrisa amable en su rostro. Tsuna asintió ante la orden de su maestro personal de artes marciales y se levanto del regazo de Reborn dejándole un último beso antes de girarse hacia sus alumnos.
-Bien chicos, que comience el juego –sonrió Tsuna bajando con un salto limpio y cayendo agraciadamente de pie, sin que sus tacones sufrieran un solo daño.
Sus guardianes estaban allí encabezando las filas, Pioggia, Tempesta, Nebbia, Sole, Chrome ocupando el lugar de Lambo (el pobre rayo estaba de castigo hoy) y Byakuran en el lugar de Nuvola. Eso ultimo lo hizo fruncir el ceño, Byakuran Gesso era un bailarín hermoso y exótico, pero no era una Nube envolvente, era un cielo resplandeciente, pero no había nadie más con la capacidad para guiar a las nubes rebeldes, así que tendría que conformarse hasta encontrar al indicado de ese puesto.
-One, Two, Three, Spanner la música –ordeno al muchacho rubio que estaba a un costado de la plataforma rodeado de aparatos electrónicos y sonrió cuando escucho la música de Beyonce sonar.
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Bieeeeeeen asdsasd este es el segundo capi, debo admitir que me emocione como estúpida al ver la cantidad de reviews, hasta que me di cuenta de que posiblemente era porque les deje elegir pareja ewe…no importa, detalles.
GRACIAS POR COMENTAR!
Y la pareja fue decidida, mayoría de 1827… pero aun así Tsuna se los garchara a todos HAHAHAHAHA
Lynne
Fuera
PAZ!
