Las dos caras de la Luna WAFF [S/D/E] Parte 2
Estoy en problemas, tuve que hacerme unos análisis debido a que me había sentido pésima en estos últimos días, al saberlo casi me da un infarto, ganas de matarme no me faltaron, pero sé que no es la solución, no tuve más remedio que ir con mis padres, los coloque en la sala y ya le dije la noticia, papá no quiere saber nada de mi, todas mis cosas las aventó fuera de la casa quiere que me largue según él lo he deshonrado mi mamá quiso detenerlo pero no logro nada, desconsolada fui a buscar al segundo responsable, esto es cosa de dos no puedo con toda la carga yo sola, camine hasta su apartamento debe ayudarme con algo o al menos saberlo…
Ya se lo he confesado a Darién, se rio de mi, dijo –esa cosa no es mía- tampoco quiere saber de mi casi me abofetea por insistirle que es suyo, tomo dinero de su cartera me lo aventó al suelo diciendo –¡abórtalo!- cerró la puerta de su casa, solo queda Endou, horas más tarde casi en la noche fui a su casa llorando tengo un poco de dinero aun puedo buscar un empleo pero necesito de bastante apoyo moral, me siento sucia, desdichada, inútil, le he contado que estoy embarazada y que es de su hermano enfureció al contarle toda la historia cuando se tranquilizo tomo mi mano insistiendo a que iría a buscarlo para golpearlo y ponerlo en su lugar
Salimos de su pequeño hogar pero cuando llegamos al departamento nadie nos abrió, toque insistente… bueno Endou casi tira la puerta los guardias del hotel nos sacaron por el escándalo aunque por extrañas razones dudaron al ver a Endou, lo miraban con cierto temor era aquella mirada que le dedican sus empleados a Darién; cansados tuvimos que regresar a casa, al menos ya se encuentra relajado eso me mantiene tranquila pero lo observo y el no me dirige ni la palabra ni la mirada solo prepara algo de comer con lo poco que tiene, me siento tan mal… como puedo ser tan egoísta, apenas tiene para vivir y conmigo… seré un carga, seguro está enojado por lo que hice, con justa razón esto es mi culpa… yo solo me he sentado en la cama abrazando mis piernas, llorando con la cabeza escondida, acaricia suavemente mi cabello, aspirando el aroma de mis coletas… su hermano hiso lo mismo aquella noche son tan parecidas esa caricias que me dejan sin aliento, lo miro con mis ojos inundados de lagrimas, me dedica un sonrisa coqueta mientras seca mis lagrimas con sus manos y me atrae a su pecho, su abrazo… es tan cálido… como el de… creo que es mejor olvídame de él ya no tiene caso…
No puedo creerlo, simplemente no puedo creerlo, anoche comimos un poco de lo que preparo, todo callado sin novedad, pasaba de media noche cuando decidimos ir a dormir –mañana encontraremos solución a esto, hoy ya es tarde y un buen descanso nos caerá bien- dijo, me dejo dormir en su cama él dormiría a un costado pero en el suelo, no pude dejar que hiciera tal tontería así que como pretexto le dije que tenía frio, miedo se levanto y se acostó a mi lado abrazándome fue muy tierno porque aunque nos encontrábamos demasiado juntos pude notar que lo hacía sin morbo ya eran casi las cuatro de la mañana no lograba pegar un solo ojo, Endou menos su respiración era la misma a veces mas fuete como si algo le causara molestia, di media vuelta para abrazarlo ahí tomo mi rostro ahí con la poca luz de la luna note sus ojos azules, profundos, como el mar, entonces hablo, dejándome anonadada, tomo mi mano la beso con cierta pasión y dijo –cásate conmigo, mira, no tengo mucho no podrás vivir como la princesa que eres pero te juro que voy a estudiar mucho y conseguir un buen empleo para darte todo, solo debemos ser pacientes, ¡yo te amo! por favor te lo ruego cásate conmigo, yo cuidare de ti y del bebé lo considerare mío, si quieres después tendremos propios te repito, te lo digo muy en serio, yo te amo mucho conejita preciosa- quede helada a su proposición sus palabras alejándome un poco… ¿Cómo corresponderle? Aunque lo intente estoy enamorada de su hermano, es un patán pero hay algo que me hace amarlo mientras que Endou… lo quiero… no se estoy tan confundida, se acerco a mi tranquilo, despacio y me beso tan suave, es curioso… besa igual que su hermano, tal vez por eso… porque son familiares
Luego de pensarlo varias semanas hable con Endou no tengo de otra me casare con el tiempo aprenderé amarlo, cuando le dije se puso tan contento, me abrazo, me dio besos por todo el rostro, su cara parecia tan alegre sonrisas así se ven una vez cada milenio pero le rogué que me llevara con su padre se desconcertó y acabe con esa sonrisa tan enorme que tenia dibujada –quiero hablar con tu padre esto no se puede quedar así, debe ponerle un estate quieto a Darién- fue lo que le dije, al principio no le agrado pero acepto, me dio la dirección; caminamos hasta el hogar de su padre, es una casa muy linda grande pero decorada de forma excelente no se nota tan exuberantemente lujosa como el apartamento de Darién, Endou decido quedarse afuera a él nunca lo dejan pasar tal vez yo por ser una desconocida se mas fácil entrar o pasar desapercibida
Ya estoy adentro, es fácil manipular a los guardias una mirada coqueta unas cuantas palabras un tanto indecorosas, movimientos encantadores y caen rendidos a tus pies, son muy torpes, pero agradezco a mis padres por esas clases de danza árabe o quien sabe que sería de mi ahora, desde afuera Endou vigilaba que no se propasaran note su cara de enfado por hacer tal cosa pero logre entrar, él es tan lindo pero porque hay algo que me detiene… pregunto un poco a las mujeres de limpieza donde se encuentra el señor Mamoru Chiba, me guiaron hasta su enorme biblioteca lee un libro de psicología por lo visto muy avanzado, es el vivo retrato de sus hijos pero un tanto canoso y mucho más maduro
-buenas noches señor Chiba-
-buenas noches deja mi café y mis galletas sobre la mesa-
-lo siento señor pero no soy una de sus empleadas, soy Serena Tsukino vengo a conversar un tema muy serio con usted-
-¿Tsukino?- deja a un lado su libro –¿tus padres son Ikuko y Kenji Tsukino?-
-sí, pero no vine por ellos, me gustaría hablarle de su hijo, Darién Chiba-
-conozco a tus padres, posees la belleza de tu madre y el carácter serio de padre, recuerdo… te vi por primera vez cuando tenias unos cuatro años pero siéntate- hace una seña para sentarse frente a él de inmediato obedece –dime pequeña, ¿que se te ofrece? Ahora que sucede con mi único hijo-
-gracias señor, la verdad no lo recuerdo no tenía ni la más mínima idea que conocía a su familia-
-fue hace muchos años por allá en la época de los 80´s tan buenos amigos que éramos- suspira –pero perdimos contacto-
-discúlpeme señor porque sonare grosera pero viene con el fin de hablar de su hijo no de mi familia-
-a una niña tan hermosa como tú jamás podría ser grosera se nota que tiene principios muy bien educada, pareces una hermosa princesa, pero al grano, ¿qué hay con Darién?-
-es un grosero patán, pero antes que nada insisto que su otro hijo también debería ser aceptado, Endou tiene el derecho de no ser olvidado-
-¿pero qué dices? Darién es mi único hijo no entiendo porque… ¡ha! ya sé que sucede… claro sus antiguas novias siempre se quejaban de su comportamiento tan cambiante, solo quiero que me respondas una sola tu respuesta depende que te corra a patadas de mi casa o que te quedes, dime princesa, ¿crees en la magia negra?
-¿magia negra? Pues no lo sé señor, bueno siempre creí que eran supersticiones pero aun de mis amigas es sacerdotisa y usa amuletos que dan buena suerte, predice el futuro, te ayuda a que las malas vibras no te agobien las aleje… supongo… creo que si… me correrá de aquí ¿verdad?-
-claro que no, escucha lindura, lo que te narrare parecerá un cuento de hadas, hace tiempo nació un hermoso bebé todos estaban muy felices por ese nacimiento pero existía una mujer que envidiaba a esa familia, llena de rencor lanzo un hechizo sobre el pequeño bebé maldiciéndolo, hechizándolo, diciendo que al cumplir la mayoría de edad él caería en deshonra, miseria pero su madre dio su vida para que solo un alma bondadosa podría salvarlo de esa terrible maldición-
-si muy bonito cuento señor Chiba parece el cuanto de la bella durmiente pero
-¡pero nada!- la interrumpe molesto –si crees que es el típico cuento de hadas puedes retirarte o llamo a los guardias para que te corran a patadas-
-¡eso es injusto señor! Yo vine aquí con buenas intenciones, con un tema serio no para que usted me cuente un cuento-
-pues no quieres escucharlo completo- se levanta furioso de su asiento –así que retírate no quiero volver a verte- señalando la salida
-perfecto- toma su bolso –son tal para cual es usted peor que su hijo Darién-
Salí enojada del lugar y también bastante agotada, la casa es linda y acogedora pero la rodea cierta aura extraña, me siento cansada, todo me da vueltas casi desfallezco pero Endou me sostuvo entre sus brazos, soy feliz porque me cargo hasta el parque y me compro un helado, le conté todo por su expresión nada le sorprendió dice que su padre le dijo lo mismo pero como ya no quiso escucharlo sus guardias lo sacaron mediante golpes e insultos
Me parece una locura lo que me dijo el señor Chiba, porque me contaría un cuento tan conocido pero de forma narrativa como si me contara una experiencia no me resolvió nada, me es imposible creer que algo así se puede hacer realidad… pero en qué parte se rompe el hechizo o se cumple, y porque a uno le va bien y a otro mal, su actitud es tan diferente, el grosero debería sufrir no al contrario tal vez su padre se volvió loco es imposible que se cumplan los cuentos infantiles
Endou es maravilloso, tengo casi dos meses de embarazo es mi cumpleaños y me regalo un conjunto de collar, aretes y un anillo preciosos de cristal cortado son bellísimos las groseras de mis amigas dicen que es joyería corriente, pero me importa poco, me lo ha dado con mucho amor, aunque yo me pregunto ¿de donde saco dinero para comprarme algo así?
Realmente estoy muy apenada con el hombre quien nos trae el correo de alguna forma mi amiga Mina me contacto ella vive en el extranjero y me envió una carta con una caja de bombones de chocolate, eso no es lo importante lo importante es que cuando el hombre me entrego el paquete llego Endou enfureció y golpeo al cartero porque pensó que era algún antiguo novio que se encontraba alagándome o queriéndome robar, me costó mucho trabajo hacerlo entrar en razón insistir que mal entendió todo
Es el cumpleaños de Endou, el mismo día que el de su hermano, casi cuatro meses, le preocupo mucho lo que hacíamos pero le dije –no pasara nada- aun así me trato con mucha dulzura y cuidado, por primera vez nos amamos, cuando nos estábamos convirtiendo en uno solo no pare de pensar "nadie puede ser mejor que Darién, Darién es un perfecto amante" pero lo que son las casualidades todo fue igual, maravilloso, pero igual… eso no quiere decir que no me haya gustado pero esperaba que Endou fuera algo torpe con sus maniobras, al contrario es igual a su hermano un perfecto hombre, ahora no para de agradecerme y besarme sinceramente me empalaga un poco con todo su amor me gustaría que se le diera un poco más la seriedad que guarde un poco sus sentimientos tal como Darién… es curioso si veo a uno tardo horas en ver al otro… cuando Endou sale de casa para buscar un trabajo más favorable según el que tiene no es de mucha categoría ni dan buena paga, en fin a veces veo a Darién por las tardes correr por el parque con su rostro lleno de angustia, otros días Endou sale de noche regresa hasta muy tarde, si voy a la escuela ahí esta Darién hablando con personas importantes yo insisto en que se parecen demasiado en acciones… físico… bueno son iguales excepto ojos, cabello, sonrisa, por ahora comemos un poco con luz tenue en una mesa pequeña, aquí temo enfermarme cada momento hace mas frio es verdad lo que decía Endou estoy acostumbrada a los lujos… no a tantos pero lo que daría por una confortable cama y un delicioso chocolate caliente
-en que tanto piensa mi conejita bella-
-en nada, solo… Endou… ¿crees en la magia?
-haces las mismas preguntas que mi padre-
-a ti también te conto esa historia la del bebé que tiene una maldición-
-sí, ya te lo había dicho, yo digo que es el cuento de la bella durmiente, lo cual es imposible que se realice porque yo no soy bello mis horas de sueño se acortan y Darién según tu es muy guapo y creo que también trabaja mucho-
-¿qué dices?, pero si tu eres guapísimo-
- la verdad pienso que por la edad ya alucina cosas-
-oye no te gustaría que fuéramos a visitar a mi amiga Rei ella es sacerdotisa y tal vez prediga nuestro futuro o nos de algún amuleto que sea de buena suerte para nuestro amor sea eterno-
-¿en verdad crees en esas cosas?-
-no se pero sería lindo tener un regalo de mi amiga, por favor- tomándolo de las manos –vamos, Mamo-chan llevara a su conejita donde sea, verdad que si-
-no se Serena yo no creo en eso pero de pensarlo me produce cierto escalofrió-
-por favor-
-mejor hagamos otra cosa, caminar, platicar, besarnos yo que se-
- por favor- dice en tono de suplica
Al fin, logre convencerlo solo basto ponerme de pie y besarlo para que aceptara en verdad quiero saber que opina mi amiga Rei sobre esta locura
Hoy nos levantamos muy temprano, hace poco Endou me saco un tremendo susto mientras me cepillaba el cabello se quito por un momento los lentes y me miraba sin parpadear debido a que no tenemos mucha luz aquí adentro y tengo que apreciar las cosas con la luminosidad que entra desde afuera no pude observarlo con claridad pero su mirada estaba fija en mi, una mirada un tanto fría pero sus ojos centellaban como zafiros, haciéndome mis coletas sonrió y me dijo con una voz muy clara –tus orejas de conejo, los niños podrían molestarte- quede sorprendida, ¿Cómo demonios supo eso? Los únicos que sabemos esa anécdota es Darién y yo, claro y los mocosos que me torturaban, ¿acaso su hermano le conto? me acerque con cuidado acaricie su rostro y me beso de forma desenfrenada, cargándome solo con su brazo izquierdo para poder quedar a su altura lo mire y solo le dije –¿Mamo-chan?- sus ojos se obscurecieron y su brazo perdió fuerza un poco mas y me deja caer sino es porque me sostengo de sus hombros –¿te sientes bien?- pregunte preocupada se coloco los lentes y me miro extrañado –¿ya terminaste?- dijo mientras sonería, afirme con la cabeza, pareciera que no recordara lo que hizo…
