Otra vez . . . No me pertenece Kingdom Hearts ni los personajes principales ni algunos secundarios . . . Los otros si ^^

YAOI! Jeje en una parte de la historia me inspire por la canción de Cristina Aguilera, Hurt

Espero disfruten la historia ^w^


Pasaron 13 años desde entonces, nada era como antes, todo en ruinas, las ciudades que quedaban estaban alejadas de las montañas y fortificadas. Las aldeas que quedaron sobrevivieron por estar alejadas de las montañas. Las aldeas campesinas más importantes seguían en pie, pero no tenían comunicación con las otras, así que nadie en los alrededores sabía que había sucedido con ellas.

-Huff, huff – por el bosque, una figura corría entre los árboles, bastante rápido – Espero . . . huff . . . llegar pronto . . . a la aldea.

La figura seguía corriendo, llevando algo en las manos. Cada vez corría más rápido, teniendo cuidado de no tropezar y que se le cayera el objeto que traía en las manos. Llegando a un llano, trato de recuperar el aliento; el sol estaba en lo alto, brillaba tanto que hizo que se tallara los ojos. Se sentó en un tronco, tratando de calmarse y localizar en dónde estaba.

-Si sigo por aquí, voy a encontrarme un risco. Pero más bien, si voy hacia la derecha podría rodear y bajar. Estaré en la aldea en poco tiempo.

El joven se paró y fue a la derecha, esperando a recuperar el aliento y correr nuevamente. Estaba muy cansado y no sabía cuánto había corrido. Tenía mucha prisa también, esperaba llegar pronto a la aldea.

Como planeado, rodeo el risco y se encontró bajando por el bosque. Se le hacían eternos los árboles, hasta que vio la salida. El chico era muy hábil saltando y corriendo, así que no tenía que preocuparse tanto por tener que rodear una roca dónde podía saltar fácilmente. Bajando, había un camino de tierra, siguió corriendo por el camino hasta toparse con un atorre de vigilancia.

-Quién es? – un guardia se asomó por la torre para averiguar quién era

-Vamos! No me hagas detenerme aquí! Necesito llevar esto! – El chico castaño apenas y podía gritar, terminando de hablar el guardia le dio permiso de avanzar – Gracias!

El chico castaño corría para llegar más rápido a su casa, dio varias vueltas en las calles para no chocar con nadie. Llegando a su casa, abrió la puerta tratando de no hacer ruido. Entró sigilosamente, sin cumplir lo que quería.

-S-Sora? Eres tu, hijo? – se escuchaba una leve voz en el cuarto, el chico castaño de ojos azules entro en el cuarto y dejó el objeto que traía sobre un mueble sin hacer ruido.

-Sí, mamá. Soy yo, cómo sigues? – el castaño la miraba preocupado, no sabía que más hacer. El chamán de la aldea se acababa de ir, él le ayudaba al chico ojiazul con la enfermedad de su madre.

-Hijo. Sabes que estoy bien. Solo estoy cansada, eso es todo – su madre lo miraba y le decía con una dulce voz, tratando de levantarle el ánimo – Podrías quedarte aquí un poco más?

-Claro mamá. Lo que tú quieras – el chico agarró un banco y se sentó al lado de la cama. Su madre al saber que su hijo estaba al lado de ella, se recostó y al instante quedo profundamente dormida.

El chico castaño se levantó y le dio un beso en la frente. Fue hacia el mueble donde había dejado el paquete hace unos momentos y se quedo inmóvil al recordar las palabras del chamán.

-"Tu madre está gravemente enferma. Lo que tiene no se puede curar, pero hay una planta en lo profundo del bosque que puede retrasar el efecto"

Esas palabras retumbaron en su mente, no sabía cuánto necesitaba el chamán para hacer la pócima, así que trajo todo lo que pudo. Volteo a ver a su mamá, siguiendo muy preocupado. Fue hacia el banco y se sentó de nuevo, agarrándole la mano a su querida madre.

-Mamá, sabes que te quiero mucho, verdad? No sabes cuánto me asuste al saber que tenias esta enfermedad rara. No sabía qué hacer . . . Sentí lo mismo cuándo se fue papá, con la escusa de los nobles de formar un ejército contra los dragones. No sé qué hacer, mamá, estoy asustado – la sábana se empezó a mojar por las lágrimas del castaño.

Se quedo en silencio y cabizbajo durante un rato, poco a poco fue sintiendo la mano que sostenía más pesada y más fría. Cuando se dio cuenta de esto, se levantó de un brinco, aún sosteniendo la mano de su madre

– Mamá? Estas bien? Mamá? – sintió un hueco en el estómago cada que decía su nombre y ella no contestaba – Mamá? Por favor, mamá! Responde! Mamá! – las lágrimas caían por sus mejillas, sintiéndose cada vez peor – M-Mamá? . . . POR FAVOR NO TE VAYAS! . . . N-NOO! MAMÁ! RESPONDEME! – sujetando cada vez más fuerte la mano fría de la persona que más había amado en este mundo.

Cayó al suelo de rodillas. Las lágrimas aún cayendo por sus mejillas, trataba de calmarse, pero no podía. No sabía qué hacer, no quería dejarla sola, pero también quería ir por ayuda. Tocaron la puerta y preguntaron si podían pasar, Sora limpio las lágrimas rápidamente y se paró del suelo.

Entrando en el cuarto, el chamán no supo que decir – Sora . . . Yo . . .

-N-No pude hacer nada . . . soy un pésimo hijo . . . – Sora vio el cuerpo que reposaba sobre la cama, lágrimas llenando sus ojos.

-No es eso, niño. Tu madre estaba muy grave, y aunque le diera la poción, su destino estaba escrito. Pero, mira, hijo, se fue en paz y feliz por tenerte cerca.

Los ojos de Sora se empezaron a llenar otra vez de esas lágrimas cristalinas y saladas. Todo había sido muy repentino, todavía no lo podía creer. Se había quedado solo, su padre, en la guerra, quizá en un estado horrible o tal vez en un estado donde ya no había vida en sus ojos; su madre, que acababa de irse al lugar en donde hay paz y luz. Su mente estaba en blanco, no sabía que debía hacer a partir de ahora.

-Chamán . . . le pido un consejo, y un favor –el chamán volteo para ver la cara del chico castaño, lleno de tristeza en sus ojos – que haré a partir de ahora? Cuál es mi destino? Cómo sabré que voy en el camino correcto?

-Hijo mío, a esas preguntas sin respuestas que tienes, sólo las puedes contestar tú, nadie más. Que qué es lo que tienes que hacer ahora? Busca en tu interior todas las respuestas, siempre tendrás respuesta de tu yo interno.

-Mi yo interno? – Sora miró al chamán sin saber a qué se refería

-Diciéndolo menos poéticamente, sería tu conciencia, hijo.

-Ah. Y le podría pedir un favor? – miró otra vez al chamán, rezando para que aceptara. El viejo asintió con la cabeza – Podría prepararle una ceremonia a mi madre? Después de eso, podre estar un poco más tranquilo, y poder pensar que hacer.

-Hijo, será un placer preparar una ceremonia espiritual para hallar el camino adecuado de los recién difuntos. Estaré aquí en la noche, no te quedes dormido.

-No, chamán. Muchas gracias – Sora asintió con la cabeza para agradecerle al viejo señor. No pensaba invitar a nadie a la ceremonia, ya nadie de los que conocía estaban en la aldea.

En la noche, hicieron la ceremonia. Tardó más o menos una hora, Había una fogata afuera y el chamán estaba recitando una canción extraña. Pero cuánto más duraba, Sora se sentía cada vez mejor. Cuando termino la ceremonia, el cuerpo de su madre era cenizas. El chamán las recogió y las puso en un recipiente muy elegante y se lo dio a Sora. Después de que el chamán se fue, Sora empezó a meditar sobre aquellas preguntas. No sabía cuánto tiempo había tardado para encontrar las 2 primeras respuestas, hasta que quedo profundamente dormido.


Listo! 2° Cap!

Espero les haya gustado, por favor dejen reviews!

Que pasará en el sig cap? Que hara Sora despues de quedarse completamente solo?

LEAN EL SIG CAP! . . . Después de que lo tenga! ^^u