Capitulo 1: Un viaje alocado.


Shizune suspiro con cansancio mientras llevaba una gran cantidad de papeles entre sus brazos, es que ella no sabia que se le había metido en la cabeza a su maestra y Hokage, después de la misión del rescate del Kazekage, ella había estado muy misteriosa, constantemente pidiendole informes de los hospitales que operan aquí en Konoha, asi como también los informes de los últimos cinco años de la academia ninja, echó que era bastante extraño.

Quizás y la edad ya le empieza a afectar — Fue el pensamiento de la morena, riendo para si misma, si Tsunade la escuchara seguramente la mandaría a volar de un puñetazo.

Un escalofrío recorrió su espalda al imaginarse esa escena.

¡Toc, Toc!.

Fueron los golpes que resonaron contra la madera de la puerta de la quinta maestra Hokage, Shizune espero pacientemente a que le habrieran la puerta, dado que ella no podía hacerlo al estar cargando con esa montaña de papeles.

La puerta se abrió, cortesía de una chica de al menos dieciséis años de edad de corto cabello de color rosa, su banda ninja usada a modo de cintillo, ojos verdes jade, usando un conjunto de ropa de predominantes colores, rosa y rojo.

Chūnin de la aldea oculta de entre las hojas, Sakura Haruno, segunda discípula de la actual Hokage, ninja medico especializado.

Sakura se sorprendió por la gran cantidad de papales de que cargaba la morocha.

— ¡Shizune-Senpai, tenga cuidado se puede caer! — Exclamo con preocupación, mientras le ayudada a su superior a cargar los muchos documentos que traía con ella.

Atrás de otra montaña de papeles se podía apreciar a una cabellera rubia, mientras por el poco campo de visión que le dejaban esos documentos en su escritorio, sólo pudo observar como Sakura y Shizune traían a duras penas una gran cantidad de documentos a su escritorio, suspiro con desanimo, seguramente esta noche tampoco se iría a acostar temprano.

Tan solo si ella estuviera aquí me lo podría esclarecer, o si Kyuoku me hablara del tema... Aunque todavía no le preguntado nada, de echo ni se lo he mencionado, creo que si en estas pilas de documentos no encuentro nada, tendré que preguntárselo a una de las dos directamente... — Fueron los pensamientos de Tsunade, que desde que recibió el informe de Kakashi y Gai, no ha dejado de preguntarse una cosa.

Por que Kakashi se veía tan sospechoso cuando nombró al ninja del elemento explosivo.

Cuando se lo pregunto a el directamente, este solo le contesto que no podía darle mucha información dado que era un secreto de la aldea, un secreto que le prometió al cuarto maestro Hokage nunca revelar.

Pero si le dio una pista.

Hace cinco años hubo una gran cantidad de incendios en la aldea... Provocado por fuentes desconocidas... Y una clase entera murió en la academia... ¿Eso no le parece extraño, que solo una de muchas clases pereciera? —.

Eso le hizo entrar en muchas preguntas en su cabeza, efectivamente hace cinco años atrás, el veinte de abril hubo un gran incendio en la aldea, que consumió mas del sesenta por ciento de ella, eso era lo que salia en los informes... ¿Pero que tenia que ver la academia en todo esto?.

Fue sacada de sus pensamientos por la voz de Sakura.

— ¿Maestra para que son todos estos papeles?... ¿Y para que me llamo? — Pregunto con curiosidad, ella estaba aqui por orden de su maestra, que quería hacerle un par de preguntas.

Shizune se fue a sentar en el sillón que estaba un poco mas atrás, relajando los músculos de sus adoloridos brazos.

El rostro de Tsunade se torno serio, mientras comenzaba a revisar rápidamente los documentos.

Mientras lo hacia comenzó a hablar.

— Sakura... Tu acabas de llegar de tu misión, me alegra saber que pudiste salvar al hermano mayor del Kazekage, eso nos dará un favor mas que Suna nos debe... Pero eso no es lo que quería hablarte, la información que conseguiste del Akatsuki, sobre Orochimaru, nos guía un paso mas cerca de Uchiha Sasuke... Sakura quiero que esto te quede claro... ¡Si fallan esta misión y no son capaces de traer a Sasuke Uchiha de regreso, el sera considerado un ninja renegado y sera puesto en el libro bingo! — Exclamó sin vacilación, Tsunade, no podía estar siempre mandando ninjas tras alguien que los traiciono y abandono, es estupido e ilógico, lo que tiene que enviar son cazadores especiales anbu, tras la cabeza del Uchiha.

Los gestos de sorpresas no se hicieron esperar en los rostros de Shizune y Sakura, aunque Shizune se mantuvo en silencio, comprendiendo un poco la situación de su maestra, los ancianos del consejo la estaban presionando demasiado, a ella también le dieron un ultimátum, para que dejara de desperdiciar recursos en un traidor.

— ¡No puede hacer eso, el es nuestro camarada, nuestro amigo, un aliado de la aldea oculta entre las hojas, es por el sello de maldicion que Orochimaru le coloco en los exámenes Chūnin que el se fue!... ¡EL ES UNA VICTIMA! — Exclamo con enojo Sakura, sin embargo se callo al ver la mirada dura de su maestra, además de que un extraño sentimiento le hizo dar un paso hacia atras, mientras sentía que su cuerpo le pesaba toneladas.

Era instinto asesino.

— Sakura, callate... Uchiha Sasuke es un traidor, abandonó a su aldea, abandono a sus camaradas, hirió de muerte a su compañera de equipo, se alió con un ninja renegado de rango S, ¡El es un traidor! — Grito con enojo Tsunade, perdiendo sus estribos y destruyendo su escritorio de un gran golpe.

— ¡No, ese es el numero diez esta semana! — Shizune lloro lágrimas de anime, mientras caía de rodillas, seguramente el rempemplazo seria descontado de su salario.

Sakura no dijo nada mas, mientras bajaba la mirada, ella desde hace tiempo se planteaba lo mismo, en verdad Sasuke era un aliado de la aldea que fue controlado por el sello maldito de Orochimaru, o ¿solo aprovecho el poder que se le ofrecía y lo tomo sin ni siquiera pensar en sus camaradas, como un verdadero traidor?.

Tsunade suspiro con cansancio mientras se volvía a sentar en su silla, rápidamente su escritorio fue reemplazado por uno nuevo, durante todo ese tiempo estuvieron en silencio, aunque el tema de Sasuke era uno a tener en cuenta, lo que quería preguntarle a Sakura era otra cosa, lo que ella había visto hace cinco años atrás el día veinte de abril.

— Sakura... La razón de porque te llame aquí, no es precisamente por Uchiha Sasuke... Quiero que me digas que fue lo que sucedió hace cinco años atrás, el día veinte de abril... ¿Lo recuerdas, ese dia? — Pregunto con seriedad Tsunade mientras leía uno de los informes que se encontraba entre sus manos.

Sakura al igual que Shizune se sorprendió por esa repentina pregunta.

— ¿Hace cinco años atrás?... Pues el día veinte de abril... Ocurrió el gran incendio que casi destruye toda la aldea... Mis recuerdos de ese día están algo confusos... Solo logro ver una gran cantidad de llamas que rodeaban la academia...Y... No, nada mas... — En la mente de Sakura resonó una risa lunática, un murciélago volador y muchas explosiones... Pero todo para ella era muy confuso.

Tsunade entre cerro los ojos al ver como Sakura se sujetaba la cabeza y hacía unos gestos de molestia.

— Sakura... Quiero que seas sincera...No importa si son recuerdos confusos o imagenes sin sentido... Dime que se te viene a la mente — Pidió con seriedad, cualquier cosa que pudiera decir Sakura... Podría corroborar la teoría que se estaba formando en su mente, y el papel que tenia entre sus manos y lo que decía en el se comprobaría.

Sakura asintió.

— No se porque... Pero mis días de academia... No los recuerdo muy bien... Siento como si hubieran lagunas en mis recuerdos... Pero ese día el veinte de abril... Es el que mas confuso encuentro... Cuando trato de recordar... Todo se pone blanco... Sin embargo... Puedo escuchar algo... Una risa... Lunática y desquiciada... Una gran cantidad de explosiones... Y un gran murcielago negro como la noche, ojos blancos y brillantes sin pupilas ni iris... ¡Au mi cabeza me duele! — Sakura se sujeto su cabellera con fuerza y cayo de rodillas, respiraba agitadamente y su visión se comenzaba a poner borrosa.

Shizune rápidamente corrió con preocupación donde la pelirosa, comprobando que se encontraba bien, miro con ojos dudosos a su maestra al ver como esta mostraba un rostro serio.

— ¿Que le pasa Tsunade-Sama?... ¿Por que Sakura se puso así al tratar de recordar el veinte de abril?... — Pregunto con seriedad la morena, muy pocas cosas lograban que su maestra pusiera esa cara.

Tsunade se levanto de su sillón y observo por la ventana al monte Hokage, la cara del cuarto maestro Hokage se veia reflejada en sus ojos.

— Shizune... Con lo que me acaba de decir Sakura... Acabo de descubrir un gran error del cuarto maestro Hokage... — Menciono con seriedad.

— ¿Un gran error? — Pregunto Shizune.

Tsunade asintio.

— Para que me comprendas tengo que contarte como fue que descubrí esto... Durante la misión del rescate del Kazekage, pasamos por alto un importante descubrimiento, en el informe de Kakashi y Gai, destaca la valiosa información obtenida por Sakura despues de derrotar al maestro marionetista, Sasori. Y por ese echo pasamos por alto, al otro Akatsuki... Aquel que puede usar el elemento Explosivo... Deidara... Capaz de crear arcilla explosiva por las bocas que se encuentran en las palmas de sus manos... Investigando una forma de detener su Jutsu, buscando una debilidad, me tope con algo sumamente interesante... En la aldea oculta entre las hojas, ¡Ya había un usuario del elemento explosivo! — Exclamó Tsunade.

Los ojos de Shizune se abrieron de sobremanera al escuchar lo dicho por su maestra, ¿Konoha ya tenia a un usuario de ese elemento?.

Pero ella no recuerda a nadien.

— ¿Como es eso Tsunade-sama?... ¿Tenemos a un ninja con esas capacidades? ¿Quien es? — Pregunto entre incrédula y sorprendida.

Sin embargo Tsunade negó con la cabeza, y para el disgusto de Shizune comenzó a relatar otra historia.

— Obviamente después de ese echo me sorprendí, trate de averiguar el nombre de ese ninja... Pero no obtuve nada... Solamente un pequeño cuento, de la triste historia de un niño, escrito por el cuarto maestro Hokage... Te lo leeré... "Había una vez, un niño de la mirada mas melancólica y triste que he visto en mi vida como maestro Hokage... Era el niño de ojos melancólicos... El era un niño normal y corriente, pero con solo una peculiaridad... El tenia cuernos, que trataba de esconder con un gorro de lana... Constantemente era humillado y agredido por ser diferente... Pobre niño de ojos melancólicos... Sus padres siempre se encontraban ocupados, trabajando, por lo cual en su hogar sentía la soledad... Pobre niño de ojos melancólicos... Su hermana no le dirijia la palabra, solo lo observaba con ojos de repulsión... Hay sentia el rechazo... Pobre niño de ojos melancólicos... Un día el comenzó a hablar consigo mismo... Nombrándose a si mismo como "Yami"... El niño de mirada melancólica comenzo a caer en la locura, el rechazo, abandono y las humillaciones lo comenzaron a romper... Sin embargo, aunque el se estuviera rompiendo, su mente era resistente... Durante cuatro meses mas aguanto "su diario vivir"... Pero un dia, aquel que vivia en su interior, le dijo que el lo haría sentir mejor... La mirada melancólica fue reemplazada por una psicótica, su triste sonrisa, fue cambiaba por enferma risa. Con decisión y oculto de cualquier visión, bombas fueron dejadas por todo lugar, la oscuridad de la noche fue su aliada. Temprano al día siguiente, se presento en el lugar de siempre, las burlas no se hicieron esperar al ver que sus cuernos no se encontraban ocultos, por su gorro... Una sonrisa desquiciada y lunática se formo en sus labios al momento que de sus manos, seres negros y repulsivos comenzaron a salir, arcilla explosiva ahora era su amiga... Con intensidad comenzaron a brillar, ni los gritos llenos de desesperación y pánico, fueron suficientes para hacerlo parar, mas su risa comenzó a resonar por todo el lugar, mientras los niños eran envueltos en las llamas.

Después de una intensa lucha con el protector de aquel lugar, el niño al asilo de dementes fue a parar, el rechinar de las cadenas, sus únicas compañeras. Mientras el padre de aquel niño, escribe este triste relatar.

Después de lo leído por Tsunade el lugar cayo en un profundo silencio, mientras Shizune procesaba las palabras al igual que Sakura que se recupero lo suficiente para poder escuchar.

Shizune fue la primera en hablar.

— Tsunade-sama... Si el que escribió eso, fue el cuarto... Entonces... ¡No puede ser! — Shizune se llevó las manos a su boca, en un intento de esconder su sorpresa.

— El niño de ojos melancólicos, era el hijo del cuarto maestro Hokage — Termino de decir Sakura, un gesto de horror al pensar todo lo que sufrió ese chico... O más bien lo que sufría.

— Cuando yo me marche de esta aldea, fue mucho antes del nacimiento de la hija del cuarto... O hijos... Por lo cual yo no me entere de esto si no hasta ahora... Al parecer el día después de esos hechos ocurridos, el veinte de abril, la memoria de todos aquellos niños que convivieron con el hijo del cuarto maestro Hokage... Fue borrada... Al menos esa es mi hipótesis, mientras los adultos fueron obligados a guardar silencio... El asilo que se nombra en el cuento debe de ser el único que esta en la aldea... Pero no por eso significa que esta cerca... Esta a unos días de la aldea... El hijo del cuarto maestro Hokage todavía debe estar en ese lugar... Cinco años pudriéndose hay... Solo esperando la muerte en la mas absoluta soledad.

Tsunade dejo de observar la escultura de los Hokage y se volvió a sentar en su escritorio, entrelazando los dedos de sus manos, poniéndolas a la altura de sus ojos.

— El asilo de Arcam, es un lugar destinado solo para que las personas vayan a morir... Como quinta maestra Hokage, no permitiré que alguien que sufrió tanto, pase toda su vida en ese lugar... ¡Shizune nos vamos al asilo de Arcam!... Sakura mientras no este, ustedes llevaran a cabo la misión de capturar al espia que trabaja para Orochimaru, eso es todo lo que tengo que decirte, retirate... Creo que esta de mas decirte que guardes esto en silencio — Sentencio la rubia, con absoluta seriedad.

Sakura asintió, hizo una pequeña reverencia antes de retirarse.

— ¿Esta segura de esto Tsunade-sama?... Después de todo, ese chico esta hay por algo — Cuestiono su decisión Shizune.

Tsunade sonrió con confianza.

— Estoy muy segura de esto Shizune... Piensa... El solo tenia unos doce años cuando destruyo mas del sesenta por ciento de la aldea y sostuvo una batalla contra el cuarto... Debe ser una especie de prodigio, un genio entre miles... Si lo logramos convencer a tiempo... Quizás y lo podamos enviar a ayudar al equipo siete... Matamos dos pájaros con un Kunai — Sonriendo con superioridad Tsunade se levanto de su asiento y se encamino a la salida, cuanto antes partieran mejor.


...o0o...Hechos ocurridos días antes de la liberación de Naruto...o0o...


.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

— Esto es un Trato — Dijo Naruto sonriendo como hace años que no lo hacia, no era una sonrisa psicótica ni desquiciada, era la sonrisa inocente de un niño.

Las rejas de los otros huéspedes se comenzaron a agitar con violencia, obviamente ellos también escucharon lo que la rubia le había dicho al prisionero 1313.

— ¡Lo liberaran, liberaran a 1313!.

— ¡Matalos una vez libre 1313!.

— ¡Despedazalas, rompeles todos los huesos!.

— ¡1313, 1313, 1313, 1313!.

Un cántico de voz desquiciadas y enfermas comenzó a resonar por todo el lugar.

El guardia al igual que Shizune se notaron visiblemente nerviosos, ante las exclamaciones de los prisioneros.

— ¡¿Que estas esperando?, liberalo! — Ordeno Tsunade con voz autoritaria al guardia, mientras se levantaba y dejaba de acariciar la mejilla de Naruto.

— ¡H-hai! — Respondió el guardia con su voz notablemente nerviosa y asustada, a pasos torpes y buscando con dificultad las llaves que liberarían al prisionero 1313.

Cuando la primera cadena cayo, el brazo derecho de Naruto fue liberado, por primera vez en mas de cinco años el tenía completa movilidad de su brazo derecho, su puño se comenzó a mover cerrándose y abriéndose, notando como todos sus dedos le respondían, sonrió por eso.

— ¡Mira, Scatha... Lo puedo mover, lo puedo mover! ¡Jajajajajajajakajaja! — Naruto hablaba con su Hollow interior, el sabía que ella siempre le estaba observando y escuchando todo lo que el tenía para decir.

Los presentes se miraron entre ellos, el guardia que estaba mas acostumbrado a los constantes delirios de estos lunaticos, lo ignoro, sin embargo la Senju y la pelinegra no estaban acostumbradas a esto.

Shizune le envió una mirada a Tsunade que claramente decía... "¿Todavia esta segura de esto?".

— Todo estará bien... Al menos es lo que espero — Pensando lo último para si misma, para no alarmar a su alumna.

El guardia continuaba con su trabajo, ya sólo le quedaba quitarle los sellos supresores de chacra al rubio y el alfin estaría completamente libre, tragando saliva sonoramente comenzó a realizar las posiciones de manos correspondientes.

Sellos de Supresión... Liberados — Exclamo al momento que los sellos repartidos por toda la habitación y en el cuerpo del muchacho, comenzaban a desintegrarse lentamente.

Naruto al fin era libre, una corriente de poder recorrió todo su cuerpo.

— ¿Como te sientes? ¿puedes caminar por si solo? — Pregunto Tsunade examinándolo con su mano recubierta en un chacra verde.

Naruto no respondio, estaba demasiado concentrado sintiendo el poder que corría en su interior.

Nuevamente comenzó a hablar solo, pero Tsunade creyó que hablaba con ella.

— Mi poder a regresado... Lo siento en todo mi cuerpo, como lentamente fluye, como una gran cascada... Sin embargo aunque tenga todo este poder... Mi cuerpo esta muy deteriorado... Scatha... ¿Puedes hacer algo? — Pregunto Naruto, viendo su deplorable estado.

Obviamente puedo hacer algo... Dejamelo a mi.

Escucho la escalofriante voz de su Hollow interno.

— Oye... ¿Estas bie~...? — Las palabras de Shizune murieron en su boca al ver con ojos impactados al rubio.

De hechos todos lo podían ver, su piel comenzó a desprenderse una especie de liquido blanco que lentamente lo fue envolviendo, sus cuernos comenzaron a brillar intensamente, Tsunade se puso en guardia, Shizune y el guardia también le imitaron y los huéspedes solo se excitaban mas, al creer que habría una masacre.

Después de al menos un minuto, Naruto estaba completamente envuelto en ese fluido blanco, una grieta apareció en el centro de su pecho, seguidas de muchas mas, como si fuera una especie de cáscara, esa cosa blanca comenzó a desprenderse de su cuerpo.

Naruto comenzó a caminar lentamente hacia ellos, en su espalda se materializo una especie de katana, pero esta era mas recta, era una espada, con su filo envuelto en una funda, no tenía diseños ni nada, solo una espada común y corriente, con calma Naruto paso al lado de los de Konoha.

Justo al momento que la ultima parte de ese cascaron blanco se desprendía de su rostro sonriente.

— ¿Nos vamos... Quinta maestra Hokage?.

Todos estaban en shock, el cuerpo desnutrido y frágil del muchacho se fue, ahora había mejorado notablemente, músculos aparecieron en sus brazos, pectorales y abdominales, su rostro pálido y enfermo volvió a su color natural tostado, las marcas en sus mejillas desaparecieron, las iris de sus ojos se volvieron alargadas y afiladas, su cabello fue cortado, pero los mechones rojos, caían por los costados de su cara enmarcándola, usaba una especie de traje, completamente blanco, abierto en el pecho, sus manos en los bolsillos, unas especies de sandalias de madera. (Naruto es bajo para su generación así que imaginense el traje de Ulquiorra).

Al salir de su asombro, Tsunade solo asintió mientras guiaba al muchacho por los pasillos, oscuros y espeluznantes, hacia la salida, pero mirándolo siempre de reojo, el chico tenia mas técnicas de las que se mencionaba en los informes.


...o0o...


Naruto se sentía genial, una vez sus ojos se adaptaron al brillante sol, lo primero que vio fue el hermoso cielo azul, donde algunas cuantas nubes flotaban, siempre le gusto el cielo, no se cansaba nunca de admirarlo, aspiro el limpio aire, llenando sus pulmones al tope.

Sonrió con alegría.

Un poco mas atrás suyo venían la quinta maestra Hokage, este era un viaje secreto así que no llevaba escolta, sólo a Shizune, a sus espaldas se podía observar el asilo de Arcam, un enorme castillo fuertemente fortificado, que lentamente iba quedando atrás.

¿Como habrá echo eso?... Sin duda eso era regeneración instantánea... Igual a la de un Jinchūriki... Y esa ropa... Esa espada que apareció de la nada... Sin duda tiene mas poderes del que creí... Y esos cuernos... Me inquietan — Eran los pensamientos de la rubia Senju, mientras se comía la uña de su dedo pulgar, en un gesto pensativo y nervioso.

Shizune solo observaba con cautela la espalda del chico, se sorprendía al ver como el se impresionaba con cada cosa, como trato inútilmente de atrapar una pequeña mariposa, viéndolo así solo parecía un pequeño niño, no un desquiciado psicópata.

De pronto Naruto se detuvo.

— Maestra Hokage... Me gustaría que nos fuéramos por el cielo a la aldea — Pidió Naruto mientras observaba con ilusión el gran cielo azul.

— Lo siento... Pero eso es algo imposible — Dijo Tsunade con una pequeña gota de sudor en su nuca.

Naruto sonrió con diversión y levanto su mano derecha, en ella una pequeña boca se abrió escupiendo tres bolitas de arcilla negra.

— Nada es imposible... Nendo Tamashī: Murciélagos — Cerrando su puño les dio forma, para revelar a tres pequeños murciélagos, arrojándolos al aire y haciendo el sello del tigre estos aumentaron de tamaño considerablemente, ahora debian de medir al menos unos cuatro metros de diámetro.

Los murciélagos eran negros como la noche, no poseían ojos y tenían una gran boca, un par de alas igual al tamaño de su cuerpo, justo detrás de estas había un par mas pequeña de alas, Naruto se monto rápidamente en el mas cercano y lentamente comenzó a subir en el cielo.

— ¡Vamos Tsunade-sama! — Exclamo sonriendo como niña pequeña la pelinegra, montándose de un salto al murciélago, este inmediatamente comenzó a seguir a Naruto, iban a una velocidad lenta.

— ¿Y se supone que ella era la mas preocupada?... — Murmuro Tsunade para si misma, una pequeña sonrisa se formo en sus labios al dirigirse al murciélago, subiéndose de un salto y adheriendose con chacra para no caer.

Comenzaron a volar de forma lenta, sintiendo la suave brisa que acariciaba sus rostros y revolvía sus cabellos, sin embargo Tsunade noto algo.

— Naruto, vamos muy lento... — Comento estando ella en el lado derecho del rubio.

Este sonrió con un poco de maldad.

— Si ese es el problema... Entonces... ¡Maxima potencia! — Exclamo Naruto, de pronto los murciélagos comenzaron a mover sus alas de forma rápida, muy rápida.

— ¡Kyaaaaaaa! — Chillo Shizune, al caer hacia adelante y agarrarse como un gato a la espalda del murciélago, este había acelerado a una velocidad sorprendente, la pequeña brisa que sentían hace un momento ahora se transformo en una fuerte ráfaga de viento.

Los tres murciélagos comenzaron a hacer múltiples piruetas en el aire, ahora también Tsunade se agarraba con las manos y los pies al lomo de la figura.

— ¡Jajajajajajaja esto es genial! — Riendo como desquiciado Naruto elevo a los tres hacia el cielo, mientras el iba al medio y los otros dos hacían círculos a su alrededor.

Cada vez se elevaban mas y mas.

— ¡Para Naruto, para vas muy rápido y no estamos avanzando a ningún lugar! — Gritando con lágrimas saliendo de sus ojos Tsunade trataba que el chico se detuviera.

— ¡¿Quieres ir mas rápido?!... ¡ESO SUENA GENIAL! — Grito Naruto, al momento que se detenían a una gran altura en el aire, los bosques ahora solo parecían pequeñas manchas verdes, aprovechando el efecto de gravedad, y moviendo ahora sus cuatro pares de alas, los murciélagos se fueron en picada, una onda de choque se origino cuando pasaron la velocidad del sonido.

— ¡KYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! — Gritaron en sincronía Shizune y Tsunade, mientras lágrimas salían de sus ojos y rezaban a todos los dioses conocidos, por volver a ver un nuevo amanecer.


...o0o...


El ambiente era tenso para Yamato, desde que apareció para conocer a su nuevo equipo, este solo trataba de matarse, ante las constantes agresiones verbales del nuevo integrante de nombre, Sai.

Yamato es un hombre que debe estar cerca de sus treintena años de edad, de cabello castaño y ojos grandes negros, usa el uniforme estándar de un Jounin.

Sai es un chico de piel pálida, pelo y ojos negros, su polera deja al descubierto su estomago, una espada corta en su espalda y en su cintura un kit de pintura, en sus espaldas una mochila.

Siempre llevando en su rostro una sonrisa refrescante.

— Por favor... Traten de llevarse bien, después de todo ahora somos un equipo — Pidió amablemente Yamato, mientras sonreía de forma forzada.

— Intentare llevarme mejor con este par de perras, después de todo las perras como ellas no me caen tan mal — Dijo Sai con su sonrisa eterna, mientras miraba disimuladamente a las féminas que se encontraban a su lado.

Una se trataba de Sakura Haruno, quien solo apretó los puños y se mordía la mejilla para no moler a golpes a ese sujeto.

— ¡Ahora si te despellejare!.

La persona que grito eso, fue una chica de al menos dieciséis años de edad, de cabello rubio hasta los hombros, dos mechones de cabello callendo por su rostro, ojos violáceos y marcas en sus mejillas, usaba un conjunto de ropa de color azul marino, en sus tobillos y manos había vendas de color blanco, en ambas piernas un porta Shuriken, de pechos copa B, cintura estrecha.

Ella es Kyuoku Namikaze.

Muy bien esto sera molesto... Creó que les daré un escarmiento — Fue lo que pensó Yamato con seriedad, si quería que ellos se llevaran bien, primero tendría que dejar en claro quien era el que mandaba.

Aaaaaa...

Sin embargo antes de que cualquiera pudiera decir algo, un distante y creciente sonido los interrumpió.

— ¿Escucharon eso? — Pregunto la pelirrosa, mientras se limpiaba el oído.

— Si yo también lo escucho... Parece... — Comento Yamato asintiendo con su subordinada.

— El grito de una mujer... — Finalizo Kyuoku, mientras miraba en todas direcciones tratando de encontrar el origen del peculiar ruido.

... aaaaaaAAAAAAAAAAA!

Sai agudizó su mirada mientras observaba con sus ojos levemente abiertos hacia el cielo, con su mano un poco temblorosa y su sonrisa creciendo un poco mas señalo hacia lo que sus negros ojos observaban.

— ... Murciélagos — Fue lo que murmuró mientras señalaba con su dedo índice, todos dirigieron sus atención hacia donde señalaba el pelinegro.

¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAaAa!

Justo al momento que todos dirigieron su mirada hacia el lugar, sus ojos se abrieron con asombro, tres enormes y anormales murciélagos venían a toda velocidad hacia su dirección, dejando una onda de choque cada vez que aceleraban, pero lo mas impactante de todo es que en sus espaldas se veían a personas en ellos, fácilmente pudieron reconocer a dos.

¡Son iguales al que recuerdo! — Fue el pensamiento de una shockeada Sakura, pero estos tenían pequeñas diferencias con el de sus confusos recuerdos.

— ¡Es la maestra Hokage! — Exclamo Yamato con asombro, distinguiendo la apariencia de la maestra Hokage.

— ¡Y Shizune-OneChan! — Exclamo la Namikaze, justo al tiempo que ellos pasaban a una velocidad increíble por encima de sus cabezas.

Sin embargo algo hizo que todos se congelaran.

Una escalofriante y desquiciada risa.

— ¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA ESTAR LIBRE ES INCREIBLE, SENTIR EL VIENTO EN MI ROSTRO, VER EL HERMOSO CIELO AZUL, ES TAN BELLO, ME GUSTARIA VOLVER A TODO ESE HERMOSO CIELO AZUL EN ARTEEEEEEEEE!.

Fue la exclamación de el último integrante del pequeño grupo, se trataba de un chico rubio con mechones rojos, eso fue lo único que le distinguieron dado que paso a tan increíble velocidad que solo gracias a su entrenamiento fue que lo lograron distinguir.

— ¡Cubranse aquí viene la onda de choque! — Exclamo Yamato, justo al tiempo que un fuerte viento se originaba después de que pasaron los oscuros murciélagos.

El viento duró un par de segundos, ante de detenerse.

— ¡¿Que fue eso?! — Pregunto la rubia, mientras bajaba sus brazos, por suerte eran los únicos que se encontraban aquí en esta zona.

— No tengo idea... Pero creo que pronto lo averiguaremos — Yamato no despegaba su vista del cielo al ver como los murciélagos, comenzaron a ascender a una velocidad mas que increíble, tres cuerpos se desprendieron de ellos, y comenzaron a caer rápidamente a tierra.

¿Acaso habrán liberado a ese tal... Naruto?... ¡El hijo del cuarto maestro Hokage, hijo de Kushina-San y hermano de Kyuoku! — Exclamo mentalmente Sakura, sus ojos se dilataron al momento que un recuerdo le llegaba, de un pequeño rubio exclamando con demencia, lo mismo que ahora sus oidos escucharon.

La voz proveniente del cielo.

— ¡EL ARTE ES UNA EXPLOSIOOOOOOONNNN!.

.

.

.

.

.

.

.

¡BOOOOOOOOMM!.

.

.

.

.

.

Una enorme explosión se origino en el cielo.


...o0o...Tiempo paralelo...o0o...


Naruto se sentía increíble, tan lleno de vida, mientras recorría los vastos bosques del país del fuego, observando con alegría los hermosos paisajes que se veían en el suelo, quería verlo todo, quería conocer todo el mundo, pero sabia que todavía no podía, después de todo había echo un trato.

Por el momento disfrutaría de este viaje a bordo de su murciélago de arcilla, ignorando claramente, a los gritos llenos de pánico que estaban a sus costados, producto de sus acompañantes.

De pronto enfrente de Naruto se comenzó a formar una figura, echa completamente de sombras que provenían de su espada, solo el era capaz de ver ese fenómeno.

Las sombras lentamente fueron tomando la forma de una chica de al menos catorce años de edad, pelo negro levemente ondulado, ojos azules, piel blanquesina, un traje de color blanco igual al que usaba el, pechos copa C, cintura estrecha y formabas piernas, un par de cuernos blanquecinos en su cabeza.

Ella era hermosa.

¿Te diviertes? — Pregunto Scatha, con una pequeña sonrisa, mientras ponía sus brazos en su nuca y simulaba a un sofá.

— Me siento libre... Estoy feliz — Respondió Naruto, con una gran sonrisa, no le importaba hablar en voz alta, después de todo el ya estaba bien loco.

La Hollow, solo asintió, mientras daba pequeñas volteretas en el aire, simulando que también volaba.

Pero ella no sentía nada, después de todo solo Naruto era capaz de verla y oírla.

— Me gustaria que pudieras sentir esto... Que sintieras esta libertad... Ojala pudieras — Murmuró Naruto por lo bajo, viéndola con ojos tristes.

La chica solo sonrio de lado, mientras se acercaba a Naruto y le rodeaba el cuello, con sus delgados brazos.

Quizás... Algún día.

Le comento antes de desvanecerse lentamente en sombras que regresaban a la espada.

Una ultima cosa... No deberías llamar tanto la atención, Konoha se encuentra unos kilómetros mas adelante, lo recuerdo por cuando nos trajeron a este lugar... Trata de aterrizar en un lugar donde no se encuentre tanta gente... No seas imprudente — Aconsejo una ultima vez, antes de desaparecer completamente.

Naruto solo sonrio, y volvía su vista al frente, cuando ya estaba llegando a la aldea de Konoha, para su suerte el lugar por el cual iba a entrar no se encontraban muchas personas.

Por lo cual podría gritar y hacer lo que quisiera.

— ¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA ESTAR LIBRE ES INCREIBLE, SENTIR EL VIENTO EN MI ROSTRO, VER EL HERMOSO CIELO AZUL, ES TAN BELLO, ME GUSTARIA VOLVER A TODO ESE HERMOSO CIELO AZUL EN ARTEEEEEEEEE!.

Con decisión se comenzó a elevar en el cielo, estando a una buena altura hizo que el y sus acompañantes se desprendieran de los lomos de las figuras de arcilla, cayendo en caída libre.

— ¡EL ARTE ES UNA EXPLOSIOOOOONNNN!.

.

.

.

.

.

.

.

¡BOOOOMMM!

.

.

.

.

.

.

— AAAAA ME VOY A MORIRRRR — Exclamó Shizune en pánico, mientras veia como lentamente el suelo se acercaba, cerro sus ojos esperando el inminente final.

¡Maldicion no tengo de otra, invocare a Katsuyu para amortiguar la caída! — Fue el pensamiento apresurado de Tsunade, mordiéndose el pulgar sacando sangre, rápidamente comenzó a trazar sellos de manos, sin embargo alguien en su costado derecho se adelanto.

¡Conviertete en Arena... Sepa! — Exclamo Naruto mientras hacia un pequeño circulo con su mano y apuntaba hacia el suelo, un gran cráter se formo.

¡Eso es arena!... ¡¿Pero como?! — Se pregunto mentalmente Tsunade justo antes de impactar, en la blanda arena.


...o0o...


— Eso es... Arena — Murmuro Kyuoku, mientras estaba parada en la orilla de ese enorme cráter que se formo de la nada, y donde supuestamente había caído la maestra Hokage y Shizune.

— Estén alerta — Aconsejo Yamato, viendo con cautela el enorme agujero.

Sakura y Sai veían con expectación el lugar.

De pronto la arena se comenzó a mover de esta salió un chico rubio con dos mechones de pelos rojos que caían por los costados de su cara, un par de cuernos en su cabeza, un extraño traje blanco, ojos azules, en ambos hombros se encontraban Shizune y Tsunade.

Kyuoku, abrió los ojos a mas no poder, mientras retrocedía un paso, completamente impactada, esos ojos, ese cabello y esos distinguidos cuernos, jamas los olvidaría.

Naruto dejo a las dos féminas en la arena, mientras estas escupían la arena que se encontraban en sus bocas, observo a los presente, pero su mirada se centro rápidamente en la rubia.

— Ha pasado mucho tiempo... One-Chan — Levantando su mano y sonriendo con locura Naruto saludo a su hermana mayor.

Yamato se sorprendió por eso, dirigió sus ojos a la rubia, vio sorprendido como esta retrocedía un par de pasos.

Sakura y Sai, también veían todo atentamente.

— ... O-ototo... — Murmuro la rubia completamente impactada.


Espero lo hayan disfrutado, el próximo en actualizar sera "Taste Of Jinchūriki (Sabor de Jinchūriki)" así que esperenlo con paciencia.

¿Reviews?

l

l

l

l

V