Hola amigos, aquí con la actualización de este creva que ha tenido buena aceptación entre ustedes. Últimamente he tenido muy abandonado FF y a todos ustedes una disculpa por ello pero en verdad, el trabajo y la universidad me tienen loca y no he tenido tiempo ni de respirar, y ya saben no me gusta sacarme capítulos por debajo de la manga y trato de hacer un buen trabajo para ustedes, pido un poco de comprensión y paciencia por ello, trataré de retomar el hilo de todos y cada uno de los fics, lo prometo.

Por cierto, mil gracias a Addie Redfield por ser la beta oficial, ya que más que eso, es una gran amiga y persona. ¡Aplausos para ella!

Y bueno sin más que decir, ¡a leer!


GeishaPax: Hermana del mal, como lo prometí, actualizaré todo! Empezando por este creva que tenía tan abandonado. Creo que mi maldad solo llega a enfermar niños y bueno tú y nuestras demás hermanas ya rebasaron muchos límites jajaja espero alcanzarlas en maldad, no en este fic, en los posteriores. 3:) muahaha! Espero y te guste este segundo episodio. Te quiero hermanita!

Frozenheart7: Drama, drama, drama, ya deberías saberlo (lease con voz de "a las chicas de verdad nos gusta el pollo frito") ya sabes, es lo mío y aquí haré un buen trabajo hermana. Baia baia, sigues con el Valenfield, creo que tengo que agudizar mi labor creva para terminar de convencerte, en este cap seguiré intentando. Espero y te guste hermana! Te quiero! 3

Zhines: Hermana y comadre este es un pequeño creva alejado de la acción y caos actual para acercarlo al drama y amor. Prometo que esta será una de mis historias como escritora en faceta dulce, algo distinto pero que espero que agrade! Te quiero comadre!


CAPÍTULO 2: VUELTA A ATRÁS

Sheva abrochó con cuidado el cinturón de seguridad de su hijo para después abrochar el suyo y prepararse para el aterrizaje. Después de un vuelo de casi 11 horas de viaje desde Paris, ahora estaban sobrevolando el cielo azul de Los Ángeles, California en Estados Unidos.

Mientras divagaba por su mente, veía a Sean que parecía ansioso, estrujando entre sus manos su libro de cuentos.

— Mamá, ¿a Lancelot va a gustarle nuestra nueva casa? — Preguntó el menor abrazando la mano de su madre.

— Claro que sí, hijo. — Respondió ella con ternura. — Nuestra casa va a ser más pequeña, pero es muy bonita. Harás nuevos amigos, asistirás a un colegio lindo y conocerás a la tía Jill que es una muy buena persona. Ya verás que Los Ángeles es muy bonito. — Animó Sheva al pequeño que la miraba con esos ojos, idénticos a los suyos.

— ¿Los Ángeles es más bonito que Francia?

La mujer disimuló una risita baja ante los cuestionamientos infantiles de su pequeño y enseguida le respondió:

— Ambos son lugares bonitos.

El niño pareció satisfecho por las respuestas de su madre, pero ella que lo conocía a la perfección sabía que había algo más inquietando a Sean.

Después de unos instantes en silencio el chico pareció cansarse de dudar, y se animó a preguntar:

— Mami… ¿Papá va a quererme?

A Sheva se le hizo un nudo en la garganta con la duda inocente de su hijo. Nada le dolía más que ver la tristeza reflejada en esos ojos profundos. Se mordió el labio inferior para contenerse y con esfuerzo esbozó una sonrisa cálida para reconfortar al niño.

—Papá te quiere mucho.

—Si papá me quiere mucho, ¿por qué nunca ha venido a verme? — Cuestionó él bajando la mirada a su libro infantil.

—Porque como ya te había explicado, papá se dedica a salvar el mundo y no tiene mucho tiempo para venir a verte. Pero siempre se acuerda de ti en todas sus misiones. —Respondió la madre acariciando el cabello de Sean.

— ¡Papá es como súper héroe! —Exclamó repentinamente animado.

—Algo así.

El niño había quedado satisfecho de sus dudas y continuó feliz mirando por la ventanilla del avión.

Hasta ahora, Sean conocía sólo lo básico sobre su padre. Sabía que vivía en Norteamérica, que era un capitán que se dedicaba a salvar el mundo y que su nombre era Chris. Con eso y una vieja fotografía de la BSAA bastaban para que el pequeño formara en su cabeza la idea de que tenía una figura paterna a su lado a pesar de no haberlo conocido en los primeros cinco años de su vida. Al igual que a todos los niños, no era necesario darle explicaciones precisas o detalladas, estaba conforme con los datos que tenía para que resultara emocionado de conocer al hombre que le dio la vida.

En cuanto aterrizaron, Sheva agilizó todos los trámites para obtener de manera rápida su equipaje y un empleado del aeropuerto, se encargó de ayudarle con sus pesadas maletas, en las cuales incluía la caja de viaje en que trasladaron al enorme Lancelot.

Mientras caminaban por los andenes, una mujer alta se movió entre la multitud y un rostro familiar, se acercó hacia la señora Alomar.

Vistiendo jeans vaqueros, un suéter azul claro y unos tenis deportivos, Sheva alcanzó a distinguir entre el tumulto a Jill Valentine. Físicamente era tal y como la recordaba desde que la había conocido en África, excepto por su cabello que en ese entonces era rubio, y ahora lo llevaba de su color natural, castaño claro.

La agente de la BSAA en Norteamérica se acercó rápidamente hacia la recién llegada dándole un fuerte abrazo por los hombros.

—Sheva, es bueno volver a verte.

—Gracias por esto, Jill.

Enseguida, la castaña notó la presencia del pequeño niño que estaba escondido detrás de su madre, y entonces ella se colocó en cuclillas para poder conocer con detalle al hijo de su camarada.

— ¿Tú eres Sean? —Preguntó dulcemente la agente de la BSAA tomando por los hombros al chico.

El menor asintió con timidez mirando con desconfianza a la mujer.

—Yo soy tu tía, Jill.

El pequeño Sean sonrió y le dio un abrazo fuerte a la amiga de sus padres, quién correspondió gustosa acariciando el cabello del niño. Inmediatamente, Valentine sintió apatía por el primogénito de su mejor amigo que era por demás adorable.

Después de que Jill pasó a recoger a Sheva y a su hijo del aeropuerto, la mujer insistió en que ambos se quedaran en su casa, pero la morena que era una mujer obstinada, se negó rotundamente y quiso que la llevara directamente hacia su nuevo departamento.

Valentine estacionó su deportivo en el garaje de su nuevo hogar y ambas bajaron del auto para comenzar a desempacar el equipaje. La casa se ubicaba en un barrio familiar de los Ángeles en una zona bastante tranquila. No era muy grande pero tenía el espacio suficiente para alojar a dos personas y un perro. Contaba con dos habitaciones, dos baños, cocina, sala y un patio de tamaño considerable en la parte trasera de la construcción que era un buen sitio para que Sean y Lancelot pudieran salir a jugar.

A pesar de que sólo había pasado una semana en que Sheva había llamado a Jill para pedirle su ayuda, la agente de la BSAA se las había arreglado para conseguir un departamento amueblado en renta a un precio considerable.

Mientras Sean jugaba con Lancelot en el patio trasero, la mujer de más edad aprovechó el momento para hablar con su amiga.

— ¿Piensas regresar a Francia cuando termine el tratamiento de Sean? — Preguntó la chica de ojos grises a la madre del niño.

—No lo sé. —Respondió Sheva encogiéndose de hombros. —Todo depende de la salud de mi hijo y… de la postura que tome Chris en el asunto.

—Sheva, ¿por qué lo hiciste? Chris no tiene ni idea de que tiene un hijo y tú se lo ocultaste por 5 años. Estoy segura que ese hecho no va a agradarle. —Comentó Jill prediciendo la reacción de su camarada.

—Lo que pasó entre Chris y yo fue un error. Sean iba a ser para él una equivocación en su vida. No quería eso para mi hijo y por eso decidí sacarlo adelante yo sola, marchándome lejos de todo y de todos para iniciar una nueva vida desde cero.

—Sheva, sabes perfectamente que Chris se habría hecho cargo de Sean desde el principio. —Dijo Valentine abogando por su mejor amigo.

—Jill, no quiero hablar más de esto. Sólo deseo ver a Chris para explicarle la situación y comenzar cuanto antes el tratamiento de mi hijo. —Puntualizó la morena que no tenía ganas de seguir hablando sobre el padre de su pequeño y continuó: — ¿Cuándo podré hablar con él?

—Hablaré con él mañana durante la tarde, lo invité a comer en mi departamento. Le explicaré un poco la situación y después tú le contarás lo demás.

—Muchas gracias por todo esto, en verdad no sé que hubiera hecho sin tu ayuda.

La agente Valentine se quedó en silencio. Vaciló por un momento, como si estuviese dudando de pronunciar las palabras que tenía en su cabeza. Entonces aún con actitud tensa, habló:

—Sheva, hay algo que debes saber. Sé que no te interesa en lo absoluto lo que suceda con Chris, pero creo que es importante que lo sepas. Él está comprometido con una mujer y va a casarse pronto.

La interpelada bajó la mirada que ocultaba bajo sus lentes de armazón púrpura y hablando con voz serena, contestó:

—Lo suponía. Es bastante normal que después de tantos años Chris continuara con su vida. Llegué a suponer que lo encontraría casado, e incluso con hijos.

A la ex integrante de los S.T.A.R.S. le sorprendió que a la madre de Sean no le tomara por sorpresa la noticia del compromiso de Chris, y en cambio reaccionara de la mejor manera.

—Su relación tiene relativamente poco tiempo. Hace apenas un año que se conocieron y hace unos meses comenzaron a salir. Ella era su terapeuta y de un día para otro se convirtió en su prometida. —Informó Jill un tanto inconforme de lo precipitado de la relación de Chris.

—Nunca creí que él pudiera necesitar de una terapeuta. —Comentó Sheva con indiferencia.

—La última misión que tuvo en Edonia, durante el ataque bioterrorista a nivel mundial, él en verdad la pasó muy mal. Perdió a todo su equipo e incluso a uno de sus mejores amigos. Todo eso era una pérdida que no podría superar sin la ayuda de un profesional. —Puntualizó la mujer de ojos grises encogiéndose de hombros.

—Algo había oído. Lo siento mucho…

La mujer norteamericana miró su reloj y determinó que era hora de que se retirara.

—Ya es algo tarde, así que supongo que tú y Sean querrán descansar. Si necesitas cualquier cosa, sabes dónde encontrarme.

Ambas mujeres se abrazaron y Jill se despidió de su sobrino adoptivo para retirarse a su departamento.

Después de la cena, Sheva llevó a Sean a su nueva habitación para que durmiera y después ella pasó a acomodarse a su dormitorio.

Cuando estuvo en su cama, no pudo contenerse más y se soltó a llorar desconsoladamente abrazándose a su almohada. Había disimulado perfectamente ante su amiga que la noticia de la nueva vida del padre de su hijo no le había afectado, pero en realidad, ese hecho la había devastado. A pesar de que insistía en que lo sucedido entre ella y Chris era un error, en el fondo sabía que no era así. Al menos por su parte. Desde que lo conoció, Sheva se había sentido atraída profundamente por su superior, al grado de desobedecer órdenes y arriesgarse junto con él a cruzar el infierno. Y todo por una sencilla razón; ella lo amaba.

Es cierto que ya habían pasado muchos años, y que se había propuesto a olvidarlo para siempre aferrándose más y más al único amor incondicional que siempre tendría, el de su hijo Sean. Pero cada día que miraba el rostro de su primogénito, era como mirar a Chris en su versión más infantil e inocente, ya que el parecido entre ambos era innegable.

Entonces se consoló pensando en que pronto su hijo recibiría el tratamiento médico que necesitaba para curarse y entonces ambos podrían regresar a Francia para continuar con su vida normal y feliz, sólo ellos dos juntos. Pero se preguntó seriamente, si después de conocer a su hijo, Chris seguiría permitiendo que lo excluyera de la vida de Sean.

Pensando en el mundo de posibilidades, decidió dejar de atormentarse más con lo que sucedería y dejaría las cosas correr su curso.


A/N: ¿Qué les pareció? Todo un mar de emociones este cap, Sheva aún ama a Chris, Chris desconoce de la existencia de su hijo y va a casarse... ¿Qué pasará cuando se entere de la aparición de Sean en su vida? ¿Lo tomará a bien? Todo un misterio ese hombre.

Esto es apenas el comienzo de una historia que como ya había comentado será dramática pero también bastante dulce, un poco diferente a acostumbrado en mis escritos pero que de corazón, espero que guste.

Ya saben, su opinión para mí siempre será importante, así que cualquier duda o sugerencia no duden en expresarse libremente en los reviews, lo agradecería bastante.

¡Muchas gracias a Addie mi beta oficial, a mis hermanas GeishaPax, Frozenheart7, y Zhines por alentarme a escribir y a ustedes por seguir esta historia!

¡Nos estamos leyendo!