AGENTE DORAEMON

Siglo XXII, Cuartel general de la policía del tiempo

-Bien, la primera vez que usted, robot niñera de clase Doraemon, número de serie MS-903, fue enviado al siglo XXII, la interferencia temporal era tan mínima, que sólo afectaba a su familia, por ese motivo se le fue permitido ir a usted solo, sin ningún tipo de supervisión de nuestra parte.- Empezó a explicar el General Temporal Yakendo Hayzu, el aspecto del mismo no dejaba dudas de cual era su posición en la policía del tiempo.- Pero esta vez la interferencia es tan grande que podría afectar a nuestro presente, el futuro del antepasado de su familia, de una forma total e irreversible. Es por eso, que aunque irá usted solo, le asignaremos una supervisión básica. Por ese motivo, y de forma extra oficial, usted por el periodo de las dos siguientes semanas será considerado el Agente del Tiempo #15.233, el identificativo al que usted responderá es el de Agente Doraemon. Bien una vez hemos oficializado su misión, pasaremos a explicarle en que consiste. Su principal objetivo es comprobar que cambios ha habido en su antepasado y buscar el origen de estos para poder, después, ir directamente a impedir que dichos cambios ocurran. Entiendo que está es una misión difícil pues usted tiene una gran implicación emocional con el joven y cero capacitación en nuestras fuerzas. Es más en otras circunstancias yo hubiera sido el primero en oponerme a que un robot civil fuese el que cargase tanta responsabilidad, pero sólo usted puede acceder a este periodo temporal. Así pues le recuerdo que de ¡su! -Señaló con su enorme mano extendida al robot, casi minúsculo en comparación del General- responsabilidad es para con toda la población actual, para con nuestro ritmo de vida pacífico, y incluso para las posteriores generaciones. ¿!Entendido!?-

-S-si, señor- Respondió el robot levemente, muy, asustado por la visión del enorme e imponente gigante, cargado de estrellas y medallas.

-Bien, iniciemos, solo tendremos una oportunidad. La pared del túnel del tiempo es más débil en un espacio exacto, el escritorio de la habitación superior de la casa de los Nobi, y en un tiempo igualmente exacto, el día 23/5/2026 a las 19:00. Una vez usted haya logrado llegar ese punto espacio-temporal, solo podrá moverse a través del periodo de 10 años a los cuales no tenemos acceso, solo podrá regresar una vez haya completado la misión. Pues para su regreso se necesitará usar una táctica denominada comúnmente "tirachinas" temporal, literalmente usted será disparado hacia una época, para luego rebotar entre otras dos épocas para poder volver a nuestro presente en el siglo XXII, pero al igual que la ida, solo tenemos un intento, pues usar esta técnica de viaje puede causar graves daños cronotemporales.- Explico la inventora original de la máquina del tiempo, Ayeko Einstein. La cual por lo peligros y delicado de la situación, dirigiría directamente la operación del viaje en el tiempo. Es más se utilizaría su propia máquina de viaje cronotemporal, la más avanzada del momento.- Bien, iniciemos con la misión. Recuerde que solo tendrá una oportunidad de anclar la máquina en el túnel del tiempo en el momento y lugar adecuado, o se perderá en el continuo espacio-tiempo.

Doraemon tenía cada vez más miedo de fallar, pero por ese mismo miedo estaba más decidido a hacer las cosas bien. Se subió a la moderna máquina del tiempo. En sí era similar a la suya, solo una plataforma sin cabina o algo parecido. Pero en este caso la plataforma era de unos ocho metros de largo por cinco de ancho, en total unos cuarenta metros cuadrados. La misma tenía dos niveles, uno superior y de solo nueve metros cuadrados donde se localizaban los mandos y controles de la maquina, y el inferior en el cual se encontraban todos los motores y estabilizadores de gravedad, junto con los propulsores luz y el generador de campo de neutrinos, además claro de los escudos de hiperespacio y de antimateria. Además de todos los mecanismos que se habían instalado para asegurar el "disparo" lo más posible. Entre ellos se encontraban tres cinturones de salto temporal, en caso de que la máquina una vez llegará a su destino se estropease, poder desplazarse por el tiempo de manera más tosca.

El robot azul, después de despedirse de Sewashi y de Dorami su hermana, subió a la máquina, para luego dirigirse al segundo nivel. Una vez delante de los mandos, y asegurado con un cinturón temporal, dio inicio a la cuanta atrás.

-Veinte, diecinueve, dieciocho, diecisiete, dieciseis- Para este momento, las máquinas del cuartel habían empezado a crear un agujero de acceso al túnel del tiempo, mientras la doctora Einstein preparaba las coordenadas espaciales y temporales.- Catorce, trece, doce- Doraemon dio una última mirada a su familia -diez, nueve, ocho- la máquina del tiempo comenzó a entrar en el túnel del tiempo- Tres, dos, uno, cero.- Doraemon se vio envuelto en el enorme tubo azul, lleno de extraños relojes que se deformaban como si estuviesen hechos de agua. Notó la succión que se había producido detrás de él indicando que el agujero del túnel se había cerrado, y entonces inició el viaje.

Tokio, centro de la ciudad. 23/5/2026 16:00

Para Nobita, las horas se habían volatilizado durante su estancia con el, ya mayor, señor Tashida. Entre anécdotas de la infancia, tanto del mayor, como del más joven, las horas habían volado. Cuando se quiso dar cuenta, ya era la hora de la comida y aún no había llegado a su piso asignado. Aunque habia merecido la pena visitar al señor Tashida, pues resulta que el anciano, como todos los residentes del asilo, tenía una entrada para el conservatorio, que él desgraciadamente no podría usar. Al principio se negó a aceptar la entrada, pero después de enterarse de que Shisuka daría un recital la acepto sin dudarlo.

Después de comer a toda prisa en un bar de fideos, se dirigió a su nuevo piso, y como no podía ser de otra forma, el joven se perdió un poco. Llego al bloque de edificios donde vivía, o más bien donde iba a vivir. Tuvo que subir por las escaleras los 5 pisos necesarios para llegar a su apartamento, debido a que el ascensor estaba en mantenimiento. En momentos así, agradecía el entrenamiento que había recibido en el CCPSM. Una vez en la 5ª planta, sacó del bolsillo la tarjetita que le había dado su superior y mentor, el agente Barna Alfa, donde estaban apuntados el numero de planta y la puerta. Mientras miraba la tarjeta, se chocó con un vecino.

-Uy, disculpe, no estaba mirando por donde iba y… ¿Dekigushu?- Delante de Nobita se encontraba el que, según el, había sido su rival de la infancia.- Eres tu ¿verdad?-

-Mmm, si soy yo. Disculpa que te pregunte, pero ¿de qué nos conocemos?- Preguntó con extrañeza el, otro, joven de cabellos negros.

-Soy yo, Nobita Nobi. Fuimos compañeros de clase hace ya más de diez años. Yo era al que el profe siempre castigaba por llegar tarde.-

-¿¡Nobita!? ¿De verdad eres tu? Cuanto has cambiado en estos años. Incluso ya no tienes gafas. Creía que te habías ido al extranjero.-

-Y así es, pero recibí recientemente un ascenso en la empresa en que trabajo y me han movido aquí como jefe de sección.- Explico con cierto orgullo nuestro protagonista, después de todo, uno no siempre podía presumir de sus logros en la vida. Aunque estos fuesen una cuartada para sus auténticos logros.

-Vaya Nobita que alegría de volver a verte. Aún recuerdo las veces que nos juntamos la pandilla, tu, Gigante, Tsuneo, Shisuka y yo. Y casi me olvido también estaba Doraemon. Oye, ¿que a sido de el? No se nada de él desde que empezamos el instituto.-

Doraemon; el nombre prohibido. Hacia más de diez años que nadie pronunciaba ese nombre, ni tan siquiera el mismo. Pensaba que ya habría olvidado la marcha de su mejor amigo, pero ahora que oía el nombre de su amigo en boca de otro… No, definitivamente no lo había olvidado. O al menos no completamente, muchas de sus aventuras yacían enterradas en su memoria, la gran mayoría quizás. Pero el aspecto, su voz, su forma de comportarse, de preocuparse por el. Eso no lo había olvidado.

-¿Nobita?, ¡Nobita! ¡NOBITA!-Gritó su, ahora, vecino.

-¿He? ¿Decías algo?-

-Si, estaba diciendo, que pasado mañana, habíamos quedado la pandilla en reunirnos en casa de Tsuneo. Ya sabes para no perder la relación y te decía que si querías venir y darles una sorpresa. ¿Estas bien, parecidas compungido y alicaído?-

-¿Qué parecía que? Como sea, si estoy bien, solo que hacía muchos años que ni siquiera pensaba en Doraemon. Y respondiendo a tu pregunta; no, no se nada de el desde que se fue hace diez años.- Aunque su voz y su rostro permanecían tranquilos e imperturbables, su mente estaba luchando por poner atención a lo que decía su viejo "rival". Pues el nombre de Doraemon habría abierto un cajón del cual no sabía que saldría. Fuese como fuese, su entrenamiento en el CCPSM lo había preparado para poder enfrentarse a todo tipo de situación de tipo emocional o/y mental, sin perder las apariencias.- Y con respecto a la reunión de la pandilla, pues si que estaría bien volver a ver al resto. Por cierto, ya que parece ser somos vecinos, ¿cual es tu puerta? Yo vivo en 5º D.-

-Yo vivo justo enfrente tuya, en el 5º F.-

-Perfecto, pues ya sabes donde puedes ir a pedir azúcar- Bromeó Nobita.- Bueno, si no te importa, podemos posponer el que me digas cuando va ser la reunión. Yo aún ni he podido ver el apartamento y aún tengo que desempacar cosas.

-Si, si por supuesto. Si quieres te paso una nota con la hora y el lugar por debajo de la puerta y así no te molesto. De todas formas si necesitas ayuda con las cajas llámame.-

-Lo haré y gracias de nuevo por decirme lo de la reunión. Me habría vuelto loco antes de encontrar de nuevo a la pandilla. Que tengas una buena tarde-

Y con esas palabras los dos vecinos se despidieron. Nobita saco la llave y tras abrir la puerta, accedió a su nuevo hogar. En sí no parecía nada del otro mundo. Salón, cocina, dos habitaciones y un baño. Todo amueblado cortesía de el CCPSM. Pero bien sabía él que, como ya había podido descubrir en anteriores misiones, todos los pisos que pertenecían al CCPSM, estaban llenos de secretos. Por eso se dirigió primero al salón, donde se encontró una muy curiosa sorpresa.

-Buenas días Agente Kaiju. O debería decir tardes. Por allí ya serán las… ¿3 de la tarde?- Saludó con cortesía su superior, mentor y amigo. El agente Barna Alfa.

-Se-señor, que hace usted aquí, ¿hay alguna misión?- Pregunto el nipón que ya había entrado en su modo agente secreto.

-Tranquilo Nobita, solo he venido a ver como te adaptas viejo. Bueno, si que hay una misión, pero es categoría Gamma. Nada grave.- Tranquilizó el de rasgos mediterráneos.- Primero que nada. Te tengo que enseñar los secretos de la casa. Todos los cuadros son pantallas de contacto. Debajo de la cama tienes una caja de "herramientas" personalizada. Por cierto, ahora que eres Oreja de Plástico tus herramientas se han actualizado. Mañana tienes que pasarte por el campo de prácticas para acostumbrarte. Además claro de que todo el apartamento tiene un generador de fusión fría que alimenta la red eléctrica "extra". Las luces, la vitrocerámica, la nevera, la tele, el calentador, etc. Va todo conectada a la red eléctrica del edificio, pero los extras, como es el centro de contacto con la central, van conectadas a la propiamente dicha red extra. Me ido un poco por las ramas pero me has entendido, ¿No?-

-Si, claro. Será que no llevamos trabajando juntos tiempo. De todas formas con lo de "actualización" te refieres a…-

-Si, precisamente a eso. Por cierto que tal el coche. ¿Has encontrado los gadgets extras?- Pregunto con sonrisa cómplice.

-¿El coche también tiene extras?-

-Nunca dejarás de ser Nobita ¿verdad? Si, si tiene extras. Baja al garaje y te enseño los extras.-

-Queras decir bajemos.-

-Agente Kaiju. ¿Ya no recuerda que tiene un implante conectado al nervio óptico? Ahora mismo yo estoy en mi camita tan tranquilo, enviando una imagen tridimensional a tu implante. Y hablando del implante, sabias que puedes usarlo como auriculares y conectarlos a cualquier dispositivo electrónico, tanto para hacer llamadas, ver vídeos o incluso la tele. Ay Nobita, hay tanto de lo que tenemos que hablar.-

Tras ese recordatorio el agente nipón, acató las órdenes de su superior, y fue al garaje para aprender a usar todos los instrumentos de navegación extra.

Túnel del tiempo

Doraemon se maravillo de la precisión y velocidad de la máquina del tiempo de la doctora Einstein. Acostumbrado como estaba a su máquina del tiempo de marca blanca, tercera mano y semidefectuosa, el artefacto de gran precisión cronoespacial que estaba conduciendo era simplemente genial. Todos los instrumentos de precisión que incluía, le permitía casi despreocuparse de la mayoría de maniobras a través del túnel del tiempo. Pero claro, no por eso se despreocupaba de su misión. Tenía claro que una vez llegar, no podía perder tiempo, tenía que descubrir que había cambiado en la historia de Nobita. No sabía nada del pasado al que viajaba, ni que clase de Nobita le esperaría. Después de todo, el se estaba dirigiendo a diez años después de la última vez que pudo ver a su amigo. Ni siquiera sabía si la casa aún estaría en su mismo lugar. Todas estas ideas, e incluso algunas peores, se acumulaban en los hombros del azulado gato robot como pesas de quinientos quilos. Pero, no podía dar marcha a tras, ya no. Interrumpiendo sus pensamientos, sonó la alerta de que estaba llegando al punto de bifurcación cronotemporal, aquí era donde tenía que irrumpir para poder atravesar la nueva línea histórica que se estaba creando, para llegar a su destino. En ese momento recordó las indicaciones de la doctora; "sincronice todos los cinturones de salto espacial a la nave, pongo los escudos al máximo y desactive los hiperimpulsores un segundo antes de impactar, el resto depende únicamente de usted".

El robot niñera hizo exactamente los pasos que le había indicado la Dra. Einstein, atravesando el punto de unión de las dos corrientes del tiempo, la vieja, la cual había estado recorriendo para llegar hasta aquí, y la nueva, la cual llevaba a un futuro incierto, que espera, por no decir deseaba jamás sucediese. Quizás estaba siendo egoísta y el nuevo futuro que les brindaría el nuevo Nobita sería mil veces mejor, pero ante la incertidumbre solo sabía que el precio por ese nuevo futuro era perder al viejo Nobita, perder a ese niño que había llegado a ser más que un amigo, casi un hermano. O al menos esos eran los pensamientos traicioneros que llenaban su mente y le convencían de seguir por su rumbo. El robot entonces apagó los hiperimpulsores y chocó contra la pared temporal, sin saber que en ese momento alguien más le observaba con una sonrisa en su cara al ver el éxito de sus planes acercarse más y más.

Hogar de los Nobi s.XXI 23/05/2026 19:00

El único cajón del viejo escritorio de la casi nunca usada habitación del piso de arriba del hogar de los Nobi, comenzó a temblar hasta el punto en que salió disparado fuera de sus rieles para ser seguido de cerca de un gran robot niñera del siglo XXII, con aspecto de gato azul. El estruendo ocasionado no pasó desapercibido por la laboriosa y de temible carácter ama de casa. La cual, después de bajar el fuego, no fuera a quemarse la comida que con tanto amor había preparado para la reunión de todos los miembros de la familia, o casi, pues faltaba el gato robot que vino a ayudar a su hijo. La verdad siempre le había costado entender esa historia del futuro y el pasado. Pero no se podía quedar ahí pensando en las complejas variables de un viaje en el tiempo, después de todo el jaleo que había oído en el antiguo cuarto de su hijo auguraba que cuanto menos se había colado un gato gordo en la habitación. Muy desencaminada no andaba después de todo.

-¡¡¡¡ DORAEMON !!!!

-¡¡¡¡MAMA!!!

-¡NO ME GRITES!

-¡NO TE GRITARÍA SI TU NO ME HUBIESES GRITADO PRIMERO!

Después de esta intercambio de alaridos (afortunadamente los vecinos se habían ido de vacaciones y a esas horas los transeúntes eran escasos por esos lares) tanto madre como hijo adoptivo robótico pudieron calmarse y tener una conversación más civilizada.

-Doraemon, que susto me has dado, me van a salir más canas. Pero también me has dado una alegría tremenda. Te hemos echado mucho de menos, y pensábamos que nunca más podríamos verte y ¡Zasss! vas y apareces de golpe y formando un jaleo tremendo. Además justo hoy que ha vuelto Nobita. Hoy se ha reunido la familia.-

Doraemon estaba para este punto en los amorosos y aún fuertes, brazos de aquella a la que llamo mama durante dos años. Pero se sorprendía de lo que había dicho esta mujer, Nobita había vuelto, y por como comparaba el regreso del joven a su propio regreso indicaba que había pasado mucho tiempo fuera. Pero eso no era lo que supuestamente tenía que haber sucedido, según los registros para este momento Nobita ya habría iniciado una relación de noviazgo con Shisuka. Además de que se encontraría trabajando en la misma empresa que su padre y aún no se habría independizado. Nada de eso cuadraba, pero tenía que investigar más… espera un momento, ¿que había dicho mama mientras el estaba perdido en sus pensamientos? ¿Que Nobita llegaría en quince minutos? Esa era su oportunidad de saber que había pasado. Pero en lo que su despistado amigo tarda en llegar a casa el intentaría sacar toda la información posible sobre los diez años que habían cambiado en la historia, pues aunque estaba emocionado por volver a ver al que consideró su hermano, no olvidaba su responsabilidad para con la policía del tiempo y el futuro mismo. Pero todos esos planes se fueron al garete cuando escucho la voz de su amigo anunciando su llegada.

-Hola mama. He llegado más pronto de lo previsto porque pensaba que llegaba tarde, pero resulta que por una vez en la vida soy puntual y… ¿Doraemon?-

Notas del autor

Aquí acaba el segundo capítulo de Agente Kaiju. Bueno, decidme vuestras opiniones de este capitulo. Aquí se revela un poco más de la organización a la que pertenece Nobita, además de otros detalles. Me hubiese gustado poner algún flash back sobre como se conocieron Nobita y el Agente Barna, pero quería subir este episodio cuanto antes además de que también quiero mantener un promedio de duración de los episodios. Antes de pasar a responder reviews, me gustaría que me dejarais vuestra opinión de la nueva portada del fic.

Respondiendo Reviews

--AlenDarkStar: Aunque es verdad que la relación que cultivan esos dos acaba afectando para bien a Nobita, eso es solo el primer de muchos pasos que Nobita dará hacia el cambio, de los cuales la gran mayoría son por * * del * , y el resto de pasos son lo que tu dices misiones. (Los asteriscos son los datos top secret que el CCPSM no te permite conocer hasta el próximo capítulo.

--nico2883: Gracias por decir que esta historia es hermosa. No te he entendido muy bien lo que quieres decir con tu pregunta, pero creo que te refieres a si Nobita y Shisuka acabarán juntos. Respuesta si, pero esta historia no se centra en el romance, eso será bastante secundario. Y lo de los celos no lo he entendido.

--carlos: Es mi intención darle un toque de seriedad y semi realismo científico a todo el asunto del viaje en el tiempo. Después de todo en la serie se habla reiteradamente de la policía del tiempo, y que la responsabilidad de estos es evitar que el tiempo se altere, pero dejan que un robot niñera cargado de inventos del futuro perteneciente a una familia de clase baja y sin influencias, viaje al pasado para cambiar la historia… no me cuadra. Además que todo el asunto de las interferencias en el espacio tiempo será algo que conectará este fic con un universo literario que estoy preparando.

Gracias a todos por comentar y os animo a seguir comentando más sobre este capitulo.