Y aquí está la actualización, debido a las peticiones (?) si piden más, más les doy. C:


"Qué demonios, ¿cómo es que puedo pensar aún? se supone que debería haber explotado de tal manera que es imposible volver a formarme... ¿tal vez mi alma se salvó?" Dean pensaba a full, y todavía no lograba comprender lo que estaba pasando. Abrió los ojos, y se dio cuenta que aún tenía un cuerpo, que estaba aún brillando y que los ángeles a su alrededor miraban incrédulos y temerosos. Levantó sus manos, solo para comprobar que tenía el poder sobre sí mismo, y se dio cuenta que, en efecto, podía controlar sus acciones. Sintió que algo a su espalda se movía y que era parte de él mismo, y se volteó a mirar. Alas. Hermosas y gigantes alas que brillaban con él mismo y lo mantenían en el aire. El resplandor a su alrededor se fue atenuando y se dio cuenta que no sentía dolor ni ardor ni se sentía inestable, o que fuera a estallar en cualquier momento. Todo se sentía natural y parte de él mismo. Estiró sus brazos hacia los ángeles, pensando en sacarles las balas y hacer que estuvieran bien, como Cas deseaba. Al asombro de todos, eso sucedió, y los ángeles se vieron sanados un poco, y con movilidad. Nadie se movió.
"Cas, parece que estoy vivo" pensó Dean, y escuchó en su mente "Dean!" sin duda era una respuesta de Cas, al parecer como por telepatía o lo que sea que resultara esta conexión angelical. "Cas, voy a cortarme la garganta para devolver esta gracia, necesitaré que me sanes si quiero seguir con vida, puedes venir?" "Dame un segundo" En realidad le tomó un par de minutos llegar ahí, lo suficiente para que Dean pudiera decirle a los ángeles que no querían más muertes y que si se hacían a un lado ellos intentarían hacer que volvieran todos al cielo. No sabe si fue temor y agradecimiento, pero todos asintieron y se fueron, y al momento llegó Cas.
- Gracias por venir tan pronto, Cas
- Dean, tu voz... es muy fuerte, y tus alas, son visibles en este plano...
Cas estaba embobado mirando a Dean, lo fuerte e imponente que lucía. Pero a Dean no le importaba nada de eso, a pesar de no saber manejar sus alas, el pensamiento de pisar tierra para ponerse al nivel de Cas bastó para hacerlo aterrizar.
- Bien, confío en me arregles el corte que esto va a significar, Cas.
- Por supuesto Dean, déjamelo a mí.
Dean tomó una espada de ángel que estaba tirada en el suelo y se cortó el cuello. Ni siquiera le dolió, esperaba ver la gracia saliendo de él, pero solo fue capaz de ver la expresión confusa de Cas.
- ¿Qué pasa Cas? ¿Estoy sangrando mucho?
- No Dean, la gracia, no sale de ti, el corte simplemente se sanó; ni siquiera se vio su luz en el corte.
- ¡¿Qué demonios?!
Luego de intentarlo un par de veces, se dieron por vencidos. La gracia simplemente se negaba a salir, o simplemente no había forma de sacarla. Dean le contó a Cas lo que sintió y lo que sucedió, como con solo tener la intención de ayudar a los ángeles funcionó.
- Y otra vez, me sorprendes Dean Winchester. Pero sin duda, si existía un humano en la tierra que fuera capaz de soportar la gracia de un ángel debías ser tú. Metatron subestimó a un elegido de Dios, y tal vez eso significará su perdición. Tal vez esto tenía que pasar, Dean; tal vez esto significa que tú puedes restaurar la conexión de los ángeles con el cielo, e incluso el poder que tienes tal vez pueda salvar a tu hermano.
- ok, ok Cas, pero ¿cómo apago todo este ruido? me está volviendo loco. Escucho a los ángeles hablar, gente rezar, el ruido de la ciudad cercana, demonios, es peor que cuando fui vampiro... y ¿cómo escondo las alas? dude, no puedo ir por ahí con semejantes cosas... llaman mucho la atención.
- Para escuchar solo lo necesario tienes que realizar una operación físico-cuántica com-
- En inglés, amigo.
- Concéntrate en lo que quieres escuchar, piensa en apagar... como con un interruptor, los ruidos molestos...
- Bien, eso es lenguaje comprensible, Cas. Gracias. Ahora, ¿Las alas?
- Dean, yo... los ángeles, cuando entran en un recipiente entran por completo, por lo que sus alas quedan automáticamente fuera de la vista en este plano de la realidad... pero tú... no es que un ángel haya entrado en ti, tú te convertiste en un ángel al momento de tomar una gracia, es algo sin precedentes-
- Qué demo- Cas, eso no puede estar bien, tiene que haber una forma de ocultarlas, o algo.
- Lo siento Dean, nunca había visto algo como esto.
- Ok, al menos enséñame a volar para que vayamos al búnker a ver qué tal está Sammy.
- Aquí, toma mi mano. Ahora piensa en el lugar al que quieres ir y tus alas te llevarán.
Todo fue increíble para Dean. Era consciente de que apenas eran segundos los que pasó en el cielo, pero pudo observar los lugares por los que pasó volando perfectamente, incluso pude sentir el olor del puesto de café de la plaza, toda la inmensidad de la vida en menos de un segundo, y ya estaban en la puerta del búnker. Entraron y Dean tuvo que pensar cada movimiento que haría con cuidado, porque se dio cuenta que cada cosa que hacía salía mucho más rápida o más fuerte de lo que tenía previsto. Se le ocurrió entonces que tal vez pensando en hacerlas invisibles, podría esconder sus alas. Voilà, dicho y hecho. Cas dio un pequeño saltito de confusión.
- Yo les pedí que se ocultaran, y me hicieron caso. No te preocupes, Cas.
Cuando llegaron a donde estaba Crowley, éste saltó al escuchar la voz de Dean diciéndole que dejara lo que estaba haciendo. Había avanzado bastante el demonio, ya estaba en el "sistema operativo" de Gadreel, pero sin duda estaba lejos de saber "programarlo" como Naomi hubiese sabido.
Cas dejó a Crowley en la mazmorra, y dejó a Dean a solas con Gadreel. Dean tocó la cara de su hermano pensando en hacer que se mejorara.
- Te ordeno que salgas de aquí, Gadreel.
- Un simple humano no puede ordenarme n-
La gracia de Gadreel, todo él empezó a abandonar el cuerpo de Sam, y Dean podía escuchar los "gritos" del ángel exigiendo saber qué pasaba. "Vete" y la luz que era Gadreel simplemente se esfumó. Entonces quedó un Sammy que no respondía, y Dean solo quería que se recuperara. Con lágrimas en sus ojos abrazó a su hermano deseando que se mejorara, con todo su corazón hizo la plegaria a lo que fuera que pudiera salvar a Sam. Pudo sentir entonces como lo que sabía que estaba roto en su hermano se juntaba y se mejoraba, como respiraba y empezaba a recobrar la consciencia.
- De- Dean, hermano, me estás apretando un poco, ¿qué demonios pasó?
- Sammy, gracias a lo que sea, estás bien...
Dean puso su mano en la mejilla de su hermano, solo para sentir la calidez de su piel debido a la sangre que corría por él de la forma correcta. Se sintió inmensamente feliz, podría haberse quedado ahí contemplándolo de no haber sido por la mirada confusa que le dio Sam.
- ¿Qué pasa, Sammy, qué está mal?
- Dean, ¿porqué usas lentillas?
- ¿Lentillas? amigo, ¿para qué querría usar lentillas yo?
- Entonces sí que algo está mal, o tus ojos cambiaron y ahora son azules o no eres mi hermano.
- ¡¿qué?!
- Si es tu hermano, Sam. Sus ojos se volvieron azules porque lleva parte del cielo en ellos ahora...
- En serio, ustedes van a tener que explicarme qué demonios pasa. De pronto Dean es una maldita Barbie, estás incluso más rubio!
Dean no pudo evitar pensar en que quería verse en el espejo, para ver de lo que hablaba Sam, y se encontró imaginando el baño. En un segundo estuvo ahí, frente al espejo, y se encontró con la imagen de sí mismo, efectivamente con los ojos azules en vez de verdes, y el pelo parecía más luminosamente rubio que antes.
- ¿Cas, dónde demonios está Dean? ¿lo hiciste desaparecer o algo?
- Cálmate Sam, por favor... tu hermano, le pasó algo que jamás había sucedido antes, Metatron quiso hacerlo explotar haciendo que tomara la gracia de un ángel, para que jamás pudiera volver a ser revivido. Eso es lo que le pasa a los humanos cuando se les hace tomar la gracia de un ángel, pero Metatron no vio venir esto, Dean soportó la gracia y se transformó...
- ¿Es un ángel ahora? y, ¿cómo encontraron a Metatron? ¿porqué?, de todas formas, si tu eres humano ahora, era una misión suicida...
Cas le estaba explicando que había pedido prestada una gracia para volver a ser ángel y arrancar de donde lo tenían prisionero y apareció Dean de nuevo en la habitación. Le explicaron todo, desde el engaño de Gadreel hasta lo que recién había pasado. Obviamente Sam se enojó mucho con Dean por haber permitido que un ángel entrara en él, pero sabía que era un gasto de energía, que su hermano lo había hecho para conservar su vida, como siempre. Y estaba mejor, estaba recuperado, pero no al 100% y el era humano, por lo que se quedó dormido. Dean lo tomó en sus brazos y lo acostó en su cama.
- ¿Qué hacemos ahora, Cas?
- No lo sé Dean, supongo que no deseas dormir... o comer, o-
- No Cas, tu sabes que no.
Cas pellizcó a Dean, y éste dio un saltito de sorpresa.
- Cas, ¿qué estás haciendo?
Cas no contestó, en cambio deslizó su dedo índice por el cuello de Dean y éste respondió con un escalofrío.
- Cas, ¿Qué dem-
- No eres un ángel, Dean. Los ángeles no sienten cosas como éstas. ¿Cómo te sientes respecto a Sam?
- Lo quiero, es mi hermano, estoy feliz de que esté mejor de salud...
- Si fueras un ángel no te importaría...
- Vamos Cas, tu haz sido siempre un ángel y te hemos importado... Pero como tu digas, podemos seguir probando que demonios soy ahora.