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— Jasper ¿Por qué dejasteis que ella te tocara? — estaba diciendo Alice, lo suficientemente alto para que los demás vampiros de la casa escucharan.
— ¿Qué podía hacer Alice? Dime, no es la idea interactuar con los humanos, solo me saludo — respondió Jasper, calmado, nadie más que Alice lo escucho, pero esto estaba causando más que una simple discusión, pero nadie se dio cuenta que allí entre los árboles alguien muy sonriente los observaba a todos.
— No tenías que permitir que te toque, tú eres mío — dice Alice, con los ojos más obscuros de lo normal convirtiendo el color de sus pupilas en oro sólido. Jasper ante esta declaración se enojó, él no le pertenece a nadie, en su vida con María lo aprendió, si alguien pudo ser su dueña, ya no está entre los vivos.
— No soy tuyo Alice, nadie es mi dueño — dice con un tono más que elevado y ahora sus ojos se tornaron negros, algo que ella no había visto nunca, ni en sus visiones — Tú lo sabes muy bien y espero que no se te olvide — todos los demás lo escucharon, Jasper iba saliendo del cuarto donde se encontraba, Alice lo tomo por el brazo intentando hacer que se quedara pero lo único que consigue es rasgarle la camisa, Jasper no le da importancia y sigue saliendo, baja la escalera y allí están todos incluso Carlisle, todos ellos abren mucho los ojos al verlo sin camisa y ojos oscuros, todos simplemente lo ven como una amenaza y como no, si va por allí con su cuerpo completamente lleno de cicatrices de mordidas, cicatrices que nunca antes han visto, Carlisle y Emmett lo ven como amenaza para sus compañeras, así que cada uno de ellos las colocan a sus espaldas y en una ligera posición inclinada, como preparándose para un posible ataque, Jasper no les da una segunda mirada y sale de la casa, a correr por todo el bosque. Allí va a su lugar secreto la cima de una de las montañas, allí se quedó pensando, sumergido en sus recuerdo de su pasado, de su vida humana, en la chica peli castaña que siempre estaba en esos recuerdo, en sus padre y en los momentos de pasión que vivió con esa chica, ella su primer y único amor… ella su esposa.
Al llegar ese último pensamiento, él se sentó de inmediato, nunca lo había pensado de esa manera, pero en esa época pasar tanto tiempo con alguien, verla a cada momento del día, vivir esos momentos de intimidad con alguien que no fuera su esposa era algo ilógico, tanto tiempo en la oscuridad y ahora esta nueva revelación. Dio gracias por estar lo más lejos posible de los Cullen en ese momento. Decidió que permanecería allí, en la paz y tranquilidad de la montaña por un muy buen tiempo, la necesita ya no le son suficiente las emociones de Alice para mantenerlo calmado, ya nada es suficiente, y no hay nada, nada como esa sensación cuando ella le toco la mano, es una sensación que su cuerpo reconoce, una sensación que tuvo que haber tenido antes, pero ¿Cuándo? Y ¿Dónde?
Al día siguiente, todo fue igual, Edward cada vez que se acerca a Tanya la sed de sangre se apoderaba de él, pero así como aparece así desaparece, todo esto lo tiene muy confundido, y más quería saber qué es lo que hay en su mente, necesita saberlo; y hay un sentimiento, algo raro, algo que no ha experimentado nunca, también está el hecho que no puede permanecer mucho tiempo lejos de ella, y ella al igual que su hermana le recuerda a la chica misteriosa que vio en la mente nublosa de Jasper. El tiempo vuela, paso un mes, y Jasper no ha aparecido, Alice estaba algo irritable por esto, ya tenía varios años que no habían tenido ningún tipo de contacto físico a parte de unos cuantos beso castos y nada más, él siempre la evitaba, se marchaba por varios días y después regresaba como si nada, y que decir que si le hablaban de ese tema volvía a desaparecer por más tiempo. Isabella estaba un poco triste en ese tiempo, nadie sabía por qué, pero había momentos después de dar un paseo por el bosque regresa más que feliz. Tanya le conto a Isabella que Edward le ha ido llamando la atención y ahora no sabe qué hacer, pues él le gusta; Edward por su parte ha estado yendo cada noche sin falta a ver a Tanya dormir, pero que sorpresa se llevó la primera vez, no esperaba que las dos chicas compartieran habitación así que cada noche se sentaba al lado de la cama con cobertores verdes, donde se acurruca Tanya para protegerse del frio. Varias veces la escucho murmurar su nombre y algo que no creía posible pasó, sintió como si su corazón latiera, después de más de un siglo de estar detenido. No dice nada, quien le puede creer, nadie.
…oOo…
Un mes, y Jasper regreso, fue a la escuela, lunes, martes, miércoles y jueves… el viernes les toco historia, la materia favorita de Jasper, como en la gran mayoría de las clases las Swan estaban allí junto con todos los Cullen.
— Bien, chicos — comenzó a decir el profesor, Edward comenzó a sentir como le están susurrando al profesor y como él repite todo tal cual se lo dicen, no puede reconocer la voz, solo sabe que es una voz femenina — ya hemos hecho una parte del módulo del primer semestre, así que para la próxima vamos a dar una mirada a la historia familiar de cada uno de ustedes, Swan tienen que traer algo diferente — especifico el profesor — si no hay más nos vemos la próxima clase.
El profesor salió del aula primero que los estudiantes, los demás se quedaron hablando de lo aburrida que será hacer esta tarea. Isabella se quedó sentada en su puesto, necesitaba un minuto a solas y necesitaba darle tiempo a Tanya, solo unos minutos.
— Bella, vámonos — dice Tanya.
— Adelántate, ya te alcanzo es que voy a buscar algo al casillero — responde, recogió sus libros y salió detrás de Tanya, en dirección contraria, Isabella fue a su casillero, no demoro mucho y con las mismas salió; Tanya se colocó los audífonos de su reproductor e iba caminando con cuidado pues sus zapatos tenían la suela algo desgastada y era fácil que se pudiera resbalar y más con la pequeña llovizna que había estado haciendo desde ayer y con el frio que estaba haciendo los pequeños charquitos que habían quedado se han congelado y haciendo que el piso sea muy resbaloso, de pronto, un horrible chirrido sonó por todo el estacionamiento, Tanya no lo escucho, su música se lo impidió, Isabella que estaba de pie en la puerta sonrío viendo la escena, para que pocos segundos después poner una cara de horror, Tanya recorrió gran parte del estacionamiento para darse cuenta que todos la miraban con cara de horror, se fijó en Isabella y se preguntó por qué esa cara, de pronto sus ojos solo se enfocaron en el carro de Tyler se acerca peligrosamente a ella y parecer que Tyler no tiene control sobre el coche, creía que ese sería su fin y rogaba para que ella la ayudara, en un instante todo fue como un borrón, solo para sentir un fuerte golpe en la cabeza y algo la aprisionaba contra el suelo. Lo siguiente que vio fue a… Edward abrazándola contra el suelo del estacionamiento.
— ¿Qué haces? — pregunto Tanya a Edward.
— Quédate quieta — responde él, reflejando en su voz lo preocupado que esta.
— ¿Cómo llegasteis aquí tan rápido? — pregunta Tanya, ella no hacía mucho más que unos segundo que lo había visto del otro lado del estacionamiento junto con sus demás hermanos.
— Muchachos están bien — se escuchó la voz dice uno de los profesores que había llegado allí interrumpiendo lo que iba a decir Edward, Edward ha evitado que el carro de Tyler la aplastara contra el carro de Ángela Weber. — ya viene la ambulancia.
— Tanya, Tanya — grita Isabella que se ha acercado a ella lo más rápido que pudo — Tanya ¿Estas bien? — sigue cuestionándola, mostrando toda la preocupación que podía en su voz.
— Sí. Bella estoy bien — contesta Tanya, aunque estaba más que preocupada porque ella no le ayudo, pero estaba feliz de que Edward la allá ayudado. Los paramédicos llegaron junto con los bomberos, estos utilizaron varias herramientas para poder liberarlos, el primero en ir al hospital fue Tyler que tenía varios cortes en la cara por los vidrios rotos, y antes de que se lo llevaran, lo único que hacía era disculparse con Edward y Tanya.
— Estoy bien, de verdad — comenzó a decir Tanya, cuando la sacaron de entre los dos coches.
— La vamos a llevar a hospital para que le hagan un rápido chequeo y prevenir cualquier efecto adverso — dice el paramédico ignorando completamente lo que dice Tanya.
— Voy con ella — dicen Isabella y Edward a la vez.
— Soy su hermana — dice Isabella mientras se montaba en la parte de atrás de la ambulancia, impidiendo que Edward la siguiera.
— Edward, entra en la parte de adelante, al parecer estás bien, pero hay que revisarte — dice otro paramédico, antes de cerrar la puerta de atrás de la ambulancia, Edward se subió sonriendo y ambulancia fue al hospital, además solo Carlisle lo revisaría, pero en su mente escucha perfectamente los pensamientos de sus hermanos por haber salvado a la chica Swan y más que nada todos los insultos que piensa Rosalie y Jasper.
En el hospital, el primero en ser atendido es Tyler, el doctor Cullen reviso a Tanya pero le pareció raro que su hermana Isabella ni se inmutara a preguntarle si ella estaba bien, su cara refleja preocupación pero su cuerpo dice otra cosa, su cuerpo que en estos momentos debe estar demostrando su preocupación con el aumento de los latidos de su corazón pero nada está más que normal, en ese momento llego Charlie.
— Isabella ¿Cómo está mi niña? — dice Charlie muy exaltado, su corazón corre a mil de la preocupación, allí en ese momento Carlisle va saliendo de la sala donde revisa a Tanya, Charlie se acercó a él, quien le dice que todo está bien que solo tuvo un leve golpe en la cabeza y le recomienda que este pendiente de ella, que la despierte cada media hora para comprobar que todo marcha bien durante las dos noches siguientes y si se presentan mareos, visión borrosa, entre otras cosas debe llevarla nuevamente para otra revisión, le dieron varios días de incapacidad mientras ella está en observación… todo salió bien, pero Tanya tenía una duda que quiere resolver, ella quiere saber ¿Por qué él la salvo? ¿Qué razón tienen él para salvarla?, si él no tiene ninguna obligación con ella, ¿Por qué lo hizo? ¿Por qué?
— ¿Qué has hecho? — dice muy enojada Rosalie a Edward, mientras que esperan a Carlisle en su oficina del hospital.
— Hice lo que tenía que hacer Rosalie…
— No Edward, no hicisteis lo que tenía que hacer, debías dejarla morir, ese es su destino ella debe…
— Que hay de malo en que él salvara a Tanya, Rosalie — dice Isabella interrumpiéndolos — de todas maneras no iba a permitir que Tanya muriera, no ahora; si no la hubiera salvado él — lo señalo con su dedo — lo hubiera hecho yo. Además Edward ¿vas a dejar morir a tu compañera? — termino por decir haciendo que Edward se congelara en su lugar.
— Tú no sabes nada, niña tonta, ya me hubiera gustado ver como la salvarías — comenzó a decir Rosalie, mientras se iba acercando peligrosamente a ella, levanto la mano para darle una cachetada, pero su brazo se detuvo en el aire.
— No, no te atrevas a levantar la mano contra mí, Rosalie Lilliam Hale, tú eres la que no sabe nada, tú eres la niña tonta, tu que estuvo a punto de morir por culpa de tu tonto novio y fuiste salvada por Carlisle, tú no tienes el derecho de reclamar nada — Rosalie, se quedó perpleja, nadie absolutamente nadie sabe de eso, porque ella lo sabe y como lo sabe, porque su mano se detuvo tan repentinamente, porque no se puede mover — Ten cuidado con lo que dices Rosalie, jamás permitiré que lastimen a un Swan, jamás — los dos vampiros se quedaron perplejos ante los dicho, Rosalie pudo ver como los ojos de esa chica se oscurecían con cada palabra que sale de su boca y el miedo que los recorre a la vez, miedo de una simple humana; Isabella se marchó de allí cerrando fuertemente la puerta. Pasaron varios minutos hasta que los dos salieron del pequeño shock en el que estaban. Ninguno de los dos dice nada, ninguno de los dos sabía que decir.
— Rosalie, que nadie se entere de esto — dice Edward recuperando el habla a los pocos segundos. Ella no contesto verbalmente solo asintió con su cabeza, ni en su mente corría pensamiento alguno. En la noche ya con todos los Cullen reunidos, discutiendo lo que deben hacer con la muchacha Swan.
— Tenemos que matarla — dice Jasper adelantándose a todos, él no quiere que los vulturis interfirieran, ellos castigarían a esa chica con la muerte y a su familia si no hacen algo al respecto, cada uno de ellos pagando con su vida, uno a uno y él sabe perfectamente que por nada se salvaría de una ejecución, no con su pasado — no podemos dejar que diga algo a nadie — miedo, el miedo lo recorre, pensar en esa posibilidad lo aterra.
— No puedes matarla — contradice Edward a Jasper, mirándolo con furia, furia que no hace nada en él.
— Jasper, Edward tiene razón, no podemos ir matando a una chica inocente — comenzó a decir Carlisle.
— Nada de eso, Carlisle, no quiero enfrentarme a los vulturis — dice Jasper mostrando en su voz estigmas de miedo que pasan desapercibidas para los demás — hay que matarla.
— Ni se te ocurra Jasper — dice Rosalie con voz alta y clara sorprendiendo a todos, ella que siempre está haciendo cualquier cosa para alejarse de los humanos, y si la familia está en peligro ella es capaz de matar a cualquiera, solo para proteger a los suyos, pero algo, algo que no sabe que es, le impide decir que maten a la inútil de Tanya, es esa misma fuerza que le impide hacer algo contra Isabella. Jasper que creía que ella lo apoyaría no fue así.
— Estoy de acuerdo con Jasper — dice Alice, sorprendiendo nuevamente a todos, ella que intenta protegerlos intentando que tengan lo que ella no tuvo — no me mal interprete, no estoy a favor de matar a todos, pero no puedo ver lo que ella va a hacer, ya no puedo ver nada de ella, Edward no pude leerle la mente, para mí la mejor opción es matarla y con esto estar completamente seguros que ella no dirá nada, que no nos va a poner en peligro. — no, no es verdad, no es lo que ella quiere, ella tiene miedo, su miedo no es lo que ella diga, nadie le creería de cualquier forma, su miedo es la oscuridad que hay con la chica, esa oscuridad que no deja ver nada que esté relacionado con la chica, lo que inexplicablemente interfiere con su futuro, un futuro donde ella está completamente sola, no está Carlisle, no está Esme, ni Rosalie, Emmett, Edward o Jasper; no quiere estar sola, no de nuevo, no puede estar sola por toda la eternidad.
— No pueden matarla, ella es mi compañera — declaro Edward, dejando sorprendidos a todos, menos a Rosalie, que aunque no estaba segura de la razón de todo lo apoyo.
— No, ella no puede ser tu compañera Edward, ella no ha nacido — declaro Alice, nerviosa, "su compañera no ha nacido, yo la hubiera visto, la hubiera visto" — no hagas esto solo para protegerla, tú debes tener cuidado con eso. — dice con voz temblorosa.
— Ella es mi compañera Alice, lo siento, cada vez que no está cerca, cuando no sé dónde está, me siento vacío, me duele no verla — declaró Edward, Carlisle se sorprendió, Emmett y Esme lo miraron, en verdad ella es su compañera, pensaron los tres, esos sentimientos no pueden ser imitados.
— Hijo sabes que al hacer esta declaración tiene menos de cinco años para convertirla — dice Carlisle, que aunque muy feliz por este hecho también está preocupado.
— Si lo sé — contesto, sabe, sabe perfectamente, Aro puede medir el tiempo desde esta declaración al ver los recuerdos de los presentes, pero sea como sea no puede permitir que la maten, no puede, no importa que no sea su verdadera compañera, ella debe vivir. La conversación murió allí, nadie dice nada más, Jasper se volvió a marchar en ese instante dejando a todos allí, no le prestó atención a ninguno de ellos que lo llamo para que regresara, solo siguió corriendo, corrió por unos minutos, llego a la casa de los Swan, no siente movimiento alguno, sus respiraciones están acompasadas, subió a uno de los árboles cercanos, encontró la ventana de la chica, entro está completamente abierta, lo intriga, ve a las dos chicas, se acerca a Tanya, "vas a morir, aunque todos se interpongan" le susurra, Isabella lo ve, está ida viéndolo, comienza a moverse lentamente, Jasper la siente, se marcha. Se marchó corriendo a toda velocidad, desaparece por unos días, no dice nada, no se comunica con nadie y gracias al cielo que nada más fue el fin de semana y los Cullen no tienen que mandar una excusa médica nuevamente.
…oOo…
Las mellizas Swan desaparición prácticamente todo el fin de semana, nadie las vio, llego el lunes y ellas no fueron al instituto, muchos preguntaron a Charlie por sus hijas y él solo le dice que están descansando, el martes tampoco fueron, el miércoles se presentaron como si nada, todo marchaba bien, ellas hablaban como siempre con sus amigos, hasta que llegó la hora de la clase de historia.
— Bien muchachos, comenzaremos con la investigación que cada uno de ustedes realizo de la historia de su familia — comenzó a decir el profesor — comenzaremos con Edward Cullen — así comenzaron a pasar uno por uno, cada uno mostro algo de la historia de su familia, de donde proveían, quienes fueron los primeros que llegaron a Forks, hasta que llegó el turno de las Swan.
— Empieza Isabella — dice el profesor.
— Profesor, puede comenzar Tanya, es que ella tiene algo más antiguo — dice Isabella con una dulce sonrisa encantando a todos los presentes.
— Esta bien pero vienen las dos adelante — ambas chicas que se sientan juntas, se pusieron de pie, y con sus ropas anchas y estilo deportivas fueron al frente de la clase.
— Bueno la familia Swan antes se llamaba "Van Der Swan" en la antigua… — y así Tanya explico el origen del apellido, y como llego a Estados Unidos, unos siglos atrás.
— Bien, Tanya, ya explico varias cosas de los Swan, nuestra familia siempre se ha preocupado por pasar de generación en generación algo de historia, hace más de un siglo y medio un miembro de nuestra familia se casó muy joven, fue en la época de la guerra civil — Jasper a penas escucho esto se tensó, no sabe porque, pero presiente que todo esto tiene alguna relación con él — ella se casó a los 16 años con un joven que apenas acababa de cumplir los 17, ella es Isabella Swan, antes de casarse, cuando se casó cambio su apellido a Whitlock — todos los Cullen se tensaron, ese apellido, el apellido del vampiro más temido después de los vulturis, Isabella comenzó a sacar algo de una caja, era una vieja fotografía de un matrimonio, pero a ambas personas no se les veía la cara — esta nueva familia, comenzó a crecer o eso era lo que querían, pero la guerra civil estallo, el chico mintió sobre su edad, queriendo ser un héroe de guerra, y lo logro — todos estaban pendiente a lo que la chica estaba diciendo, pues aunque sea una historia de amor de la familia Swan, al igual que también había algo que les llamaba la atención, hace que se interesen en ella — él logro ingresar, poco tiempo después lo ascendieron de cargo hasta que llego a ser el Mayor más joven, eso sin conocer su verdadera edad que era alrededor de 20 años en ese entonces, creo — Edward aparte de ir escuchando lo que dice Isabella también va viendo parte de esa historia reproducirse en la cabeza de Jasper, esto es algo que ninguno de ellos saben de Jasper y para Edward es una completa sorpresa el apellido del humano del que está hablando Isabella, de lo poco que les permitió saber o mejor dicho de lo único que saben es su nombre, nunca hablo de nada más — él era Jasper Whitlock — en ese momento Jasper se puso de pie, al hacerlo con tanta rapidez y fuerza la silla callo atrás, nadie sabía eso, el no conocía el nombre de su difunta esposa, sabia de ella, lo descubrió el tiempo en que estuvo ausente, pero escucharlo de esa chica, que lo ha estado allí torturándolo sin saberlo; todos quedaron mirándolo, sin saber por qué reaccionaria así, Jasper salió cuando la bruma de sus pensamientos se dispersó mostrándole la cara de su esposa, es igual a ella pensó, Edward no sabe que estaba pasando, no podía leerle la mente a nadie, Alice no podía ver el futuro de nadie; Jasper salió enojado, muy enojado, casi mata a alguien que tiene conexión sanguínea con ella, pero al cruzar el umbral de la puerta un susurro llego a sus finos oídos espérame en el bosque, no dejes que nadie te siga, esa voz es la voz de ella, esto lo dejo congelado.
— Se queda todos sentados — dice el profesor a los Cullen que todos se habían puesto de pie, dispuestos a ir por Jasper, sin más nada se sentaron, de todas formas algo les impedía seguir adelante — Isabella, continua por favor — termino de decir.
— Está bien, bueno como iba diciendo, él era el Mayor Jasper Whitlock, quien después de mucho tiempo de ausencia, regreso a celebrar su accenso eso fue alrededor de 1863 y como estaban cerca de su ciudad Houston paso unos días con su familia, pero cuando iba de regreso a Galveston, este desapareció, mi antepasada que estaba embarazada — esto hizo jadear a Rosalie, Alice, Emmett y a Edward, "Puede que Jasper tenga algún descendiente por allí sin que él supiera" es el pensamiento de todos ellos, pues al ver la reacción de Jasper a esta historia están completamente seguros que él es ese Jasper Whitlock del que están hablando; Jasper que se ha mantenido al otro lado de la puerta jadeo de sorpresa, él pudo haber tenido un hijo o una hija — pero desgraciadamente, Isabella Whitlock tuvo un aborto espontaneo cuando le dieron la noticia de la desaparición de su esposo. — Jasper en ese momento se sintió desfallecer, salió a toda prisa, se internó en el bosque, se quedó allí en la entrada, en la oscuridad naciente del bosque, en la oscuridad del pasado, de su pasado, esperando que la luz llegue a él nuevamente.
Isabella se fue a sentar al terminar la historia, varios le aplaudieron, el profesor las felicito a las dos, al poco tiempo de estar sentada le paso un papelito a Tanya: "Tanya voy a salir, llévate mis libros por favor, dile a Charlie que no sé cuándo voy a regresar y por favor ten mucho cuidado con Edward" Tanya se la quedó mirando, ya se había acostumbrado a su presencia a cada momento del día, al final asintió y no dice nada.
— Profesor, sé que todavía faltan algunos compañeros, pero no me siento muy bien, puedo ir a la enfermería — dice Isabella, completamente pálida.
— ¿Puedes ir sola o necesitas que alguien te acompañe?
— Puedo ir sola — dice esta, dejo todos los útiles allí y se fue a la enfermería, la enfermera Carolina, la atendió, dice que tiene que ir al hospital y llamo a Charlie para que la fuera a buscar, lo espero, lo vio llevar a su hija, tan pálida que parecía un papel y la excuso por el resto de las clases de ese día o eso es lo que creyó que había hecho, lo único que si hizo con certeza es excusarla. Isabella salió como si nada del instituto, se acercó al bosque, fue adentrándose allí, parecía como perdida.
— ¿Qué haces aquí? — pregunta una voz, la cual ella reconoció inmediatamente.
— Vine a hablar contigo Jasper Whitlock — este salió de la oscuridad, nadie más que Peter y Charlotte sabe su verdadero apellido, y ahora posiblemente los Cullen. — No creo que nos convenga hablar aquí, podemos ir a otro lugar — este asintió, se acercó a ella a velocidad vampírica, pero ella no se asustó, la tomo en sus brazos y la cargo al estilo novia y comenzó a correr adentrándose cada vez más en lo profundo del bosque.
…oOo…
En el instituto, los Cullen se quedaron toda la jornada de la escuela ese día, cuando les dijeron que Isabella había desaparecido, Alice no sabe la razón de esto solo reafirmo su futuro en solitario, el resto de ellos solo tuvieron un mal presentimiento.
Edward, ya habla más con Tanya, no tenían más clases juntos hasta después del almuerzo, pero él hoy tenia lago planeado para poder acercarse más a ella. Tanya como cada vez que entraba a la cafetería miro a la mesa de los Cullen pero se sorprendió al no encontrar a Edward allí, siguió caminando y se puso al final de la cola para comprar su comida.
— Hola Tanya — dice una aterciopelada voz a su espalda, era él, Edward, todos en la cafetería los estaban mirando, pues no es normal que un Cullen hable con alguien que no es de su familia.
— Hola Edward. — responde muy apenada, tanto que está segura que toda su cara e incluso sus orejas están rojas por completo.
— Tanya ¿te sentarías conmigo hoy? — Tanya solo asintió con la cabeza, pues no estaba segura de que esto esté realmente pasando, ambos compraron su almuerzo y fueron a una mesa lejana a sentarse, allí comenzaron a hablar de todo un poco, hasta que llegaron a una simple pregunta por parte de Tanya ¿Qué eres? Edward se tensó, al igual que el resto de su familia, él no le dice nada para darle una respuesta, solo que no se lo puede decir, después de eso cambiaron el tema rápidamente, Edward hablo del baile que se realizaría pronto, e incluso la invito a ir con él, ella con gusto acepto, claro que se tendría que comprar un vestido. Después de esto, cada uno siguió su camino, ambos hablaban en las clases donde les tocaba sentarse juntos, así comenzaron a pasar los días, hasta que llegó el sábado. Charlie, extrañaba a Isabella pero sabe que ella puede cuidarse sola y era de aquel que se metiera con ella el que se tiene que preocupar.
…oOo…
— Tanya, baja rápido si en verdad quieres ir a la Push — dice Charlie a su hija, él día anterior la había invitado a ir a la Push que van a hacer una barbacoa para celebrar un ritual de transición de joven a hombre, para algunos chicos y los Swan como siempre son los invitados honor.
— Ya voy papá, pero me llevo mi auto debo regresar temprano, porque voy a ir con las chicas a Port Ángeles a comprar un vestido — dice esta desde arriba. A los pocos minutos bajo y se fueron a la Push, al medio día Ángela la llamo para decirle que se siente mal y no podía ir de compras ese día que fueran mañana, además que Jessica tiene una comida familiar y no sabe a qué horas se desocupara. Así que sin más que hacer Tanya se quedó en la Push, para ver el ritual completo, allí solo estaban los ancianos, los jóvenes y los Swan.
Los chicos que se someterían al ritual, pasaron al frente y comenzaron con cortarles el cabello, les hicieron un tatuaje, una chica, la única entre todos ellos, también se cortó su larga cabellera azabache, Tanya vio cuando la chica lloró por esto, pero no lloro por el tatuaje que le hicieron, todos ellos a pesar de la baja temperatura solo estaban en mochos y la chica con una ligera camiseta sin mangas, todos tenían sus zapatos deportivos. Al terminar de hacer todos los tatuajes, comenzaron a hablar, o mejor dicho él líder de la aldea Billy Black comenzó a hablar.
— Hoy es un día especial, hace muchos siglos atrás, cuando nuestros antepasados comenzaron a poblar esta zona, nos vimos atacados por un enemigo nada común, fuimos sometidos por unos fríos o vampiros como los llaman hoy en día, seres de la noche que salían de día, con una fuerza increíble, con súper velocidad y todos y cada uno de sus sentidos aumentados, fuimos sometidos por varios años, donde nos vimos obligados a dar de los nuestros para poder sobrevivir, hasta que ella llego a estas tierras siguiendo a algunos de los suyos, ella nos dio la mejor arma contra ellos, nos dio la posibilidad de cambiar, con la única condición de que la ayudáramos a proteger a sus descendientes — allí señalo a Charlie y a Tanya, esta última, sabia un poco de esto, pero no lo sabía todo — ella ha regresado nuevamente a nuestras tierras, como es tradición, cada vez que nuestro muchachos los descendientes de aquellos que cambiaron por primera vez, llegan a cambiar. El ultimo descendiente de ella hasta el momento nos brinda unas gotas de su sangre para completar el ritual — Tanya se tensó, ella es la última descendiente de esa persona hasta el momento — pero esta vez no va a ser necesario, como dije ella regreso y nos ha dejado esto — mostro una pequeña botella de vidrio, con un contenido rojizo — y ahora con esto vamos a reafirmar nuestro trato, nos va a dar así nueva fuerza y fortalecer la voluntad — Billy siguió hablando, por unos minutos más, tomo una botella de licor de medio litro en la cual solo había la mitad del contenido, en ella vertió el contenido de la pequeña botella en este, la mezclo por unos segundos coloco todo en la mesa ceremonial y llamo a su hijo y a los otros descendientes uno por uno para que cada uno de ellos aportara una gota de su sangre, volvió a mezclar y vertió todo el contenido en una taza de cerámica lo suficientemente grande para que quepa todo, entonces los comenzó a llamar a uno por uno nuevamente.
— Nos honramos en presentar a todos aquellos que han sido elegido, hoy sin importar la edad que tengan se convierten en la fuerza de lucha y protección de nuestro pueblo, así que ahora cada uno de ustedes al escuchar su nombre pasen al frente y tomen de esto para rectificar su promesa con toda su gente y con ustedes mismos.
* Leah Clearwater, la hija de Harry y Sue Clearwater, es la primera mujer que se une a esta noble causa, gracias querida, la simboliza el color gris claro, y tiene 18 años
* Sam Uley, el único hijo de nuestro hermano Carlos Uley, lo simboliza el color negro, 19 años, en estos momentos es el líder del grupo
* Quil Ateara, nieto del Viejo Quil Ateara, lo simboliza el color café-chocolate, tiene 18 años.
* Embry Call, hijo de Emmil Call, lo simboliza el color gris, con algunos tonos de negro y tiene 18 años.
* Paul Meraz, es simbolizado por el color gris oscuro, y tiene 18 años.
* Jared Pelletier, es simbolizado por el color negro azulado, y ha iniciado este viaje con tan solo 16 años, y los siguientes también han iniciado este viaje tempranamente.
* Jacob Black, mi hijo, Billy Black, es simbolizado por el color Chocolate, 15 años.
* Seth Clearwater, hijo de Harry y Sue Clearwater, hermano menor de Leah, es simbolizado por color arena, con 14 años de edad.
* Collin y Brady Stewart, son mellizos, los más jóvenes hasta el momento, Collin es simbolizado por el color Café y Brady por el color gris con blanco, tienen 13 años.
— Mis muchachos, ahora que hemos rectificado el contrato, no queda más que den forma a su fortaleza — cada uno de los chicos se alejaron lo suficiente de los ancianos y de los Swan, cada uno de ellos comenzó a cambiar, del menor al mayor, sus ropas fueron hechas trizas, Tanya y Charlie se maravillaron ante esto, es la primera vez que los ven cambiar, al terminar todos de cambiar comenzaron a aullarle a la luna, al terminar los chicos dejaron ir a Leah a los árboles y esta regreso en su forma humana y con un ligero vestido, después fueron todos los chicos y todos regresaron en su forma humana y con otros mochos.
— Hijos míos, nuestro pacto de sangre ha sido consolidado nuevamente, todos sean bienvenidos a esta nueva vida, ahora sí, vamos comer y celebrar — todos se sentaron alrededor de la gran hoguera que habían hecho en la tarde, comenzaron a asar malvaviscos, maíz, salchichas caseras y a calentar pan de maíz, todo esto para honran a sus antepasados. Pasaron gran parte de la noche allí, Tanya y Charlie no pudieron irse después a Forks por la hora y por qué Charlie estaba algo tomado.
…oOo…
El domingo alrededor de la una de la tarde las chicas se marcharon a Port Ángeles a buscar sus vestidos, se fueron escuchando música a todo volumen, cantaron una que otra canción de sus artistas favoritos. Pasaron una tarde divertida, fueron a diferentes tiendas pero nada que encontraban lo que necesitaban, de un momento a otro se separaron, quedaron en encontrarse dentro de dos horas para comer e irse para Forks. Tanya camino distraídamente hasta que encontró una pequeña biblioteca, ya ha conseguido el vestido, un hermoso vestido negro entallado en la cintura, zapatos plateados con piedras de imitación de esmeraldas. Solo quería algo más para leer, entro a la librería, busco y busco, se demoró más de dos horas, como cada vez que entra al mundo de los libros. Al darse cuenta de la hora, se apresuró, pago el libro y salió de allí, no reconoció la calle por la que había venido, ya todo estaba oscuro, eligió un camino y se adentró por el mientras caminaba distraída buscando el restaurante en el que quedaron en reunirse.
De pronto, sintió como la están siguiendo, disimuladamente miro para atrás y si, así es, tres hombres la están siguiendo, su corazón comenzó a acelerarse, deseaba no haberse separado de las chicas o haberse demorado mucho en la librería, comenzó a caminar más rápido de lo normal, intento eludirlos pero fue imposible, la tienen rodeada, de la nada un carro a toda velocidad se acercó a ellos, los hombres que la seguían se apartaron inmediatamente para evitar que los atropellen.
— Entra — dice la voz del conducto, el cual le abrió la puerta del copiloto. Tanya supo inmediatamente quien es, es Edward. Sin dudarlo se subió.
— Gracias — dice, Edward siguió conduciendo sin rumbo fijo. Casi estaban a las afuera de Port Ángeles cuando ella hablo de nuevo — debes llevarme al restaurante donde quede con Ángela y Jessica — a penas eso salió de la boca de Tanya, Edward se puso en marcha, Tanya no le pregunto cómo sabia en que restaurante estarían, simplemente lo ignoro. Se bajó del auto al llegar al restaurante, entro y allí se encontró a ambas chicas preocupada por ella.
— Oh! Tanya, que bueno que llegasteis — dice Jessica.
— Si estábamos a punto de llamar a tu padre — dice Ángela mostrando lo preocupada que esta, Tanya no dice nada, pues las chicas vieron quien estaba atrás de ella y quedaron en silencio.
— Es que me encontré con Edward y se nos fue el tiempo — dice cuando ambas chicas la miraron, buscando una explicación.
— Chicas no les importa que lleve a Tanya a comer algo — dice Edward mirándola directamente a los ojos, ambas chicas dijeron que "no" con un leve movimiento de cabeza y se marcharon en el auto de Jessica que es en el que habían venido, ambas chicas se marcharon con la promesa que después hablarían las tres.
— Vamos sentémonos — dice Edward, quien pide una mesa para dos, se sentaron y Tanya pidió algo para comer y un par de bebidas, realmente estaba sedienta y no se había dado cuenta.
—- Tanya dime ¿Qué estáis pensando? — Tanya lo miro a los ojos sin comprender — sé lo que cada una de las personas de este lugar piensa, sé lo que ellos ocultan, pero tú, tú eres un espacio en blanco.
— Puedes leer la mente — dice Tanya, más como afirmación que como pregunta.
— Si, puedo leer la mente de todo ser viviente menos la tuya, la de tu hermana y me es difícil leer la de tu padre — dice con toda sinceridad.
— Mi pensamientos son privados Edward, por eso son pensamientos, si los quisiera dar a conocer los diría — se sorprendió, nunca se esperó que ella reaccionara tan bien, y menos que le aclarara la cuestión de privacidad, suficiente ha tenido con Jasper.
La conversación murió allí, Tanya termino de comer y Edward pagó, sin mirar la cuenta y dejo una considerable propina, no abrió la carpetilla pues allí está el número de la mesera, salieron como si nada y se subieron al volvo de Edward.
— Puedes bajar un poco la velocidad — dice la chica, al ver que iba a más de 200 km/h, que se puede esperar de la hija de un policía.
— ¿Qué sabes de mi Tanya? — pregunta, con la esperanza que no diera con la verdad pero la realidad es que si quiere que ella sepa.
— Sé que eres rápido, más rápido que cualquier ser humano, eres fuerte, y tú piel… — ella se calló, no quería seguir con eso, pero ahora que empezó no cree que puedan detener el rumbo de las cosas.
— ¿Qué pasa con mi piel? — pregunta, pues con cada cosa que ella dice, él sabe que la verdad está dicha y aclarada.
— Tu piel es pálida y fría, Edward.
— Sabes lo que soy — afirma.
— Siempre lo he sabido — Edward simplemente se voltea a mirarla tan rápido como pudo.
— ¿Cómo?
— Son cosas de la familia Swan, por eso no puedes leerme la mente, no pueden ver mi futuro y si lo ven es por decisión de alguien más, no mía, si puedes sentir mis emociones pero no las puedes manipular, puedes tener cualquier don que quieras pero no me va a afectar.
— ¿Y a tú hermana? — Tanya simplemente sonrío.
— A ella menos que a mí. — allí dejo la conversación, Edward en vez de esclarecer alguna de las dudas que tenia se le formaron muchas más. ¿Qué tan complicada puede ser la mente de esta chica? Pero de lo que sí está seguro, es que él siente algo mucho más que amistad por esta chica.
— ¿Por qué lo dices? — cuestiona.
— Ella siempre ha sido así
— Dime Tanya, que es lo que soy — pregunto, puede que salga con alguna teoría de cualquier otra cosa que no sea la verdad.
— Porque me lo preguntas Edward Cullen, o es que simplemente quieres comprobarlo para no decírmelo tú mismo — Edward simplemente se la queda mirando, ella es tan suspicaz — eres un vampiro — allí dejo de hablar no dice nada más hasta que llegaron a Forks.
— Sabes Tanya — comenzó Edward, Tanya lo mira a los ojos, eso ojos dorados que parecen oro líquido — ya no puedo mantenerme alejado de ti, por eso estaba hoy en Port Ángeles — sigue Edward con su voz aterciopelada, Tanya por su parte una gran emoción va creciendo en ella, su corazón comenzó a acelerarse sin que ella lo pudiera evitar.
— No lo hagas.
— ¿Qué no tengo que hacer?
— Mantenerte alejado, te quiero cerca de mi Edward — él simplemente no podía creer esto, esa chica definitivamente no tiene instinto de conservación. Y así se lo dice, Edward la dejo en su casa y se marchó para llevar el auto y regresar, se mantuvo oculto en la entrada del bosque hasta que Charlie apago todas las luces de la casa, como cada noche entro por la ventana la vio allí acurrucada y con una sonrisa en el rostro, se sentó en la cama de Isabella a verla a ella, desde el día miércoles después que se fue enferma no la visto más, Jasper tampoco había aparecido desde el miércoles en la noche, cuando…
Al día siguiente, Edward la fue a buscar a su casa, Charlie lo vio no dice nada, todo eso tiene que pasar y él lo sabe, Tanya se sintió maravillada con esto y que decir de su corazón, que se aceleró demasiado. Ella bajo lo más rápido que pudo cuando lo vio, se despidió de Charlie con un beso en la mejilla y le deseo que tenga un muy buen día. En el instituto todos estaban más que pendientes, al parecer los Cullen habían tenido uno que otro pleito, ¿por qué se dieron cuenta? Fácil Rosalie, Emmett y Alice en un convertible rojo, todos con cara de "no te me acerques" algo raro en ellos, pues siempre estaban con sus caras inexpresivas, cuando entro un auto más que conocido, el volvo de Edward, todos pendientes de él, cuando se baja todos creyeron que se acercaría a sus hermanos pues con esa cara tan sonriente que él tiene, es lo que todos se esperaban, pero rodeo el auto abrió la puerta y de esta salió una sonriente Tanya dejando a todos con la boca abierta, Edward la abrazo y como cada vez que está cerca de ella la sed apareció y con las mismas se fue. Todos los estaban viendo, de pronto a toda velocidad aparece una moto y los que estaban en el camino se quitaban a toda prisa pues el conductor no disminuyo la velocidad para nada. Se estaciono al lado del auto de Edward, los Cullen no sabían quién puede ser, no hay rastro de ningún otro vampiro a los alrededores pero ¿Qué humano puede hacer eso? Ninguno, pero sus corazones demuestra que lo son, los humanos solo ven a una nueva pareja que nunca han visto o mejor dicho que no reconocen por los cascos que les cubren toda la cara, el pasajero se bajó apenas se estaciono la moto, pero no se quitó el casco, el conductor apago la moto y se bajó, ambos se quitaron el casco y se besaron, todos los presentes jadearon ante esto…
12/09/2014
