Hola a todos nuevamente, aquí les traigo el segundo capítulo, espero que lo disfruten.
Capítulo 2: "Una inesperada noticia"
Cinco días habían pasado desde que Elsa tuvo ese extraño sueño el cual actualmente había quedado en el olvido, pues ninguna de las dos volvió a tocar el tema y Elsa no había vuelto a tener ese sueño, desgraciadamente, a cambio de su olvido llegaron otras extrañas cosas: había veces en las que la reina se ponía de malas hasta con el más mínimo incidente; otras veces sufría de dolor de pecho; en cierta ocasión ella y Olaf pasaron frente a la cocina cuando las cocineras preparaban la cena y mientras Olaf se deleitaba con el delicioso aroma la reina no pudo evitar sentir nauseas con el aroma, de modo que salió corriendo para escapar del, según ella, nauseabundo olor; la noche anterior Anna organizó una pijamada y en cierta parte de ella se le ocurrió contar una historia de terror sobre un asesino psicótico que acababa con la familia de un hombre lo que ocasiono que Sven, Kristoff y Olaf terminaran un tanto asustados al contrario de Elsa, quien se soltó a llorar al final de la historia.
Anna podía entender que Elsa se pusiera un tanto empática con el pobre hombre de la historia, sin embargo, los demás acontecimientos realmente la estaban preocupando, no conocía del todo a su hermana, pues luego de no verla ni convivir con ella durante 13 años se había vuelto casi una completa extraña para ella, pero a pesar de esto sabia que por mucho que su hermana cambiara esto no era normal en ella. De modo que decidió hablar con ella al día siguiente.
Elsa se encontraba en su oficina trabajando mientras que Anna le hacía compañía leyendo un libro, o al menos eso fingía, ya que en realidad estaba buscando como hablar con su hermana de sus cambios tan repentinos sin que ella se molestara. Una vez que se preparo mentalmente rompió el silencio.
"Elsa, quiero hablar contigo"
"Permíteme un momento Anna" dijo Elsa quien se encontraba llenando un documento "Ahora sí, dime"
"Bueno pues, quería saber si te has sentido bien últimamente"
"Claro ¿por qué lo dices Anna?"
"Mira Elsa, yo sé que no soy la más apta para hablar luego de que no te he visto por muchos años pero, últimamente te he visto muy cambiada"
"¿Cómo que muy cambiada?" dijo Elsa algo extrañada
"Pues sí, he notado que te enojas mucho, que te desagradan algunos olores, que hay veces en que te duele el pecho y como te dije antes aunque ya no te conozco del todo bien, sé que no es normal en ti"
"Bueno sí, yo sé que he tenido algunos cambios pero eso es porque hace mucho tiempo que no salgo de mi habitación, por ahora todos es nuevo para mí, es normal que cambie con todo esto que me está pasando" dijo Elsa restándole importancia
"¿Estás segura?, porque no me gustaría saber que te está pasando algo malo"
"Tranquila, estoy bien"
"Bueno, pero sabes que si hay algo que te preocupe me lo puedes contar y yo te voy a ayudar"
"Gracias Anna pero te juro que no me pasa nada, estoy bien"
"Está bien, eso espero" dijo Anna volviendo a leer su libro, pero sin tranquilizarse del todo
El resto del día Anna se lo pasó observando detenidamente a Elsa y analizando su comportamiento ¿sería cierto que sus cambios repentinos de actitud se debían al tiempo que pasó encerrada o acaso a su hermana le estaba pasando malo? eso solo el tiempo lo diría, pero mientras tanto debía estar muy atenta para ayudar en lo que fuese necesario.
Dos semanas después, Elsa se encontraba en una junta con los miembros del consejo cuando empezó a sentir que todo giraba a su alrededor y aunque trataba de aparentar no pudo contenerlo y termino perdiendo el equilibrio, a lo que reaccionaron todos para auxiliarla.
"¡Majestad! ¿Majestad se encuentra bien?" dijo Ragnar, un hombre de unos cuarenta años y quien fue el primero en reaccionar.
"¡Que alguien llame al médico real!" gritó Olsen un hombre de sesenta años y el miembro más fiel desde el gobierno del rey Agdar
"Majestad ¿está bien?" dijo Iverson, el miembro más joven del consejo
"Sí, sí estoy bien" dijo Elsa mientras la ayudaban a sentarse.
"Yo creo que sería mejor llevarla a su habitación Majestad" sugirió Vidar un hombre de treinta y cinco años
"Sí, sí ok"
Sosteniéndola con mucho cuidado los miembros del consejo la llevaron a su habitación para después notificar a la princesa quien al enterarse de lo sucedido salió corriendo hacia la habitación de su hermana.
"¡Elsa! ¿Elsa estás bien?" gritó Anna corriendo todo lo que sus piernas podían dar
"Tranquila Anna, no grites estoy bien" contesto Elsa quien se encontraba recostada en la cama
"Sí pero… pero es que… me dijeron que… que te habías… "Dijo Anna sin aliento
"Sí pero solo fue un mareo Anna no es para tanto"
"¡No es para tanto!"
"Ya tranquila Anna no te exaltes demasiado, lo que quise decir es que no es algo tan grave como para que hagas tal escándalo"
"Sí pero ya sabes que todo lo que a ti te ocurra me preocupa, acabo de recuperar tu cercanía y no quisiera perderte de nuevo y menos para siempre, eres lo único que me queda"
"No te preocupes Anna, eso nunca va a pasar. Yo te entiendo, recuerda lo que paso en el fiordo, también me dolió mucho pensar que te había perdido para siempre luego de años de no verte"
"Afortunadamente eso no paso y el destino nos dio una segunda oportunidad"
"Y me alegra que así fuera, no sabes cómo me dolió ver que te habías ido y que no tuve la oportunidad de tenerte aunque fuese solo una vez más para jugar y convivir contigo"
"Yo también te extrañe mucho Elsa"
Ambas se dieron un abrazo que duro varios minutos.
"Bueno, pero ahora con respecto a lo sucedido antes creo que es mejor llamar a médico real" dijo Anna luego de que ambas se separaran
"Está bien, no creo que se trate de algo tan grave, pero si con eso estás más tranquila adelante"
Una vez que el médico llegó la princesa le explicó lo sucedido, luego de esto el médico procedió a hacer unas preguntas para tener una idea de lo que podía ser. Una vez que terminó le pidió a la princesa que saliera para poder revisar a la reina, cosa que Anna hizo a regañadientes.
Pasaron varios minutos antes de que el médico le volviera a permitir el acceso a Anna, quien a cada minuto que pasaba se ponía más ansiosa temiendo que a su hermana le pasara algo malo.
"Y bien doctor ¿qué le ocurre a mi hermana?" dijo Anna un tanto nerviosa viendo la cara seria del médico
"Bueno, no sé cómo se lo vayan a tomar" dijo con la mirada seria "no es nada grave ó mortal" dijo en cuanto vio la cara de preocupación de Anna
"Pero si no es nada grave entonces, ¿por qué a mi hermana le dio ese fuerte mareo?"
"Bueno, eso es algo completamente normal en su estado"
"¿Cómo que es algo completamente normal en su estado? Pues ¿en qué estado se encuentra?"
"De gestación"
"¿Qué?" preguntaron al mismo tiempo sin entender completamente a lo que se refería el doctor
"La reina está embarazada"
"¡¿Qué?!" gritaron al mismo tiempo las hermanas
"Pero, ¿cómo es posible si mi hermana no…? Esta usted seguro de que… y ella no…" balbuceo Anna completamente alterada.
Mientras su hermana discutía con el médico Elsa permanecía inmersa en sus pensamientos, en el momento en el que el doctor terminó aquella última frase la reina sintió como si el tiempo se detuviera y todo el mundo hubiese desaparecido; ¿ella embarazada? Eso no podía ser cierto, algo había salido mal porque ella no estaba casada, ni mucho menos había estado con algún hombre nunca, no podía estar embarazada eso era imposible. Aunque eso explicaba totalmente todos esos cambios repentinos que había tenido últimamente, como lo había dicho el médico todos eran síntomas comunes del embarazo, no eso no era cierto, los cambios que experimentaba se debían a que ella se estaba acostumbrando a la nueva vida que tenía no a que estuviera esperando un bebé.
No sabía cómo reaccionar, apenas que estaba superando ese horrible trauma de sus poderes y ahora se topaba con esto, ¿por qué Dios le estaba haciendo esto? ¿Por qué le mandaba cuidar de un bebé cuando todavía no estaba lista?, esta era una prueba muy difícil e injusta, pero desgraciadamente no podía negarse, Dios le estaba mandando ese bebé y no había manera de regresar el tiempo y evitar ese extraño designio. Ya no solo tendría que acostumbrarse rápidamente a vivir en su nuevo entorno, sino que también de ahora en adelante tendría que aprender a lidiar con esa inesperada noticia.
Espero que les haya gustado el capitulo, nos vemos hasta el siguiente, bye.
