EL ASESINATO DE LOMERAR

Yo estaba desayunando cuando recibí la llamada:

- ¿Inspectora? Un asesinato en la calle Velázquez número 24.

- Bien, voy para alla.

Cogí el conche y me dirigí a la calle Velázquez. Al llegar, ya estaba allí mi ayudante Ángela.

- Buenos días inspectora.

- Buenos días Ángela. ¿Qué tenemos?

- Un asesinato - dijo William el forense.- Hombre joven de 38 años. Asesinado con una pistola.

- Hemos encontrado un casquillo del 38 - dijo Ángela inturrumpiendo a la forense- Se trata de Robert Lomerar, su mujer y su hijo esparan en el salón

Mientras tanto, ya habíamos llegado a la escena del crimen. El cuerpo estaba en medio de una especie de estudio de grabacíon lleno de Cds de rap. Al lado del cuerpo habia un pañuelo con unas iniciales grabadas, R&M.

- R&M...

- ¿Pasa algo inspectora?

- Si Ángela. ¿Cómo se llaman la mujer y el hijo del muerto?

- Carla Fernandez, con apellido de soltera y el hijo Carlos Lomerar.

- Hum... No coinciden...

- ¿Con qué deberían coincidir?

- He encontrado un pañuelo con unas letras grabadas, R&M al lado del cuerpo...

- Interesante pero como bien ha dicho no coinciden... Por cierto, ¿interrogará usted? Así, yo mientras tanto puedo preguntar a los vecinos a ver si oyeron algo.

- Buena idea. Apunta todos los nombres a ver si coincide alguno.

Después de esta conversación me dirigí al salón a comenzar los interrogatorios. Decidí empezar por la esposa.

- ¿Carla Fernández? Debo hacerle unas preguntas.

- Claro, está bien.

- ¿Sintió algún ruido esta noche?

- No. A mi marido le encantaba el rap, todas las paredes estaban insonorizadas por ello- dijo como con rabia. En ese momento, aparecieron unas lagrimas en sus ojos- Lo siento.

Empezó a buscar un pañuelo, yo al ver que no tenía le ofrecí uno.

- Gracias, suelo traer uno siempre encima pero parece que lo he perdido...

- ¿En qué trabajaba su marido?

- Era locutor de radio, pero se pasaba todo el día con el dichoso rap.

- ¿Tenía algún enemigo?

- No, no tenía enemigos... Solía caer bien a todo el mundo.

- Muchas gracias y siento la pérdida.

Después me fui a interrogar al hijo:

- Carlos, ¿oíste algo por la noche?

- No.

- ¿Cuándo viste a tú padre por última vez?

- Ayer, estuve con él cantando rap y escuchando música hasta las 12.

- Muchas gracias Carlos, nos has sido de gran ayuda.

Ángela me esperaba a la salida.

- He interrogado a todo el vecindario. Lomerar no tenía enemigos y nadie coincide con R&M.

- Vayamos a rastros tal vez Marie encuentre algo...

Al llegar al laboratorio me fui directamente a ver a Marie. Ya me había visto entrar.

- Hola Nu. ¿Tienes algo para mí?

- Si Marie. Tengo un pañuelo y necesito que busques algo que nos ayude y cuanto antes, es urgente.

- Vale me pongo ahora mismo te aviso cuando esté.

Después fui a balística. Ángela ya había llevado la bala y tal vez sepa algo.

- Hola . ¿Qué sabes de la bala del caso Lomerar?

- La bala es una 38 pero no hay número de serie lo siento.

- Vale, no pasa nada, hasta luego.

A fuera estaban William y Ángela.

- ¿Pasa algo?

- No venía a decirte que murió por un disparo pero encontre una huella en el brazo.

- Ok .Gracias William.

- Ángela ¿qué hay de la huella?- la había visto con los informes en la mano.

- Nada interesante... Es solo una parcial no puedo indentificaral.

- Maldita sea... Voy a ver a Marie a ver que tiene del pañuelo...

- Está bien. Mientras tanto yo investigaré a la esposa... No me fío de ella

Marie estaba escuchando música con los cascos, por suerte, me vio entrar.

- Hola Nury. Lo siento pero no tengo nada.

- Vale, gracias.

En ese momento fui a buscar a Ángela.

- Marie no encontró anda en el pañuelo, ¿tú qué tienes?

- Nada, la esposa está completamente limpia, ni un solo antecedente. Sin embargo nuestro muerto tiene licencia de armas y justamente tiene una 38.

- Hum... Déjame ver los informes de la mujer- me entregó los informes- "Hija de Roberto y Marta Fernández, 36 años, maestra...". Vamos a la casa rápido.

Al llegar a la casa Carla nos abrió la puerta.

- ¿Pasa algo?

- Ya tenemos al asesino. Y tengo que decirle que es usted.

- Pero... ¿cómo lo ha sabido?

- Gracias al pañuelo. No tiene sus iniciales pero si las de sus padres; además la mañana del asesinato usted había perdido el pañuelo. ¿Por qué lo hizo?

- Él solo vivía para el rap, y encima estaba convirtiendo en rapero a mi hijo... Merecía morir.

- Nadie merece morir - dijo Ángela- Llévensela.