Ya volví con la contiii!! Yeah!!

Estoy muy feliz porque he recibido muchos rw en mi primer capitulo y os lo agradezco de corazón, de verdad de la buena. Os lo juro por Itachi-san y Sasuke-kun!!

Por cierto, ninguno de los dos me pertenece, por más que me pese, ni siquiera Naruto.

Kuso!! Qué vida tan cruel!!

Mi senseiiii¿Qué va a ser de nosotras sin estos bombones, ni Ryoma-kun, ne? (Me quiero morir)


Capítulo 2

Se quitó la capa lentamente, posándola en la orilla del lago, antes de adentrarse en él para empezar con el entrenamiento. Aún no entendía por qué lo hacía, pero la verdad, es que se sentía bien, no le molestaba pasar el tiempo con ella, al contrario, deseaba ayudarla a que se convirtiera en la mejor kunoichi de todos los tiempos.

Ése fue su reto personal.

"El tiempo dirá", pensó.

Por su parte, Hinata estaba bastante nerviosa, pues su sensei no iba a ser ni más ni menos que el mismísimo Uchiha Itachi. No podía obviar que le imponía bastante, además, estaba eso de la "recompensa" por entrenarla. Realmente, eso la aturdía bastante, pues nunca había estado con ningún hombre en esa situación y no sabía muy bien como tenía que comportarse.

"Demo… soy un ninja y algo así no me debe afectar", se reconfortó mentalmente.

Acto seguido, tomó posición de ataque y activó su Byakugan, para empezar con el nuevo entrenamiento.

-¿Cómo te llamas? Sé que eres una Hyuuga, demo nunca me dijiste tu nombre.- Se interesó el improvisado profesor.

-Cierto, Gomen nasai… se me había pasado. – Se disculpó ella.- Me llamo Hinata.

-Bien, Hina-chan. Empezaremos por repasar tus técnicas de agua. He observado en estos días que tienes un control extraordinario del chacra, pero ahora quiero comprobar la potencia de los mismos.- Explicó calmadamente.- Así que atácame con todo lo que tengas.- Ordenó.

-¡Hai!- Afirmó ella.- Demo… te mojaré la ropa.- Observó.

-No tengo intención de mojarme…-Calló mientras algo le rondaba la mente y una sonrisa maliciosa se dibujo en sus labios.-...o¿no será que lo que quieres es verme desnudo?

-¡NO!- Exclamó ella nerviosa a la vez que se ruborizaba fuertemente.- No es eso, de verdad…- Pensó un segundo calmándose, podría vengarse.- Yo estoy medio desnuda, sólo llevo un pequeño short y un top a modo de sujetado que me tapan muy poco. Llevas viéndome así diez días. No es justo¿no crees?- Preguntó falsamente enojada.

-Hn.- No dijo nada, simplemente la observaba de arriba abajo, apreciando su bien formado cuerpo.- Es que tú estás más buena.- Contestó tajante.

-Hombre…-Dijo bajito y un poco sonrojada, pero internamente enfadada, había vuelto a ganarle, tan solo con palabras. Su experiencia se evidenciaba, pero no tiró la toalla.-… más BUENA seguro que estoy…-Enfatizando la feminidad de la palabra.- demo… yo no puedo opinar sobre ti demasiado. Aunque pensándolo bien, es mejor dejarlo así, porque sino de seguro me distraes del entrenamiento.

-Sí.- Sentenció.- Mejor será. Empecemos ya que no tenemos todo el día. Si logras mojarme, esta noche te la daré "libre".- Rió pícaramente.

Ella se tiró contra el con todo lo que tenía, concentro chacra e hizo a su alrededor una especie de barrera acuática, de la cual salían miles de agujas de agua en dirección a su oponente, el cual logró esquivarlas todas, sin mucho esfuerzo. Seguidamente, hizo unos sellos, que su sensei no tardó en copiar, haciendo ambos al mismo tiempo unos dragones de agua. (Perdón, pero no me conozco los nombres de las técnicas.) El del chico ganó al otro, cayendo éste sobre ella, que lo esquivó sin dificultad.

Siguieron así durante una hora más. Ella atacando y él esquivando y devolviendo. Estaba visiblemente cansada, pero no se rendía. En un descuido del mayor, fue a atacarle con una bola de agua, que en el último momento se disolvió, saliendo de ella el puño de la kunoichi con intención de atacarle con un Juuken. Pero su sensei lo esquivó a tiempo, tomándola por la muñeca y retorciendo el brazo hacia atrás. Ella intentó atacar de nuevo con el brazo que tenía libre, pero el resultado fue el mismo.

Ahora estaba ella, con sus dos manos agarradas a su espalda por el moreno, jadeando fuertemente por la falta de oxígeno, en un intento de recuperar la respiración normal.

Itachi, se pegó a la espalda de la chica como anteriormente y de nuevo acercó los labios al oído de ésta.

-Podrías haberme mojado…- Observó él susurrándole sensualmente.- ¿Por qué no lo hiciste¿Tanto deseas estar conmigo?- Preguntó él sin perder de vista el pecho de ella, que subía y bajaba bruscamente debido a la agitación.

Ella no contestó y sus rodillas volvieron a fallarle, se sintió descubierta. Como si se hubiera servido en bandeja de plata.

Calmadamente, el Uchiha agarró con una mano las muñecas de ella, y con la que tenía libre, la posó en la cintura desnuda de la chica, a la vez que daba pequeños roces en el blanco cuello con sus labios.

La chica no pudo acallar un tímido gemido que nacía desde lo más profundo de su garganta. Entonces se dio cuenta de cuanto lo deseaba y quería más, no se conformaría con eso. Lo tenía decidido.

Pero… ¿quién dijo que Itachi se quedaría ahí?

Apegó su cuerpo más al de ella y guió sus presas manos hasta la zona íntima de él, rozándolas. Ella se sorprendió al tacto, nunca había tenido algo así entre las manos, literalmente. Tímidamente, abrió las palmas, que hasta ahora estaba en puño, y acarició suavemente la zona por voluntad propia, haciendo una leve presión con las yemas de los dedos ocasionalmente. Esta vez fue él el que gimió sensualmente en su oído a la vez que paseaba su mano por los firmes pechos aún cubiertos por la fina tela del top, apretándolos cada vez que ella ejercía presión en su miembro, haciéndola estremecer.

CONTINUARÁ….