N/A: Hola.
Bueno, tarde un poco en escribir el segundo capítulo porque no había tenido el tiempo para escribirlo. Solía tener una gran parte del capítulo dos ya escrito pero creo que accidentalmente lo borre porque no lo encuentro, hahaha. Y por supuesto, eso me atrasó más.
Ah y sé que esto suena algo oscuro después de que el capítulo uno tuviera un final esperanzador y optimista pero también hay que ser realistas. Sheen no puede mejorar de la noche a la mañana sólo porque se dijo a sí mismo que es un ultrahombre. Así no son las cosas. No es que sea una persona súper realista en las historias, después de todo, soy una fiel fanática de los finales "Y vivieron felices por siempre" de Disney :). Pero esta no es una película Disney, es un fic algo oscuro de una mente algo rara de una fanática de Jimmy Neutrón.
Disclaimer (o como se escriba): Nada me pertenece.
...
Sheen mejoró de una manera no demasiado increíble, pero sí era notoria su mejora a como se animaba a hablar más seguido alrededor de sus amigos, aún cuando eran comentarios suaves y cortos en la mesa de la cafetería. O como comía más, al tragar pequeños pedazos de comida de manera lenta. Incluso le contestaba a las personas que lo molestaban por su vello facial o por su voz, al ser generalmente hombres los que se burlaban, era muy fácil decir cosas como: "No te preocupes, niño. Algún día tú también crecerás", después de comentarios como ese no había nada que los demás niños pudieran contestar a excepción de una mirada de odio.
Aún era bastante preocupante ya que seguía siendo muy tranquilo. Incluso a veces parecía triste en la manera en que durante clases miraba por la ventana, claramente deseando estar en otro lugar, aún cuando realmente no sabía a qué lugar podría ir un fenómeno como él.
Claro, eso no es algo que sus amigos necesitaban saber.
Lo único que podía decir en su defensa es que realmente estaba tratando de mejorar. Realmente estaba tratando de ser el ultrahombre que se había prometido ser a sí mismo. A sí mismo y a Libby.
Libby. Ese nombre era una flecha dolorosa y cruel en su corazón.
No podía quitarse de la cabeza el beso que habían tenido. La sensación de sus labios sobre los suyos. Su sabor. Dios, se moría por besarla de nuevo. Cada vez que la miraba no podía evitar mirar sus labios y lo único en que podía pensar era en besarla, aún cuando sabía que no podía.
Y eso era un enorme problema porque ellos seguían con su rutina de verse después de la escuela para sentarse a ver películas y series a su antojo. Así que eran ellos dos, solos, durante un largo tiempo, en el mismo lugar en donde había sido su primer y único beso.
Sí, mucha tentasión a la que tenía que resistirse diariamente.
Como en ese momento.
- Muy bien - dijo Libby una vez que llegaron a su casa, en un extraño cambio de rutina ya que generalmente iban a la casa de Sheen después de la escuela - Puedes dejar tus cosas donde quieras, iré a buscar palomitas antes de que decidir qué queremos ver porque tenemos que ponerlas en el microondas primero. Ponte cómodo, enseguida regreso - avisó Libby antes de rápidamente desaparecer en su cocina.
Sheen se sentó incómodo en el gran sofá de la familia Folfax. Él no estaba acostumbrado a venir a su casa. Normalmente siempre iban a su propia casa, sin embargo, eso era cuando todo lo que veían era ciencia ficción ya que Sheen tenía más series y películas de eso, pero ahora que habían dejado la ciencia ficción atrás, entonces la casa de Libby que estaba completamente racionada de cientos de películas y series era una opción más obvia.
En un principio Libby había estado un poco renuente a que comenzarán a ir a su casa en vez de la de Sheen. Y Sheen lo notó aún cuando Libby había intentado fingir que no había problema.
Sheen entedía por qué. Al igual que en las viejas épocas, Libby aún se avergonzaba de ser vista por el niño raro del pueblo.
Sí, estaba con él en la escuela, pero estando rodeados del resto de sus amigos, no sólo estando ellos dos. Y nunca dejaba que Sheen caminará con ella en camino a su casa porque no quería que nadie los viera. Libby decía que era porque no quería que la gente mal interpretará las cosas pero ni siquiera Sheen era tan tonto como para creerse eso.
Sin embargo, cuando la pequeña colección de películas de no ciencia ficción que Sheen tenía se gasto, entonces Libby no tuvo más opción que ofrecer regañadientes su casa.
Para Sheen, era horriblemente doloroso saber que, aún cuando sabía que Libby sí daría la cara por él si fuera necesario, se seguía avergonzando ante la idea de que la gente pensará que tiene algo con él. Porque Libby podía quererlo en secreto, pero no lo quería lo suficiente como para dejar que la gente los viera.
Por supuesto, Sheen no dijo nada de eso. Lo sufrió en silencio, tal como lo había hecho con todo últimamente.
- ¡Las palomitas están listas! - anunció Libby alegremente, metiéndose un pequeño puñado de palomitas a la boca antes de dejarlo en la mesita de café que había en la sala de estar - Bueno, ¿qué quieres ver? Tengo cientos de películas y series, soy algo adicta a esta clase de cosas. Así que tienes mucho de donde escoger.
Sheen sacudió la cabeza con un poquito de brusquesa para sacudir los pensamientos tristes de su mente, tartamudeando un poco antes de formar una idea clara - ¿Tienes Top Gun? He querido verla desde que escuche Danger Zone en ¡Tunes.
- Es bastante probable que mi papá la tenga - contestó Libby vacilantemente, su suave sonrisa menguándose con toda la discreción que pudo reunir.
Fue bastante obvio que Libby no estaba interesada en la película, así que Sheen decidió cambiar un poco la dirección a la que se dirigían - Bueno, no tenemos que ver esa si no quieres. Puedo verla en internet, tal vez podríamos ver algo de este estilo - dijo Sheen sacando un libro de su mochila.
Libby miró sorprendida el libro Las ventajas de ser invisible - No sabía que te gustaba ese libro. No sabía que te gustaba leer en absoluto.
Realmente no suelo leer, pero un día me quede en la biblioteca en busca de tranquilidad y me encontré con este libro, me pareció interesante - explicó Sheen encogiéndose de hombros.
Libby asintió - Entonces, ¿a qué te refieres a que sea una película de ese estilo? ¿Romance/Drama?
Sheen sacudió la cabeza - Especialmente hecho para marginados.
Libby lo miró con tristeza antes de que su cara se iluminará con una idea - ¡Sé exactamente lo que podríamos ver! ¡Ya vuelvo! - exclamó antes de subir las escaleras a su habitación, dejando a Sheen sólo en el sofá otra vez.
Esta vez le tomó menos tiempo, Sheen ni siquiera pudo terminar de formar sus pensamientos para cuando Libby volvió agarrando su gruesa caja de DVD, mostrándosela a Sheen con emoción.
- ¿Glee? - leyó el título de la caja confundido - ¿Quieres que vemos Glee? Realmente no sé mucho acerca de eso. He oído acerca de la serie e incluso he escuchado unas pocas canciones pero no sé de qué trata.
Libby metió el primer disco en la DVD sin vacilar - Créeme, es justo lo que estas buscando. La serie se trata de un montón de adolescentes marginados que se unen en el coro de su escuela, por lo que todos los molestan aún más. Ellos expresan todos sus sentimientos através de canciones y se ayudan el uno al otro a mejorar.
- Así que, ¿en esta serie los problemas se resuelven simplemente cantando? - preguntó Sheen poco convencido. Él tenía millones de problemas, y dudaba que ninguna de ellas fuera a resolverse por cantar - Sin ofender, Libbs, pero no estoy seguro de si esta serie sea menos ficción que Ultra Lord.
Libby lo miró tímidamente - Sé que mi explicación de la serie no fue muy buena, pero juró que no es como suena. Esta serie te enseña que mantenerte fuerte en los momentos más difíciles vale la pena para lo que sigue después en tu vida.
De acuerdo, eso es algo que Sheen realmente necesitaba, así que tal vez la serie podría ser algo bueno para él.
Al ver más y más capítulos Sheen pudo comprender lo que Libby estaba tratando de explicarle. No es que cantarán y todos los problemas se hicieran mágicamente mejor. Es que esa era su única manera de alzar sus voces, de hacerse escuchar y expresar sus miedos y deseos.
Sheen no pudo identificarse con ninguno de los personajes. La más cercana fue Tina, una tímida estudiante asiática que fingía tartamudeo para que la gente le dejara de habíar. Sheen no había hecho eso, él simplemente había dejado de hablar, pero estaba lo suficientemente cerca. Pero lo que realmente le hizo conectar, es que el personaje realmente sólo parecía estar intentando encontrar un lugar en donde encajar, eso era algo con lo que Sheen se podía relacionar perfectamente.
Habían comenzado a ver la serie apenas salieron de la escuela, antes de que se dieran cuenta, ya era de noche, la sala de estar únicamente iluminada por la vaga luz de la luna que se dejaba ver através de la cortina.
- Muy bien, creo que eso fue suficiente por hoy - anunció Libby, apagando la DVD al terminar el disco cinco de siete que traía la temporada uno - ¿Qué te pareció?
Sheen le sonrió, sabiendo bien que Libby iba a echarle en cara que ella tenía razón - Estuvo bien. Bastante bien, la verdad. Creo que compraré la temporada, en camino a mi casa.
Libby se rió de buena gana - Me alegra que te haya gustado tanto que tengas que comprarla apenas salgas.
Sheen le sonrió tímidamente - Es que sí está muy buena.
- Hmm - tarareó Libby con una suave sonrisa en comprensión - Cuando ves algo hermoso no quieres dejar de verlo.
Los dos se quedaron mirando el uno al otro por un largo tiempo. Suaves sonrisas adornando sus rostros hasta que la profundidad de la frase los fue alcanzando de poco en poco.
La luz de la luna como la única intrusa entre la oscuridad hacía que sus ojos brillarán. Los dos mirándose con sonrisas íntimas hasta que se fueron disolviendo hasta sólo mirarse con profundidad. Hubiera sido el momento perfecto para besarse.
- No es tu novia. No le gustas, sólo está siendo amable contigo, tienes que superarla - le recordó su mente.
Sheen se levantó de un salto, tambaleándose torpemente - Y-Yo probablemente ya debería irme. Ya es bastante tarde y no quiero que mi papá se preocupe.
Afortunadamente para Sheen, Libby también también parecía algo aturdida - C-Claro. Tienes razón. Te acompañó a la puerta.
Caminaron juntos hacía la puerta con torpeza hasta que se detuvieron en la puerta, uno enfrente del otro.
- Bueno.. Supongo que te veré mañana - se despidió Sheen vacilante.
Libby sonrió - Mañana es Sábado.
Sheen se dio un golpe mental - Ah sí, es cierto... Hasta el Lunes, entonces..
- Sí.. - murmuró Libby en acuerdo.
Se quedaron congelados en sus posiciones. ¿Cómo se supone que se iban a despedir? ¿Con un simple "nos vemos"? Parecía muy inpersonal para lo que había estado pasando entre ellos últimamente. ¿Con un abrazo? Un simple abrazo incómodo y torpe parecería casi frívolo para Sheen después de haberse besado. ¿Un beso en la mejilla? Bueno, no estaría fuera de lugar después de haberse besado en los labios. Pero sería demasiada tentación para él saber que podía volver a besar esos suaves labios con tan sólo un pequeño movimiento después de besar su mejilla...
Ese pensamiento sacudió a Sheen por completo - Entonces, ¡nos vemos luego, Libby! ¡Gracias por todo! - exclamó tratando de hacer que sonará como una alegre despedida casual entre amigos después de haber pasado un agradable momento juntos antes de salir de la casa. Caminando rápidamente por la calle sin mirar atrás.
Dios, realmente era un estúpido.
Un estúpido completa, profunda, y estupidamete enamorado.
