Capítulo 2: El encuentro

Hilla, Bagdad – 2 semanas después.

Estamos esperando que el informante que nos indique cual es la situación y la mejor ruta a seguir, lleva unos minutos hablando en secreto con el Capitán. Toda la unidad esta tensa, vigilamos cada centímetro a nuestro alrededor; Bagdad es un lugar en el que realmente no quieres estar al descubierto con un traje militar estadounidense, hace demasiado calor y es difícil ver a la distancia – La situación se ha complicado, los rebeldes compraron el virus C en Albania y lo han modificado aquí lo conocen como el C2 – Nuestro líder se dirige a nosotros con un mapa que coloca sobre el capó del vehículo militar – Estas catacumbas nos llevaran desde Hilla hasta Kerbala sin ser detectados – señaló un camino – Nuestras ordenes son neutralizar a los rebeldes y detener el avance del virus, es mejor ponernos en movimiento – hizo un remolino con su dedo índice derecho y todos obedecimos inmediatamente, tomamos nuestras cosas y empezamos a marchar.

Considerando que la entrada era un hueco en la arena el interior es bastante amplio suficiente como para que un tipo tan alto como Chris Redfield quepa de pie, aun así es asfixiante estar en una red de túneles en medio de la nada, pronto mi claustrofobia me pasa factura, mi cabeza me da vueltas y siento como si el corazón se me saldrá del pecho – ¿Estas bien? – el Capitán retrocede en la formación para preguntarme – Si, yo solo… - no termino mi frase – Lo de siempre – Chirs me interrumpe con una sonrisa y me extiende su mano para apoyarme y continuar, señala al frente con su dedo derecho y medio y Piers asume la delantera inmediatamente.

Todo sigue como empezó excepto que Piers va a la delantera mientras Chris y yo cerramos la formación, estoy caminando realmente lento, tanto que nos hemos distanciado considerablemente de los demás, de pronto el Capitán alza su puño yo me detengo y cargo mi Scar, Chris avanza sin darme la indicación de avanzar, mi cabeza está dando vueltas creo que estoy deshidratada, apoyo mi espalda en el muro, mi arma cae el piso, creo que voy a vomitar sin darme cuenta estoy de rodillas para cuando recupero mi compostura Chris a desaparecido de mi vista.

Camino lentamente en el túnel con mi vista semi-nublada guiada solamente con la luz de la linterna, me aproximo a una bifurcación, el camino dobla abruptamente a la izquierda y el otro continua derecho, estoy a escasos tres metros de la bifurcación cuando aparece un luz de otra linterna por el camino derecho, desenfundo mi Desert Eagle – Nena ya te dije que no traigas esa arma... mucho calibre y muy poca munición - solía decir mi musculoso Capitán hace mucho tiempo y en este momento creo que él no se equivocaba, mentalmente cuento hasta tres y salgo del resguardo que el muro me daba hacia el camino derecho – ¿Qué demonios? – la luz de su lámpara empeoro mi ceguera temporal, pero reconocí la voz en seguida - ¿Qué haces aquí? ¿Dónde está tu unidad? – Leon me pregunto bajando rápidamente su arma - Creo que puedo preguntar lo mismo – baje mi arma - ¿Qué te sucede? – Leon se acercó y coloco sus manos en mi rostro, creo que me veo tal y como me siento "terrible" – Solo estoy un poco… - No termine de hablar cuando una persona apareció tras de Leon tarde apenas unos segundos en apuntarle con mi arma – Así que es ella – una voz femenina hablo mientras se acercaba a la luz sin una pisca de miedo ante el cañón de mi arma, la reconocí en cuanto vi su rostro – Hola Ada Wong – dejé de apuntarle – Leon estaba realmente sorprendido por lo que creo que no estaban juntos – Creo que el conocimiento es mutuo – me sonrió con una poco de superioridad.

Estoy totalmente enterada de lo que Leon siente por esta chica asiática así que decido retirarme ya que él y yo no tenemos ningún tipo de relación formal – Debo reunirme con mis compañeros – tomo el camino que va derecho sin mirar atrás, escucho a Leon decir mi nombre, pero no vuelvo.

Camine unos cuantos metros cuando un infectado apareció sin previo aviso frente a mí, el lugar se ilumino dos veces con las detonaciones de mi arma, el infectado cae al suelo, pero estoy tan aturdida que no noto que otro venia tras de él con asquerosos tentáculos saliendo de su boca, me golpeo tan fuerte contar la pared que me hizo botar mi arma y ahora estamos forcejeando cuerpo a cuerpo – De donde mierdas sacas tanta fuerza – le gruñí, de pronto sentí un dolor agudo en el lado derecho de mi cara, otro infectado salió de las sombras con la cabeza como si fuera un calamar, pero con tentáculos puntiagudos, un destello ilumina todo el túnel haciendo explotar al segundo infectado, mientras yo derribo el primero, pero antes de que pueda tomar mi Scar, la cabeza del primer infectado explota – (nombre) ¿Estas bien, linda? – Leon corrió a levantarme - Yo podía sola – me solté de su agarre – De nada Linda, se acercan más de esas cosas – Leon me obligó a retroceder en el túnel, de pronto recordé que el capitán me dejó a su espera – ¡Chris! – dije en voz alta, Leon me lanzó una mirada de molestia, pronto encontramos un cuarto donde escondernos , no podíamos luchar contra esas cosas.

Le ayude a sostener la puerta – No resistirá mucho más – dije, Leon toma mi mano e intenta besarme, pero yo lo evito – Escucha (nombre) yo … - sonidos de disparos en el exterior interrumpen a Scoth – ¡Rubí, Rubí! – Chris grita desde el otro lado – ¡Estoy aquí! - respondí gritando - ¿Rubí? – me interrogó Leon – Así me conocen aquí – dije mientras quitaba los seguros a la puerta; cuando me uní a la BSAA tenía dos cosas, el cabello de un rojo intenso y una relación con Chris Redfield, por lo que era común que me pusiera sobrenombres y otras cosas. Salí rápidamente de nuestro escondite y me encontre con mi Capitán – Aquí estas – el Capitán me estrujó con sus brazos musculosos, por unos segundos y luego me miró fijamente a los ojos creí que iba a besarme, pero se detuvo de golpe – Leon – dijo con sorpresa – Capitán él salvo mi vida – me justifique saliendo de sus brazos casi a la fuerza, mis compañeros de unidad no sabían de mi relación pasada con Chris (aunque lo intuían) y mucho menos deben saber lo que Leon y yo tenemos – Hola Chris – respondió el rubio evidentemente muy molesto.

La situación se estaba poniendo tensa pues, aunque yo nunca le hable de Redfield a mi actual "pareja" él no necesitaba que yo le dijera las cosas para saber lo que pasaba conmigo -Capitán- Piers rompió el incómodo silencio – Los rebeldes se están movilizando – Chris asintió y su segundo al mando obedeció – Soldados muévanse - yo estaba a punto de avanzar con ellos cuando la mano de Chris me detuvo suavemente – Te lo dije mucho calibre y muy pocas balas – dijo sacando mi arma - ¿Me llamaste Rubí? – le dije tomando la Desert - Lo siento estaba preocupado, ahora reagrúpate soldado – di un paso adelante y mire a Leon, estaba mirando fijamente la mano de Chris que aun sostenía mi brazo – Si Capitán – dije, pero regrese hacia Leon – Te veo en mi cama cuando vuelva rubio – susurre sacudiendo su cabello después bese sus labios tiernamente, pero permitiéndome probar su lengua, luego me aleje pasando por un Redfield sorprendido.

Salimos de las catacumbas donde el equipo ya nos esperaba con un informe – Señor se movilizan hacia el este – Nivans indicó – Entonces es hora de hacer ruido – el Capitán encendió el comunicador de su oído derecho – Es hora… (a la persona en el comunicador) estará aquí en 7 minutos (a nosotros) quiero un perímetro desde aquella colina - me indicó – Si señor Piers y yo partimos hacia el lugar indicado – ¿Qué diablos pasó allá adentro? – Nivans intento conseguir información – Lindo, mejor no preguntes – dije en tono juguetón – Oh vamos… - contestó de pronto un destello rojo cruzo frente a nosotros ambos salimos disparados en distintas direcciones...

Cuando abrí los ojos estaba siendo arrastrada por la arena, alcé la vista para ver a Chris, totalmente cubierto de arena, sosteniéndome, todo se volvió negro.

Cuando volví a abrir mis ojos todo parecía caos no podía sentir mis extremidades ni escuchar nada, volví a perder el conocimiento y cuando por fin logré despertar sentí un dolor fuerte en todo el cuerpo, pero empeoraba en mis oídos y mi pierna izquierda – Capitán esta consiente, debemos quitárselo – Reus gritaba junto a mí – Demonios Alex si hacemos eso se desangrará hasta morir – Chris le gritaba sosteniéndome de nuevo – P…p..p – yo no conseguía articular palabra alguna – Debemos cauterizar la herida, de lo contrario no volverá a caminar – un sujeto desconocido dijo a mi izquierda, yo seguía intentando hablar – Estarás bien, Preciosa lo prometo – Chris besó mi frente – P… Piers … Don… dónde está Ni… Nivans – logre decir por fin – Inconsciente, pero mejor que tú – Reus me indicó – Mierda Alex, lárgate de aquí – Redfield le contestó muy molesto después de eso perdí el conocimiento .

Aún recuerdo mi última misión personal a solas con Chris Redfield, atravesábamos un busque en Bucarest cuando la pierna de Chris quedo atrapada en una trampa para lobos, no sé cómo no la partió a la mitad, para cuando logre liberarlo sangraba mucho y pronto quedaría inconsciente, nos refugiamos en una cueva porque estaba anocheciendo; al revisar en mi mochila encontré unas hojas de color verde – ¡Demonios sí! – grite con alegría al verlas, pero me sorprendí mucho más al encontrar otras de color rojo dentro de la cueva - Grandote hoy es tu noche de suerte – le susurré mientras besaba su frente, tome las hojas y las hice picadillo, las mezcle con agua y Chris las bebió antes de quedarse dormido; dos horas más tarde Chris había recuperado el color de su rostro y las heridas habían sanado, abrió los ojos lentamente – Tengo hambre – dijo en tono de burla – Claro que si guapo caballero ¿Desea algo de nuestro menú? - le dije sentándome en sus piernas – Si a ti – dijo y besó mi cuello apasionadamente cerré los ojos ante el contacto de su boca húmeda en mi piel – Oye tipo rudo, acabas de perder mucha sangre – dije mirando hacia su entrepierna – Descuida usaré la sangre que me queda para destrozarte toda la noche – me senté con las piernas abiertas sobre su cadera, mientras quitaba mi chaleco antibalas y yo hacía lo mismo con el de él (o lo intentaba) cuando por fin solo nuestra ropa nos separaba se detuvo – ¿De verdad quieres hacerlo? – pregunto con ternura – Averígualo – dije mordiendo su labio inferior, esto pareció encenderlo porque retiro mi camiseta y mi sujetador inmediatamente, mis piernas se debilitaron cuando comenzó a manipular mis pezones con sus labios, dientes y lengua; su entrepierna está presionando tan fuerte que duele, así que retiro su camiseta y me recuesto en el suelo.

Después de un rato, en el que nuestras botas dieron mucha pelea antes de ser retiradas del juego, pudimos quitarnos los pantalones dejándonos solo en nuestra ropa interior. Chris comenzó a frotarse en mi entrepierna besándome agresivamente los labios, lo deseaba tanto que estaba enloqueciendo, mi zona intima estaba totalmente empapada así que lo empuje por los hombros alejándolo de mi, él me miro sorprendido (creyó que había cambiado de opinión) tome su ropa interior y tire hacia abajo, él se relajó y pasó su lengua desde mi pecho izquierdo hasta mi barbilla haciéndome gemir, pronto su cuerpo musculoso estaba totalmente desnudo (igual que yo) sobre mí – Es tu ultima oportunidad, antes de que llores suplicando por más – dijo mordiendo el lóbulo de mi oreja – Demonios Chris solo entra de una vez – conteste impaciente, él obedeció y se introdujo violentamente dentro de mí haciéndome gritar de placer – prepárate – dijo mordiéndose el labio inferior.

Su movimiento dentro y fuera de mí, era rápido y muy fuerte, yo solo podía gemir, tenía la espalda arqueada mientras él jugaba con mis pezones que estaban muy sensibles, me encanta que su lengua me estimule mientras su miembro me hace gemir de puro placer, después de un buen rato, comenzó a gruñir y sus embestidas se volvieron irregulares y muy profundas, sentí mi interior llenarse de una sustancia cálida mientras él respiraba muy fuerte y gemía se sintió demasiado bien. Se retiró de mí y se recostó en el suelo a mi lado, mientras alcanzaba la botella para tomar un poco de agua – Listo – dije, él me sentó sobre él y yo me incline para poder besarlo y como estaba lo suficientemente duro me gire dándole la espalda tome su miembro y lo introduje dentro de mí, ahora era yo quien estaba a cargo él tomó mis caderas para intentar guiar mis movimientos, pero yo sabía muy bien lo que hacía y él lo estaba disfrutando tanto como yo, tome mi propio ritmo sujetandome de sus piernas, muerdo mis labios con fuerza ante la deliciosa sensación que me produce tener su miembro palpitante dentro de mí, sus gruñidos me dicen que aun desea más pero mi cuerpo empezó a tensarse, una sensación de electricidad me invadió por completo, mi espada trazó un arco, me libere ahí sobre él, gimiendo de placer ante su atenta mirada. Luego me recosté sobre él – Espero que no estés cansada, porque aún no has gemido suficiente - beso mi mejilla.

Esa noche fue muy larga y sumamente especial para mí, no fue la primera vez que lo hicimos, pero dos días después una nueva misión estaba lista él debía marcharse solo a África donde encontró más que una sorpresa, ese hallazgo tiene nombre y es Jill Valentine, es por eso que Rumania siempre estará en mi corazón.

...

Ahora me enfrentaba a no volver a caminar y combatir por siempre, además de que probablemente Leon estaba con Ada en este momento y tal vez sería remplazada de nuevo…