A la mañana siguiente, Hermione se despertó tal cual se había acostado. La amohada seguría entre sus piernas, y ella continuaba aun pensando en Ron. Se frotó la cara con la manga del pijama, y miró el reloj: eran nada más que las seis de la mañana y ya estaba despierta. Bajó tal cual estaba hasta la cocina y comenzó a tantear los botes en busca de algo que echarse a la boca.
Mientras estaba echando un poco de jugo de calabaza en un recipiente, escuchó unos pasos en las escaleras y se giró alerta para ver quien baja a esas horas.
Ron entró en la cocina con los brazos aun con las marcas de las sábanas, y con el pijama desacomodado. Hermione se quedó mirándolo muy seriamente, y el mirándola a ella. La chica fue bajando inconscientmente la vista por el cuerpo de su amigo hasta que encontró algo que la hizo perder la concentración y tirar el vaso al suelo. La zona del paquete de ron estaba más grande de lo normal.
-¡Arresto momentum!-chilló Harry, que apareció de la nada con la varita en mano, y detuvo el golpe que iba a dar el vaso de zumo de calabaza contra el suelo-¿Pero qué os pasa a vosotros dos?-preguntó confuso.
Como saliendo de su ensoñación, Ron se dio la vuelta y miró a Harry
-¿De dónde has salido tu?
-Pues de tu casa-dijo Harry-¿De dónde si no? ¿Y qué estábais haciendo los dos aquí como tontos?
-Yo me hacía el desayuno-respondió Hermone rápidamente-no sé para que ha bajado el aquí-dijo sin pensar.
La tensión que había en el ambiente podía cortarse con un cuchillo, y Harry era conciente. TRató de olvidar lo que había pasado y continuó.
-He hablado con los miembros de la Órden-dijo Harry, y al ver que nadie le resopndía continuó-la cosa no se acabó en la última batalla de Hogwarts. Los mortífagos se sienten con fuerzas para continuar y creen que el fin de Voldemort no supone el fin de la lucha por la pureza de sangre. Van a seguir su tarea.
Hermione olvidó sobre Ron y habló
-Pero eso es horrible, no puede querer seguir luchando-dijo-nuestro bando está ya muy debilitado, muchos han muerto y...
-Lo sé, Hermione-dijo Harry-es por eso que necesitan refuerzos
Como si nunca hubiera estado allí, Ron intervino de pronto
-Ellos saben que nosotros podemos ayudarlos, y todo el resto de alumnos de Hogwarts también, lsod e los últimos cursos.
-De eso exactamente es de lo que se trata, Ron-dijo Harry mientras Ron y Hermione lo miraban sin comprender-Hogwarts sigue en peligro. Los mortífagos se han instaurado en el y controlan a McGongall.
-¿Que los mortífagos se han instaurado en Hogwarts?-gritó Hermione-no podemos consentir eso, Harry. Tenemos que ayudar a la Órden como sea.
-La Órden piensa que no estamos lo suficientemente preparados... Y muchos de los estudiantes de Hogwarts que también podrían ayudar a la Órden tampoco están lo suficientemente preparados...
-No sé a que te refieres con estar preparados, Harry-dijo Ron
-No seas tonto Ron-dijo Hermione cortante-está hablando de los ÉXTASIS, es evidente que muchos de los alumnos dejaron Hogwarts a mitad para enfrascarse en la batalla y no se examinaron de los ÉXTASIS. No podemos trabajar contra las artes oscuras en la Órden del Fénix si nisiquiera hemos terminado nuestros estudios en Hogwarts ¿no es así?
-Exacto-dijo Harry mirando contento a su amiga, no había perdido esa cualidad suya de saberlo todo-tenemos que volver a Hogwarts, y terminar lo que empezamos hace seis años atrás. Cursaremos el séptimo año y nos presentaremos a los ÉXTASIS, y así podremos ayudar a la Órden del Fénix a acabar con los mortífagos que quedan.
-Además, no estaremos solos-dedujo Hermione-habrá muchos con nosotros ¿no es así? Dean Thomas, Neville, Seamus, Parvati, Padma, Katie...
-Si-repuso Ron-y también estará Lavender Brown.
Como si la hubiera insultado, Hermione arrugó la expresión y le lanzó una mirada fulminante a Ron, que se encogió de hombros.
Harry carraspeó y miró mejor a su amiga, arqueando las cejas y diciendo
-Caramba, Hermione ¿has bajado a la cocina sin sujetador?
Hermione rápidamente bajó la vista y se dio cuenta de que lo que Harry decía era cierto, se puso muy colorada y rápidamente llevó las manos a sus pechos tratando de evitar que se transparentaran. Harry se estaba riendo, pero Ron se había puesto muy serio y colorado, y con un rápido "nos vemos luego" subió de nuevo a su habitación.
Hermione se dio la vuelta y se apoyó en la mesa de la cocina. "¿Para qué demonios había bajado Ronald a la cocina si se había vuelto a ir con las mismas?" Hermione había guardado la esperanza de que el chico y ella hablarían antes de que todos se despertaran, pero el ya se había marchado y sin dar ninguna explicación.
-Hey, Herm-dijo Harry acercándose-¿Qué os pasa a ti y a Ron? Cuando he llegado estábais muy raros.
Hermione se encogió de hombros.
-Supongo que me estará evitando
-Últimamente está muy raro, creeme-dijo Harry para tranquilizarla-bueno, voy a volver a la habitación, Hermione, simplemente me había desvelado y estaba dando una vuelta. Buenos días.
Hermione se quedó sola en la cocina. Ya no tenía hambre ni ganas de tomarse el zumo de calabaza, que desacansaba sano y salvo en el suelo gracias al hechizo de Harry. Pensó en Ron, y en lo mucho que se había alterado al verlo bajar en pijama, recién levantado. La verdad es que le encantaba verlo recién levantado, con esa cara de sueño y el pelo despeinado. Pero lo que más le gustaba era que el chico era muy caluroso para dormir y dormía con camisetas de tirantes con las que enseñaba sus brazos, que ya no eran los de un niño, sino que se habían puesto fuertes... Además, hoy Hermone había visto una cosa en la que nunca se había fijado: cuando Ron se levantaba, su entrepierna parecía estar más grande, como si estuviera hacia fuera... Hermione sabía que esas cosas les pasaban a los chicos al despertarse, pero pensar eso de Ron la hacía perder la cabeza, pensar que el también era un hombre, que el tenía una sexualidad, y era joven y enérgico... Lo deseaba tanto...
De pronto un pensamiento interrumpió su fantasía "y también estará Lavender Brown". Ron había dicho eso unos minutos atrás. Lo había dicho y había tenido toda la intención de decirlo. Hermione interpretó que el muchacho dijo eso para herir a Hermione, y para que se diera cuenta de que el beso que se habían dado no significó nada para el. "Si me hubiera querido decir algo, me lo hubeira dicho, y no hubiera hablado ni mucho menos acerca de Lavender"
Hogwarts empezaría en unas pocas semanas, y Hermione iba a volver para conseguir acabar su formación y poder luchar en el bando de la Órden. Iba a volver y tendría que volver a verle la cara a Lavender Brown, y tendría que volver a ver como Ron se le escapaba de las manos... Lo único que podía hacer para llamar su atención sería tener las peleas que siempre tenía con el, eso era lo único que los mantenía unidos... Hermione abandonó este útlimo pensamiento limpiando una lágrima que le caía por el rostro.
Mientras tanto, Ron estaba en su cama arrepintiéndose de haber pronunciado el nombre de Lavender allí abajo. Ni siquiera comprendía bien por qué lo había hecho, simplemente se había acordado de que ella existía y la había mencionado, sin darse cuenta de que Hermione podría molestarse. Pero al fin y al cabo, le agradaba la idea de que Hermione se pudiera poner celosa de Lavender, le parecía tan adorable... "¿Cuándo dará el primer paso y se atreverá a mencionarme lo que pasó en la Cámara Secreta?" "Quizá lo olvidara...".
