Summary: Para corregir un desastre, un deseo se debe hacer. A Adrien no le importa lo que deba sacrificar mientras que todo salga bien, incluso si eso significa cambiar el pasado y abandonar su identidad como héroe. /Time travel.

Disclaimer: Todos los derechos están reservados a sus respectivos creadores, ninguno de estos personajes me pertenece. Fanfiction sin fines de lucro ni pretensiones de infringir derechos de reproducción, realizado sólo con fines de entretenimiento.


Capítulo 1: Descuido.

Oh, mi dulce tormento

¿Por qué vuelves de nuevo?

No soy más que un ser sin importancia.

Demiere danse-INDILA

.

Robar los miraculous de su padre fue ridículamente fácil.

Adrien sabía que podía meterse en problemas, pero ¿Sinceramente? No le importaba un comino, de hecho, estaba seguro de que él sería la última persona sospechosa del robo. La muerte de su madre todavía estaba fresca en ese momento, y era el momento en que se esforzaba más que nunca en evitar ser una carga para su padre.

Bueno, evitaba.

Con un poco de vacilación tiró una cajita y el libro antiguo sobre su cama, no tenía ni la menor idea de que hacer a continuación, su padre ya no tenía el poder que lo había vuelto loco en sus manos.

¿Y ahora qué?

Adrien sentía sus manos retorcerse de la tentación de abrir la caja, no debía, pero tenía tanta curiosidad, nunca había conocido a otro kwami a parte de Plagg y la idea de conocer a otro lo llenaba de una extraña emoción. Quería más respuestas, quería saber lo que había pasado, los claros hechos que habían llevado las cosas a una destrucción y locura absoluta.

Adrien abrió una de las cajas, y con un pequeño destello de luz una figura de un color lila suave apareció delante de él. Dos grandes ojos color morado se abrieron parpadeando somnolientamente hacía su dirección.

"¿Quién eres tú?" La criatura preguntó de inmediato, entrecerrando los ojos.

Adrien abrió su boca y la cerró sin decir nada, sintiéndose incomodo ¿Qué se suponía que debía de decir?

"Hola, soy Adrien." Saludó sintiéndose tonto.

La bolita color lila revoloteó con sus alas alrededor de él, inspeccionándolo con cuidado. Adrien lo siguió con la mirada, hasta que el kwami asintió aparentemente satisfecho y se sentó en su hombro un poco más relajado.

"Soy Nooroo." Se presentó. "Soy un kwami, pero no pareces muy sorprendido."

El rubio miró el suelo como si fuera la cosa más interesante de mundo.

"No quiero ser grosero, pero…" Nooroo continuó después de unos segundos de incomodo silencio. "¿…me robaste?"

Adrien sintió sus mejillas calientes, Nooroo había dado en el blanco.

Claro, no era como si lo hubiera hecho con malas intenciones, pero si lo había hecho, y no podía evitar sentir un poco culpable cuando lo ponía de esa manera tan contundente. Había sido educado con fuertes valores y lecciones de amor por parte de sus padres hasta la muerte de su madre, y por más que fuera ridículo, no podía evitar sentir que su madre se sentiría decepcionado de él, si tan sólo…

Adrien parpadeó.

"¿Acabas de hacer eso?" Adrien le preguntó incrédulo. "¿Acabas de manipular mis emociones?"

Un sonrojo morado cubrió la redonda cara del kwami al ser descubierto. Él nunca se arrepentiría de lo que hizo, porque la idea de haber dejado las cosas como estaban lo llenaba de nauseas. Las cosas que había perdido, los avances que había dejado atrás en un futuro que nunca más existiría no eran más que pequeños sacrificios, eso lo sabía con firmeza, y su opinión nunca la cambiaría, que el kwami pudiera volver sus sentimientos contra él era un poco espeluznante.

"¡Me robaste!" Nooroo se defendió. "¡Sé que nunca me asignarían a un niño aparentemente rico y mimado! ¡¿Dónde está mi verdadero portador?!"

La indignación lo inundó, Adrien infló sus mejillas porque ¡Él no era un niño mimado!, la tan sola idea de ser puesto en la misma categoría que Chloé lo ponía enfermo.

"¡No soy un niño mimado!"

"Bueno ¡No estás haciendo un buen trabajo demostrándolo con ese ridículo puchero! ¡Y mira está habitación! ¡¿Cómo puedes negarlo?!"

"Yo no-"

"¿Adrien?" La voz Nathalie mientras tocaba la puerta los sobresaltó a ambos. "¿Con quién estás hablando? Voy a entrar."

Adrien inmediatamente tiró las cosas debajo de su cama y tomó a Nooroo con un rápido movimiento, escondiéndolo tras sí al mismo tiempo que la puerta se abría.

Nathalie estaba frunciendo el ceño.

"¿Estas bien? Podría jurar que te oí hablar con alguien."

Su cabeza quedó en blanco mientras intentaba encontrar una respuesta, cualquiera. Su incapacidad de reaccionar con rapidez era lamentable, tenía que mejorar un poco para poder hacer frente a situaciones como esa ¿Qué iba a hacer cuando fuera necesario mentir? ¿Pararse como un idiota como lo estaba haciendo en ese momento?

"Uhm…"

Nathalie suspiró.

"Olvídalo, sólo quería decirte que tu padre quiere hablar contigo, estará aquí durante la cena."

Adrien asintió rápidamente, ignorando la punzada de dolor ante la mordida del kwami lila, que luchaba por ser liberado de sus manos. Una vez que la puerta se volvió a cerrar Adrien apartó bruscamente sus manos de Nooroo con una mueca de disgusto y dolor.

"¡Me mordiste!"

"¡Me secuestraste!"

Ambos se miraron con mala cara.

Luego, se escucharon gritos en las calles. Adrien cortó el contacto visual y se sentó rápidamente frente a su computadora, prendiéndola con rapidez y buscando ágilmente las noticias más recientes. El temor se instaló en su estómago en cuanto abrió una transmisión en vivo de una periodista que corría en las calles.

"Un hombre ha estado causando caos por toda la ciudad, la policía no sabe explicar su inusual fuerza, se han reportado dos heridos y un desaparecido, se cree que esta persona lo tiene de rehén."

La cámara se enfocó y su cara palideció.

Su padre estaba ahí, vestido con un traje con tema de pavo real.

El recuerdo de una peineta de pavorreal en la caja fuerte relampagueó en su memoria. Adrien quería golpearse por su descuido, nunca se le había ocurrido que su padre tenía más de un miraculous y sólo lo había dejado abandonado.

Con sus manos tapando su cara no vio a Nooroo acercarse con curiosidad.

"No te preocupes niño." El kwami intentó consolarlo al interpretando su preocupación. "Chat Noir y Ladybug lo tienen controlado."

Adrien se congeló.

"¿Qué dijiste?"

"Que Chat Noir y Ladybug lo tienen controlado." Nooroo repitió pacientemente.

Alzando la mirada a la pantalla, Adrien se encontró con los héroes de París luchando contra su padre, la preocupación lo llenó. No estaba seguro de quien le preocupaba más, Marinette y Nathanel o su padre. De todos modos, no importaba mucho, porque no podía hacer nada ante la situación.

¿Por qué las cosas tenían que volverse tan retorcidas?


Quiero dormir.

Con amor. :D

Me.