Capítulo 2

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Estábamos todos reunidos en la sala, no como hace muchos años atrás, donde todos estábamos nerviosos porque alguien fuera a atacar a alguien o se desatara una pelea entre los lobos y vampiros. No, esta vez podíamos estar sentados como buenos amigos. Esme como siempre tan cariñosa con todos, les preparó algo de beber y comer a los invitados mientras que los demás nos acomodábamos en alguna parte de la sala, no es que necesitáramos sentarnos o acomodarnos en algún rincón, solo era la costumbre, para poder pasar desapercibidos debíamos actuar como humanos.

Jake miraba atentamente a Renesmee que le contaba todo lo que habíamos hecho desde que él había decidido volver a La Push, Seth y Embry conversaban con Edward y Emmett para reportar lo que había ocurrido todos estos años en Forks, así podríamos saber qué cosas cambiaron o con quien no debíamos cruzarnos, aunque con lo notorio que fue la entrada de la familia al pueblo, dudaba que alguien no lo hubiera advertido.

Yo estaba sentada mirando al vacio cuando noté como la mirada fija de Jake se posaba en mi sin dejar de colocarle atención a mi hija quien no dejaba de hablar, algo que parecía haber heredado de Alice. Yo también lo miré sonriendo, era extraño, nunca había imaginado verlo mayor, es decir, no era un viejo de cabello cano y arrugas, no, era un hombre, ya no era el niño musculoso de cabello corto y negro que se enojaba fácilmente por mis alocadas ideas de transformarme, ahora era un adulto sabio, tenía el cabello más largo, sus facciones habían cambiado por unas más toscas que demostraban quien era el que mandaba, ya no andaba con el torso descubierto como sus compañeros, podría decir que aparentaba unos 40 años, ya muy mayor para mi Renesmee, verlos juntos era como ver a un padre con su hija pequeña, era muy distinto a como cuando veía a Edward con mi pequeña, debido a que ella crecía muy rápido y mi marido seguía igual a como lo recordaba por humana, sus eternos 17 años.

Alice y Rosalie habían desaparecido de la sala, debían haber ido al piso superior a ver cómo estaban las cosas, a confirmar los muebles que Esme había creído necesario cambiar, sabía que ellas estarían dispuestas a cambiar la casa por completo. Mi falta de atención seguía siendo igual, me costaba centrarme en una cosa, eso de tener todos los sentidos constantemente alerta hacia que cambiara de un tema a otro en cosa de segundos. Miré a mi esposo que seguía conversando alegremente con Seth. Ese lobo seguía siendo el mismo de siempre, me pregunté qué había pasado con los demás, ¿seguirían siendo dos manadas?, ¿o debido a que Jacob había tomado el mando de la tribu, solo era Sam el Alfa?

Esme y Carlisle estaban conversando entre susurros, recordaban su vida cuando habían venido por primera vez a este pueblo, como se había comportado la gente, no pudieron excluirme de la conversación ya que yo había cambiado sus vidas en segundos con mi llegada y que Edward ansiaba beber mi sangre. Yo solo sonreí mientras desviaba la vista, algo que no me gustaba de los vampiros era la facilidad con la que podíamos escuchar a kilómetros, todos se enteraban de lo que estabas escuchando, y sin querer, algo de lo que Emmett se aprovechaba para lograr que yo me sonrojara aunque no se pudiera ver en mi rostro a simple vista, pero él sabía de mis reacciones cuando ocurría y las gozaba como nadie. ¿Y Jasper? No había notado que no estaba en la habitación, en una de esas había ido a ver el perímetro por si no había nadie cerca o ver la fauna para nuestra alimentación. Volví a pensar en que haría de vuelta a clases, sabía que no serian los mismos profesores, todos mis antiguos maestros debían estar bajo tierra, pero esta vez tendría que compartir clases que ya conocía o creía recordar de mi vida humana, iría al instituto con mi hija, eso sí era extraño. Edward se sentó a mi lado pasando uno de sus brazos por mis hombros para reconfortarme, él sabía que todavía me costaba mantenerme en una conversación, como a él se le daba bien todo, no tenia estos problemas y disfrutaba verme desconcertada por todo. Besó mi frente mientras sonreía.

- Nuestra hija ha preguntado si puede ir a la reservación- podía notar como Edward quería que yo digiera que no, sonreí

- ¿Puedo mamá? Solo será un rato, puedo venir corriendo después o papá puede ir a buscarme a la línea… también puedes enviar a tío oso

- Oh no, niña, a mi no me metas… por mí, solo te quedas aquí- dijo Emmett defendiéndose, él no había tenido buenas experiencias con la línea del tratado por lo que intentaba acercarse lo menos posible.

Renesmee era la única que tenia la autorización para entrar en las tierras de los Quileutes debido a que uno de los hombres estaba imprimado con mi pequeñita, era la única exenta del tratado. Los demás, hasta yo, seguíamos con las mismas reglas, podía ser que entre los lobos y los vampiros Cullen hubiera una amistad aparte de la tregua pero todavía no confiaban completamente en nosotros, todavía seguíamos siendo vampiros que necesitan sangre para vivir, en especial con la debilidad de que aparezca un humano con una sangre tan dulce para debilitarnos en nuestras creencias.

La pequeña discusión entre Emmett y mi hija seguía, cambiando de tema drásticamente ya que ahora solo venían quien será más fuerte dentro de la familia o quien tenía poderes sobrenaturales.

- ¿Qué opinas Bella, Nessie puede venir? Prometo cuidarla

- Creí en que habíamos acordado en no llamarla más de esa forma- dije frunciendo el ceño, es decir, yo también le decía así de vez en cuando, pero solo cuando estábamos solas

- El trato fue cuando hubiera público, ahora solo está la familia- me sonrió Jake, ahí estaba de nuevo, un Jacob maduro, adulto

- Hasta el crepúsculo, estaré en la frontera para ir a buscarla… puntual- respondió Edward viendo que yo no decía nada, Jake respondía

- Entendido mi capitán… el padre sobreprotector aparece

- Mira quién habla

Siempre había habido esa pelea entre ellos dos, quien protegía mejor a la niña, quien daría su vida con tal de que ella estuviera bien. Jacob decía que gracias a que él solo debía cuidar a una, era mejor que Edward ya que mi esposo debía preocuparse por sus dos mujeres algo que lo debilitaba, pero el vampiro sabía que debido a sus poderes podía hacer el trabajo dos veces mejor que el lobo.

Al final los Quileutes se despidieron para volver a La Push, Renesmee besó en la mejilla a su padre más un abrazo, eso lo hacía cada vez que Edward la dejaba hacer algo, luego me dio un abrazo a mí para partir con los lobos, yo me quedé mirando la puerta hasta que desaparecían con el ruido que dejaban sus pisadas. Mi marido me tomó de la mano para dirigir mis pasos, yo solo me dejé llevar.

Íbamos a paso normal, no había necesidad de correr, parecía que donde me llevaba no era muy lejos. Yo seguía en mis pensamientos, el haber visto nuevamente a los lobos me llamaba la atención, cómo pasaba el tiempo, no es que nunca lo hubiera notado, cada vez que veníamos a visitar a Charlie podía ver cómo iba cambiando hasta que su cabello quedó completamente blanco y las arrugas aparecieron en su rostro o cuando ya sus articulaciones le prohibían ir de pesca los fines de semana. Pero ver a un ser que para ti eran casi inmortal, de gran fuerza, cuerpos firmes y siempre aparentando 25 años, ahora tenía cambios visibles hasta para un humano, me dejaban completamente desconcertada.

Vi como Edward cruzaba el rio de un salto y me esperaba al otro lado. Retrocedí unos pasos para tomar vuelo y crucé como si hubiera sido un pequeño agujero en mi camino, mi esposo volvió a tomar mi mano para dirigirme, sabía que él notaba que en ese momento no estaba ahí, solo rondaba por mis pensamientos. Edward había aprendido a leerme las expresiones de mi rostro debido a que no podía leerme el pensamiento, aunque de vez en cuando jugábamos y yo sacaba mi escudo de mi cabeza para que viera lo que pasaba por mi mente. Cuando no queríamos que nadie supiera lo que hablábamos yo hacía eso. Ahora podía manipular mi escudo con mucha habilidad, no era necesario enojarme para poder sacarlo y proteger a quien yo quisiera, era solo pedirlo y el escudo estaba rodeando a quien yo quería. Los primeros años Alice no dejaba de pedirme que protegiera a alguien para ver cómo funcionaba mientras ella intentaba ver el futuro de alguien, al principio a mí también me llamó la atención, nunca lo había intentado con ella ya que cuando comencé a practicar Alice estaba en busca de pruebas para que los Vulturis no nos aniquilaran, pero luego de varias pruebas para mí ya no era algo nuevo, pero mi hermanita era hiperactiva y no dejaba de insistir ya que solo con algunos resultaba, con otros ella todavía podía seguir viendo el futuro. Entre Carlisle y mi hermana sacaban grandes teorías de esos experimentos sin importarles de que se trataran.

Nos detuvimos frente a nuestra cabaña, la que nos habían regalado para cuando yo fui transformada, de esa forma podríamos tener intimidad los primeros años, así yo me acostumbraría a este nuevo mundo. Cuando nos habíamos ido de Forks, Edward me había propuesto buscarnos una casa para nosotros solos, pero yo quería vivir con mi familia, a sabiendas que Emmett y Jasper estarían en constantes risas y chistes para nosotros.

Mi marido abrió la puerta dejándome el paso, yo iba a entrar pero él me detuvo tomándome por la cintura para darme un tierno beso el cual yo profundicé. No podía soportar besos tan ligeros con este hombre, desde que era vampira todo debía ser intenso. Cuando nos separamos, más que nada por costumbre, debido que nosotros podríamos estar besándonos infinitamente ya que no era necesario respirar, nos sonreíamos y yo no dejé de reír hasta que estábamos dentro de la casita.

La recordaba tal cual, tan acogedora como siempre, tan perfecta como podría haberla dejado Esme. Volví a mirar a Edward para pasar mis brazos por su cuello mientras él volvía a abrazarme por la cintura. Desde que habíamos salido de Seattle donde adquirimos los coches, que no habíamos tenido un tiempo a solas, en especial porque él debía conducir su Aston Martin mientras yo iba en el Volvo con nuestra hija. Nos besamos por un largo tiempo, Edward me acariciaba la espalda mientras yo revolvía su cabello, besó mi cuello dejando pequeños mordiscos, una manía que había adquirido desde que era vampira, justificando todo el tiempo que había tenido que pasar reteniendo sus instintos cuando yo era una simple humana, donde si hubiera hecho eso, yo hubiera sido solo alimento.

Cuando nos separamos para mirar las habitaciones de la cabaña, Edward me abrazaba por la espalda mientras caminábamos. Todo seguía tal cual a como lo habíamos dejado hace 70 años. Era sorprendente como el tiempo pasaba y nosotros seguíamos igual. En todo este tiempo, nunca me había arrepentido de mi opción, adoraba ser una inmortal y en especial estar con la gente que amaba.

- Hace rato que estás en otro mundo y lamentablemente no estas concentrada para mostrarme lo que te tiene así- yo sonreí, saqué mi escudo fuera de mi cabeza para mostrarle en todo lo que había pensado desde que habíamos llegado al pueblo, Edward se emocionaba cada vez que lograba ver lo que pensaba pero ya no me interrumpía con besos o algo que nos desconcentrara- así que te inquieta ser compañera de tu hija

- ¿a ti no?- pregunté dándome vuelta para mirarlo

- En realidad si, en especial compañero de ti… siempre que íbamos al instituto, yo tenía hermanos como siempre, pero iba solo… ahora tengo a mi mujer a la cual debo aparentar que es solo mi novia y que mi hija es mi hermana

- Si hace algo malo, no podremos reprenderla, será como castigar a un hermano… se aprovechará de eso- Edward se rió, acarició una de mis mejillas con sus dedos

- Todo estará bien, sé que nunca has hecho esto, pero piensa en que te has cambiado como lo hiciste cuando viniste a vivir con Charlie

- ¿Y que un vampiro era adicto a mi sangre?- le sonreí

- Ahora en adicto completamente a ti… ¿Qué te molesta de Jacob?- desvié la vista hacia otro lugar para no mirarlo a los ojos, no sabía cómo tocar ese tema, hasta para mí era complicado de entender- sigue siendo el mismo

- Si lo sé, pero…

- ¿se ve mayor?- Edward me miraba intentando comprender lo que pasaba por mi mente

- Es mayor… en especial para nuestra hija

- ¿Es eso lo que te preocupa?- en parte era eso, por lo que asentí- ya hablamos con Jacob de eso, quiere a Renesmee, quiere protegerla, pero sabe que no podrá estar con ella como una pareja, sabe que en algún momento, si es necesario, deberemos convertirla… además él ha decidido seguir su legado, el es el jefe de la tribu y ha decidido seguir con su vida sin dejar a su impronta

- Sé todo lo que me dices, es solo que su aspecto, su forma física me es diferente, es decir… no es el mismo Jacob que conocimos hasta 70 años, ahora es… más maduro, un hombre

- Algún día tenía que pasar Bella, Jacob siempre supo aunque lo negara de que esto sucedería, y ahora quiere seguir adelante…- Edward tomó mi cara entre sus manos sonriendo- pero puedo asegurarte que sigue siendo el mismo chucho de siempre, que quiere quitarme a mi pequeña… no le bastó contigo, ahora quiere a mi hija- me reí ante sus palabras, tenía tantas preguntas que aclarar en mi cabeza pero no sabía si era el momento, como siempre mi marido sabía que decir- puedo contestar a todas tus preguntas, solo debes decir cual primero… no puedo negar que hasta el día de hoy me impresiona las mente de los lobos, son tan fascinantes de leer.

- ¿Qué ha pasado con los demás? ¿Quién es el Alfa de la manada?

- Bueno, hasta hoy, solo se convierten permanentemente Leah, Embry y Seth… Jacob todavía puede entrar en fase, por eso todavía no representa la edad que debería tener… los demás han decidido seguir la vida mortal, por sus improntas… hace poco que Quil ha dejado de transformarse, Leah es la segunda al mando, quien debería estar al mando de la manada pero Jacob no ha dejado el Alfa aun.

- ¿Qué paso con Jared, Sam, Paul?

- Todos decidieron envejecer junto a sus esposas… Sam y Emily murieron hace unos años, Jared y Kim son parte del consejo de ancianos y Paul con Rachel se fueron a Londres, estuvieron hace unos meses aquí visitando a la familia pero son más fáciles fuera de estas tierras. Acá viven sus dos hijos y tres nietos… nietos también de Jacob… la mente de Embry es fabulosa

- ¿Por qué los Clearwater y Embry siguen siendo lobos?- tenía tantas preguntas y quería las respuestas, agradecía que Edward fuera tan paciente conmigo y pudiera leer las mentes de los demás

- Han aparecido en algunos periodos, vampiros nómadas, por lo que han tenido que estar alertas, Seth me contaba que habían tenido trabajo hace unos meses cuando tres vampiros habían saciado su sed en Forks, además no han encontrado a su impronta por lo que dicen que es mejor vivir como lobos que seguir creciendo- ambos nos reímos, ese chico era fenomenal, era el único de los lobos que nos trataba como si fueranos gente común y corriente, era un hermano más para mi

- Pobre Leah, ella nunca encontrará a alguien con quien imprimarse- Edward negó mientras no dejaba de mirarme

- Esa no es su mayor preocupación- lo mire sin comprender a que se refería- Jacob quiere que ella, como segunda al mando, tome el puesto de Alfa, todos están de acuerdo menos ella, dice que no se lo merece, además no quiere que Jacob deje la manada, así que su principal objetivo es negarse a su superior- vaya que había cosas por enterarse, quería hablar con la chica pero sabía que no vendría por estar tierras a lo menos que fuera completamente necesario, no le simpatizábamos mucho- y puedo asegurarte que ellos tres no están preocupados de esa conexión, están felices como son…ahora dejemos ese tema por un momento, quiero saber algo- miré a Edward esperando su pregunta- ¿vas a querer vivir aquí? Alice quiere saber donde debe hacer las remodelaciones

- Creo que me he acostumbrado a vivir con la familia, podríamos volver a tu dormitorio y buscar uno donde duerma Renesmee

Edward asintió, miró a su alrededor verificando las cosas que habían ahí por si debía llevarse algo hacia la mansión, pero parecía que no había encontrado nada importante. En realidad, si algo nos faltaba podríamos venir en cualquier momento, conocía a Alice Cullen como para saber que aunque no fuera necesario también cambiaria cosas de esa cabaña, sabiendo que habría ocasiones donde la ocuparíamos.

Volvimos corriendo a velocidad vampírica hacia la gran casa, ya era casi el crepúsculo y mi vampiro quería ser puntual para buscar a si pequeñita. Para no llamar la atención de los pueblerinos, decidió ir en mi coche, yo solo me reí cuando le entregué las llaves, todo lo que había insistido en que eligiera un Ferrari o un Land Rover en vez de un auto tan simple, ahora solo podrían salir a la calle el coche de Emmett, Carlisle y el mío, los demás eran muy ostentosos para este pequeño pueblo.

Fui hacia la cocina donde estaba Esme preparando un pastel, era el favorito de Renesmee, siempre intentábamos que se alimentara de comida como de sangre animal para así no perdiera el gusto por ninguna de las dos, ella seguía siendo parte humana y su cuerpo necesitaba esas necesidades básicas, como respirar y comer. La ayudé con algunas cosas, en especial con revolver mientras ella buscaba los ingredientes, después de tantos años había logrado controlar la aversión por los alimentos humanos, así que podía ayudar con la alimentación de mi hija. Teníamos de todo tipo de comidas aunque no las ingiriéremos, solo para aparentar. Alice apareció por ahí diciéndome que ya estaba lista una habitación para su sobrina, aunque los muebles definitivos llevarían en unos días. Como siempre, ella sabía las cosas antes que los demás.

Cuando terminamos en la cocina fuimos a la sala donde estaban los demás viendo la televisión, veían un partido de football americano, yo me senté alejada mientras tomaba una revista cualquiera para hojear, algo muy humano. Con el tiempo había aprendido a comportarme como cuando era Isabella Swan, Esme y Alice habían tenido la paciencia para enseñarme cada movimiento ya que yo seguía quedándome estática en un sitio por no incomodarme, por lo que muchas veces debían llamarme la atención para que comenzara a moverme. Edward también se había preocupado de eso, en especial con el control de la sed cuando estuvimos entre todas esas personas en la universidad, llevábamos mucho tiempo viviendo solo entre vampiros pero necesitaba algo de repaso.

Estábamos planeando nuestro primer día de instituto y las cosas que debíamos comprar, como cuadernos y libros aunque no los utilizáramos, pero que para aparentar debían estar ahí, cuando llegaron Edward y Renesmee, esta última venia enojada entrando antes que su padre, no saludó a nadie, solo subió a alguno de los dormitorios, debía ser el de Edward, ya que era el que más le gustaba porque tenía nuestro olor. Miré a Edward interrogante quien se encogió de hombros, ya me lo imaginaba, alguna conversación indebida sobre su relación con Jacob. Se vino a sentar a mi lado, mientras yo intentaba ver la revista, él estaba concentrado en jugar con algunas mechas de mi cabello. Quería ir a ver como estaba mi hija, pero sabía que no era el momento, era igual que testaruda que yo por lo que no querría hablar con nadie en ese momento, en una de esas con Carlisle que siempre sabía que decir, este debía estar en su despacho o ya con la niña.

Edward me comentó que había pasado por afuera de la casa de mi padre, que seguía tal cual a como la habíamos dejado cuando él murió. La había dejado por herencia con todas sus pertenencias a Isabella Swan, en esos tiempos, supuestamente yo estaba viviendo en Rio de Janeiro con mi esposo en un viaje de negocios, para poder recibir las cosas tuvimos que pasar varias horas frente al espejo con Alice frente a nosotros para maquillarnos y crear un rostro que representara varios años para que nos hiciera parecer mayor a Edward y a mí. Decidí dejar todo tal cual, algunas cosas las doné a fundaciones como algunos ahorros y ropas que yo no necesitaba, así que los muebles y la casa seguían en el mismo lugar. Todavía no había decidido qué hacer con ella, podía asegurar que todos debían pensar que era la casa embrujada, era la única propiedad que seguía tan cual que hace 100 años, en una de esas necesitaría una remodelación, podía pedir la ayuda de Esme para eso. Sentí los pasos de mi hija bajar la escalera, la miré fijamente esperando alguna reacción, Edward hacia lo mismo, ella solo se sentó frente al piano y comenzó a afinar las teclas. Ninguno de los dos quitó la vista de ella, Carlisle venia bajando las escaleras, le dio un leve apretón al hombro de mi hija y luego fue donde estaban los demás.

Cuando la melodía sonó, supe que todo estaba bien, por lo que volví a mirar la revista, sentí como Edward se relajaba al escuchar la canción que Renesmee le había escrito a él, se colocó de pie para ir donde estaba ella y sentarse juntos frente al instrumento. Adoraba verlos juntos, mis dos amores, mi luz. Edward le besó la coronilla a la pequeña mientras ella no dejaba de tocar. Luego hablaría con mi esposo para saber que había ocurrido.

Debido a que ninguno de nosotros dormíamos, había que estar pendiente de la hora para que Renesmee se fuera a dormir. Era la única en la familia que necesitaba sus horas de descanso, los demás seguían haciendo las cosas normalmente. Acompañé a mi hija a su nueva habitación, era una de las que estaban desocupadas en el tercer piso donde estaba el dormitorio de Edward, pero al otro lado del pasillo. Le di el beso de las buenas noches, la arropé mientras ella caía profundamente en el sueño. Había veces en que me quedaba con ella para mirar sus sueños, colocaba una de sus manos en mi mejilla y veía con las cosas que soñaba, algo fascinante en verdad.

Me dirigí a la otra habitación del piso, sabía que ahí se encontraba Edward debido a que había dejado su efluvio cuando había pasado. Estaba en el sofá negro leyendo uno de sus tantos libros. Me acerqué para mirarlo "cálculo intermedio" no podía creer que estuviera leyendo eso, lo miré con una ceja levantada, él me invitó a sentarme en sus piernas dejando el libro de lado.

- No puedo creer que estés leyendo eso- le dije todavía con la expresión sorprendida

- Tu también deberías hacerlo- yo negué efusivamente logrando una carcajada de su parte, lo miré

- ¿Qué ocurrió con Renesmee? ¿Por qué venia así?- Edward se encogió de hombros

- Ella todavía no entiende que cuando uno dice una cosa, se debe obedecer… además Jacob no ayuda de mucho- le acaricié el rostro- si he dicho que debe volver a casa, debe hacerlo

- Sabes la relación que hay entre ellos y no se han visto hace años

- Lo sé, pero somos sus padres y debe obedecer, sino que será de ella luego…- lo besé tiernamente sin dejar de sonreír

- ¿te he dicho el padre maravilloso que eres?- Edward me sonrió

- Si, y espero que sea cierto… odio que se enoje conmigo, me parte el corazón, pero quiero que entienda

- Sabes que es como su madre, testaruda… lamento que tengas que lidiar con dos… pero si ha bajado y ha tocado tu canción, es porque te ama- suspiró para luego mirarme a los ojos

- Lo sé, me pidió perdón por su reacción diciéndome que tenia la razón… yo solo quiero si protección, será mitad vampiro, pero hay un pedacito de ella que necesita de mi protección

Lo abracé fuertemente para darle todo el cariño y el apoyo que necesitaba en ese momento, le dije que fuera a darle las buenas noches. Me dejó sentada en el sofá para ir a la habitación de nuestra hija. Miré la cama, todavía con el mismo cubrecama dorado y el cabestro de fierro, me recosté en ella, recordé todos los momentos que pasábamos con Edward acostados en la cama de la casa de mi padre, hasta que yo me quedara dormida, cuanto odiaba tener que dormir porque perdía tiempo para estar con él. Sentí como me abrazaba por la espalda, mi esposo debía estar recodando lo mismo.

Nos quedamos ahí un buen tiempo, era lo mejor estar así recostados, juntos, aunque no pudiéramos dormir, solo era el estar juntos pensando en un futuro. Pensando en lo que nos esperaba en una semana más, cuando fuéramos los nuevos del instituto, los chicos de una belleza hipnotizarte, de tez blanca como la nieve y los ojos de un fascinante color dorado, intentando simpatizar con ellos, sin saber que en realidad deberían correr, debían correr de los vampiros.

La semana pasaba rápidamente, Carlisle había entrado a trabajar al hospital no sin antes haber hecho desaparecer su expediente anterior, o alguna pista que dijera que anteriormente hubiera habido otro doctor Cullen. Ya había comenzado a hacer algunas reformas en la institución por lo que estaba con mucho trabajo, pero era algo que a él lo llenaba. Esme había hecho de la madre preocupada que levaba a sus hijos a comprar lo necesario para su primer día de clases. Todos miraban sorprendidos a esta familia, la cual se parecía tanto pero a la vez eran hijos de diferentes partes.

Renesmee se había tomado muy bien el papel de hermana menor de Edward, iba siempre cerca de él o lo tomaba de la mano, hasta a veces hacían una que otra broma, si no conociera la verdadera historia podía asegurar que parecían hermanos de verdad. Por mi parte, Alice y yo, éramos inseparables, igual que la primera vez que estuvimos en el instituto, nos paseábamos por Forks como dos hermanas mejillas, ya que esa era la historia y Emmett era nuestro hermano mayor. Generalmente a todo el que le contábamos nuestra historia, donde nuestros padres habían muerto en un accidente y si no fuera por los Cullen, nosotros hubiéramos sido separados en la adopción, algunos soltaban lágrimas de la emoción.

Esme y Carlisle habían sido invitados a una cena con algunos colegas del doctor, en modo de agradecimiento por haber llegado a renovar la salud en el pueblo. También había sido invitada toda la familia a una ceremonia que organizaba el hospital donde nos dimos a conocer como la familia que éramos y donde pudimos ver a algunos de los compañeros que tendríamos en el instituto.

Así pasó la semana cuando ya era el primer día, nos arreglamos con las ropas que había decidido Alice. Por suerte después de tanto tiempo, ya no peleaba con las vestimentas de la chica, ya solo me dejaba vestir como lo hacía con los demás.

Edward, Renesmee y yo nos fuimos en el Volvo mientras que Emmett, Rosalie, Jasper y Alice se fueron en el coche de tío oso. Fuimos unos de los primeros en llegar por lo que no había mucha gente que nos estuviera mirando. Como siempre los preocupados por nuestra protección eran Edward y Alice investigando que pasaría en nuestro futuro y en lo que pensaba la gente. Fuimos por nuestros horarios y mapas del lugar, aunque nos conocíamos cada sector debíamos aparentar como los nuevos que éramos.

Emmett y Jasper se fueron juntos, Rosalie siguió otra dirección por lo que quedamos nosotros cuatro. Alice, Edward y yo teníamos la primera clase juntos y Renesmee tenía clase en el edificio cercano a donde estaríamos nosotros por lo que cualquier cosa sabíamos dónde acudir.

Alice se adelantó con su danza de bailarina profesional para quedar frente a nuestra hija.

- Renesmee… bienvenida a la vida del instituto.

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¡Hola a todos!

Si, lo sé, demoré mucho, lo siento, pero he estado con muchas cosas que hacer y no me daba tiempo para sentarme y revisar el capitulo… si me sentaba frente al computador era para imprimir o para hacer tablas y trabajos. Pero acá estoy, un nuevo capítulo… ¡el segundo capítulo!

Es extraño, me había acostumbrado a llevar miles de capitulo y solo estar en el segundo, es… ay no se.

¿Qué les pareció? Sé que no pasa mucho aun, pero quiero dejar todas las cosas claras antes de meterme en lo concreto de la historia. Por eso dije que era un desafío para mi, no es como mis otras historias en donde yo les creó un pasado y sigo con la idea, esta vez el pasado está predeterminado y debo seguir el hilo… uff espero estar haciéndolo bien.

Debo agradecer todos los reviews, los alertas, favoritos, todo, mil gracias, estoy muy feliz que esta historia este funcionando. Sé que algunos tienen dudas o que no les gustan ciertas ideas, pero si las cosas son así, es por algo, se los aseguro.

Gracias a LauraECS, RAKL, anaaponte25, Micky67, The Cullen's Girls arg, Alada1998, claudiabertoni, Maryrod, jupy, RoMarasca, Almaa Cullen, CristalAlice, I love Edward, Claire Evans Potter, bibi89, las gemelas, y Alice (quien quiere leer la historia pero aun no puede por estudios, ya pasara a saludarlas) y todos los lectores anónimos que pasan por la historia.

LauraECS, es obvio que supieras que elegiría esta historia, con todas las cosas en común que tenemos que debías saberlo si o si jajaja. Feliz que el primer capítulo te haya gustado y espero que sea así con este. Muchos besos y seguimos en contacto. ¡Feliz porque el milagro haya pasado!

RAKL, No se preocupen, fueron los segundos pero igual es importante… feliz de que estén aquí y más si no eres muy aficionada a las historias de ellos como vampiros, espero no decepcionarlos. También feliz que les haya gustado a los chicos.
Jajaja por eso digo que es difícil esta historia… cuando Nahuel llego para dar su testimonio, y también sale en la guía oficial de la saga, a los 7 años, ellos dejan de crecer con rapidez y aparentan tener 15 años aprox., igualmente siguen creciendo pero de forma mucho más lenta. Entonces eso mismo debe pasarle a Nessie.
Jacob y Renesmee no están separados, aun tienen la impronta, solo que él debía tomar su puesto, el que siempre rehuyó, yo lo veo como un paso de madurez.
Chicos… ratead M… paciencia, chicos, paciencia jajaja, Besos a todos.

Micky67, feliz de que te haya gustado y espero que este capítulo igual, como veras, aun me quedan algunos cabos sueltos para poder meterme completamente en mi idea, pero creo que ya no falta nada. Espero tenerte aquí mucho más que siempre jijiji, besos amiga, hablamos.

Jupy, el tiempo siempre hace cambios, pero esta familia nunca se destruirá, eso te lo aseguro. Que bueno verte por aquí, muchos besos.

RoMarasca, jajaja eres loca jajaja… siiiii hay nueva historia, con tu comentario me motivas, debí leerlo más seguido, hubiera terminado antes jajaja. Bien, comenta que te pareció este, haber que logras… puedes tener más jajaja. Besos amiga, nos vemos.

Almaa Cullen, bien acá esta otro capítulo, ya no chequees mas mi perfil jajaja, que bueno que la historia te haya gustado y siga siendo así hasta lo que dure. Muchos besos, nos vemos.

CristalAlice, hola, bienvenida, feliz de que el primer capítulo te haya gustado y espero que este sea igual, nos vemos en otro comentario, besos. Y lamento no haber actualizado antes.

I Love Edward, concuerdo contigo, todas las partes Edward y Nessie son lo mejor, es imposible no sonreír como idiota pensando en la escena… es uno de mis sueños que salga en la película.
Como ya explique arriba, lo siento si hay cosas que no gustan, como en este caso Jacob y Nessie, pero así son las cosas, trato de mostrar la madurez de ambos, luego veré que ocurre con ellos dos. Muchos besos y seguimos en contacto, quiero saber de los avances.

Ya, ahora si los dejo, debo seguir con el trabajo, espero actualizar lo más pronto posible, el siguiente capítulo está casi terminado, o eso creo, solo faltaría corregirlo. No quiero dar fecha por si no cumplo, pero hare lo posible por actualizar el fin de semana.

Muchos besos a todos y nos vemos en el siguiente capitulo

Camili