Disclaimer: Ninguno de los personajes me pertenece, pues son de J.K Rowling, yo solo soy una humilde fan que le gusta escribir.


Durante el desayuno entregaron los horarios, La mayoría de las clases las compartían con los Slytherin.

Mientras se dirigían a Pociones, Severus le relató lo sucedido a Lily.

-Eso estuvo muy mal-dijo Lily frunciendo el ceño.

-Lo sé-dijo Severus.

-¡Le tiñeron el cabello de rosado!-exclamó Lily incrédula-Van a molestarlo.

Severus bufó y dijo:- Lo dices como si yo estuviese involucrado.

-No, no lo hago-dijo Lily un poco molesta- Solo digo que estuvo mal…

-James dijo que el color se iría en una semana-comentó.

Lily asintió.

-Podría… podría hablar con ellos…-dijo Severus luego de un rato.

-Sí, deberías hacerlo-dijo Lily.

El primer día pasó muy rápido, Lily resultó ser muy buena en Encantamientos y Severus en pociones.

...

En el almuerzo había ocurrido un incidente entre dos Slytherins de quinto año y una Hufflepuffs de primer año.

-¡Esas asquerosas serpientes!-gruñó James

-¿Quiénes fueron?-preguntó Remus frunciendo el ceño.

-¿Quiénes crees? ¡Pues ese rubio oxigenado de Malfoy!-exclamó Sirius- Y otro de los besa-traseros de Quién-Tú-Sabes.

-¿Quién es ése tal "Malfoy"?-preguntó Severus uniéndose a la conversación.

-Es un chico de quinto año, de Slytherin-contestó Sirius- es un "sangre pura" obsesionado con la pureza de sangre, futuro mortífago…

-No es de extrañar-añadió James- su papi es uno de ellos, así que Lucy va a seguir sus pasos.

-¿Estás seguro que fue él?-preguntó Remus- Puede que sea un Slytherin pero no por…

-¡Créeme, Remus!-dijo James- ¡Fue él! ¡Lo sé!

-Bien… bien, como tú digas, James.-dijo Remus.

-Voy a vigilarlo, esto no va a suceder dos veces, se los aseguro-dijo James.

-Estoy contigo-dijo Sirius sonriendo.

-Pff, Los Gryffindors y su complejo de héroes-pensó Severus.

Severus no podía entender por qué eligió estar en Gryffindor, claro que quería estar con Lily pero… él también quería estar en Slytherin, su madre estuvo allí y a él nunca le había gustado la casa de los leones, siempre pensó que eran unos idiotas sin cerebro que actuaba sin pensar. James y Sirius eran un ejemplo de eso, esos chicos no le caían muy bien, y tampoco le gustaba cómo miraba ése chico Potter a Lily, ella era su amiga, no de él, suya.

Remus le caía bien, era un chico muy agradable. Peter… bueno, parecía un chico muy tonto y desastroso. En la clase de pociones hizo explotar su caldero tres veces, no le entraba en el cerebro que una persona pudiera ser así de torpe.

Le gustaba el colegio, se sentía cómodo y podía estar con otros magos como él. Ya no se sentía como un fenómeno. Ése era su lugar, él pertenecía allí.

Ése fue su último pensamiento antes de quedarse profundamente dormido

-¡Severus! ¡Sev!

Abrió los ojos de golpe y se encontró con la mirada de un chico de ojos miel.

-¿Remus?-preguntó ahogando un bostezo- ¿Qué hora es?

-Las 8:45-contestó con una mirada nerviosa- ¡Vamos, levantate! ¡Tenemos clases de Transformaciones con McGonagall en quince minutos!

Se vistió lo más rápido que pudo y salió corriendo junto a Remus a su primera clase. Se reprendió mentalmente por haberse ido a dormir tan tarde, ahora no podría desayunar.

-Gracias por despertarme, Remus.

-No hay de que, para eso están los compañeros.-contestó con una sonrisa.

Llegaron justo cuando la profesora estaba entrando a la sala, se sentaron con Lily que les hacía señas con las manos.

-No llegaron al Gran Comedor y pensé que se había quedado dormidos-dijo Lily con una pequeña sonrisa- les traje esto.

Sacó de su túnica dos cajas de ranas de chocolate.

-Muchas gracias, Lily-dijo Remus con un brillo en los ojos- amo el chocolate.

-No tenías que…-comenzó Sev.

-No vayas a decir que no tenía que hacerlo, sólo di gracias, tonto.-dijo Lily sonriendo.

-Gracias-dijo Severus riendo.

Mientras la profesora McGonagall explicaba a la clase como era su materia, Severus comió su rana de chocolate disimuladamente, gracias a Merlín la profesora no lo notó.

Durante la clase tuvieron que anotar muchas cosas, y luego la profesora McGonagall les dio a cada uno una cerilla para que intentaran convertirla en una aguja. Al primer intento nada ocurrió, al segundo tampoco, intentó tres, cuatro, cinco veces más y aún no sucedía nada.

-¿Por qué no te conviertes en una aguja?-dijo entre dientes.

-Estás haciendo el movimiento mal, Sev-dijo Lily- mira, yo te enseño.

Hizo un movimiento circular con la varita y luego apuntó la cerilla mientras decía el hechizo, él objeto fue transformándose en una aguja plateada.

-Perfecto, señorita Evans-dijo la profesora McGonagall- 10 puntos para Gryffindor.

-Creo que también tienes un don para Transformaciones, Lils.-dijo Severus- Aunque sigo sin entender de qué sirve transformar una cerilla en una aguja.

-¿Por casualidad no tendrás más chocolate, Lily?-preguntó Remus con una pequeña sonrisa.

Por la tarde fue a la Lechucería a enviarle una carta a su madre, sabía que Tobías no regresaría hasta en una semana así que no había problema.

En la carta le contaba lo maravilloso que era Hogwarts, en qué casa había quedado, sobre sus compañeros de cuarto, las clases y muchas cosas más. Esperaba que a su madre no le importara que hubiese quedado en Gryffindor y no en Slytherin.

Observó cómo se alejaba la lechuza con la carta y cuando la perdió de vista dio media vuelta y se marchó.

Cuando iba rumbo a la sala común tropezó con alguien.

-Oh, lo lamento no te vi

Era una de cabello rubio cenizo ondulado y ojos azul verdoso, por su uniforme se dio cuenta que era de su casa y creyó haberla visto en algún lugar, pero no lo recordaba.

-No importa-dijo Severus- ¿No te he visto en alguna parte?

-Oh, sí, sí-contestó la chica- Soy compañera de cuarto de Lily, ¿Eres Severus, no?

¡Claro, era Mary MacDonald! ¡Ya la recordaba! La había visto ayer en el desayuno, se había ido con Lily y otra chica… Alice Brown.

-¿Mary MacDonald?

-Ésa misma, mucho gusto.

-Encantado de conocerte, Mary-Severus sonrío un poco.

-Estoy un poco apurada, quedé de verme con Alice en la Biblioteca-dijo la chica- nos veremos después, Severus.

Y se fue en dirección a la Biblioteca.

-Era una chica agradable-pensó mientras se dirigía a la Sala Común.


¡Al fin actualicé! ¡Bien, al parecer la inspiración me llega a las 2 de la madrugada! Ok, espero no tardarme tantos meses en actualizar la próxima vez.

Denme su opinión en los comentarios.

-Anne S. Black / Winkie Snape