Necropolis

CAP 2

"Intento de fuga"

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Una suave luz anaranjada caía suavemente sobre el escritorio y los muebles, regalándoles con la única calidez que podía tomarse como presente en aquella habitación mayormente en penumbras.

Aquel enorme sujeto removía los papeles en sus manos una y otra vez antes de apoyar los nudillos en su frente mientras resoplaba con cansancio al observar, uno tras otro, los reportes que ya tenían días siendo entregados sin parar al grado de que comenzaba a creer que en verdad necesitaría de un asistente para leerlos y archivarlos todos, por no incluir el hecho de resolver los problemas de los cuáles se escribía en cada una de las letras

No solamente le causaba un pesado desagrado el tener que recibir tantas alertas y precauciones por parte de los guardias sino que al mismo tiempo le divertía el pensar, que unos sujetos tan grandes y feroces no pudiesen acerca cargo

El equino recargó la espalda en el respaldo del sillón de gruesas pieles y cerró los ojos, uniendo las yemas de los dedos mientras descansaba la frente en estos

Al siguiente momento, una tenue luz rojiza comenzó a parpadear lenta y pausadamente a través del cristal de una ventana con cortinajes de rejilla horizontal y a los pocos momentos un irritante sonido de alarma, no demasiado alto como para ensordecer pero en un volumen suficiente como para alarmar a todos los ocupantes de aquel edificio se percibió quebrando el suave silencio del aire, arrebatando con ello el único momento que había llegado a pensar, tendría para descansar la mente

Suspiró profundamente mientras mentalmente contaba en regresión los pocos segundos que le quedaban antes de que alguno de sus compañeros fuesen a replicarle nuevamente

Desde hacia varias noches que no había tenido un segundo de paz con el nuevo "invitado" que resguardaban fieramente en las habitaciones especiales para situaciones peligrosas (o mas bien, monstruos que tuviesen que ser resguardados hasta que la autoridad correspondiente se encargase)

En primer lugar habían tenido que sanarle correctamente

El nivel de putrefacción entre las escamas de su cuerpo era tan severo que dudaban de la recuperación parcial o completa de su capacidad de mimetización con lo que le rodeaba sin embargo, los médicos especializados en heridas mas severas habían conseguido literalmente un milagro al poder retirarle la carne muerta e infecta, para permitirle al resto del cuerpo recuperarse y reconstruir lo perdido

Muy lentamente, nuevas escamas reemplazaban a las perdidas y los tonos brillantes en azul y rosado adquirían una apariencia mucho mas sana

Los moretones se habían tratado a base de ungüentos al igual que las laceraciones por el látigo y la fusta mientras que los cortes a cuchillo y los desgarros y cortes producto de las garras de metal y demás enseres de tortura se habían cosido y vendado en espera de que con el tiempo todo cerrase y pudiesen ocultarse las cicatrices por debajo de todo lo demás; contrario a la mayoría de los pronósticos, aquel lagarto venido de tan lejos estaba saliendo adelante

Tal vez… con demasiada rapidez

Primero, había despertado aterrorizado.

Se había enderezado y a pesar del evidente dolor que aún le arrancaba gemidos con cada movimiento, había dado vueltas en la habitación con una locura desesperada, tratando de treparse en los muros mientras su mirada perdida parecía buscar con demencia algún resquicio de las rejas que anteriormente le rodeaban; luego, se había replegado en una pared mientras un desfile de borrosos y a veces caleidoscópicos colores pasaban en momentos a través de las pocas escamas saludables y en menor medida, de aquellas que se iban recuperando, sin lograr finalmente lograr perderse en las paredes cuya coloración cambiaba con cada segundo evitando la correcta imitación del monstruo camaleónico

Finalmente, aquella criatura de rojizos aditamentos en la cabeza se había asomado por la pequeña ventana del exterior que les permitía observarle… antes de dejar salir un grito que había espantado a mas de uno

Era evidente que no era lo que esperaba ya que a partir de entonces se encogía contra la puerta evitando a su manera el que pudiesen verle, con una expresión tal que detonaba el pavor que pasaba por su cuerpo; aquel monstruo de piel negra jamás había visto a otro de su clase cubrirse los ojos y temblar con tal miedo a los de su propia especie (si es que podían considerar que, todos en aquel universo pertenecían a la misma clase de criaturas)

A lo mucho, algunos críos que no eran educados de la misma manera que ellos… pero un monstruo adulto con ese nivel de pánico, nunca

Una vez despierto, el primer día que los médicos habían ido a atenderle habían tenido la desagradable sorpresa de verse superados en velocidad por el "herido" cautivo. Había logrado deslizarse entre ellos para lanzarse con desenfreno en busca de la salida de aquel edificio donde con cada vuelta parecía entrar en una locura de terror por cada criatura nueva que se encontraba.

Habían tenido que dormirle para después, asegurarse de suministrarle un calmante en vapor antes de que cualquier sanador ingresase en el cuarto.

Después, habían venido los nuevos intentos de escape, engañando a los celadores y obligándoles a abrir las puertas.

Y eso iba aumentando con cada día que pasaba. Era obvio que seguía teniendo miedo de aquellas "cosas" que le rodeaban (podía ver en sus ojos que no comprendía que ellos eran igual que él) y que iba a seguir tratando de huir siempre que pudiese; pero… también iba cambiando la duda y la inseguridad de sus escapes ante el espanto de esos seres por su aumentada necesidad y locura de verse libre y lejos de ellos

Alexander Flameburst estaba admirado

Y eso era mucho decir en alguien como él, que no se impresionaba de manera tan sencilla y menos por uno de aquellos monstruos a los que ellos siempre habían despreciado, considerándoles "vergüenzas afelpadas"

Sin embargo, a pesar de su coloración tan festiva e infantil, el nuevo monstruo era tenaz, decidido y capaz de superar sus propias limitaciones, el dolor y el temor para tratar de seguir adelante a como fuese y con lo que costase; era algo diferente y único que muy pocos monstruos, incluidos los de la zona en donde se encontraban tenían cuando el momento de la verdad llegaba y con ello se refería a encontrarse con algo mas grande que ellos

Que el monstruo de figura lagartina tuviese las escamas de confrontarles para huir, realmente era para tomarse a cuenta

-Te das cuenta de lo que has arriesgado, trayéndolo aquí?

Había escuchado aquello tantas veces que ahora le aburría sobremanera. Demasiados regaños y ninguna ayuda de aquella mujer de piel verde y oscura que furiosa, le mostraba sus afilados dientes

-Lo sé… pero era mucho mas peligroso haberlo dejado ahí, como exhibición de circo- había respondido con calma pero dejando ver que se sentía irritado por la presión puesta

Y en esos momentos, a pesar de todo lo que indicaba lo contrario seguía firme en que había tomado la decisión correcta al mantener a aquella criatura a resguardo con ellos

Finalmente se puso de pie sobre los cascos y dejó descansar las manos por detrás de su espalda mientras la puerta de ingreso a su oficina se abría de golpe

-Lo hizo de nuevo!

La chupacabras ingresó en la habitación azotando la puerta contra el muro, haciendo chirriar en queja los goznes con las cuáles se mantenía en su lugar pero parecía no importarle a la criatura de ojos amarillos y pupilas rojizas, clavando estas últimas en la expresión serena de la criatura que tenía delante; por detrás de la femina y a paso cansino, el paraguas de un solo ojo ingresó hasta quedarse algo cerca con igual expresión malhumorada

-Estoy cansada de los problemas que nos está dando, no podemos mantenernos en una situación por las que tengamos que cerrar las puertas de la fabrica cada ingreso del personal médico porque a ti te dio por salvarle la vida a uno de esos…- parecía que el coraje no le permitía encontrar una palabra adecuada para expresar su frustración ya que había virado su espinudo rostro hacia su compañero de tonos azules, mientras señalaba con ambas manos al equino delante- DILE ALGO RYKUNG!

-Estoy de acuerdo con Xochitl amigo- dijo finalmente el paraguas suspirando profundamente mientras observaba al mas grande- normalmente no nos pides nada como esto, pero tu caprichito nosesta costando unas cuantas bajas de productividad que nos van a poner en aprietos al fin de mes si no recuperamos las horas trabajo- hizo una mueca y negó con la cabeza- deberías hacerle caso aXo y traer a los guardias de nivel cinco…

El monstruo de un ojo calló al ver como el monstruo con cabeza de caballo negaba con la cabeza firmemente; el paraguas rodó su ojo mientras la lagarta temblaba con irritación

-Estoy hablando en serio Alex- advirtió la criatura verde- o tu haces algo o yo lo hare!

-Bien…- había comenzado a responder la criatura de ojos rojizos cuando los tres levantaron la cabeza ante las voces que comenzaban a surgir de los altoparlantes de aquel gigantesco y oscuro edificio

-Les rogamos a todos los trabajadores permanecer en sus lugares mientras las puertas se cierran en preventivo. Tenemos un fugitivo- anunció la suave voz mientras la mujer y el paraguas se observaban y comenzaban a salir a toda prisa, siendo seguidos por el mayor que trotaba por detrás pero mantenía la calma

Se dirigieron a la zona profunda y mas baja de los pisos, que era donde mantenían a resguardo a aquel sujeto y se cruzaron con varios guardias corriendo de un lado al otro, llamándose a través de los radios para tratar de localizar al esquivo monstruo camaleónico

-Cómo demonios se les pudo salir!?- exclamó la criatura verde cuando finalmente llegaron hacia donde un guardia, que parecía hecho de alguna sustancia que alguna vez fue piel y que ahora caía en gruesas gotas como si algún tipo de acido le estuviese derritiendo lentamente

-No le veíamos en la habitación- respondió con un tono alto pero pastoso por la consistencia de su propia boca

El equino de piel negra resopló mientras hacía resonar un casco en el suelo

-Por supuesto… estaba oculto debajo de la ventana nuevamente- dijo en un tono bajo y severo mientras el guardia se rascaba la barbilla

-Vladerem ingresó para asegurarse de que siguiese ahí y que no fuera a planear nada- explicó

Los tres se vieron con fastidio antes de comenzar a seguir al guardia rápidamente por donde le habían visto partir

-Estaba encogido en su lugar, como siempre- continuó hablando mientras buscaban- pero entonces, cuando Vladerem le tocó para asegurarse de que siguiera vivo, se aferró a su brazo y se deslizó sobre su cuerpo para salir- dieron una vuelta y se acercaron a un muro con algunos televisores y donde otros guardias parecían buscar alguna pista de donde podría estarse ocultando- cuando traté de agarrarle… de alguna manera se metió entre mis brazos y entonces…

-No me dirás que desapareció!- exclamó el paraguas con irritación

-Se supone que están dándole el suero, no puede mimetizarse- añadió el equino observando a sus compañeros a pesar de que se denotaba mas entretenido con la historia que molesto por el escape

-No… no desapareció pero si corrió…es mas rápido de lo que pensábamos- suspiró con resignación el guardia al tiempo que alguien mas gritaba en la lejanía

-Esta en el bloque 23!- aquel grito resonó a través de los pasillos poniendo en movimiento a la mayoría

Los siguientes minutos, la locura y el desorden parecían cubrirlo todo, mientras se afirmaba que habían visto al monstruo de escamas rosadas ya fuera en un sitio y luego, en el siguiente… iban de un lado a otro y el líder les seguía mas por compromiso de hacerlo que por el pensamiento de que fuesen a conseguir algo; aunque a decir verdad con cada minuto que pasaba era mas probable que aquella criatura finalmente huyese…

Pero aquel monstruo casi podía jurar que apenas asomando la cabeza al exterior, su curioso prisionero volvería a su habitación muchísimo mas segura y normal que todo lo demás

El equino se detuvo y calmó sus pasos cuando finalmente, una larga cola en tonos azules vivos desaparecía en la esquina de uno de los pasillos.

Nuevos gritos. Nuevas correrías… pero esta vez, él no les seguía

Sonreía con satisfacción y un dejo de orgullo que el resto definitivamente no compartía con él, al mismo tiempo que se sumaba la diversión de todo el asunto.

Una vez vista la cola supo que no tenía nada que hacer ahí.

Había sido inmensamente ingenioso. Algo masoquista, desde su personal punto de vista, pero en una situación como en la que se encontraba aquel... tenía maestría cuando realmente se decidía a algo con todo su espíritu; tal vez la desesperación de verse libre tenía una muy buena parte de su esfuerzo extra al zafarse de aquella manera de quien le llevó el alimento ese día.

Pero no por nada era el líder de aquel lugar y el encargado de que todo estuviese en su sitio.

Era su responsabilidad a final de cuentas.

Estaba ahí porque a él se le había metido entre ceja y ceja el que era peor dejarle a manos de unos sujetos que con mucho gusto venderían su carne por kilos que tenerle vigilado en una habitación donde no podía confundirse con nada.

Mientras sus dos compañeros corrían furiosos en una dirección, lanzandole improperios por ocurrir algo de lo que ellos le habían advertido, él simplemente se había dirigido tranquilamente a la segunda salida antes de la puerta principal; al parecer, aquel sujeto estaba lo suficientemente desesperado en su escape y distraído en ese sentido (una falla grave en su opinión) ya que le había chocado de frente, antes de caer al suelo y sacudir la cabeza.

Estaba herido, furioso consigo mismo, decepcionado y humillado.

Todo eso se reflejaba en su mirada.

Se puso sobre las manos y las patas, muy lentamente, sin dejar de verle como si en algun momento fuese a pisotearle con los cascos. Pero en lugar de ello, tan solo le sonrió con la mayor amabilidad que podía permitirse

-Muy ingenioso. Cortar tu propia cola y atarla a uno de los guardias. Engañaste a mis dos mejores trabajadores y eso no es algo que haría un ciudadano común. Aunque me incomoda informarte que debo de regresarte a la celda... no puedo evitar decirte que fue algo realmente excepcional... buen trabajo- asintió

Tal vez el otro sujeto no captaba bien el cumplido en aquello por la forma en que le observaba, con la muerte reflejada en las orbes pero no le importaba. Algun dia, podría darse cuenta de lo que se refería con aquello.

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-La vida es una larga cadena de ironías... así empecé y así terminaré... si debieras de creer todo lo que han dicho hasta hoy, en lugar de estar aquí estaría trabajando allá felizmente, olvidandolotodo y resignandome a la realidad de mi persona... pero no es así, verdad?

Habían sido sus primeras palabras desde que le tuviesen en aquel sitio

No eran las que esperaba, ni siquiera las mejores pero entendía a lo que se refería y a su manera, le alegraba que al fin se hubiese decidido a hablar con él, aunque fuera tan solo para quejarse y portarse cínico.

Muchas cosas se habían dicho y prestado para que todos creyesen que las cosas habían vuelto a la normalidad o que habían mejorado.

Pero él ya sabía que la realidad siempre mostraba su rostro mas feo de vez en cuando y le gustaba de reirse a sus expensas cada que tenía la oportunidad.

Y aquello había venido con la sorpresa al encontrar al otro donde no se suponía que estaba.

Después de todo ese tiempo, ahora comenzaba a ver el por que el nerviosismo de sus compañeros. Ellos ya debían de haber notado que el otro no se encontraba donde debería.

Una lástima (en el sentido burlón del asunto) que a ellos no les importaban las reglamentaciones por las cuáles se movían los del otro lado del mundo: ellos tenían sus propias pautas, sus momentos y sus maneras de lidiar con las situaciones que se les presentaban. Y aunque lo que había hecho igual era problematico al menos de la forma diplomatica, también sabía que era capaz de arreglar lo que fuese.

Aunque el otro parecía estar dispuesto a presentarle batalla y mostrarle, que no sería tan sencillo como lo quería.

-Exactamente qué es lo que quieres de mi?

Randall había entornado sus agotados ojos mientras cerraba las manos que se encontraban amarradas por aquellas esposas que se aseguraban de mantenerle sin escapar y al mismo tiempo, a la vista; parecía buscar en el rostro de su interlocutor algún signo de debilidad o de descuido para probablemente volver a fugarse y temblaba en irritación al ver su expresión de curiosidad y entretenimiento

Sus ojos se volvieron un par de rendijas diminutas mientras el verde de su iris apenas y se distinguía al observar al otro monstruo que empujó una taza de café hacia el de color rosado que ni siquiera se movió para tomarlo; el equino se enderezó un poco mejor mientras ladeaba apenas la cabeza, dejando que su "invitado" se tranquilizase un poco y dejase el recelo al menos por unos minutos, aunque era evidente que esto no sería así

-Que son… esas cosas?- preguntó finalmente después de casi media hora de silencio entre ambos, mientras dirigía su mirada hacia la única puerta de la habitación demostrando el recelo que aún sentía por lo que había en el exterior de esta

La criatura de piel negra movió los ojos hacia el mismo sitio

-Te refieres a Vladerem y Garcete?

-Garcete?

-Los guardias que te han estado vigilando- dijo con calma- Fiaprov Vladerem y Glemso Garcete… técnicamente una criatura de ácido y otra de magma aunque creo que no te han agradado por lo que he escuchado y no ha sido precisamente por su trato- señaló levantando ambas cejas mientras el lagarto hacía una mueca de disgusto

-Que les sucedió en la piel?- preguntó

-Nada- respondió con entretenimiento el equino- así nacieron. Son un tipo diferente de monstruo al que al parecer, tienen en el Gran continente de los Estados Monstruos Myticos, cierto?- preguntó hacia el de cuerpo sinuoso y rosado que dejó salir un breve temblor

-Al menos no es nada que yo haya visto antes- respondió con cuidado sin dejar de observar la puerta de salida

Alexander Flameburst no le presionó con ello pero tomó las carpetas que tenía delante y abrió una

-Randall Boggs, Monstruópolis…- recitó con tranquilidad a lo que el otro hizo una mueca de fastidio- y…

-Si, me arrestó la CDA, traté de asesinar a un par de compañeros y secuestré a un humano y no me arrepiento de nada- espetó el monstruo cada vez mas enojado- eso quieres saber?

-No en realidad, todo esta registrado pero confirmaba que no estuviéramos errados- replicó con sencillez mientras Randall finalmente volvía la mirada a otro lado y trataba de acomodar los brazos cruzados a como podía con aquellas esposas

-Cuando me deportarán?- preguntó el de ojos verdes cada vez mas resignado mientras el otro levantaba la vista

-Disculpa?

-Que, eres lento?- respondió Randall viéndole con desprecio- que cuando me entregarán a la CDA para que me encierren o me devuelvan al mundo de los humanos!- soltó un poco mas alto de lo que pretendía antes de encogerse apenas en respuesta al dolor que había cruzado su cuerpo

Alexander suspiró un poco antes de cruzar las manos por delante

-No vamos a entregarte ni a deportarte- explicó finalmente mientras el otro monstruo le veía con sospechas- no fue para eso que te trajimos de regreso a este universo…

-Entonces, para qué me quieres aquí?- preguntó con resentimiento el de escamas rosadas

El otro monstruo sonrió un poco

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