Ni Inuyasha ni compañía me pertenecen, aunque quisiera que fueran míos, no lo son, le pertenecen a la gran Rumiko Takahashi, yo solo los utilizo en mis locas historias.

Al día siguiente en otro lugar no muy lejos de ahí…

-hermano, a donde crees que se haya ido la señorita con la que estabas discutiendo ayer por la tarde?- pregunta la pequeña con afán de seguir fastidiando a su hermano.

-a mí que me preguntas Rin, yo no soy ninguna clase de adivino o algo así- dice el peli plateado fastidiado.

-pues me gustaría que lo fueras, pero, ¿qué tal si se fue en dirección del bosque y se perdió? ,¿o tal vez se la comieron los lobos?,¿ y si….- la interrumpe el ambarino.

-ya, ya, dejar de imaginar tonterías, ¿te parece bien si vamos a buscarla por el bosque para ver si está o no y así me dejas de molestar en todo el día?-

-siiiiiiiiiiiiii, gracias Seshomaru, muchas gracias- le da un abrazo.

-Rin-

-si hermano?- sonriendo radiantemente.

- me podrías soltar, a este paso moriré yo antes que la señorita- Rin lo suelta inmediatamente dejando que el aire entre de nuevo a los pulmones de Seshomaru.

-a….. Gomenasai one-chan, lo olvide, jejejeje- riendo nerviosamente.

- ya vámonos rin, si no te apresuras te dejare aquí- empieza a caminar en dirección del bosque.

-de acuerdo- corre para alcanzar a su hermano.

En el bosque aproximadamente una hora después…

-hermano, ven, creo que ya la encontré-

- contenta?-mirando de reojo a la azabache completamente dormida al pie de un árbol -ahora ya vámonos-

-pero Seshomaru, necesitamos llevarla a su hogar- con voz suplicante.

-esa no es mi obligación- contesta cortantemente.

-por favor, hazlo tan siquiera por mi siiiiii- poniendo ojitos de perrito a medio morir.

-hn, como sea-

-¡gracias! Ahora el problema va a ser el como la despertaremos- dice Rin pensativa

-hey, tu, mocosa, despiértate- decía mientras pateaba ligeramente el costado de Kagome y Rin le veía mientras una gotita estilo anime surgía en su nuca.

-mmm, cinco minutitos más mama, por favor- removiéndose en su lugar

-aaa, señorita?- pregunto Rin se podría decir…. Aaa…. Algo confundida?

Aome comienza a abrir poco a poco los ojos y lo que ve frente a sí la deja algo confundida

-disculpen, pero…. se puede saber que hacen ustedes aquí?-

-es que lo que pasa es que le pedí a mi hermano que me ayudara a buscarla pues ayer salió tan inesperadamente de su casa que no supe que le había pasado - comenzando a llorar fingidamente- creí que se había perdido o algo peor, sniff, sniff- Seshomaru solo rola los ojos.

-no, no llores pequeña, como ves no me ha pasado nada malo, así que no tienes por qué preocuparte-

-enserio?- Dice Rin secando sus lágrimas falsas.

- sí, no te preocupes- Kagome se hinca a la estatura de Rin y le limpia las pocas lagrimas que le quedaban de lo que ambas no se percataron es que Seshomaru por un momento cambio su mirada de hielo por una de infinita ternura al ver esta escena pero rápidamente la quito, pero como veía que su hermana seguía muy distraída se aclaró un poco la garganta para llamar su atención.

-¿si hermano?, es cierto ya es hora de irnos, señorita, gusta que la dejemos en su casa?-

-no es necesario pequeña se perfectamente donde me encuentro- mirando a su alrededor- o puede que tal vez no- una gotita estilo anime cae por la nuca de Rin y de Seshomaru.

-creo que será mejor que nos acompañe, por cierto mi nombre es Rin Taisho y él es mi hermano Seshomaru Taisho- señalándolo

- mucho gusto, mi nombre es Kagome Higurashi, pero si quieres me puedes llamar solo Kagome-

-en todo caso a mí me puedes llamar Rin- dice la pequeña tendiéndole la mano a Kagome, ambas con una enorme sonrisa. –De acuerdo- dicen al unísono.

-Rin- la llama Seshomaru que estaba comenzando a caminar rumbo a la casa de Kagome.

-de acuerdo es hora de partir, vamos?- Rin toma de la mano a Kagome y la jala hasta donde se encuentra Seshomaru de tal forma que la pequeña pelinegra queda en medio de ambos.

-gracias Rin-

-no hay de que, por cierto también tienes que agradecerle a mi hermano ya que él me ayudo a buscarte, dijo que estaba muy preocupado por ti y que no quería que te pasara nada malo- dramatizando mientras Kagome se sonroja furiosamente y Seshomaru la ve más que enfurecido con ella.

-E…enserio?- pregunta la pelinegra todavía sonrojada mientras que Rin solo rompe a reír en carcajadas.

-¿ah?-

-jajajajajaja, no es verdad, debiste ver tu cara cuando dije eso-

-¡Oye! ¡Qué mala eres!- dice Kagome mientras hace un puchero.

-que linda se ve así, pero, que estoy pensando, es obvio que a mí nunca me ha gustado ni una chica, porque ahora estoy empezando con eso, ella es una humana y yo soy un demonio, no debería de estar pensando en eso- pensaba Seshomaru mientras su cara iva mostrando varias emociones sin que él se diera cuenta.

Unas horas después…

-Bien Kagome, llegamos, espero que pronto nos volvamos a ver- dice Rin con una enorme sonrisa en su rostro

-Igual yo Rin-chan, por cierto, si me quieres visitar ya sabes donde vivo, me quedare aquí por unas cuantas semanas- dice Kagome también sonriente.

-Está bien Kagome, entonces cuídate mucho, le pediré permiso a mi one-chan para venirte a visitar, si es posible mañana mismo, ¿puedo?- mirando a Kagome y a Seshomaru.

-Hn-

-Claro que si Rin-chan, aquí siempre serás bienvenida-

-¡Muchas gracias Kagome!- la pequeña se le acerca abrazándola fuertemente.

-No hay de que pequeña- la azabache le corresponde con mucho cariño al abrazo brindado por Rin.

-Rin, es hora de irnos-

-De acuerdo hermano-comienza a seguir a Seshomaru pero antes se despide de Kagome - nos vemos luego Kagome-

Luego de que se fueran Kagome se adentró en su hogar, ya que estaba por oscurecer, y saco la perla que estaba escondida entre su ropa y se le quedo mirando fijamente mientras que nuevamente lágrimas volvían a hacer su aparición en el rostro de ella.

-Por qué mama, hermana, papa, porque se fueron y me dejaron sola con esta misión- poco a poco sus piernas se iban doblando hasta quedar arrodillada, en eso se oye una voz en medio de la nada.

-Hija, no te preocupes nosotros siempre estaremos a tu lado, no importa la situación, siempre te estaremos cuidando, te aseguro que nunca estarás sola- la figura de la mama de Kagome se materializa justo frente a ella y con sus manos acaricia suavemente la cara de la azabache.

-Ma…mamá, ¿enserio eres tú?- preguntaba aun con cierta duda Kagome.

-Si mi pequeña, soy yo- con sus etéreos dedos limpiaba las lágrimas que aun corrían por las mejillas de Kagome.

-Mamá, porque me dejaste, no sabes cuanta falta me has hecho en estos últimos años-

-Kagome, nosotros nunca nos hemos apartado de ti, y aunque te estemos cuidando no olvides que tienes que volverte más fuerte, recuerda que ahora el destino del mundo está en tus manos-

-Pero que tiene de importante esta perla como para que todo el mundo la desee-

-Esta perla como te había mencionado antes, es la famosa shikon no tama y es capaz de conceder cualquier deseo, pero no siempre cumple tu verdadero deseo-

-¿Verdadero deseo?-

-Me tengo que ir mi pequeña, no lo olvides, nosotros siempre estaremos contigo- la figura de la mama de Kagome comenzaba a tornarse trasparente-nunca estarás sola…..- dicho esto último su figura desapareció por completo.

-Mamá- una suave brisa sopló causando que los cabellos azabaches de nuestra protagonista se movieran al compás del viento.

Notas de la autora:

Bien, bien, sé que me tarde mucho en actualizar pero no había tenido chance por varias razones, como sea, aquí les dejo este capítulo que fue lo único que se me ocurrió, se aceptan tanto criticas constructivas como destructivas (pero por favor que sean más constructivas).

Bueno los dejo, cuídense mucho, nos vemos…