Disclaimer: Todos los personajes de este fic, pertenecen a CLAMP.
Las ventajas de ser su amigo
—Shaoran me voy a casar— la noticia que salió de los labios de la chica que amaba me dolió más que nada. Sabía que destruir una boda desde fuera era complicado pero desde dentro sería mucho más sencillo, sobre todo jugando con la ventaja de ser su amigo.
Capítulo 2. Mi cómplice
Un golpe de martillo. Una cacerola cayéndose sin ningún tipo de cuidado sobre el mármol de la cocina. El aspirador limpiando la suciedad del suelo del comedor. La música de la rabia que Eriol tiene a todo volumen…
—¡¿Quieres dejar de hacer ruido? —exclamé, incorporándome en el sofá con una mueca.
Eriol me miró sin ningún rastro de culpabilidad. De hecho, apretaba los labios aguantándose la risa que pugnaba por salir de su pecho. No dijo nada, tan solo desenchufó la aspiradora y apagó la radio. De pronto el piso volvía a ser un lugar lleno de armonía en el cual poder descansar sin que tu compañero de piso te moleste a sabiendas de que tienes una resaca de caballo por haber estado bebiendo hasta entrada la madrugada y haber vuelto a casa haciendo eses.
Me recosté en el sofá y me apoyé el brazo sobre los ojos. Todo me molestaba. El dolor de cabeza se alimentaba de mi cerebro —cosa imposible, pero probable— mientras que no recordaba en qué momento perdí el juicio y bebí sin parar. La boca la tenía pastosa y con sabor a alcohol, y por mucho que tragara no podía quitarme el sabor amargo que se había instalado en mi boca, y me provocaban arcadas.
Sentí los pasos de Eriol acercarse al sillón y luego su ropa crujir al sentarse. Abrí un ojo, aunque pronto lo volví a cerrar. ¡Qué dolor de cabeza!
—¿Me traes una pastilla y un vasito de agua? —perdí.
No obtuve respuesta y no me extrañó. Eriol no era de ese tipo de personas que hacían cosas por los demás por amor al arte, sobre todo si había estado más de dos semanas riéndome de él por su visita a un bar para chicos.
—Por favor… —gruñí.
Olisqueó el aire y casi me lo pude imaginar haciendo una mueca.
—¿Has empezado a fumar, Shaoran? —a veces me preguntaba qué le veía Tomoyo a esa persona que se consideraba mi amigo. Debía preguntárselo cuando me encontrara mejor, sin duda.
—Idiota —volví a gruñir—. Creo que en el cuarto bar que entré era un recinto exclusivo para fumadores y, supongo, que yo también fumé —no lo recordaba, por eso solía hacer suposiciones estúpidas.
—¿Y todo por Sakura?
De un salto me puse cara al respaldo del sofá, dándole la espalda a ese desconsiderado que ya no era mi amigo. Había salido, precisamente, para quitarme a esa chica de la cabeza y casi lo conseguí sino fuera porque mi compañero de piso la nombró. Ahora entendía por qué la gente se emborrachaba. El dolor de cabeza hacía olvidar, durante unos minutos, los problemas que te habían llevado hacia la bebida, sin embargo siempre existía esa posibilidad de tener a una querida persona en tu vida que te hiciera ver la gravedad de tus problemas. En mi caso, Eriol.
—Vete a la mierda un rato, Eriol —le dije. Si me hubiera estado mirando habría visto una sonrisa parecida a un puñal.
—Si piensas que lamentarte en el sofá, oliendo a tabaco y a alcohol, lograrás conquistarla lo llevas claro, amigo —él y sus estúpidos consejos—. Además, conoces a Sakura y sabes lo despistada que puede llegar a ser. Has pasado parte de tu vida muriéndote por sus huesos y yendo a comprar ropa con ella, sabiendo que eso conllevaba estar de pie muchas horas, cargar con las bolsas y decirle lo bien que le queda todo, aunque sea mentira. ¿Vas a tirar todo eso por la borda? ¿Vas a abandonar antes de tiempo?
Me incorporé lentamente. Había conseguido atraer mi atención y, viendo el brillo en sus ojos, me dio a entender que lo aprovecharía.
—¿Y qué hago? —pregunté con voz lastimosa.
—Lo que todos harían en tu lugar…
—¿Joder la boda? —cuestioné nada seguro.
—¡Es verdad! —exclamó—. Eres un genio. Yo había pensado raptarla o algo parecido, pero lo tuyo es mucho mejor.
Fruncí el ceño. No discutí ese punto de la conversación porque sabía que lo que él acababa de decir era mentira. Se le notaba a leguas que Eriol deseaba parar esa boda fuera como fuera, aunque desconocía el porqué. Me levanté, tambaleándome.
—Pero, de momento, voy a tomarme una pastilla, una ducha y luego desayunaré.
—¿Estás dispuesto a perder todo ese tiempo?
—Sí —contesté—, no estoy dispuesto a detener la boda oliendo a alcohol porque así Sakura me rechazaría sin pensárselo.
Me metí en la cocina y busqué por todos esos antibióticos que teníamos por los armarios sin haberse utilizado jamás. Después de desordenar todo lo que encontraba a mi paso, cogí la cajita de las pastillas y me tomé dos pues ese dolor de cabeza debería ser ilegal. Junté la nariz a mi hombro y olí la camiseta, aunque aparté la cara de golpe con una mueca. Esa ropa iría de cabeza a la lavadora y si no conseguía quitarle ese infortunio olor la tiraría.
La ducha me sentó de mil maravillas. El agua recorrió libre por mi cuerpo, haciendo caminos abstractos por mi pecho. Levanté la cabeza, entreabrí los ojos y rememoré la conversación de Sakura.
—¿Me perdonas por no habértelo contado antes? —como yo era estúpido y cuando miraba sus ojos verdes brillar con intensidad algo en mi interior se debilitaba y doblegaba ante una mirada.
—Sí, pero… ¿quién es? —para ese momento había logrado controlar el temblor de mi voz e hice huir el escozor de las lágrimas de mis ojos.
—¡Te caerá bien! —exclamó, emocionada. Lamentablemente ella estaba equivocada porque, ¿quién lograría estrecharle la mano, sonreírle y caerte bien el hombre que se ha quedado con el amor de tu vida? Aún no lo conocía y ya le odiaba.
—¿No lo conozco? —quise saber cuando me asaltó una duda—. Pero… ¿te vas a casar sin conocerlo siquiera? Que yo sepa no tenías novio… ¿o sí? —tampoco me extrañaría que me hubiese ocultado ese detalle casi sin importancia.
Sakura bajó la mirada avergonzada. ¡Me lo había ocultado! Una rabia jamás experimentada antes comenzó a subirme por el estómago hasta llegar a la garganta y estallar en la boca.
—Genial… ¿no te habrás casado ya sin haberme invitado? —pregunté sarcásticamente. Estaba enfadado y con razón.
—Shaoran, lo siento, pero… —aunque lo peor de todo era que su inocencia y la forma en que se mordía el labio inferior superaba con creces cualquier otro enfado anterior. Sin embargo esta vez me mantuve firme—. Creí que cuando lo vimos ya te habías dado cuenta de nuestra existente relación.
—¿Lo vimos y no me dijiste nada? —negó con la cabeza, tristemente. Guardé silencio, observando por la ventana pasar a la gente. Ahora, ¿qué se suponía que tenía que hacer? ¿Perdonarla? ¿Ir a la boda como si no me doliera?
—Shaoran… —me levanté arrastrando la silla, dejé el dinero sobre la mesa y la miré con los ojos dolidos. Sakura no intentó detenerme.
—Ya hablaremos otro día, Sakura. Cuando decidas contarme la verdad o cuando ya te hayas cansado dentro de una semana —ella bajó la mirada hacia la mesa mientras yo me marchaba a toda prisa de la cafetería.
Por supuesto que no me dolía —tal vez me molestaba— el hecho de que no me hubiera contado sobre su relación. Lo que realmente me desgarraba el pecho sin ningún tipo de cuidado era que se casaba con otro. Y ese otro no era yo. Mi Sakura se iba, se marchaba, se ataría a otro hombre… otro hombre que no era yo.
Salía de la ducha mojando el suelo, me sequé y vestí con ropa ligera de estar por casa. Dudaba mucho que ese día saliera a la calle. En el comedor se encontraba mi amigo, sentado en el sofá mirando la televisión, pero su expresión concentrada daba a entender que no le estaba haciendo ningún caso.
—Shaoran yo seré tu cómplice —dijo de pronto—. Lo mejor será…
—Eriol —le interrumpí—. Ya llevo un buen rato pensando y tal vez sea lo mejor así. No ha ocurrido nada entre Sakura y yo a lo que pueda aferrarme. Quizá sí que ama a ese hombre…
—¿Vas a abandonar? ¿A tirar la toalla antes de…
—No empieces otra vez —me dejé caer sobre el sillón, suspirando—. Además, dudo que pueda ir a su casa y ser su amigo, el cual le apoya en esa boda porque ayer me porté bastante mal con ella.
Escuché a mi amigo resoplar.
—Yo creo que eres tonto —dijo; era un consuelo saber que no era yo el único que pensaba esa afirmación—. Shaoran deja pensar al maestro…
—Eriol, hablando en plata, lo mejor será que me marche.
—¿A dónde?
—A Hong Kong —abrió los ojos como platos.
—Definitivamente creí que no tirarías la toalla antes de tiempo —se levantó, indignado—. Recuerdo que cuando me declaré a Tomoyo fuiste tú el que me afirmaste que sino se lo decía, aunque me diera una negativa, siempre pensaría ¿qué hubiera pasado si…? Estoy contento de haberte hecho caso, pero si te marchas con el rabo entre las piernas puedes considerarme como un ex amigo.
Se marchó de casa dando un fuerte portazo y yo resoplé mientras me desordenada el pelo. De acuerdo. Quería detener esa boda aunque fuera lo último que hiciera sin embargo… Mis ojos volaron hacia la habitación de Eriol. Una sonrisa casi maligna cruzó mis labios.
…LasVentajasDeSerSuAmigo…ShaoranSakura…LasVentajasDeSerSuAmigo…ShaoranSakura…LasVentajasDeSerSuAmigo…ShaoranSakura…
Su entrecejo fruncido en un principio me asustó, pero no me echaría hacia atrás. Dejé la bebida sobre la mesita de delante del sofá mientras Eriol asentía, sonriendo. Yo ocupé lugar en el sillón.
—Bueno, aquí estamos… —mi amigo intentó romper en el hielo, pero solo quedó en eso; en un intento.
Tomoyo cogió el vaso y se lo llevó a los labios, saboreando su contenido. El corazón me latía veloz porque sabía que si ella no me ayudaba, Eriol y yo no lograríamos hacer mucho más.
—Sakura está feliz —dijo y casi pude escuchar mi corazón romperse lentamente.
—Cariño, ambos sabemos que ese matrimonio no tiene futuro…
—Ella le quiere y haría cualquier cosa por él —sus ojos volaron hacia mí con un brillo de tristeza—, pero percibo que no es la persona que necesita.
—¿A qué te refieres? —quise saber.
—Es una chica amable, cariñosa, despistada e inocente —enumeró—. Y la conozco como si pudiera leerle los pensamientos…
—Entonces… —dudé.
—Sí, Shaoran —sonrió—. Tienes posibilidades de detener esa boda y, sabéis que yo por Sakura haría lo que fuera, sin embargo en esta situación tendré que inclinarme hacia el otro bando porque sé que esta cometiendo un error.
—¿Y cómo puedes estar tan segura? ¿Y por qué has aceptado tan rápida mi propuesta? —entrecerré los ojos, queriendo saber la verdad de sus palabras ocultas. Probablemente Tomoyo tendría un plan aparte y, tal vez, ayudándome a mí, lograría cumplir su cometido.
—Esas respuestas solo me conciernen a mí —dio otro sorbito a su bebida mientras veía como Eriol alzaba su pulgar afirmando que lo habíamos conseguido.
—¡Pero una cosa quiero dejar clara! —exclamó Tomoyo, de pronto—. Como Sakura se entere de nuestro trato me encargaré, personalmente, de que ambos —dijo mirando primero a mí y luego a Eriol—, sufráis las consecuencias.
—D-De acuerdo —los ojos asustadizos de mi amigo, me asustaron a mí. No sabía que Tomoyo tuviera tan mal carácter.
—Quiero que tengas algo muy claro, Shaoran —me miraba amablemente como si quisiera filtrarse en mis pensamientos y saber de mis sentimientos—. Debes pedirle perdón por tu comportamiento ayer y ser el amigo perfecto.
—¿Qué le pida perdón? —al ver su ceño fruncido, me tranquilicé. Ella era la experta y la que conocía mejor que nadie a Sakura y, aparte, sería la que me ayudara—. Vale, lo que tú digas. ¿Y por qué el amigo perfecto?
Tomoyo golpeó su mano contra su frente y suspiró.
—Esto va a ser más difícil de lo que creía —refunfuñó.
—Shaoran, quiere que seas el amigo perfecto porque así se dará cuenta de lo qué dejará escapar.
Tomoyo lloriqueó.
—En parte es por eso, pero Sakura debe ver quién es la persona que está ahí cuando ella lo necesita, cuando quiere hablar, llorar, reír… Y esa persona eres tú, ¿comprendes? Además, cuando se dé cuenta de que su matrimonio no tiene fundamentos para aguantar toda una vida, que su futuro marido no es quien creía que era y, por supuesto, que su mejor amigo está ahí para consolarla, entonces será tu momento de gloria. Obviamente, Shaoran, espero que no metas la pata como sueles hacer.
Asentí observando lo retorcida que podía llegar a ser esa chica de sonrisas amables y ojos cariñosos.
—Tranquila, Tomoyo, yo seré su sombra —afirmó Eriol, sin embargo su novia le asestó un golpe en el hombro como si le llamara la atención.
—Eriol, tú, a no ser que yo te lo diga, no entrarás en acción de acuerdo —mi amigo asintió como un niño regañado. Y yo que pensaba que el dominante de esa relación era Eriol.
Tomoyo volvió a prestarme atención.
—Ahora la llamarás, quedarás con ella y le pedirás que te presente a su novio —me levanté como si hubiera dicho una blasfemia.
—¡No voy a poder ocultar mi aversión hacia él! —exclamé. Tomoyo me obligó a sentarme de nuevo.
—¿Quieres o no quieres estar con Sakura? —volví a asentir aguantando mi mal humor—. Entonces debes saber actuar. Aceptarás su decisión precipitada y, si sigues mis consejos, antes de que termine la semana, Sakura habrá tomado la decisión acertada.
—Muy bien —Tomoyo y yo nos levantamos al mismo tiempo.
—¿Trato hecho? —preguntó. Estiró la mano, esperando, por un momento la observé recelosa y casi me arrepentí, pero a esas alturas ya no habían lugar para las dudas.
—Trato hecho —acepté, estrechando su mano.
De pronto, comprendí, que Tomoyo era mi cómplice y la intrusa en el matrimonio de Sakura.
…LasVentajasDeSerSuAmigo…ShaoranSakura…LasVentajasDeSerSuAmigo…ShaoranSakura…LasVentajasDeSerSuAmigo…ShaoranSakura…
...
Aquí se termina el segundo capítulo con un Shaoran que hará todo lo posible por detener ese matrimonio con la ayuda de una Tomoyo que, por razones desconocidas, quiere detener ese matrimonio a cualquier precio, a pesar que ese precio sea ocultarle cosas a su mejor amiga y ayudar, por decirlo de algún modo, a su 'enemigo'.
Quisiera agradecer a todas las personas que comentaron (y que, sus comentarios, me animaron mucho): La criticona, aridarck, , anis-love, Horrorland, NitZHitachiin, CCH.91226, Sweeping Girl, Marce. En un par de comentarios pusieron alguna cosa de una película parecida y me sorprendí mucho porque no sabía que existiera alguna cosa parecida. Si no es mucha molestia me gustaría saber el título xD (para verla, más que nada xD).
En fin, espero que os haya gustado y me digan vuestras opiniones respecto al capitulo :)
LadyDubois
