27 veces (que se vistió como si se fuera a casar con el amor de su vida)

Este fanfic participa en el reto de verano "Entre risas y besos" del foro "I am SHER locked

Disclaimer: Los personajes les pertenecen a Arthur Conan Doyle (aunque son del dominio público ahora, jamás dejarán de ser suyos) excepto por aquellos que son propiedad de la BBC y de Steven Moffat y Mark Gatiss (jeje). Esto lo hago por pura diversión.

Basado en la película 27 dresses (27 vestidos) del 2008.

Beta: ladyblue326 (mil gracias por revisarlo!)


2

John Watson recordó que la invitación que le habían hecho llegar a la redacción del periódico decía "estrictamente blanco", por lo tanto tuvo que conseguir un traje formal de ese color, lo cual, en una semana, no resultó nada sencillo. Pero se había propuesto ir a esa boda, le había llamado profundamente la atención que lo invitaran y que se preocuparan por el hecho de que no hubiera reseñado ninguna de sus eventos previos. La verdad es que había estado tentado a hacerlo, pero había decidido enfocarse en bodas más tradicionales.

Y es que los eventos de Baker Street Weddings eran de verdad muy extravagantes, pero no por ello, menos hermosos. Debía aceptar que el salón inmenso que había contratado en el One WhiteHall Place estaba decorado con sencillez pero de manera muy elegante. Todo era blanco, parecían atrapados en una gran nube en el paraíso y las columnas de mármol y los frescos en las paredes con ángeles y querubines, completaban el efecto.

Los invitados, alrededor de unas cincuenta personas, convivían felices, hablando alrededor de las fuentes de chocolate y las banderillas de fresas y una champaña muy ligera circulaba entre todos. De repente se pidió a los asistentes que acompañaran a los novios en su entrada al salón y todos salieron a las escaleras circulares desde donde una lluvia de pétalos de rosa blancos acompañaron el descenso del joven de ojos azules que se veía deslumbrante en su esmoquin negro a la medida.

En la base de la escaleras lo esperaba el joven de ojos verdes, que lo miraba como si estuviera contemplando a un ángel bajar a la tierra para quedarse a su lado por toda la vida. John se maravilló, había estado en pocas bodas donde los novios se mirasen de aquella manera, tomó su cámara digital y sacó algunas fotos, inmortalizando el momento en que ambos se tomaron de las manos y cuando se perdieron en la mirada del otro. Era perfecto y muchos de los que estaban observando tenían lágrimas en los ojos cuando los dos hombres caminaron juntos entre las sillas del salón y se detuvieron al frente, junto al juez.

Todos ocuparon su lugar con rapidez, él se quedó al fondo, sintiéndose un poco fuera de lugar pero incapaz de perder detalle. La iluminación tenue, un ensamble de violines y guitarras tocando algo que creía reconocer, pero no pensaba que pudiera ser Stairway to Heaven, ¿o sí? Los ocho hermanos de uno de los novios destacaban de manera imposible, eran muy diferentes entre sí y jamás habría sabido de relación familiar si no fuera porque alguien entre los invitados se lo dijo. Del lado del novio de ojos verdes sólo había un hermano, le había dicho una mujer bastante comunicativa que se había sentado a su lado, los demás eran amigos. Contrastaban de manera evidente las familias, pero no por eso eran menos la alegría que compartían.

Entonces sus ojos lo vieron, era imposible no notarlo, por lo tanto, acaba de entrar al salón, no estaba antes de que llegaran los novios y se veía algo agitado. Pero era lo menos importante, porque todo lo demás en él lo había cautivado, aunque no era fácil de aceptar que a su edad pudiera ser "cautivado", y no es que fuera demasiado viejo, pero una vez que cumplió treinta años, dejó de sumar cumpleaños. Y ahora, no podía apartar su mirada él, su altura, su complexión delgada, con largas piernas, enfundado en un esmoquin blanco y elegante y casi pegado al cuerpo.

Hubiera podido comérselo ahí mismo.

Pero de repente el juez estaba hablando sobre la importancia del matrimonio y el compromiso que estaban adquiriendo y se perdió de nuevo en las miradas de los novios, eran tan intensas que parecían que estuvieran solos y todos los demás no importaran en lo más mínimo. Aquello lo conmovió y se escabulló para tomar una foto de ambos desde detrás del juez, donde se veían todos los invitados como fondo, donde todas las miradas estaban puestas en el par principal y donde ellos eran el centro del universo.

Sonrió, no lo pudo evitar y de repente una tonta fantasía lo embargó y se vio por un momento en el lugar de uno de ellos, teniendo enfrente al amor de su vida. Esa persona que aun no conocía, pero que todos los días parecía estar buscando. Y sin embargo, ¿era iluso voltear a ver a ese hombre que estaba parado del lado del novio de ojos verdes? Ni siquiera sabía quién era, no sabía su nombre, nada de él y probablemente jamás lo volvería a ver después de este día. Así que sí, era una tontería fantasear de esa manera y sería mejor que se concentrara en lo que estaba sucediendo con los novios.

La ceremonia terminó, se firmaron los papeles oficiales y todos aplaudieron. En la foto oficial de la familia tuvieron que acomodarse con exactitud para permitir que todos tuvieran su lugar alrededor de los dos hombres y justo al tomarla con su cámara digital, aquel hombre alto de hermosos rizos negros, salió literalmente corriendo, como si tuviera exagerada prisa, como si tuviera que estar en algún otro lugar y fuera muy importante su presencia.

Desapareció de su vista así como apareció, repentinamente. Y ya estaba extrañando su presencia.


Cuando volvió a aparecer en su campo visual fue porque los novios estaban preparando el brindis y se solicitaba la atención de todos los invitados. Seguía sentado junto a la mujer muy platicadora que le había informado de todos los chismes que circulaban, aunque cuando trató de decirle sobre el hermano ausente de uno de los novios, alguien del staff de manera muy educada los invitó a tomar alguno de los cupcakes que había disponibles, antes de que se partiera oficialmente el pastel. No quiso insistir después para que siguiera su plática, la verdad no le interesaban los chismes de la vida de nadie. Aunque estuvo atento cuando el novio de ojos azules agradeció a todos su presencia de manera muy educada, con palabras muy propias, lo que hizo sonreír a todos y aplaudir al final. La gran mayoría de invitados habían cruzado el Atlántico para estar en esa boda y el novio de ojos verdes les extendió una invitación para visitarlos en Londres, lugar en el que ahora iban a vivir.

Al final agradecieron a la agencia de Baker Street Weddings por hacer de su día algo maravilloso, pero sobretodo a Sherlock Holmes, quien parecía que había adivinado todo lo que ellos querían o necesitaban y dejaron bastante claro que sin su apoyo, no habrían podido llevarlo a cabo. Hubo más aplausos y el hombre a quien ahora identificaba como Sherlock, sonrió algo incómodo cuando todos los miraron. Lo bueno es que sólo el escrutinio duró apenas unos segundos porque entonces las notas de Pour some sugar on me empezaron a sonar y los novios invitaron a todos a bailar, invitación que la mayoría aceptó y la pista se llenó en cuestión de momentos. Y él, desapareció de nuevo y por más que John se afanó en buscarlo, no pudo encontrarlo. Lo cual era muy extraño, el staff parecía muy responsable, había una chica de largo cabello castaño que estaba coordinando todo y a la cual buscaban en caso de eventualidad, pero había sido Sherlock el que había organizado todo, entonces ¿en dónde estaba?

La siguiente vez que lo vio fue unos minutos antes de que partieran el pastel, lo habían llevado al centro de la pista y se encontró con pastel de tres pisos con hermosos diseños de alas de ángel estilizadas. Pero cuando el hombre, Sherlock, apareció, para John el mundo volvió a enfocarse sólo en él y le sorprendió verlo vestido en una ¿burka? La chica de cabello castaño lo detuvo antes de que siguiera entrando en el salón y lo jaló hacía el pasillo, desde donde se escuchó un medio amortiguado "maldita sea" y John no pudo evitar reír. Cuando se llamó a los novios para partir el pastel, estaba ya enfundado en su esmoquin blanco y lucía perfecto. Para cuando recibió su rebana del pastel de chocolate y cerezas, había desaparecido de nuevo.


-¿Cómo van las cosas con los Winchvak?

Molly se sorprendió ligeramente de escuchar la voz de su jefe, el dueño oficial de Baker Street Weddings, aunque Sherlock diera las órdenes, el del dinero era otra persona. Gregory Lestrade en toda su gloria estaba parado detrás de ella, sonriendo como siempre, iluminando esos ojos color chocolate que tanto le gustaba mirar. Sacudió la cabeza, era estúpido pensar en lo atractivo que era, se suponía que sus ilusiones estaban puestas en Sherlock, lo cual era igual de imposible, a Molly parecían gustarle los casos perdidos. Greg había dejado muy en claro que a él le gustaban los hombres, de hecho cuando los conoció, Molly pensó que Sherlock y él eran pareja, cosa que desmintieron en cuestión de minutos. Y bueno, a Sherlock no le gustaba nadie y punto, así que ella no tenía la más mínima esperanza con ambos.

-¿Winchvak? -preguntó ella y se echó a reír, cuidando muy bien de tapar el micrófono que tenía junto a su boca, el set para la cabeza siempre la incomodaba pero era funcional- No, no, así no les llamamos.

-¿Entonces cómo? -preguntó Greg mientras agarraba una copa de vino blanco espumoso que estaba circulando entre los invitados, se recargó en la pared esperando la respuesta.

-Destiel -dijo ella y se echó a reír. Aquello era cosa de la hermana del novio, cuando les contó la historia de cómo se conocieron, les dijo que todos pensaban que terminarían juntos porque se volvieron inseparables, a tal grado que dejaron a sus respectivas novias porque ninguna toleraba la presencia del otro. Entonces los empezaron a llamar así, porque les ahorraban tiempo, si uno preguntaba por Dean, preguntaba por Castiel, así que mejor preguntar por ambos en una sola palabra.- Como si dijeras Brangelina, se escucha mejor.

La sonora carcajada resonó en todo el salón pero a nadie le importó, todos siguieron platicando con los novios que daban vueltas por todas las mesas, conviviendo con sus invitados. Aunque el pastel se había servido hace un rato, los meseros salieron con pay de manzana y helado de vainilla, la expresión de júbilo de uno de los novios fue bastante divertida de ver. Greg se robó uno de los platos y le invitó a Molly, aunque ella negó con la cabeza.

-¿Y Sherlock?

-Rania estaba llorando en el baño y no había poder humano que la sacara de ese lugar. Entró en crisis porque nadie de su familia acudió a la boda alegando que ella ya no era parte de la misma al casarse con una mujer -dijo Greg, aunque bien pudiera haber balbuceado, Molly no estaba escuchando del todo, completamente distraída con la forma en que él se había lamido los labios antes de responderle.- Sherlock logró convencerla de salir, pero al hacerlo, lo tomó por la mano y no lo soltó, así que me pidió que viniera a ver si todo estaba bien aquí.

Ambos se quedaron en silencio después de eso, Greg terminó de comer su pay y escucharon un buen rato el ensamble de violines y guitarras que ahora tocaban Kashmir.

-Mira, los novios se acercaron al periodista -dijo Molly y esto captó de inmediato la atención de Greg. Los chicos hablaban con un hombre que no podía superar los treinta y cinco años, al levantarse, pudo constatar que era más bien bajo pero se veía fornido, seguro practicaba algún deporte, su cabello rubio destacaba y no veía nada mal en el traje blanco que vestía.

-Espero que nos honre con su reseña en páginas centrales -dijo Greg y no era que le quitara el sueño si no lo hacía, seguramente en un par de meses el viaje al Amazonas con una caravana médica que había organizado le consumiría todo su tiempo y atención, aunque Sherlock seguro montaría en cólera si el domingo no estaban las fotos de la boda Destiel en el periódico.


John llegó a la redacción por la mañana, tenía unas cuantas horas para escribir la historia que Dean y Cas le habían contando, como se conocieron cuando Cas sacó a Dean de su automóvil después de un accidente y se quedó a su lado hasta que llegó la ambulancia. Como fue a visitarlo al hospital sin saber siquiera su nombre y sólo podía describirlo como el hombre de impresionantes ojos verdes. Y como Dean lloró cuando Cas le dijo que su automóvil había sido reducido a chatarra y como casi le juró amor eterno cuando todas las tardes iba a verlo para acompañarlo mientras reparaba su Impala. Relató la boda y todas las cosas que vio y lo acompañó de las fotografías que había tomado con su cámara. Entregó el archivo a su editora, quien sabía lo popular que era la sección y se mostró un poco reacia al ver que era una boda gay, pero al leerlo se conmovió hasta las lágrimas, además de que dijo que los dos chicos se verían preciosos en las páginas centrales y lo aprobó para su publicación.

Se quedó pensando en la historia de Dean y Cas, ¿acaso el también podría aparecer en la vida de Sherlock de la misma manera? "Conocerte fue casi como saber que he estado vivo esperando el momento en que aparecieras en mi vida". John casi estampa su frente en el escritorio, que pensamiento más ridículo. Aunque después de saber su nombre y saber dónde podía encontrarlo, el hecho de no buscarlo parecía completamente imposible. No era un extraño, no era alguien con el que te cruzas en la calle y jamás vuelves a ver, era alguien real con el que podía ponerse en contacto, con el que podía intentar algo.

Pero, ¿en qué realidad alterna alguien como Sherlock iba a querer algo con alguien como John?


Gracias por seguir leyendo y pues está vez no me lo betearon así que todos los errores son míos.

Espero que siga siendo de su agrado.

El Destiel es un guiño en realidad, espero no haberlos decepcionado.

Agradecimientos como es debido:

Gudea: Gracias por leer, por el comentario jejeje.

MH: Espero que como buena novia abusadora sigamos en luna de miel xD

mashimaro: Si un reto más y me encanta que me leas en todos jeje gracias mil!

Isa no Tenshi: Exacto, Sherlock las maltrata pero ellas le pagan jajaja, gracias por el comentario.

kiras70: Gracias por el comentario, espero sea de tu agrado.

Marpesa: Que bueno que te entró la curiosidad, espero lo puedas seguir leyendo.

Anjiiel: Gracias por el comentario, pues ya se casaron y van a páginas centrales jeje.

Guest: Nada de angst, algo inusitado para mi .. jeje gracias por el comentario.

pervertida yaoista: Perdón por destruir corazones, gracias por leer.

LizDe-chan: Muchas gracias por el comentario y espero que veas la película, es genial.

anahi tezuka: Si, un respiro de tranquilidad, gracias por comentar.

Scatterhearth: Jajajaja es cierto! no había pensando en lo que dices, gracias por el comentario.

ladyblue: Me lo beteas de todos modos? Por fa amiga!

Balam Yunuen: Gracias por lo que dices, espero siga siendo de tu agrado.

AnnitaChibaKou: Tiene como mil años que vi la de J-Lo, espero no me desvie mucho del original, gracias por lo que dices.

Y pues, seguiré... viene Mycroft en el próximo capítulo! Wiiii!

Comenten por favor, alimenten a la escritora... tengo hambre!

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