Un nuevo Amanecer
Harry Potter y sus personajes pertenecen a J.K. Rowling, yo simplemente intento escribir con ellos.
Capitulo 2: Encaminando el futuro
Andrómeda Tonks, antes Black se encontraba preparando el desayuno para su esposo e hija en el momento en el que llegó el correo, le abrió la pequeña ventana a la lechuza color pardo y procedió a retirar el sobre que tenía atado, tras darle unos dulces la lechuza partió sin esperar respuesta, cabe mencionar que al ver el remitente la sorpresa de Andrómeda fue inmediata, pues la carta venía de nada más y nada menos que de su tío abuelo Arcturus Black III actual jefe de la familia Black, y del cual no había sabido nada tras haberse escapado con su esposo y ser repudiada por su familia, después de comprobar que la carta no tenía ningún maleficio, procedió a leerla.
Querida Andrómeda
Me dirijo hacia usted hoy, con profundo pesar por los eventos sucedidos recientemente, estos me han hecho recapacitar y darme cuenta que la familia es lo más importante, por años nuestra familia y nuestro nombre ha sido un estandarte, y hoy nos hemos visto con la moral desecha pues como bien sabrás tu hermana Bellatrix y tu primo Sirius se encuentran en Azkaban.
He llegado a la conclusión de que la separación dentro de nuestra familia solo nos hace vulnerables, por ello te escribo hoy, para pedirte te reúnas con nosotros, tú familia en Black Manor para hablar de la situación, se que probablemente tengas tus dudas y como buena Slytherin debes tenerlas, pero te escribe un anciano que quiere ver a su familia unida en sus últimos años, ya hemos perdido suficiente con la guerra reciente.
Si tu respuesta es positiva, te esperamos mañana a la hora del té.
Mis buenos deseos
Arcturus Black III, Orden de Merlín Primera Clase y Jefe de la más antigua y noble Casa Black.
Cuando Andrómeda terminó de leer esto, su cara mostraba toda la sorpresa, nunca ni en sus más locos sueños, pensó que su familia la contactaría y menos aún su tío abuelo, aunque tal vez los años como el bien dijo lo hayan ablandado, porque no hay otra explicación, lo que no se explicaba es como su padre había permitido que Arcturus la contactara, pues la última vez le había dejado claro que la desconocía como su hija. Sin embargo sentía curiosidad por lo que se trataría en la reunión del día de mañana.
Pensativa la encontró Ted Tonks al bajar a desayunar listo para el trabajo.
-Dromeda, ¿te encuentras bien?.- le pregunto Ted a su esposa, luego de estar un rato en la cocina sin que ella se percatase de su presencia, al no contestarle, le tocó el hombro para hacerla reaccionar.
-Ehhh...Que sucede Ted-
-Eso te pregunto yo a ti, te estaba hablando y tengo algún rato en la cocina, pero al parecer estabas muy ida para darte cuenta cariño.- le dijo Ted a su esposa con dulzura
-Lo siento cariño, acabo de recibir esta carta de mi tío abuelo Arcturus y me sorprendí muchísimo.- le dijo esto tendiéndole la carta que le había enviado Arcturus
-Wow!-Exclamó Ted, sorprendido.-Nunca pensé que tu familia te contactará, han pasado algunos años ya y ninguno se hizo presente, se me hace muy extraña esta carta, ¿tienes pensado asistir?.-dice Ted
-La verdad no lo sé, por una parte, creo que si lo debería de hacer, los Black son orgullosos por naturaleza el que mi tío abuelo me haya escrito esto significa mucho, creo que iré y si pasa algo con lo que esté en contra pues regresaré inmediatamente.- le dice Andrómeda a su marido intentando tranquilizarlo, pues ella también siente nerviosa por el posible reencuentro con su familia y ella.
-Pues si tú lo dices, solo espero que no suceda nada en ese encuentro.-
Dicho esto Andrómeda procedió a darle el desayuno a su marido mientras, se dirigía a despertar a su pequeña Nymphadora, tratando de dejar de lado el asunto de su familia por un momento fuera de sus pensamientos.
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En el Ministerio de Magia una conmocionada Amelia Bones, intentaba entender cómo era posible que se haya encarcelado a Sirius Black sin un juicio previo, eso era inconcebible, por supuesto que ese asunto sería llevado al Wizengamot, y no por obra de ella, si no del ejército de abogados de la familia Black, lo cual sorprendió enormente a Amelia, pues era bien sabido que Sirius fue repudiado por su familia.
-Señorita Bones, cree usted posible enviar las notificaciones al Wizengamot lo más pronto posible, ya han pasado cuatro días desde el encarcelamiento de mi cliente, y la ley dice que no se puede detener a alguien más de 6 días sin un juicio.-dijo Jason Cattermole uno de los abogados de la familia Black
-Estoy consciente de eso señor Cattermole, haré todo lo posible para que se abra una sesión de emergencia lo más pronto posible.
-Bien, ya sabe donde contactarme, espero su favorable respuesta.-se despidió Cattermole
No tendría que estar pasando por esto si los insensatos de Crouch y Dumbledore, le hubiesen brindado un juicio a Sirius Black.-pensaba Amelia Bones, mientras enviaba citatorios de emergencia a los miembros del Wizengamot.
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Melania Black, antes Macmillan, se encontraba en su habitación en la mansión Black arreglándose para la reunión que la familia tendría dentro de poco, cabe decir que estaba emocionada, ella más que nadie había incitado innumerables veces a su marido para que recapacitara, y se pudiese dar esta unión en su familia, pues con su hija Lucretia viviendo en Francia eran pocas las veces que los podía ver, claro que le había sugerido a su marido mudarse, pero él insistía en que solamente cuando pudiese pasar el mando de la familia a su heredero lo haría, ella no era una amante de muggles ni nada por el estilo, pero hallaba innecesaria una guerra como la que acababa de pasar, que lo único que dejó fue desolación y pérdidas para el mundo mágico, por ello quería que Sirius fuese liberado, ya que su marido al fin podría descansar sus últimos años, teniendo a alguien que se encargue de los negocios y de ser él cabeza de la familia.
Una vez termino de alistarse Melania bajo las escaleras hasta el salón azul, donde solían tomar el té, para esperar el arribo del resto de la familia, ella siendo la anfitriona ya había dado la orden a los elfos de servir el té a la hora indicada, en el salón ya se encontraba su marido leyendo una carta con mucha concentración.
-Buenas tardes, querido.- saludó Melania
-Buenas tardes.-contestó Arcturus
-¿Haz recibido noticias acerca del caso de Sirius?.-
-Justamente me acaba de llegar esta misiva Cattermole, donde me indica que el día de mañana se reunirá el Wizengamot para el juicio a Sirius, ya que pasado de mañana tendrían que dejarlo en libertad por falta del mismo.- respondió Arcturus, mirando las llamas de la chimenea
-¿Eso quiere decir que tal vez mañana ya tengamos devuelta en casa a Sirius?.- habló Melania con ilusión pues a pesar de que su nieto huyó de casa muy joven, ella siempre estuvo pendiente de él, al menos sin que su marido se enterase.
-Esperemos que sea así, querida, tendremos que estar preparados con un medimago, aunque fueron pocos días los que estuvo ahí, ese lugar horrible pudo haberle causado algún daño.- expresó Arcturus con voz lúgubre
-No te preocupes cariño, me encargaré de eso.- mientras Melania acababa de decir aquello, escucharon y vieron la chimenea iluminarse y aparecieron Cygnus seguido por Druella, quien como siempre parecía que algo apestaba por su mueca constante.
-Buenas tardes.- saludaron ambos
-Buenas tardes Cygnus.. Druella.- saludó Arcturus, mientras Melania les asentía a ambos
-Invité a Andrómeda a reunirse con nosotros hoy, y si es que asiste, por favor Cygnus compórtate.- Arcturus dijo esto mientras los veía sentarse
-Al menos pudiste avisarme con anticipación para hacerme a la nada agradable idea, espero que al menos venga sola y no con ese hombre.- expresó Cygnus todo esto con desdén claro en la voz
-Si viene con él te comportarás igual, y espero que utilices menos ese tono de voz y más cuando llegue tu hija.- Al acabar de decir esto la chimenea volvió a encenderse y apareció Narcissa junto al pequeño Draco al cual traía en brazos
-Buen día familia.- saludó Narcissa, y se acercó a saludar a su madre y a Melania con un beso, mientras los demás le respondían, la chimenea volvió a encerderse y esta vez quien tanto habían esperado apareció.
-Buenas tardes, lamentó la tardanza.- saludó Andrómeda, quien venía junto a la pequeña Nymphadora.
-Bienvenida Andrómeda, toma asiento por favor.- saludó Arcturus, sonriéndole a su sobrina nieta
-Oh.. hija pensé que no te volveríamos a ver.- dijo Cygnus despreciativamente
-No le hagas caso a tu padre Andrómeda, me alegro de verte hija, y a mi nieta también.- dijo Druella viendo fijamente a la niña
-A mi también me da gusto verte madre, aunque nunca me espere que fuese en esta circunstancias.- explico Andrómeda
-Te ves bien Dromeda, y tu pequeña también.- dijo Narcissa en tono cariñoso
-Lo mismo puedo decir de ti Cissy, el pequeño Draco es hermoso-
-Gracias hermana-
-Llamaré a Silly para que se haga cargo de los niños, mientras tomamos el té.- anunció Melania, mientras llamaba a la elfina.
-Silly por favor lleva a los niños al viejo salón de juegos y entretenlos un rato.- dicho esto la elfina tomó al pequeño Draco y a Nymphadora y los llevó al salón de juegos dejando solos a los señores que hablaran.
-Bien.. te preguntarás el porqué de esta invitación Andrómeda.- dijo Arcturus esperando su reacción
-Realmente si, no creí que después de los acontecimientos anteriores estarían interesados en mí.- expresó Andrómeda sus inquietudes.
-Querida, como bien sabes en los últimos tiempos nuestra familia se ha visto mermada por diferentes situaciones que tú bien conoces y que no trae al caso discutirlas ahora, quiero dejar eso atrás, ya estoy viejo y realmente no me apetece seguir en disputas familiares que no nos llevan a ningún lado, más que a la desaparición de nuestra familia, es por eso que pretendo retomar nuestras relaciones, que tú sepas que eres aceptada como miembro de esta familia y que recibirás la protección que todo miembro de la familia recibe para ti y tu familia por supuesto.
-También estamos haciendo todo lo posible, para liberar a tu primo Sirius de Azkaban, tú tío fue informado hoy de que su audiencia será mañana mismo, pues no ha recibido un juicio hasta la fecha.- dijo Melania a Andrómeda que los miraba fijamente, sopesando la situación.
-Y no tienes que preocuparte querida, nadie tomará o dirá nada en contra de tu familia.- esto último lo dijo Arcturus mirando a Cygnus, el cual resopló y rodó los ojos.
-Muchas gracias tío, me alegra que estos tiempos oscuros, al fin nos estén dejando cosas buenas.-
Se mantuvieron un rato mas hablando y poniéndose al día, en especial las mujeres, mientras se bebían el té y los buñuelos que los elfos habían traído, quedando de acuerdo en verse al día siguiente en el juicio de Sirius, para brindarle apoyo.
Mientras se despedían, y Silly traía a los niños, los demás miembros de la familia pudieron darse cuenta de las habilidades de metamorfomaga que poseía Nymphadora.
-No veíamos un metamorfomago desde la difunta Callidora Black, es bueno ver que la sangre Black sigue produciendo herederos fuertes.- anunció Cygnus, denotando orgullo y dejando de lado el obvio desprecio que había demostrado toda la tarde.
-Así es, padre.- dijo Andrómeda, aliviada de que su padre, mostrara al menos un poco de benevolencia para con su hija.
Sin más todos se retiraron, esperando que el día siguiente les trajera buenas noticias y el inicio de un nuevo resurgir y amanecer para la casa Black y todos sus miembros.
Pues aquí está el segundo capítulo, el próximo al fin será el juicio de Sirius, y muy pronto Harry estará con nosotros.
Nos vemos en el siguiente capítulo, si tenemos suerte mañana.
Besos.
