En las novelas de tragedia nunca falta el esperanzado que se aferra fervientemente a la posibilidad de un milagro, mi rutina siempre ha sido ordenada y simple, nunca me imagine que experimentaría esas emociones, tampoco creí que llegaría a sentir la sorpresa de tener algo improbable ante mis ojos, pero esta persona tan especial para mí lo ha logrado, como siempre sólo Levi puede hacer que yo sienta emociones que no sabía que había en mí, sólo él puede hacerme sentir tan vivo…
-¿Eh?... ¡Ay no!..t..tu las vistes.-El rostro de mi prometido palideció, la sensación de felicidad que lo embargaba cambio por desesperación y preocupación.-¡Yo p-puedo explicarlo!...en realidad soy… ¡soy un gato!-
-¡¿Ehhh?!-
-Yo…lo siento mucho, prometí que no lo mostraría pero no pude evitarlo…-Mi prometido comenzó a llorar y no dejaba de refregar sus ojos lastimosamente, yo sólo me dediqué a observarlo, me impresioné más al notar que no sólo tenía orejas sino que también tenía cola, incluso sus uñas y sus ojos tenían esos rasgos felinos, estaba en shock.
-…No, no tienes que disculparte…-Dije con toda la calma que me era posible.
-Pero no soy normal.-
-Claro que lo eres, porque si tú no eres normal entonces yo tampoco lo soy.-
-¿Tú también eres un gato?- Levi ladeó la cabeza confundido, tal y como lo esperaba esa declaración lo tranquilizo.
-Ahm…No realmente, tal vez por fuera me vea como cualquier persona pero por dentro tengo algo que me hace ser diferente al resto.- ¿Por qué estoy hablando de algo tan intimo con un extraño?-Pero bueno, eso no importa, no tienes por qué preocuparte.-
-Ya veo.-Agachó su cabeza pensativo.-Entonces, ¿no estás molesto?-
-Para nada, ¿por qué habría de estarlo?-
-Es que planeaba engañarte, se supone que tenía que quedar en secreto mi verdadera naturaleza pero, aunque he practicado mucho por ocultarla de alguna forma siempre salen, cuando tengo una emoción fuerte o cuando me desconcentro vuelven a aparecer…soy un fracaso.-
-Cuando lo reprimes. ¿Te duele?-
-No del todo pero, después de mucho tiempo empiezo a sentirme muy cansado.-
-¿Sabes la razón del por qué eres un gato?-
-No, mi madre sólo me dijo que es de nacimiento, a ella no le gusta que yo hable de estos temas.- Así que este chico no sabe nada, si mi teoría es acertada entonces…creo que mi padre y yo tendremos una charla muy larga, por lo mientras no me queda más que actuar con tranquilidad, porque realmente me siento muy impactado, quisiera hacerle tantas preguntas pero no puedo actuar como me siento, no quiero lastimar a Levi.
-De acuerdo, por ahora será mejor que lo sigas ocultando ya después veremos que hacer.-
-¿Vas a romper nuestro compromiso?- Mi prometido me miró angustiado.
-¡Claro que no! Tú no has hecho nada malo, no hay razón para hacer eso.- Cuando terminé la oración Levi volvió a abrazarme, esta vez de forma más aferrada, podía sentir su respiración en mi cuello provocándome espasmo, quería soltarme pero no quería que se sintiera rechazado.
-Gracias.- Me dijo alzando su mirada para después agregar.-Sabes, me gusta mucho tu aroma es agradable, de alguna forma me tranquiliza.-
-Ahm…que bien.- No sabía que decir.
-Lo siento, ¿Te molesta que te abrace?-
-No para nada.-En realidad sólo me pone nervioso.
-¿Puedo seguir abrazándote?-Su tono de voz es tan tierno, es imposible negarme.
-Adelante.- Mi contestación afirmativa le provoco una sonrisa bastante curiosa a mi parecer y volvió a aferrarse a mi cuerpo, pienso que es curioso porque me recordó a mi cuando lograba convencer a mi madre de comer dulces antes de la cena, usaba ese mismo tono angelical e inocente y una vez que lograba mi cometido sonreía de la satisfacción de que mi plan resultara; tal vez simplemente estoy exagerando, no creo que un chico de quince años se encapriche por un cariño o un abrazo…
Después de que estuvo un buen rato tallándose en mí y que mi incomodidad me dominara, decidí ponerle un alto.
-Bueno…creo que ya es hora de que bajemos a hablar con nuestros tutores.- Dije a la vez que me iba soltando de sus brazos.
-Está bien.- no tuvo de otra más que resignarse a darme mi espacio.
Una vez que volvió a ocultar sus orejas y cola, bajamos y nos encontramos con Kuchel y mi padre, al parecer ellos decidieron que nuestra boda sería en dos semanas pero que a partir de mañana viviríamos juntos, me pareció un tiempo limitado para conocernos, creo que vamos algo a prisa pero no le di importancia, no podía dejar de estar distraído con las expresiones de Levi, se notaba preocupado me sentí triste al pensar que el dudaba de mi palabra.
-¿Entonces, te parece bien Eren?- Al oír el cuestionamiento de mi padre, me atreví a tomar la mano de mi prometido y la apreté con firmeza, sólo quiero que él se sienta seguro conmigo.
-Estoy de acuerdo.-
Después de que Levi y Kuchel se marcharan, le exigí a mi padre una conversación urgente, entonces nos dirigimos a su oficina, los sirvientes tienen prohibido acercarse a ese sitio, sólo la dama de llaves puede hacerlo para limpiar pero un solo horario restringido.
-¿Qué sucede? ¿Comienzas a arrepentirte?-
-No para nada, solo quiero una explicación.-
-Habla…-
-¿De dónde es Levi?-
-Ya hemos tocado ese tema antes, él es hijo único de una familia muy bien acomodada.-
-Ajá… ¿Y Kuchel?-
-Una simple tutora o instructora, como quieras llamarle.-
-Sólo tú te crees tus mentiras.- La expresión de mi padre se volvió rígida.
-Ese niño te dijo algo raro…-
-¡No! Lo que sucede es que me estás ocultando algo, y no es un asunto pequeño si no que es algo muy grande, no crees que ya es hora de que pares éste juego porque independientemente de que seas mi padre, eres mi socio y como socios no podemos tener negocios bajo el agua, ¿comprendes? ¿O lo enredé mucho?-
-Yo sé que eres muy inteligente más que cualquier persona que he conocido en mi vida pero no creí que heredarías la perspicacia de Carla.- Mi padre suspiró cambiando su semblante firme por uno resignado.
-Te equivocas, eres muy malo mintiendo.- Sé mejor que nadie, que cuando mi padre miente su personalidad cambia por completo, se vuelve un hombre frío y sin sentimientos sé que esa faceta es perfecta para cuando tienes que tratar con personas importantes, y uno no quiere ser devorado por esos peces gordos de la sociedad así que es una excelente forma de lidiar con ellos pero en mí no funciona porque lo conozco de toda la vida y sé el buen padre que es, su comprensión no tiene límites.
-De acuerdo tu ganas, en realidad ese chico no es más que una persona común y Kuchel es legalmente su madre.-
-Sé que yo manejo el 70% de las gestiones empresariales de la firma Jaeger, tú sabes cuales son obviamente pero, dime ¿Qué hay del otro 30%? No creo que sólo sea la farmacéutica.- Hacía mucho que no había visto la expresión de susto en el rostro de mi padre, aunque sólo duro unos segundos, el es reconocido por ser difícil de sorprender, con esto puedo juzgar que mi teoría es acertada.
-…Así que lo viste.-
-Claro que en algún momento me iba a dar cuenta, no puedo creer que pienses que soy tan tonto.-
-…La farmacéutica conforma el 10% de mi capital, la elaboración de vacunas el 5% y el laboratorio de experimentación genética mi otro 15%, este último es mi mayor inversión y le he dedicado la mitad de mi vida, sólo que no es un establecimiento público es una empresa privada que yo formé, me llevó muchas complicaciones por asuntos de legalidad pero de alguna forma adquirimos el permiso del gobierno para realizar investigaciones comprometidas con la mejora de la raza humana.-
-¿Por qué quisiste formar tan compleja "empresa"? Más que una inversión yo lo denotaría como una pérdida, por qué tomarte la molestia…-
-Carla, lo hice por ella…-Al oír esta declaración, rápidamente miré a mi padre, su expresión era tan triste.-Desde antes de conocerla siempre fue enfermiza, fue un milagro que ella no muriera durante tu parto, si lograste conocerla y convivir con ella durante tu niñez fue por los medicamentos que logramos crear en el laboratorio. Mi finalidad fue que ella pudiera ser una persona sana, pero por desgracia el tiempo me ganó no logré llegar a la fórmula exacta que ella requería, toda mi vida he vivido arrepentido de mi ineptitud, no tienes idea de lo frustrado y desesperado que me sentí al verla tan débil y yo simplemente no pude hacer nada.- Mi padre comenzó a tallar su rostro, jamás imaginé que cargara con un peso emocional tan grande me sentí muy tonto al cuestionarlo de esa manera.-
-Lo siento.-Sólo pude decir eso.
-No hijo, no te disculpes, comprendo tu actitud…Cuando Carla y yo te tuvimos decidí que debía evitar que pasaras por el mismo dolor así es como idee una manera de cambiar o combinar la raza humana con una más resistente, de esa forma aumentaría la resistencia y la fertilidad de un ser humano promedio, hice pruebas con muchos embriones hasta que logré formar a Levi, no tuve de otra que hacerlo hombre porque una mujer no aguantaría las descargas hormonales.-
-¿Qué se supone que es él?
-Es 50% humano y lo demás es una mezcla de genes animales, siendo exactos la capacidad de regeneración y resistencia de un jaguar, instintos de gato, y la fertilidad y celo de un conejo.-
-…Es una locura.- Mi mente trabajo lo más rápido posible para procesar toda esta información, creo que después tendré que dormir y mucho, jamás había estado tan sorprendido…demasiadas emociones por un día.-
-Debes entender que lo hice por amor a mi familia.-
-Lo estoy tratando de entender, lo juro.- Contesté mecánicamente, estaba muy concentrado repitiendo en mi mente cada palabra de mi padre, no tenía que dejar olvidado ni un solo detalle.- Oye...-
-¿Sí?-
-Dijiste celo…-
-Ajá-
-¿Cómo es eso?-Estaba confundido, poniéndome a repasar siento que hay cosas que no concuerdan con lo necesario para una "buena vitalidad".
-Levi tiene la capacidad de entrar en celo cada determinado tiempo; yo sólo te pude tener a ti, así que te estoy dando la oportunidad de tener tantos hijos como te sean posibles.-
-¿Estás diciendo que tengo asegurada la perpetuación de la especie?-
-Exacto.- La seguridad y felicidad repentina en su rostro es un mensaje de sus grandes deseos de tener nietos, pero hay algo que me está molestando.-Aunque hay una gran incógnita aún.- Remarcó.
-Dime.-
-Está bien, pero antes quiero asegurarme de algo.-
-¿Qué?-
-Me sorprende que hasta ahora te lo has tomado de una forma muy tolerante, soy consciente que de alguna forma te privé de escoger a tu pareja y que aparte te estoy obligando a que la aceptes con todas estas extrañas "características", para una persona normal esto es inaceptable.- Él dirigió su vista fijamente a la mía, como queriendo descifrar cada uno de mis pensamiento.
-Creo que olvidas que no soy normal.-Lo reté.- Tienes razón, yo no tuve el derecho de escoger pero, él tampoco lo tuvo ambos tenemos el mismo yugo, la única diferencia es que por alguna razón desde que lo vi por primera vez tanto en foto como en persona he tenido el mismo sentimiento…pienso que él es el indicado, no por su raza mejorada ni porque es la mejor opción, sino porque quiero estar con él como dos iguales.- Mi padre se quedó quieto, verlo sorprendido dos veces en un solo día, deberían de darme ya un premio por mi gran logro.
-Es raro que tú hables de tus sentimientos.-
-Es raro verte sorprendido.- Mi padre se limitó a sonreír por mi tan acertada respuesta pero aún tenía una duda.- Y bien, ¿Me dirás cuál es la "gran incógnita?-
-Está bien, pero antes debes prometerme que no te arrepentirás de tu decisión de aceptar el compromiso.-
-Eso ni lo dudes, ya nada puede sorprenderme.-Volví a retarlo. Es extraño que me de la libertad de arrepentirme de algo concordado antes de mi nacimiento, ya no estoy seguro si es algo forzado o no, lo que si puede comprender es que toda ésta situación ha surgido de una forma muy caprichosa, creo que llamarlo destino es lo más acertado…-
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-¡Bienvenido a tu nuevo hogar!
Mi padre recibió de la forma más cordialmente posible a Levi, de hoy en adelante él viviría en la mansión y lo que más deseábamos es que se sintiera cómodo y a gusto, así que pensamos en preguntarle a Kuchel cuáles eran sus comidas favoritas y que postres prefería pues al fin y al cabo legalmente es su madre y ella lo conoce mejor que nadie, los cuatro comimos alegremente, tenía mucho tiempo que no volvía a experimentar esa calidez familiar, aunque hace tan sólo un día que tenemos contacto, la confianza nos las da ésta unión y el deseo de comprendernos los unos a los otros.
