Love

Por fin empezaba a ver verdaderos cambios, aunque técnicamente no han sido tantos como hubiese esperado, de hecho, han sido mínimos en toda la expresión de la palabra, eso es lo que lo llevó a tomar medidas más drásticas, sabe que en su cuerpo ha habido transformaciones, porque hasta se siente más fuerte y con sus sentidos mucho más desarrollados; sin embargo, en ningún momento ha tenido un cambio tan radical como los que tiene Scott cuando se enfada o decide atacar algo y es eso lo que lo tiene en verdad frustrado.

Pasaron varios días desde que tuvieron aquel encuentro en el bosque, ni siquiera ha hablado con él de ningún asunto, es más, hasta parece que lo ha visto menos que antes, lo que lo ha llevado a pensar que seguramente lo está evitando, aunque no es para menos, haberlo besado de esa manera ha hecho reconsiderar su postura acerca del moreno, pues no pudo negar que la manera en que sucedieron las cosas le gustaron, que tampoco es que de buenas a primeras se sienta muy atraído por él, pero su percepción sí le hace considerarlo.

Empezó a buscar la manera de ver cualquier cosa que le hiciera cambiar de forma, aunque ni siquiera ropa rasgada ha encontrado en su habitación, en alguna ocasión hasta intento no dormirse en toda la noche, pero nada ocurrió, al menos mientras aguantó despierto, pues cuando el sueño lo venció, por eso de las tres de la mañana, ya no supo más. De alguna manera seguía viendo las respuestas a sus dudas en Scott, pero este seguía teniendo esos tintes confusos que no le venían bien para su búsqueda del cambio. Cierta mañana, cuando la mayoría de los compañeros del colegio comenzaban a llegar, halló a McCall estacionando su bicicleta en el lugar correspondiente, sabiendo que huiría ni se atrevió a llegar de sopetón, decidió estacionarse un par de autos al otro lado, pero lo más pronto posible para ir en caza de su presa.

-Tengo que hablar contigo. –tomó al chico por los hombros y con rapidez lo condujo hasta el costado del edificio, nadie les miró para la suerte de Jackson, aunque Scott tardó un poco en darse cuenta de quién se trataba, lo que al final fue una contundente ventaja. Una vez que pudo verle a la cara lo primero en lo que se dio cuenta fue el desvío de su mirada. –Mira, no estoy aquí para juzgarte ni nada, no sé por qué lo hiciste y no pienso decírselo a nadie si es lo que quieres… pero por favor, necesito tu ayuda. –ir directo al grano podría ser la mejor opción para Scott.

-No me preocupa que se lo digas a alguien. –respondió el moreno, Jackson abrió y cerró la boca casi al instante y es que no se esperaba esa respuesta. -¿Bailé con Danny, recuerdas? –preguntó, como si aquello fuera lo mejor que se le hubiera ocurrido.

-¿Entonces por qué me evitas? –de alguna forma intuyó que su sexualidad estaba clara, al menos de momento. – ¿Por haberme besado? –cuestionó, frunciendo el entrecejo y aún sin acortar la distancia.

-Bueno, hemos sido enemigos por mucho tiempo, ¿qué tan común es que dos enemigos se besen? –respondió con sarcasmo, empujando un poco al otro y acomodándose las ropas que con el empujón le había desaliñado.

Jackson se quedó pensando por varios segundos, miró a Scott todo ese tiempo y no pudo comprender realmente qué es lo que está pasando. –Soy irresistible eh… -habló sin pensar, lo que desde luego provocó la molestia del otro.

-Vete al diablo Jackson. –espetó el moreno y empujándolo se alejó de él, al principio tuvo la idea de ir detrás, pero se contuvo al darse cuenta de la tontería que ha cometido y es que, seguramente el chico ha luchado con sus sentimientos durante todos los días que lo ha evitado y cuando por fin se da la ocasión de discutirlo, va y lo arruina con su estúpida soberbia.

-Mierda. –se dice a sí mismo decidiéndose a entrar de una vez al instituto. Al ir caminando por los pasillos se encontró con Allison, la chica parecía llevar muy mal el rompimiento con McCall y aunque no le preguntó las razones, ya se las imaginaba y no precisamente entraba el beso que le dio, pues seguramente hay una razón más de peso para que se separaran, alguna vez escuchó a Stiles y Scott hablar sobre los Argent, una familia de cuidado que le advirtió al moreno acercársele a su más joven heredera. Las cosas tal vez hubiesen sido más sencillas de no haber sido por la muerte de su tía y la llegada imprevista del abuelo Argent, del que por cierto no conoce ni el nombre.

Horas más tarde tenían entrenamiento con el equipo, al ser co-capitán está obligado a asistir, con normalidad se cambió en los vestidores, junto a Danny y algunos de sus compañeros, y aunque pensó que no vería a Scott por ahí, resultó todo lo contrario, aunque eso sí, del otro lado de todos, evitándolo. Algo que no pasó desapercibido es que junto a Stilinski no paraban de hablar y hablar en secreto, pero no sobre él, pues sus miradas se concentraron todo el tiempo en otro miembro del equipo, Isaac Lahey. De algún modo muy curioso sintió ligeros celos por Isaac, pues tenía la atención de Scott, pero sacudiéndose las ideas decidió concentrarse en el entrenamiento.

-¿Pasa algo compañero? –le preguntó Danny, llevando su mano hasta su hombre y mirándolo con repentina preocupación, Jackson de inmediato negó con la cabeza y sonrió, eso pareció ser suficiente para su mejor amigo que siguió a lo suyo.

-¿Cómo sabes cuando te enamoras de… ya sabes, un chico? –hizo la pregunta como por inercia y eso produjo una sonrisa divertida en Danny, pues es la primera vez que le hace una de ese estilo.

-Como de cualquier persona, sencillamente es que tu mente no deja de girar en torno a él. –respondió con toda sinceridad y eso fue agradable para Jackson. -¿Acaso hay alguien rondando tu cabeza? –la pregunta lo hizo sentirse incómodo de pronto.

-No, no, por el momento estoy bien. –el otro lo miró sin creerle. –De verdad, después de Lydia no hay nadie más. –aseguró. –Y ahora, al entrenamiento. –le dio un pequeño golpe en el hombro y con sonrisa aparente salió rumbo a la cancha, dejando a su mejor amigo perplejo y confundido, pero con claras intenciones de saber qué es lo que realmente le pasa.

A la hora del entrenamiento ocurrieron cosas muy raras, Scott y Stiles actuaron de lo más extraño y eso ya es mucho decir, pues de por sí son reconocidos por hacer estupidez y media, mucho más cuando ambos están en la cancha. Para el entrenador Finstock fue todo una serie de gritos, enfados y salveses que pusieron a todos muy estresados porque en todo momento pareció una batalla en contra de Isaac, no fue hasta que Jackson decidió intervenir que las cosas empezaron a bajar de tono y es que acercarse a Scott le obligaba a bajar su guardia y descuidar su objetivo, para Stiles fue incomprensible que Jackson se haya convertido en una especie de kriptonita para su mejor amigo, pero su ocupación no le permitió ayudar mucho. Al final todo acabó en un desfile de chicos adoloridos por los golpes y un entrenador afónico por tanto gritar.

De nuevo en los vestidores se encontraron muy tensos, nadie se miraba a la cara y todos trataban de entender qué había pasado, el entrenador incluso decidió abandonarlos lo más pronto posible y dejar que hicieran lo que quisieran, la mayoría optó por ducharse y salir de ahí cuando antes, no sin antes mal mirar a Scott y Stiles. Al final de pronto se encontró sólo, se apresuró a salir y justo alcanzó a ver a Stiles, con ganas de saber por qué sus actitudes en el entrenamiento, corrió hasta alcanzarlo y tomarlo de la chaqueta para luego pegarlo a la pared.

-¡Ey Jackson, amigo! –farfulló Stilinski, tratando de sonreír pero fallando en el intento.

-Deja tus chistes para otro momento, ¿qué es lo que hacían tú y Scott? –fue directo, mostrándose hostil y esperando que su fuerza y dones salieran a relucir al menos un poco para amedrentar al chico. -¿Por qué estaban tan interesados en Lahey? –cuestionó una vez más, apretando su agarre.

-No creo que te interese saberlo. –le respondió, haciéndolo enfadar y levantándolo un poco sobre el suelo. –Ok, ok. –eso lo regresó al suelo. –Derek recluta gente. –empezó a decir, provocando que Jackson frunciera el entrecejo. –Así es, parece que se decepcionó de ti y decidió ir a por otros, entre ellos Isaac, no sabemos aún a quien más, pero por lo menos lo hemos identificado a él. –que Stiles se sincerara tan pronto fue lo que menos le importó, pues ahora tendría que saldar cuentas con Derek, dejó al otro ahí sin entender su reacción y fue directo al estacionamiento.

Salió bufando de coraje, se suponía que Derek y él tenían un trato, no que lo hayan pactado o algo por el estilo, pero al menos creyó que estaba claro, pues se suponía que él le ayudaría a formar la manada o al menos tardaría en convertir a alguien más, aunque lo que más lo ha fastidiado es que lo vea como un miserable bueno para nada, alguien que no vale la pena. No. Él no sería la burla de nadie y mucho menos de Derek, al salir ni siquiera se dio cuenta de que pasaba atropellando a un chico, quien se quejó pero al que no tomó en cuenta, acelerando a fondo una vez que estuvo dentro de su auto.

-o-

Stiles se acomodó las ropas y decidió salir de una vez por todas del instituto, bastante ha tenido con sus traumas escolares como para seguir ahí, desde luego, todo lo sucedido con Jackson le dejó farfullando de frustración, así que, creyendo que tal vez la cosa podría ponerse peor, decidió ir corriendo a con su mejor amigo; al ir saliendo del edificio se encontró con alguien conocido, un chico, que aunque nuevo, ya ha empezado a causarle cierta curiosidad.

-¿Matt? –llamó al otro, mientras ambos miraban salir a toda velocidad el auto de Jackson. –Oh no. –masculló, llamando la atención del otro. -¿No crees que es tarde para seguir en el colegio? –cuestionó, pero solo para que no le hiciera ningún pregunta, así fue como corrió por las escaleras hasta su jeep, apenas le hizo caso al otro que balbuceó algunas preguntas. Arrancó el auto y salió también a toda prisa, pero en dirección opuesta a la del heredero Whittemore, descubriendo a través del espejo retrovisor como Matt le tomaba unas fotos al suceso, lo que dejó pasar dado que aquel chico siempre se la pasa tomando fotos.

No tardó mucho tiempo en llegar a la casa de Scott, es más, ni siquiera tocó la puerta cuando se halló frente a ella, simplemente entró gritando el nombre del moreno, quien perturbado por la reacción del chico salió a su encuentro desde la cocina, con un sándwich a medio comer y su típica cara de sorpresa.

-Creo que la he cagado. –fueron sus primeras palabras, creando desilusión en Scott, que de alguna forma ya se acostumbró a escuchar esas palabras del chico.

-¿Qué has hecho, Stiles? –preguntó, pero como no queriendo enterarse.

-Le he dicho a Jackson lo que sabemos de Derek, ahora mismo ha salido en su busca y me temo que sólo logrará que lo mate. –fue rápido y claro en su explicación. –Un momento… tal vez debemos dejar que lo haga, así nos libramos de él. –agregó, en tono mordaz, pero la mirada del Scott lo hizo reconsiderar. –Ok, no podríamos explicarlo. –finalizó.

-Se iba a enterar de todas formas y no creo que Derek lo mate, Jackson ha tenido un retraso en su transformación, pero ahora ya no. –de alguna forma mostró desinterés en el tema y regresó a la cocina, seguido de su mejor amigo.

-Entonces solo dejará claro lo que Derek desea saber de él, aunque eso sí, seguro le dará una buena… un momento. –frunció el entrecejo, sentándose frente al moreno en la mesilla de la cocina. -¿Cómo sabes que se ha transformado? –la pregunta llegó de sopetón, causando estupor en Scott.

-Si, bueno, yo… lo supongo, es todo, digo, ya lo has visto, sigue tan normal… al menos en apariencia. –balbuceó, pero Stiles no es tan tonto como todos piensan y sin duda no se lo tragó, mirándole con suma inquisición.

-Me ocultas algo… -habló.

-¿Qué? –se hizo el desentendido, pero sabía que la curiosidad de Stiles no le dejaría estar en paz. –Bien, le ayudé a comprobarlo. –confesó, mordisqueando su sándwich con frustración.

-Más detalles por favor. –ordenó el hijo del sheriff, alargando sus brazos y empezando a prepararse un sándwich también, como si estuviera dispuesto a escuchar una larga historia, lo que sentenció cualquier intento del moreno por evadirla y sabiendo que Stiles siempre busca la verdad, lo mejor es tratar de decirla.

-Me pidió ayuda, se la di y comprobamos que tiene todos los beneficios de un hombre lobo. –esa explicación no fue precisamente tan detallada, aunque no se le ocurría más que decir, pero la mirada de su amigo siguió sobre él, como esperando a que continuara. –Nos vimos en el bosque hace unos días, hicimos pruebas, al principio no se concentró y le ayudé para que lo hiciera. –eso llamó la atención de Stiles, que mordió su sándwich esperando a que el otro continuara. –Pensé que para sacar su poder necesitaba provocarle, así que empecé a hablarle de cualquier cosa que lo provocara y conseguí que me enfrentara, pudo resistir mis ataques y detenerme. –Stiles levantó las cejas sorprendido, pero siguió tragando, casi como si estuviera seguro de que la historia seguía incompleta. –Peleamos un poco, luego vi sus ojos brillar en un tono muy azul y… y ya. –terminó de hablar y para evitar la mirada de Stiles fue por un poco de agua.

-Me ocultas algo. –espetó como si nada, mirando con insistencia, deseando sacarle toda la verdad. –No soy tu mejor amigo por nada. – agregó, dejándolo claro.

-No me lo creerías si te lo dijera. –siempre ha confiado en Stiles, pero decirle algo como aquello no le resultaba muy fácil.

-Pruébame. –el moreno contorsionó su rostro, seguía inseguro.

-Bueno… -tragó saliva. –Sucedió algo a lo que no le encuentro explicación. –empezó a mover sus dedos sobre la mesa, su nerviosismo se hizo evidente y para Stiles eso no fue nuevo, siempre le pasa lo mismo cuando no sabe cómo explicar las cosas, así que aguardó con paciencia, a pesar de que por dentro la duda lo carcomía. –Sus ojos, brillaron intensamente, más que los de Derek. –movió sus manos hacia sus propios ojos. –Entonces me ocurrió algo que no comprendí. –miró a Stiles, como con miedo. –Yo no pude contenerme y… y… -miró a otro lado.

-¿Y qué? –insistió el otro, ya dejando de tragar y mirándole con mayor curiosidad.

-Lo… lo besé. –la quijada de Stiles se descolocó, ni siquiera le importó que tenía dentro de su boca restos de comida que aún no ha engullido, fueron segundos por completo incómodos para Scott, mismos que solo lo exasperaron, rodando los ojos ante la reacción de su mejor amigo.

-¿Besarlo? ¿O sea, tomarle los labios con los tuyos? ¿Meter tu lengua en…? –Scott lo miró con enfado. –Espera, ¿eres gay? –la pregunta no dejó satisfecho al moreno. –No, no, no, no, no… -empezó a moverse con desesperación, lo que creo confusión en el otro. –Sabes que no soy homofóbico ni nada, de hecho alguna vez te sugerí que tu y yo… bueno, no es que lo dijera en serio, aunque tal vez sí, qué se yo. –se quedó quieto de pronto, mirándolo. Para Scott no fue como si realmente le sorprendiera su actitud, más bien, se sentía incómodo confesando aquello.

-Sé que mencionarás a Allison, pero fue algo que no pude contener, ese azul en sus ojos fue hipnotizador. –ahora mismo empezaba a tomar más seriedad en asunto, al menos en sus mentes. –Ni yo mismo lo entiendo, no fue algo que pudiera razonar, sólo fue un impulso. –afirmó.

-Ahora entiendo. –dijo, recordando lo sucedido en el entrenamiento del medio día. -¿Crees que si yo lo miro, pudiera pasarme lo mismo? –McCall se giró a su amigo con una interrogante en el rostro.

-¿Qué? Igual podría gustarme. –el otro solo negó con la cabeza, no podía creer que Stiles fuera tan… fascinante. –Pero espera, es Jackson, por Dios, tu némesis, tu mayor enemigo, aquel que por años nos ha fastidiado, se supone que deberías odiarlo, detestarlo y… un momento. –la mente de Stiles siguió dándole muchas vueltas al asunto. -¿Cómo reaccionó él, qué te dijo, te golpeó? –las preguntas de Stiles jamás han llegado solas.

-No, no sé lo que piensa, intentó llamarme, aclarar o algo así, pero el imbécil siguió siendo el mismo presumido, se atrevió a insinuar que hasta los "heterosexuales" como yo caen en su encanto… -mientras habló aquello miró por la ventana, molesto por la actitud de Jackson. -¡Oh por Dios, mi madre! –exclamó sin más, regresando a su posición en la mesa.

-¿Qué, qué? –como siempre, Stiles tardó en reaccionar, aunque esta vez tuvo una razón y es que su mente seguía hundida en muchas posibilidades acerca de lo sucedido con su amigo.

-Hola chicos, ¿qué hacen? –la madre de Scott llegó hasta donde ellos, dejando unas bolsas sobre la mesa.

-Planeamos besarnos y ver si somos gays o algo así. –la respuesta de Stiles dejó perpleja a la mujer que los miró por un instante y luego sonrió.

-Bueno, ustedes dos son tal para cual, igual podrían enamorarse. –el rostro de Scott casi se le cae al escuchar a su progenitora. –Confieso que alguna vez lo pensé, pero son buenos amigos, no creo que suceda algo, además, conociendo a Scott, seguro escogería a alguien más, otro chico, si es que fuese gay. –para el moreno fue inverosímil todo lo que escuchó.

-¿Entonces no tendría problema si Scott fuese gay, o bisexual o lo que sea? –la pregunta dejó sin habla al pobre latino, que ya no sabía ni qué decir, aunque al parecer Stiles tenía muchas ideas sobre lo sucedido.

-¿Por qué habría de tenerlo? –preguntó la madre, girándose un poco y mirándoles con el entrecejo fruncido. –Vamos, en el amor no se manda, tiene a Allison ahora… ella es una gran chica, pero tal vez algún día decida enamorarse de alguien más y qué importa el género si sólo es amor. –de algún modo eso fue revelador para Scott, que repentinamente sonrió, pero no dijo nada, esa explicita aceptación le dio claridad a sus propios sentimientos.

-Creo que sido suficiente, Stiles y yo debemos irnos. –su mejor amigo lo miró con cara de: "¿en serio?, si me lo estoy pasando genial", pero Scott lo tomó por lo hombros y lo sacó de ahí a la fuerza, apenas despidiéndose con la mano de la madre del chico, quien solo rio por sus actitudes, aunque muy acostumbrada, juntos siempre ha sido una locura. -¿Qué crees que haces? ¿Ahora todo el mundo debe saber que los chicos también son de mi agrado? –cuestionó, una vez que estuvieron en su habitación.

-De qué te preocupas, tu madre ha dicho que no tendría ningún problema. –afirmó, empezando a moverse de un lado a otro de la habitación, tratando de encontrar algo entretenido.

-Entonces le diré a tu padre lo tuyo con Derek. –el otro se detuvo en seco, notando la mirada burlona del moreno.

-Derek y yo no tenemos nada. –afirmó, seguro de sus palabras y desdeñando la amenaza de Scott, lo que provocó que el otro se le acercara con firmeza y muy cerca de su rostro.

-Eso da igual, me creerá de todos modos. –advirtió, pero pronto se recompuso. –Como sea eso da igual, no es hora de discutir cosas sin sentido, lo que en verdad me preocupa es lo que ha pasado, Jackson debe estar convencido de que algo le está ocurriendo y seguro irá a preguntará a Derek… -de pronto un presentimiento lo hizo detener su hablar. –Algo no está bien… -habló con lentitud, mirando con preocupación a Stiles. –Es Jackson… -finalizó, creando que el rostro de Stiles se pusiera lo más serio que se pudo imaginar, tal vez que sintiera algo por Jackson quedaría dentro de la normalidad, pero que además tuviera sensaciones de eso tipo no es normal.

Continuará…

-o-

Listo, la segunda parte. Espero les agrade y que me den sus puntos de vista. Agradecimientos a quienes han agregado a sus alertas, favoritos o simplemente a seguir la historia, especialmente a shameblack y mau-chan por sus reviews. Saludos.