Personajes de Meyer, trama mía :D
Se busca compañero de piso
2. Última oportunidad
POV Edward
Piqué tres veces a la puerta, antes de que me abrieran. Aunque lo que vi dentro del apartamento me descolocó un poco.
—¿Y estas cajas? –pregunté, entrando en el apartamento de mi mejor amigo.
Jasper cerró la puerta después de que entrase y suspiró.
—Ed, hoy se muda Alice a casa, ¿recuerdas?
—¿Era hoy? –pregunté- creía que era la semana que viene.
—Nop –Jazz sonrió, antes de hacer el famoso comentario- las neuronas se te morirán de tanto pensar en…
—Ya, cállate –repuse, enviándole una mirada envenenada.
Él se largó a reír, mientras iba a sentarse en uno de los sillones del sofá.
—¿A qué hora vendrá Alice?
—En un rato –sonrió Jasper, con aquella mirada soñadora que siempre mostraba cuando pensaba en su novia.
Esta vez fue mi turno de tomarle el pelo.
—¿Quién piensa ahora?
Como respuesta, mi maduro amigo me lanzó un cojín, que yo esquivé. Empezamos a jugar a la Xbox, cosa por la que había ido allí, hasta que Alice llegó.
—¡Jazzy! –gritó, tan solo abrir la puerta.
Jasper enrojeció ante el apodo y yo no pude evitar carcajearme.
—¡Ui! –exclamó Alice, al entrar en el salón- ¡pero si es mi novio y el mejor amigo de mi novio! Gracias por la ayuda, por cierto.
Jasper rápidamente se levantó, y tras darle un beso a Alice, la ayudó con el equipaje. Ayudamos a Alice con las tres maletas que llevaba y las dejamos en la habitación que ahora compartiría con mi amigo.
—Así que…¿Rosalie y Bella se han quedado solas en el piso? –pregunté, intentando que mi voz no temblase al pronunciar el último nombre.
—De momento –suspiró Alice- están buscando compañero de piso –de repente me miró, frunciendo el ceño- ¡Oh! –su expresión pasó a ser una que no advertía nada bueno. Algo se le había ocurrido al duende- ¡¿Por qué no te mudas allí?
¡¿Qué? Abrí los ojos de forma desmesurada. ¡¿Estaba loca?
—Así estarías cerca de Bella y podrías ganártela –me guiñó un ojo al terminar de hablar.
Como si aquello fuera tan fácil…
— No puedo, Ali –suspiré, sentándome en el borde de la cama que compartían Jasper y ella.
— ¿Por qué no? –preguntó ahora Jasper, cruzándose de brazos.
— ¿Me presento allí y les pido por favor que me dejen quedarme? ¡Bella ni siquiera sabe que existo!
— Porque tú no quieres –dijo Alice, sentándose a mi lado- ¡no dejes perder esta oportunidad!
— Nunca he tenido oportunidades de…
— No digas que no. Te la has encontrado miles de veces en el campus –me recordó Jasper- en el Starbucks de enfrente de su casa, en…
—¡Vale la he visto muchas veces, captado! –resoplé.
Alice sonrió, satisfecha y luego se sitúo delante de mí me cogió por los hombros.
— Ahora, me harás caso en todo lo que te diga, ¿entendido? –asentí y ella me tendió su móvil- ahí tienes el número de Bella. Quiero que te lo apuntes y la llames para pedirle que te enseñe el piso.
— Claro –rodé los ojos, pero ella me envió una mirada fulminante, a lo que terminé aceptando.
Guardé el número de Bella en mi móvil, con tristeza. Era verdad que me alegraba tener su móvil, pero hubiese preferido que me lo diese ella por voluntad propia y no haberlo de conseguir por terceras personas.
Alice me pidió que llamase cuanto antes, pero no era tan sencillo. Yo no me atrevía a llamar. Tenía que prepararme mentalmente para poder hablar con Bella por teléfono.
Me encontraba delante del espejo del cuarto de baño del piso que mis padres nos habían comprado a Emmett, mi hermano, y a mí. Mi hermano se encontraba en Nueva York, de viaje, y yo estaba estudiando Medicina. Me había alegrado tener el apartamento para mi solo, pero pensar que podría llegar a vivir con Bella me alegraba mucho más.
Suspiré, pensando en ella, una vez más.
Mi enamoramiento por aquella joven de ojos achocolatados venía desde hacia años. Para ser exactos, desde hacía tres años, desde el primer curso de carrera. La había conocido –o mejor dicho, visto- gracias a Jasper, que era el novio de Alice, una de sus mejores amigas. Jasper y yo nos habíamos hecho amigos en la biblioteca. Él estudiaba Historia y se pasaba gran parte del día en la biblioteca haciendo trabajos. Casualmente nos sentábamos siempre por los mismos sitios, y al final, entablamos amistad.
El día en que vi por primera vez a Bella, estábamos Jasper y yo sentados en un banco, esperando a Alice. Vi a unos compañeros de clase y fui a saludar, y cuando me giré para regresar, fue cuando mi mirada se posó sobre ella. Recuerdo que mi garganta se seco y mi corazón empezó a latir de forma desenfrenada. Era la mujer más hermosa que jamás hubiese visto. Un sudor frío me invadió cuando vi que ella y la chica que iba con ella –y en ese momento me fijé en que era Alice- se acercaban hacia donde estaba Jasper, que se levantó y saludó con un beso a su novia y con una sonrisa al ángel que me había robado el corazón sin saberlo. Ella se despidió entonces de mis dos amigos. Algo que le dijo Alice la hizo reír, y fue la primera vez que escuché su risa. Era la risa más preciosa que jamás hubiese escuchado. Me quedé embobado, viendo su expresión al sonreír, haciéndola aún más hermosa si pudiese ser posible. Ella se alejó de Alice y Jasper y se dirigió al edificio que era la Facultad de Filología.
A partir de ese día, mi mente tan solo podía pensar en ella. Jasper y Alice sabían lo que me ocurría, y todo lo que sabía de Bella lo sabía por Alice, quien me contó que Bella tenía mi misma edad, que estudiaba Literatura y que era su mejor amiga. También por las cosas que me contaba sabía que era la persona más amable, comprensiva e inteligente que jamás hubiese conocido, aunque ella no supiese de mi existencia.
Había tenido oportunidades para presentarme, pero siempre me había echado atrás, por miedo al rechazo. Pero sabía que mis amigos tenían razón. Si no daba el paso ahora, nunca lo daría, y Bella se iría. Así que me dije a mí mismo que la llamaría, preguntando por el piso.
Intenté llamarla algunas veces, pero mi dedo siempre pulsaba el botón de colgar antes de que sonaran los pitidos. Sin embargo, un día tuve que llamar o supe que me robarían el apartamento.
Bella y su compañera de piso habían repartido papeles por la facultad, informando de la plaza vacante de su apartamento. Ese día, al salir de clases, cerca de la cafetería vi a dos chicos leyendo el papel.
—¡Es el apartamento de Bella Swan!
Me giré de golpe, para ver que se trataba dos chicos altos, uno más moreno que el otro, pero los dos con el mismo pelo negro azabache.
—¡Es tu oportunidad, Jake! –dijo el mismo chico que antes.
—¡¿Quieres bajar la voz, Paul? –inquirió el otro chico, aunque sonriente- hoy mismo iré al apartamento a ver si puedo conseguirlo.
¡¿Cómo? ¡Dios debía odiarme! ¿En serio tenía un rival y tenía el mismo plan que yo? Con mi suerte, sí.
Pero no iba a dejar que se saliera con la suya. Salí rápidamente de allí y me senté debajo de un árbol del campus, y sin pensar siquiera lo que hacía, llamé al teléfono móvil de Bella. Tardó tres pitidos en responder:
—¿Diga?
Mi corazón empezó a latir desbocado cuando escuché su voz. Aún así intenté serenarme.
—Hola, llamaba por el piso…
— Sí-sí…-escuché como balbuceaba. No pude evitar sonreír. ¿Mi voz la había puesto así?
— ¿Aún está disponible? –pregunté.
— Sí, eres el primero en llamar –dijo.
— ¿Podría pasar a verlo ahora? Estoy cerca de la dirección que señala el papel…
—Claro. Aquí estaré.
Y colgó.
Aún no podía creerme que hubiese hablado con Bella. ¡Había hablado con ella!
Rápidamente corrí hacía el apartamento de Jasper, que no se encontraba muy lejos. Fue Alice la que abrió y me miró extrañada, al ver la sonrisa que había plasmada en mi rostro.
— ¿Te ha tocado la lotería? –preguntó Jasper, cuando entré en el comedor.
— He hablado con Bella. Ahora iré a ver el piso.
— ¡Hombre, por fin! –exclamó Alice, abrazándome- ¡Mucha suerte! ¿Recuerdas todo lo que te he dicho para que...?
— Conozco todos sus gustos, Ali –le guiñé un ojo y ella sonrió de una forma que me hizo estremecer. ¿Qué se le estaría pasando por la cabeza a la pequeña duende?
— ¡Tengo que arreglarte!
Oh, Dios mío, ¡No!
— Alice, tengo que ir ya. Hay otro que está interesado en el piso…
— ¡Bah, te lo darán a ti, ya verás! Y sino, hablaré con ellas. ¡Venga, vamos!
Rodé los ojos y dejé que Alice me cambiase de chaqueta y de camisa. Al menos mis pantalones pasaron la inspección. Yo en cambio tan solo pensaba en que en poco rato podría estar al lado de Bella, hablando cara a cara con ella.
Cuando por fin el duende me dejó ir, tanto ella como Jasper me desearon suerte. Respirando hondo, me dirigí a casa de Bella. A penas divisé el edificio, empecé a ponerme nervioso. ¿Y si el otro chico se había adelantado? ¿Y si no les gustaba como compañero y me rechazaban la plaza? ¿Y si…?
Con tantos " Y si…" en mi cabeza, me planté delante de la puerta del apartamento.
No te eches atrás ahora, Cullen, pensó mi mente.
Y con un suspiro de resignación, toqué el timbre. Tardaron poco en abrir la puerta, y una sonrisa se instaló en mis labios cuando vi que quién había abierto era Bella.
Sus ojos se ampliaron al verme, pero pude apreciar que un brillo brillaba en ellos, cosa que me alegró en sobremanera.
—¿Eres la chica con la que he hablado por teléfono? –pregunté, para mantener la fachada.
Ella asintió y rápidamente me dio la mano.
— Soy Bella Swan.
Ya lo sé, pensé.
— Edward Cullen –y cuando mi mano tocó la suya, una corriente eléctrica me subió por el brazo.
Retiré la mano al mismo tiempo que ella, que tenía el ceño fruncido. Me pregunté si lo habría sentido también.
— Un gusto –sonrió y no pude evitar devolverle la sonrisa. Me dejó pasar y mientras lo hacía, me comentó- verás, hay dos chicos ahora mismo viendo el piso.
Y cuando me guió al salón, vi al chico que había visto en la universidad esa mañana. Sus ojos negros se clavaron en los míos, fulminándome con la mirada, que yo le devolví de la misma manera.
Vaya se me había adelantado, pero no por mucho.
¡Hola!
Siento mucho el retraso, como habéis visto es un capítulo largo, tratándose de mí jajajaja
Espero que os haya compensado la espera ^^ ¡Muchisimas gracias por los reviews! Jejeje me alegro mucho de que os guste :D
No tengo mucho tiempo porque me tengo que ir a estudiar :( intentaré actualizar pronto, aunque siendo el viernes cuando me voy a la playa a vivir y por lo tanto me quedo sin internet, un poco dificil lo veo jaja
¡Un beso guapas!
Ali.
