II

Posibles encargados y clanes ninja perdidos.

"Bien, yo me llamo Daniel Rouco Sánchez, tengo 20 años y estoy aquí como estudiante de intercambio, de Filología, en la Tôdai. Ah, y aunque suene pesado lo aclaro una vez más, no soy un pervertido -¿se dice así?-"

"Y yo soy Ryo Ameijide Soranaga, tengo 19 años y también estoy aquí como estudiante de intercambio en la Tôdai, de Historia concretamente. Y me hago eco de la aclaración de mi compañero"

Dani y Ryo se encontraban sentados en el lado izquierdo de la mesa del salón de la residencia tras haberse cambiado la ropa y arreglado un poco, con el resto de residentes frente a ellos observándoles fijamente. Los miembros de la pareja recién llegada se habían presentado como Keitarô y Naru Urashima y resultaron ser los dueños de la Residencia. Él era un joven arqueólogo que estaba comenzando a ganarse cierto renombre y que hace poco había comenzado a dar clases en un curso optativo de la Universidad. Ella por su parte era profesora en un instituto mixto de secundaria, aunque ocasionalmente y si podía permitírselo acompañaba a su esposo en alguno de los viajes que éste efectuaba de cuando en cuando.

"Veamos...", comenzó Keitarô, "Así que vinisteis aquí creyendo que esto aún era una posada por indicación de la madre de uno de vosotros y sufristeis un tropiezo con las chicas ¿no?"

"Humf... algo harían", dijo Naru.

"¡Qué nooo¡Qué no hicimos nada señora, se lo aseguro!", se quejó Ryo sacudiendo los brazos.

"Bueno, tu usaste las fuentes termales sin permiso", dijo Dani encogiéndose de hombros.

"¡Cállate!"

"Bueno, yo...", comenzó a decir Shinobu, pero se interrumpió un momento, nerviosa...

"¿Si¿Qué ibas a decir Shinobu?", preguntó Naru.

"Bien... yo... yo me crucé con uno de ellos en el pasillo y creí que era un mirón..."

"Ay dios", susurró Dani.

"... pero pensándolo bien solo estaba allí cargado de maletas y antes de que pudiera decir nada ya apareció Motoko y..."

"Y como es usual en ella arreó primero y preguntó después, lo normal", dijo Keitarô.

"¡Cuidado con lo que dices, Urashima!", exclamó Motoko surgiendo repentinamente tras Keitarô al tiempo que el filo de su katana se acercaba al cuello de él.

"¡Aaaaah¡No he dicho nada¡Nada!"

"De todas formas...", prosiguió Shinobu, ahora dirigiéndose a Dani, "Quisiera pedirte disculpas por haber malinterpretado tu presencia aquí y por haberte llamado depravado"

"Ah, no pasa nada mujer", respondió Dani sonriendo y rascándose la cabeza –aún dolorida-, "Me han llamado cosas peores, je je..."

En ese instante Ryo miró el reloj en su muñeca, "De todas formas ya se está haciendo tarde", dijo levantándose, "Dani, ya que esto es una residencia femenina deberíamos irnos y buscar otro alojamiento"

"Ah, si"

"Eh, esperad", dijo Keitarô, "Ya es bastante tarde y está anocheciendo, así qué... podríais pasar esta noche aquí en compensación al mal rato que habéis pasado"

"¡QUEEEÉ!", exclamaron Naru y Motoko al mismo tiempo, "¡Keitarô!", dijo la primera, "¿No crees que es precipitarse un poco?".

"¡Estoy de acuerdo con Naru, no sabemos nada de ellos, no creo que sea una idea acertada!", añadió Motoko.

"Vamos chicas, no seáis tan duras", replicó un sonriente Keitarô, "No vinieron aquí con malas intenciones, solo fue un error y creo que se merecen al menos una muestra de buena voluntad ¿no?"

"Pero Keitarô...", comenzó Naru.

"Vamos Naru..."

"Yo... no hagas... no hagas eso"

"Naaruuu... por favooor"

"No, por favor, no pongas ojos de corderito degollado..."

"Naaaruuu"

"¡Vale¡Está bien¡De acuerdo!", exclamo ella, "Maldita sea, desde que aprendió a hacer eso me cuesta horrores decirle que 'no' a algo..."

"Entonces... ¿nos quedamos?", preguntó Dani.

"Si, pero solo por esta noch..."

"¡Hola amigos¿Qué es lo que se celebra aquí?", exclamó una recién llegada que acababa de entrar en la sala. Vestía una camiseta negra ajustada y unos pantalones vaqueros, con el pelo corto y los ojos aparentemente cerrados. Llevaba una colilla a medio fumar en la boca y parecía algo borracha... Y en ese preciso momento se percató de la presencia de Dani y Ryo y se dirigió junto a ellos "¿Y estas dos caras nuevas?", preguntó al tiempo que los enganchaba del cuello con su brazos y los atraía hacia si, apretujados, "¡Aaah! No me digas Keitarô que los has contratado como encargados y que tendremos que dejar de repartirnos el trabajo en la Residencia... ¡Sería genial! Y además... son muy monos"

"Feñorita, for favor, fite su fecho de mi fara", farfullo Dani.

"¡Kitsune suéltalos, que no es nada de lo que has dicho!", exclamaron los demás al unísono mientras Ryo se limitaba a intentar contener sus babas.


"Aaaah... al fin dormir en paz", dijo Dani al acostarse. Le habían cedido por el momento una de las habitaciones del piso superior. Ryo se encontraba a medio pasillo de distancia. "Bueno", pensó, "Ha sido un día realmente... uh... bueno, memorable podría ser la palabra que lo describa. Una pena que tengamos que irnos, este sitio tiene un nosequé de acogedor y al margén del potencial peligro de lesiones la compañía no es desagradable, je..."

Y sumido en esos pensamientos se durmió. No pasó ni una hora de eso cuando la puerta de su habitación se abrió lentamente y otra figura sumida en la oscuridad entró, avanzando hacia él, silenciosamente...


A la mañana siguiente...

Dani abrió los ojos y como todas las mañanas notó un ligero dolor en las vértebras, "Argh, otra noche con mala postura", dijo y se dio la vuelta intentando acomodarse cuando...

Plof...

"¿U... uh?"

Su cara chocó con algo... blando.

Dani se apartó e incorporó poniéndose las gafas para ver con que demonios había entrado en contacto y...

"Ah... ah..., p... pero si es..."

Acostada con él se encontraba una mujer joven de largo cabello oscuro recogido en una coleta, que en ese momento abrió los ojos y miró fijamente a Dani, que se había quedado paralizado con cara de susto. La chica sonrió levemente.

"Ahi va... ¿y tu quién eres?", preguntó.

Dani se apartó de ella como si quemara levantándose repentinamente... momento en el cual se dio cuenta de que solo llevaba puestos sus calzoncillos y una camiseta "¡Uaaaaaaah!"

"Ah, tranquilo, dicen que eso es normal por las mañanas", dijo la extraña, todavía sonriendo como si no pasara nada. En ese momento la puerta de la habitación se abrió, dejando ver a Ryo ya vestido, "¡Eh, dormilón! Ve preparándote, que tenemos que irnos a..."

Se calló al ver a Dani paralizado y a una chica con él en la habitación. Justo entonces Shinobu apareció tras Ryo, "Chicos, os he preparado algo para desayun...", se interrumpió al ver la escena y... "¡Aaaaaaah!"

Ante el grito de Shinobu, Motoko hizo acto de presencia, "¿Pero que ocurre aquí¿Qué estáis mirand...?"

Silencio...

...al ver...

... la escena.

Los ojos de Motoko brillaron acerados, "Tuuuuuu..."


Keitarô y Naru acaban de entrar en el salón donde se encontraron con Kitsune, Ema y una medio dormida Kaolla, a las que se disponían a saludar cuando...

ZA-KOOOOOM

"¡AAAAAAAH, SOCORROOOO!"

"¡Motoko no le mates!"

"¡Nah, tu dale duro a ese jodido salido suertudo!"

"¡Ahi va!"

"¡MYUH!"

"¿Pe... pero que está pasando ya de tan buena mañana?", preguntó Keitarô.


"... y eso fue lo que pasó, llegué tarde de mi clase nocturna de postgrado tras desmayarme dentro de un cuatro trastero y al llegar aquí me metí en esa habitación creyendo que era la mía", dijo la joven, que decía llamarse Mutsumi Otohime, aclarando lo que acababa de pasar.

"¿Lo veis¿lo veis?", dijo Dani, con la cabeza vendada, "¡Soy inocente!"

"¿Y tu que hacías dentro de un cuarto trastero, Mutsumi?", preguntó Keitarô.

"Aaah", suspiró Naru, "Algo así tenía que ser... debiste tenerlo en cuenta Motoko"

"Lo siento, me precipité ante los hechos"

"Eso no me va a curar la cabeza", refunfuñó Dani.

"Ah, te pido perdón otra vez por meterte en problemas", dijo Mutsumi, "Por cierto... ¿y vosotros dos que hacéis aquí?"

"Eh, bueno, nosotros..."

"Es una historia larga, pero ya nos íbamos", dijo Ryo, "Tenemos que recoger nuestras cosas y buscar algún alojamiento"

"Oh", dijo la chica, "Y yo que creía que erais los nuevos administradores"

"..."

"Otra con la misma idea que Kitsune", dijo Naru.

"Oye, pues la verdad es que pensándolo bien...", comenzó Keitarô.

"¡Ah, no¡Ni se te pase por la cabeza!"

"Cierto Urashima ¡Olvídate de algo tan descabellado!"

"Chicas, pensadlo bien, yo no puedo ejercer de encargado mucho tiempo y Kitsune está ya muy ocupada con la cafetería, y admitámoslo, no es la mejor encargada del mundo..."

"¡Eh!", dijo la aludida, "Aunque es cierto", pensó.

"... y además, estos dos vinieron aquí por error, son estudiantes responsables y podrían pagarse la estancia trabajando como encargados"

"¿Y se puede tener dos encargados?", dijo Kaolla, que se había encaramado a los hombros de un alarmado Dani.

"Je je je... eso tiene fácil solución", dijo Ryo, "Me ponéis a mi de encargado y que Dani se busque otro sitio donde..."

Plaf!

"¡Uack!", gritó Ryo cuando su cabeza golpeó la mesa como resultado de una colleja propinada por su compañero, "Ya te vale, so borrego trashumante...", dijo Dani.

"Mmmm, habrá que someterlo a votación... ¿Naru?"

"Humf, tu ya pareces muy decidido así que supongo que les dejaré quedarse, pero a la primera muestra de comportamiento indebido se largan de aquí"

"¿Shinobu?"

"Bueno, yo... no tengo problema en que se queden, la verdad"

"¿Kaolla?"

"¡Que se queden, será divertido!", exclamó aún encaramada a los hombros de Dani, al cual le estaba tirando de su mechón blanco.

"¿Motoko?"

"Me opongo totalmente, Urashima"

"¿Ema?"

"Yo... eh... yo... bueno... yo... eh..."

"Mientras Ema se decide", dijo Kitsune, "Yo digo que se queden"

"Eh... eh... si, que se... que se queden", dijo Ema.

"Y por mi también pueden quedarse, no parecen malos chicos", dijo Mutsumi, "Y este tiene bonitos calzoncillos"

"¡Eh!"


"Bueno, parece que nos quedamos aquí después de todo", dijo Ryo.

"Pues si, es un alivio... aunque tendremos que fregar algún que otro suelo", replicó Dani.

Los dos habían subido un momento a la terraza superior para aclararse las ideas. Habían resuelto el asunto de tener un techo bajo el que guarecerse, lo cual era una buena noticia pese a que todo aquello no se parecía en nada a lo que se habían imaginado al llegar a Japón.

"En fin", dijo Dani, "Voy a mi habitación a colocar mis cosas, así que..."

"¡Soranaga!"

Motoko acababa de hacer acto de presencia en la terraza.

"Eeeh, yo no he hecho nada", dijo Ryo alarmado.

"Yo... mejor me largo", susurró Dani, saliendo por piernas del lugar.

"Soranaga", repitió Motoko, "Tengo que hablar contigo"

"¿Eh¿Y qué es lo que quieres?"

"Ayer hiciste gala de una serie de habilidades al reconocer mis ataques y esquivarlos con una asombrosa facilidad y con unos movimientos muy inusuales", explicó Motoko, "Movimientos que me resultaron familiares pues ya leí acerca de ellos tiempo ha... Dime ¿conoces el nombre de Tetsuo Soranaga?"

"¿Tet... Tetsuo Soranaga? Pues... pero si es el nombre del abuelo de mi madre", dijo Ryo, bastante más alarmado.

"¡Ajá¡Tetsuo Soranaga!", exclamó Motoko desenvainando su katana y apuntando a Ryo con ella, "Líder y último miembro del clan ninja Soranaga, y tu eres su bisnieto ¡Tu, él último de los Soranaga y conocedor de las artes de su clan!"

"Eh... eso me temo, aunque no es que conozca mucho, pero ¿esto a que viene¿qué es lo que quieres?"

Motoko rió quedamente, lo cual asustó aún más a Ryo, "¿Qué que quiero¡Tu clan fue rival de los Aoyama, mi familia¡Y mañana por la mañana quiero batirme en duelo contigo, Ryo Ameijide Soranaga!"

"¿Du... Duelo?"

"¡Exacto!", dijo Motoko, "Aunque no temás por tu vida, el único propósito de este duelo es zanjar una cuestión abierta... ¡Demostrar la superioridad innata de los Aoyama!" exclamó envainando la katana de nuevo y se inclinó en señal de despedida, "Ahora he de retirarme, te veré aquí por la mañana"

Ryo se quedó solo en la terraza, con el viento silbando en torno a él.

"¿Pe... pero porqué...?", dijo el muchacho, "¿Porqué me pasan estas cosas a mi?"


En la habitación de Ryo...

"¿Queeeé?", preguntó Dani, "¿Un duelo mañana?"

"Lo que has oído", respondió un desanimado Ryo, "Mañana por la mañana en la terraza, y todo porque soy descendiente de los miembros de un clan ninja que eran rivales de su familia... más casualidad imposible"

"Vaya, en menudo lío te has metido chaval", dijo alguien a espaldas de los dos.

"¡Argh, Kitsune!", exclamaron los dos jóvenes al mismo tiempo.

"Vaya, vaya", dijo Kitsune, "Si ya os habéis aprendido mi mote, que atentos"

"No debería entrar así en las habitaciones de los demás", replicó Ryo.

"Aplícate el cuento, tu entraste sin llamar esta mañana en mi habitación provocando el consiguiente caos por el cual llevo esta venda en la cabeza", dijo Dani.

"Hum, er... bueno..."

"Ah, chicos, chicos", interrumpió Kitsune, "Estáis muy nerviosos... y tu no deberías preocuparte tanto Ryo-chan, sé de alguien que puede ayudarte en lo de ese duelo"

"Ah, gracias... –y no me llames Ryo-chan, por favor-"


En la habitación reservada como sala de trabajo de Keitarô, antiguo cuarto trastero, ahora lleno de restos de terracota, mosaicos, un escritorio y álbumes de fotos adhesivas...

"Así que Motoko le ha retado a un duelo por un antiguo asunto de familia", dijo Keitarô, "Aah, esta Motoko... en el fondo sigue siendo la misma de siempre"

"Di que si Keitarô... y ahora el chaval este anda algo asustado", dijo Kitsune mientras sorbía algo de sake y señalaba a Ryo.

"Urashima-san, Kitsune ha dicho que usted podría ayudarme con el duelo mañana..."

"Mmmm, bueno, me temo que mucho no puedo hacer pero quizás pueda aconsejarte"

"¿Cómo?"

Keitarô miró hacia los lados, como asegurándose de que nadie escuchaba, "Tu ve a por todas desde el comienzo y ten cuidado con sus ataques especiales... y en cuanto tengas la oportunidad susúrrale algo en el oído izquierdo, eso le provocará un shock"

"Anda, que táctica tan sucia Keitarô", dijo Kitsune burlona, "Vas a acabar siendo más manipulador que yo"

"¡Eeeh, que yo dejé de usarla hace tiempo y solo lo hice una vez de casualidad!", exclamó hacia Kitsune para luego volverse a Ryo, "De todas formas inténtalo, quizá te salve el pellejo, claro que no deberías preocuparte mucho... Motoko te dijo que no debías temer por tu vida ¿no?"

"Er... si"

"Entonces lo más que te puede pasar es que te abra la cabeza, que acabes con medio esqueleto fracturado o que te deje en coma..."

"¿Y dice que no debería preocuparme?"


Al día siguiente... por la mañana... ya es la hora.

Motoko estaba lista.

Los demás residentes de Hinata se habían posicionado en lo alto del tejado para ver el... erm, llamémoslo espectáculo.

Ah, y Ryo aún no había hecho acto de presencia y Motoko comenzaba a parecer mosqueadilla, "No se presentará... que acto de cobardía"

"Que nooo", replicó Dani, "Me ha dicho que necesitaba tiempo para prepararse... aunque conociéndole lo mismo se ha dado a la fuga", masculló.

"¡Más le vale darse prisa!"

"Oye, Daniel-san", preguntó Shinobu, "¿Y tu sabías que Ryo era un ninja?"

"Si, y también lo de su familia, aunque él siempre ha dicho que estudiaba sus artes más por aficción que por otra cosa"

"¿Y eso no es como seguir inconscientemente la tradición familiar?", preguntó Mutsumi, que llevaba en las manos una bolsa de palomitas.

"Pues visto de esa form..."

Se hizo el silencio cuando oyeron los pasos primero y vieron surgir después a la figura de Ryo, vestido con un traje negro propio de los ninja y con la cabeza y rostro cubiertos por una capucha, "Ya estoy listo", dijo, "Aoyama, debo preguntar ¿combate formal o está todo permitido?"

"Combate formal"

"Bien", respondió el joven, "En ese caso... Dani, guárdame estás cosas por un rato"

"¿Uh?"

Ryo procedió a entregar a su amigo un par de cuchillos cortos que tenía ocultos en el tobillo, un puñal oculto a la espalda, una bolsa llena de tetsubishi, un kyoketsu-shugi (cuchillo-soga), algún que otro shuriken y unas cuantas bolas negras de pequeño tamaño, quedándose solo con su espada, ligeramente más corta que la katana de Motoko.

"Madre mía", dijo Dani con todo aquello en brazos.

"¿Esas bolitas negras son para comer?", preguntó Kaolla.

"¡Aaaah, Kaolla, no creo que sea buena idea!", exclamó Shinobu.

Motoko habló entonces, "Bien... ¡Adelante!"

Los dos combatientes se colocaron en sus respectivos lugares y cada uno adoptó su pose de combate correspondiente.

"Tengo un mal presentimiento acerca de esto", dijo Dani.

"Tranquilo hombre, tu disfruta del espectáculo", dijo Kitsune, hasta las cejas de sake una vez más.

"Yo solo espero que no causen muchos destrozos", dijo Naru.

Apenas habían pronunciado esas palabras cuando comenzó el duelo sin mediar palabra. Motoko y Ryo comenzaron a correr el uno hacia el otro. La muchacha fue la primera en atacar con un movimiento de espada que levantó toda una onda de aire cortante que Ryo consiguió esquivar sin muchos apuros, pero Motoko aún no se había rendido.

"¡Técnica revientarocas Shinmeiryû!"

"¡Parada de truenos Soranaga!", exclamó el chico en respuesta extendiendo su mano izquierda y desviando la fuerza del golpe de Motoko.

"¡Ah, ha detenido mi ataque!", exclamó la kendoka.

"Si, pero me ha dejado frita la mano izquierda", pensó Ryo disimulando el dolor.


"Mmmm, por aquí huele a carne frita", dijo Kaolla en el tejado mientras olfateaba.

"Ahi va, que emocionante está esto", añadió Mutsumi.

"¿N... no se harán mucho, mucho daño?", preguntó Ema.

"De momento todo parece controlado", dijo Keitarô, comentando el combate con un ademán experto, "Se están conteniendo bastante para evitar daños innecesarios y se centran por el momento en un tanteo de habilidades, todo muy bien medido"

"Pues yo sigo creyendo que esto va acabar mal", dijo Dani mientras se mordía sin darse cuenta las uñas de su mano derecha.


"¡Prepárate, miembro de los Soranaga!"

"¡He nacido preparado, miembro de los Aoyama!"

Una vez más Motoko y Ryo corrían el uno contra el otro empuñando sus espadas, cruzándose e intercambiando unos pocos golpes y fintas... Motoko se dio la vuelta con rapidez y lanzó otro ataque especial...

"¡Técnica creatornados Aoyama!"

A lo cual Ryo, respondió con...

"¡Golpe del Viento Sagrado Soranaga!"

Y ahora la pregunta es... ¿qué ocurre cuando confluyen dos ondas de viento y energía a toda potencia? Pues que se crea un remolino de aire, muy, muy grande. Y si los remolinos de aire tuvieran humor o personalidad, aquel además estaría de muy mal genio. Tanto Motoko como Ryo fueron absorbidos por el embudo de viento y energía recién creado."

"¡Uaaaaaaaaaaaaaargh!"

"¡Malditaaaaaaaaaa seeeeeeeeaaaaaa!"


"¡Lo sabía¡Sabía que pasaría algo por el estilo!", exclamó Dani.

"Anda, que alto han subido", dijo Shinobu.

"Jo... ni con exceso de alcohol me he visto cosas así", añadió Kitsune.

"Ah... ah... ah...", musitó Ema.

"¡Wuooooooooh, que alto!", exclamó Kaolla.

"Ahi va", dijo Mutsumi entre risas.

"Mi madre", dijeron Naru y Keitarô a un tiempo.

"¡Myuh!", añadió... er... ¿de verdad hay que decir quien añadió esto?

Mientras todos observaban, el tornado se disipó de forma tan rápida como había sido creado y unos mareadísimos Ryo y Motoko comenzaron a caer hasta ir a dar a...

CROCK!

CREECK!

... las rocas de las fuentes termales.

"Aah... ahhh"

"M... Motoko..."

"¿Si?"

"¿Y si lo dejamos en empate por ahora?"

En otro tiempo Motoko se habría negado a tal posibilidad, pero la madurez de los años y el hecho de tener la cabeza incrustada en una roca influyeron bastante en la respuesta que dio, "P... por mi encantada"

Los demás habían comenzado a bajar del tejado a toda prisa para comprobar el estado de los dos combatientes, quedando Dani y Kitsune algo más rezagados (él por estar aún algo abotargado por su golpe en la cabeza y ella por la borrachera).

"Aaah, ha sido algo decepcionante", dijo Kitsune para si, "Al final no siguió el consejo de Keitarô... con lo divertido que hubiera sido ver a Motoko ponerse colorada, je, je, je"

"¿Eh?", dijo Dani, "¿Qué has dicho de una moto colocada, Kitsune?"

"¿Uh¡Eh, nada, nada...!", respondió, "Buuuf, suerte que el chico confunde algunas palabras del idioma...", pensó.

"¿Porque tengo la extraña sensación de haberme perdido algo?", pensó Dani a su vez. Pero decidió de dejarle de dar vueltas al asunto. Después de todo ya tenían donde residir y parecía que todo aquello del duelo al final no había sido para tanto, por lo cual seguramente los próximos días y meses en la residencia serían mucho más relajados y tranquilos...

... aah, que inocente.

Fin del Capítulo II

Próximo capítulo: Matriculas estudiantiles y ascensores.