Anteriormente en baila conmigo

Los engranajes empezaron a moverse en la mente del gran Yashiro Yukihito y sonrió para sí mismo de manera traviesa.

—Sabes Kyoko-chan conozco la persona perfecta para ayudarte

—¿De verdad?

—Si

.


Ahora

Yashiro le había informado cuando Ren terminaba su horario del día.

Debería pedirle ayuda después de todo es mi senpai, pero no quiero molestarlo, no quiero ser una carga.

Mientras tanto en algún lugar de la mente de Kyoko se llevaba a cabo una reunión

Síguete repitiendo eso maestra a ver si te convences intervino el demonio #1.

Pero la maestra realmente necesita ayuda o es que no la viste comentó el demonio #2.

Claro que la vi, pero no olviden lo que nos hace esa sonrisa, esa que solo le dedica a nuestra ama.

Los demás presentes en la reunión temblaron de terror al recordar el final de muchas de sus congéneres al a ver sido expuestas de manera inesperada a los efectos nocivos de la sonrisa angelical.

Si la maestra no logra superar esto su meta de pisar al shoracha podrían verse afectada- intervino el demonio #2.

Hubo un murmullo general, luego siguieron los gritos de furia y odio contra el cantante y con energías renovadas llegaron al consenso de que pedirle ayuda a "él" era lo mejor para su maestra, ellos se refugiarían en sus trajes protectores.

Al final de la mesa en la esquina más lejana se sentaba una pequeña demonio diferente a las demás; la luz que emitía esa sonrisa ya no lo afectaba más, por lo menos no de modo dañino, la envolvía en una sensación cálida y reconfortante, si bien compartía con sus compañeras el disgusto por el cantante, eso ya no era lo principal, su maestra intentaba reinventarse y ella era la primera pieza de ese rompecabezas.

Tal vez Yashiro-san tenga razón —decició.

.


—Ren, Kyoko-chan va hoy a tu apartamento a prepararte la cena.

—Hmm… Yashiro ¿Por qué la envías a prepararme la cena? 'No es que no lo agradezca'.

—Veras Kyoko chan me preguntó si tenías algún tiempo libre dijo que tenía algo importante que pedirte. Como tenías todo el día ocupado se ofreció a prepararte la cena y no le vi ningún inconveniente.

—Sabes que querrá pedirme.

—No tengo ni idea. Como si fuera a decirte, quisiera ver tu cara cuando te lo cuente.

—De acuerdo, nos vemos mañana Yukihito.


.

Seguía pensando como pedirle a Ren que le ayudara con sus lecciones de baile. Entre más lo pensaba más se arrepentía, los nudillos blancos de tanto apretar las bolsas de las compras. Decidida dio media vuelta para salir huyendo pero se estrelló contra algo cálido y con un olor muy familiar, sintió como los colores se le subían a la cabeza cuando escucho su voz.

—Mogami-san ¿vas a alguna parte? Por qué hasta donde me dijo Yashiro, tú y yo vamos a cenar juntos.

Cuando subió la vista para verlo estaba en su pleno esplendor dedicándole esa sonrisa juvenil que muy raras veces se le veía, si esa misma que le encendía el corazón en llamas y ponía su cabeza a girar, tanto que no se dio cuenta que seguía pegada a su cuerpo, mirándolo fijamente o debería decir examinando cada centímetro de él.

—…

—Mogami-san ¿Estas bien? La miro directamente a los ojos.

Kyoko al notar su cercanía, enrojeció a un tono de carmín casi imposible de alcanzar en un ser humano no sabía si era de la vergüenza de ser sorprendida en su intento de huida o porque la atrapo mirándolo o tal vez por estar pegada a él y no separarse, probablemente todas las anteriores. Estúpido y traicionero corazón.

—Tsu-Tsuruga-san, buenas noches, si todo bien, hmm… eh yo solo iba a comprar algo que me hizo falta.

Es mi imaginación corriendo salvaje o ella me acaba de examinar de pies a cabeza con la mirada, no eso no es posible ella no me ve de ese modo, de todas maneras me alegro de llegar a tiempo para impedir su intento de huida, que será lo que me quiere pedir que siente la necesidad de huir. Bueno supongo que estoy a punto de averiguarlo.

—Vamos juntos que te acompaño es muy tarde para que camines sola. 'de esta no te escapas'.

—…

—Mogami san.

—Si.

—Vamos.

—No te preocupes Tsuruga-san, prepararé la cena con los ingredientes que ya tengo.

La noche transcurría calma, la cena fue agradable la comida de Kyoko era perfecta para Ren, pero lo mejor era su compañía. Hablaron de sus últimas semanas de lo que habían hecho desde que el rol de los hermanos Heel termino. Ren le contó sobre sus nuevos proyectos y como el Tokio fashion week consumió la mayor parte de su tiempo. Kyoko le contó sobre Box R, la recepción que había recibido de los críticos que poco a poco iba mejorando a medida que avanzaban los capítulos estrenados de la producción. Compartían un silencio cómodo en el sofá viendo sin ver algún programa de variedades cuando Ren decidió abordar el tema que picaba su curiosidad.

—Mogami-san.

—Si Tsuruga-san.

—Yukihito, mencionó que tenías algo importante que pedirme.

—…

En seguida lo sintió, como su cuerpo perdía su estado de relajación y de repente se envaraba como si hubiese visto alguna aparición. Lo que le fuera a pedir no podía ser tan malo o ¿sí?

—Mogami san.

—Yo no quiero incomodarlo mejor olvídelo, debería ir yéndome que ya es muy tarde.

—Mogami san.

Kyoko sintió un aura oscura envolver a Ren y todas sus pequeñas demonios se abalanzaban embelesadas hacia ese aura tan magnifica.

—…

—No le vas a responder a tu sempai.

Odiaba usar la carta de sempai pero si esa era la única forma de hacerla hablar, entonces así seria. Observó como se removía incomoda y su rostro pasaba por toda la gama de rojos tan extensa que le provoco abrazarla y esconderla en algún lugar donde nadie más jamás la viera.

—Porfavorbailaconmigo

—Más despacio Kyoko que no te entiendo

—…

—Kyoko

—Baila conmigo

Y hacia señoras y señoras dejaron al hombre más codiciado de Japón como una piedra.


Editado Feb/2016