II. Un Duro Encuentro
Resumen del Cap.: Después de días chateando sobre sus diferentes fantasías que tenía cada uno de ellos, fue el momento indicado de conocerse en persona el abogado y el médico.
En este nuevo episodio, era el momento adecuado para que nuestros protagonistas se conocieran. Iba a ser la primera ocasión de conocerse en persona, Rasengan vive en Chiba, Japón y Sharingan en Tokio, Japón a 47.7 kilómetros, una distancia considerable que los separaba de casi una hora de camino.
De: Rasengan
Para: Sharingan
Asunto: Amor voy a llegar el día viernes a las 8 de la mañana. En el hotel Konoha y me quedare hasta el domingo por la noche. Espero verte ahí. Te amo.
Por medio de este E-mail Sharingan se enteró que Rasengan llegaría a su ciudad y que se hospedaría en el hotel Konoha de 5 estrellas, y estaría 3 días y dos noches con él. Pero había un problema...
De: Sharingan
Para: Rasengan
Asunto: Zorrito voy a estar contigo pasadas de las 7 de la noche, ya que todo el día viernes tengo muchos compromisos de trabajo que no puedo cancelar. Te veo en él hall de la entrada para poder conocernos mi Zorrito.
Con estos E-mail ambos estaban muy nerviosos y sobre todo ansiosos de conocerse, y así comenzar con el juego de amor y lujuria que había surgido entre los dos. Además que ambos se imaginaban cualquier cosa que pasaría ese primer momento en conocerse en persona... ¿Cómo sería su relación sexual?, ¿Si se gustan?, ¿Si le gustare?, ¿Si serian felices?, ¿Si no se desilusionaran?... ya que nunca intercambiaron fotos, y si brindarían por el amor prometido en el chat, y muchas más preguntas que surgían en sus cabezas por los nervios de conocerse en persona por primera vez.
Llego el viernes y Sharingan a las 5 de la tarde, comenzó a prepararse para él, se bañó, afeito, perfumo con su mejor fragancia "bien macho", se puso un slip que le resaltaba el miembro, pues era muy ajustado y su culo solo lo tapa un hilito, después se puso una camisa, su mejor corbata, y un traje bien varonil. Miro el reloj y era las 6:30 de la tarde, bajo del departamento a toda prisa y corrió a buscar su automóvil que se encontraba en la cochera, salió de prisa y a las 6 con 55 minuto ya se encontraba en el hotel Konoha.
Estaciono su auto y entro al Hall, no había nadie pero iba bajando el ascensor y oh su sorpresa que al abrirse las puertas, sale un hombre muy hermoso y se acerca mirándolo, ambos se ver y quedan petrificados, pero...
- No me digas que eres Sharingan.
- Si el mismo. Me llamo Uchiha Fugaku.
- Namikaze Minato, un gusto conocerte.- decía tímidamente Rasengan, agregado en voz muy baja.- Ere muy bello, más de lo que me habías contado. Te quiero Fugaku, quiero más que antes ser tu Zorrito descabellado.
- En verdad, no pensaba que eras muy lindo, hermoso, todo un adonis.- decía Fugaku con una gran sonría.- No en vano descargaba toda mi leche en tremenda pajas, cuando platicábamos y después cuando me encontraba solo en mi habitación me hubieras visto.- dijo esto último guiñándole un ojo.
Después de eso, fuero al bar del hotel y pidieron dos sake, ya sentados en una mesa lo más retirado de los demás huéspedes, se pudieron a platicar un rato...
- Minato porque no dejas el hotel y nos vamos los dos a un departamentito que tengo en la costa.
- Pero, ¿Y tus hijos?
- Están de viaje, se fueron a Osaka a visitar a sus abuelos.
- No será un inconveniente para ti.
- No ninguno Minato, al contrario estaremos los dos solos y nadie nos molestara.
- Bueno, pero los gastos corren por mi cuenta, ok.- dijo con una gran sonrisa el rubio.
- Ok, vas a ver qué bien nos la pasamos Minato.- dijo Fugaku levantándose del asiento para acompañar al rubio con la recepcionista del hotel.
Minato saldo la deuda y fueron a la habitación a recoger la maletas, al entrar no aguantaron más y se unieron en un beso muy apasionado, jugaron con sus lenguas y, Fugaku le comenzó a doler mucho su pene pues estaba a mil y sobre todo por estar aprisionado por el Slip, casi se rompe el hijo dental que entraba entre sus nalgas.
Luego de unos minutos se separaron...
- Minato ya vamos a tener tiempo para más.- comentó el pelinegro agitado al separarse del rubio.
- Bueno, bajemos y vamos al departamento.- dijo medio enojado, pero sabía que en el departamento del pelinegro estaría mucho mejor.
- Si, y de paso vamos al supermercado por provisiones.
- Está bien, porque no creo que salgamos de tu departamento.- comento con una gran sonrisa el rubio guiñándole el ojo al mayor.
Cargaron las maletas y salieron del hotel, unos minutos después ya estaba comprando las provisiones, y no paso ni media hora cuando ya estaba yendo a la casa de Fugaku.
Después de unos 15 minutos ya estaban entrando el departamento...
- Minato si quieres nos podemos dar un buen baño para refrescarnos.- sugirió Fugaku dejándola las maletas en la sala.
- Bueno.- fue todo lo que pudo dejar el rubio algo nervioso.
- Prepárate, mientras que prendo el boiler (Termo Tanque).
- Ok.
Una vez prendió el boiler, el pelinegro fue a su habitación y se encuentra al rubio solo con una tanguita roja y el hilo dental bien tragado entre sus maravillosas pompis.
Al verlo así, lo volteo sobre la cama y luego...
- Siéntate y desnúdame con tu boca.
Minato parecía un maestro en desnudar a los hombres, casi todo lo hizo con sus dientes y poco con sus manos, hasta que el pelinegro se quedó solo con su slip azul y al ver esto...
- Que parado de bulto que tienes, ya me lo quiero comer.- comentaba al mismo tiempo que se saboreaba el rubio.
Minato no dijo más nada y voltio a Fugaku, utilizando sus dientes para corto el hilo dental del slip azul del pelinegro, mientras este, noto que la presión que ejercía en sus 22 cm de carne bien parado salió de la tela que lo aprisionaba como un balazo y el slip cayo solo al piso.
- Hay papito que linda arma tienes para tú zorrito.- exclamó alegre el rubio.
- Has lo que quieras con ella.- contesto Fugaku.
- Quiero saboréala de poco. Quiero gozarla y que tú también goces. Quiero que sepas como se la traga tu zorrito descarriado.- decía Minato observando más de cerca el pene del pelinegro.- No quiero perderme ni una gota de tu jugo pre seminal ni de tu semen
Minato tomo el pene de Fugaku entre sus dos manos y descapullo el glande que no estaba circuncidado y lo comenzó a lamber toda la cabeza y con la punta de la lengua escurría el ojetito del glande, estuvo jugando como cinco minutos, pero...
- Pará.- dijo el mayor bajándole el slip al rubio que dejando al descubierto un miembro no muy largo pero si gruesa.
Al ver ese pene el pelinegro, tiro al rubio sobre la cama y comenzaron a realizar un 69 inolvidable para los dos, luego de unos minutos Fugaku sintió en su boca que se llenaba de semen que se lo trago y saboreo, guardando una parte del mismo en su boca, al mismo tiempo que él acababa en la boca de Minato.
Ambos se sentaron enfrente del otro para fundirse en un beso mezclando su semen que habían guardado en sus bocas, formando así un exquisito cóctel de sus propios néctares de amor, como si sellarán un amor eterno.
Después de eso, se levantaron de la cama para irse a bañar. Un rato después de estarse bañando en la bañera se tranzaron nuevamente en un nuevo 69, pero en esta ocasión también se mamaron el ojetito en unos besos negro muy apasionado.
Al terminar se vistieron y salieron a cenar, de vuelta al departamento de Fugaku se desvistiera de nuevo... pero esa es otra historia.
:::::... Continuará ...:::
Nota Final:
Espero que les haya gustado este nuevo capítulo. Que a mi parecer es muy ardiente y apasionado pero al mismo tiempo tiene su parte romántica.
Si soy honesta no he leído las continuaciones de la historia original, yo también, como ustedes voy a ir enterándome de cómo van las cosas entre estos dos personajes, en el mismo momento que las esté modificando y adaptando.
Bueno, nos vemos pronto y cuídense mucho.
Su amiga Milady Potter.
