¡Koñañachiwa, gente! Aquí les dejo el segundo episodio de mi fic. ¡Enjoy!

Capítulo 2:

-Pase- gruñó el comandante Julius Remo desde su silla de piel, revisando los papeles y refunfuñando contra todos los casos rematadamente estúpidos que tenía delante. De haber sabido lo que le venía, ese "pase" se le hubiera atorado junto el humo de su puro.

-¿Comandante?- Holly asomó solo la cabeza por la rendija de la puerta- ¿No está muy ocupado?

-Ahora que lo preguntas, sí, estoy hasta el copete de trabajo, Canija. Pero supongo que es algo urgente.

-Er… sí, señor, podemos calificarlo como tal…- la elfina se adelantó unos pasos y se sentó en la silla frente a Remo, preparada para atrincherarse detrás del escritorio- acaba de llegar esta solicitud, y Potrillo y yo pensamos que sería mejor que la viera usted directamente- colocó el micro-floppy frente a su jefe y al lado el cartel. Y tomó una inhalación bien profunda, como preparándose para el cataclismo. Remo introdujo el diminuto dispositivo en una igualmente diminuta rendija de su computadora, que desplegó en todo el esplendor de la pantalla de plasma la solicitud de Aurora Oberón.

Holly no supo que tonalidad adquirió el rostro de Remo primero. No supo si había sido el verde pastoso o el violeta tornasolado: el caso es que al final acabó de color granate.

-¿Pero que…?- ¿¡¿¡¿¡QUÉ DEMONIOS ES ESTO?!?!?!?

-Pues una solicitud, comandante…- Holly calló al ver la mirada furibunda del elfo. Al parecer, había sido una pregunta retórica.

-¡¡¡ESO YA LO SÉ, CANIJA!!! ¿¡¿¡PERO TE IMPORTARÍA EXPLICARME COMO DIABLOS PASÓ?!?! ¿¡¿¡¿Y CÓMO CONSIGUIERON ESA IMAGEN?!?!?- la capitana miró con cierta reticencia el monitor. Ahí estaba una foto de la cara de Artemis completita, con la usual mirada penetrante en sus ojos azules y la sonrisa de autosuficiencia. Pero no parecía reciente; parecía tomada hacía ya un par de años o un poco más. Entonces Holly cayó en la cuenta.

-Deben de haberla hackeado del informe de la Rebelión Goblin… señor- Remo pareció calmarse apenas un poco, y comenzó a frotarse las sienes con los dedos con tal fuerza que parecía que quería achicarse el cráneo.

-Tienes razón… recuérdame restregarle a Potrillo en las narices que alguien entró al sistema- esta idea pareció satisfacerle, así que recuperó poco a poco el tono no-tan-rojo habitual de su piel. Luego le echó un vistazo al cartel, medio curioso y medio asqueado- Pero esta es más reciente. Mírala.

Muy a su pesar, Holly volvió a ver el anuncio. Esa fotografía debía de ser de ese mismo año, pues aunque el chico era inconfundible, las facciones se habían alargado y lucía mayor. Dejó que su mente procesara un poco la información…

-Mmmmh… esta debe ser de algún registro escolar on-line. Si se fija bien- señaló la ropa de la foto- esto parece un uniforme…- "y muy caro, por cierto", se dijo la elfina, mientras pasaba la yema de su dedo por el saco (de casimir) y la corbata (de seda) impresas en la hoja. El comandante miró los detalles y asintió.

-Bueno… buscar en las redes de los fangosos no es ilegal… pero es que esta solicitud- miró el monitor con resentimiento, como si él tuviera la culpa de la descabellada idea- es totalmente ridícula. No solo porque la Mansión Fowl está marcada como zona de peligro… también…- Remo bajó la voz a un susurro, así que Holly se reclinó sobre la mesa para escucharle bien- no podemos correr el riesgo de que suceda algún percance y… reactiven la memoria de Artemis.

Holly asintió con energía. Luego, algo más tranquila, se reclinó sobre el respaldo de su asiento, suspirando.

-¿Por qué…?- dijo, más para si misma que para Remo- ¿Qué les costaba hacerse fans de Escandorf Hiedra, ese nuevo niño bonito de Golem World? ¿No pueden ir al cine más seguido?- el comandante sonrió. En definitiva, de haber tenido tiempo suficiente para andar de Casanova, estaría convencido de que la capitana Canija era hija suya. Pero en fin, basta de sentimentalismos.

-Sea cual sea el caso, capitana, lo que tenemos que hacer es evitar a toda costa que vayan a Dublín. No quiero tener que imaginarme el lidiar con todo este papeleo y ADEMÁS con Artemis… de nuevo. Tendremos que negociar con ellas.

-¡¡¡¡¡AAAATCHÚ!!!!- Artemis estornudó con fuerza, sintiendo que sus oídos zumbaban ligeramente.

-Salud, Artemis- se apresuró a decirle su compañera de al lado, batiendo las pestañas de una manera que haría rabiar a un colibrí. Después de un malhumorado "gracias", el chico regresó a la pantalla de su abrumadoramente lenta computadora de sólo 12 Mbps. Si él fuera supersticioso (cosa que, genética y personalmente hablando, era lo más alejado de la realidad) pensaría que alguien estaba hablando mal de él. Pero no era para tomarse en serio. Sandeces del común de los mortales, se dijo.

-Bueno, eso sí que fue un éxito- celebró Potrillo con un fuerte relincho- esas colegialas son un peligro para las Criaturas, ¿eh?

El comandante Remo le lanzó una mirada totalmente furibunda. Al recibir la contundente negativa de la PES, como era de esperarse, todas las chicas mimadas habían llamado a papi para quejarse (armando un escándalo digno de trolls en primavera). Los "papis" eran al menos 20 de los duendes más importantes de Refugio, entre los que se encontraban tres de los inversionistas de la PES y uno que otro magnate interesado en las patentes de Potrillo. La amenaza fue simple: si el permiso no era otorgado, sencillamente retirarían sus cuantiosos fondos de los Elementos del Subsuelo para construirle lanzaderas privadas a sus pimpollitos.

Remo escupió en la basura el recién triturado puro y comenzó a preparar formatos y permisos como si de trámites para el Apocalipsis se trataran. El centauro tenía en ese momento MUCHO material para burlarse del elfo cruzando por su mente; pero no lo hizo, especialmente porque la mirada de Remo auguraba una muerte lenta y dolorosa, además de un fulminante recorte de salario. Holly, apoyada contra la pared, veía al jefe moverse y sólo suspiraba, pues las náuseas no se le pasaban aún.

Luego de unos cuantos minutos de jaleo, Remo se arrojó a su silla, sacó de su cajón un puro nuevo, lo encendió (provocando que un nauseabundo humo verdoso saliera de él) y se dispuso a ordenar las formas.

-Vamos a necesitar a un agente que vaya a acompañarlas- murmuró el comandante por lo bajo. Luego alzó la vista y dijo con toda seriedad:

-Creo que deberías de ir tú, Canija.

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¡Wai! Bueno, algo corto… pero espero les haya gustado ¡Mil, mil gracias a mis amigas Elena, Sunflower Javi, Gats, Marcia Canija, Maika LunaRota, Akasha Sorvolo Riddle, Hikari Mitsune Kawatari-chan y Rochy True por escribirme sus lindos reviews! Ojalá este chap haya sido de su agrado :P ¡Espero sus comentarios, sil vou ple! Matta ne!