Ecos que regresan

El primer año no fue tan malo, el abuelo era bastante bueno aunque les llevara a ese lugar extraño en Rusia o eso creía.

- no pueden entrar Voltaire, ya te lo dije muchas veces antes, no entran niños menores de ocho además su estatura no ayuda son demasiado pequeños.-

- sería mejor que entren temprano-

-no, pero si quieres tráemelos cuando cumplan la edad adecuada los aceptare de lo contrario no resistirán los entrenamientos.

- tendrás que aceptarlos –

-pero ¿estas seguro de que vas a exponer a tus propios nietos a tan cruel entrenamiento? –

- así es, ya es tiempo de que mis nietos jueguen su parte en nuestro plan -

…Un año después termino aceptando…

El flamante auto deportivo se estaciono frente al majestuoso edificio en una de las calles de Rusia del cual bajo un hombre maduro alto serio, de cabello azul, acompañado de una mujer bajita de cabello castaño quienes dirigieron sus pasos hacia el edificio, entraron al ascensor y el hombre pulso el botón para llegar a la sala de juntas.

Sin molestarse en llamar entraron interrumpiendo la reunión.

-Hola padre cuanto tiempo – habló- con vos suave y tranquila

El anciano le miro con burla- al fin te decidiste por salir de tu madriguera, ¿Qué buscas aquí Susumu? –pregunto con gentileza falsa, si, él era su hijo el padre de sus únicos nietos; o bueno su único nieto pero era algo que él no debía saber. Todavía

-por los niños padre, ¿por qué otra cosa vendría?-

-¿niños?, Oh realmente crees que te recibirán con los brazos abiertos, que iluso eres son muy rencorosos. Te parece hablar en otro lugar hijo no es lugar para hablar de la familia. La reunión se continuara mañana a la misma hora pueden retirarse -

Los tres se dirigieron a la oficina de Voltaire para continuar la conversación inconclusa.

-y bien cuál es el motivo por el cual saliste hacia la civilización- Voltaire vio aparecer una arruga en la frente de esa mujer tan molesta, esto sería muy divertido – ni creas que me trague el cuento de los niños.

-de echo padre realmente es por ellos- le vio levantar una ceja-pensé que realmente tendría que disculparme y llevarlos donde deben estar, en el pasado actué como un idiota, comportándome como un niño culpándoles de mis problemas y quiero recuperar el tiempo perdido, quiero verlos padre no puedes prohibírmelo- termino su pequeño discurso, el que fue seguido rápidamente por la risa sínica del más viejo.

-no, tú me los diste a mí, y Kai es tan obstinado no te perdonara tan fácil, me pregunto de quien lo heredo-le dio un trago al vaso de licor frente a el-ya que Kai es el mayor él te vera si es lo que quiere y…-hizo una pausa para observar sus reacciones- en el extraño caso de que llegara a aceptar será donde el decida, con las personas que quiera.

- en otras palabras bajo sus condiciones- Voltaire asintió – ¿bien y que hay de Katia?

-a ella no podrás verla hasta que Kai así lo decida, no te esfuerces por tratar de verla o encontrarla antes, no podrás averiguar nada-

- ¿a que se debe eso padre?-

-tu hijo lo decidió, es muy listo en cuanto a proteger a su hermana se trata –

-lo tendré en cuenta padre, ya hablado el asunto, dile a Kai para que podamos hablar donde el decida y que traiga a Katia- se levanto de la silla-

-ah por cierto no creo que a Kai le agrade la idea de que traigas a tu concubina-la ceño de la mujer se frunció peligrosamente- nunca le agradaste, querida- objeto volviéndose hacia la mujer- no cambiara eso ni por que volviera a nacer-

-suficiente padre-

-yo solo te daba una crítica constructiva mi queridísimo hijo-sonrió con sorna-ya veras lo que haces-dio otro trago largo a su bebida-

Susumu salió a prisa del edificio siempre seguido por la mujer

-¿que piensas hacer querido?-hablo por primera vez mirándole fijamente

-realmente no lo sé Sofí, no sé, yo entiendo que soy un idiota pero quiero enmendar mis errores no importa lo que tenga que hacer para lograrlo - "o eso espero".

De regreso Kai y Bryan se encontraban en la sala.

Que descuidado eres debiste decirme que te sentías mal hubiese dejado la estúpida reunión –le regaño-

Lo siento- su voz dormida y respiración jadeante no pronosticaban nada bueno

Diablos te estas disculpando estas muy mal, no deberías participar en el torneo Alex, pero como sé que no me harás caso pero te preguntare ¿Que piensas hacer sin Dranzer?-

Ya lo pensé Bryan y necesito tu ayuda- un ataque de tos le corto, el mayor le acerco un vaso de agua.

¿Qué clase de ayuda?-

¿recuerdas a Monad?-

No inventes jamás se llevaron bien-

Lo se , pero necesito que vayas por ella, sabes que es la única opción-

Esta bien, la tendrás mañana, pero si yo te veo mal llamare a Ira ¿entendido?-

Si mamá-respondió rodando los ojos

Mocoso, saldré esta noche a buscarla pero hasta entonces te llevare a descansar, es terrible la manera en la que descuidas tu salud-

No seas ridículo –

Ridículo es lo que le harás a tu cuerpo, vamos – le ayudo a levantarse.

Pesadamente y arrastrando los pies subió vigilado por Bryan quien le siguió de cerca hasta llegar a la habitación del más pequeño.

Se cambio y se acostó durmiéndose casi al instante, estaba tan cansado, Bryan aprovecho para inyectarle una sustancia que ya tenia preparada, salió y tomo el teléfono y presiono la marcación rápida tras un par de tonos de espera le contestaron.

-allo –

-allo, privet Sebastián, ¿Cómo estas?-

-¡Bryan! Bien, bien ¿Cómo sigue?-

-Esta igual, pero le subió la fiebre hoy mientras estábamos en una reunión de la BBA, ya se lo que me vas a decir pero no puedo prohibirle ir y aunque este mal tiene una fuerza bastante impresionante –

-si lo se ¿pero no podrías intentar, no sé, evitar que juegue en el torneo? , en su estado no aguantara mucho tiempo, además ¿con que va a participar? Dranzer se encuentra en cuarentena-

- pidió que le trajera, no lo vas a creer-suspiro- a Monad-

-¿Monad? ¿Qué tiene en la cabeza?, jamás se han llevado bien se odian, además nadie sabe donde está –silencio - oh dime que él no sabe donde esta-

-en realidad él si lo sabe y yo también por eso me pidió que la trajera- dudo un poco –lo siento.

-Ira me va a matar, bueno por favor vigila que no haga tonterías ¿le faltan medicinas?-

-si, deja y te digo los nombres-reviso un poco entre el botiquín – ya que se va a empezar el torneo lo que veo que le hace falta es, morfina oral así la mezclo con algo que valla a tomar, también de la inyectable por si acaso,fentanilo en pastillas, y tal vez codeína, esas para el dolor, por ultimoamitriptilina,carbamazapina. Esas por el momento creo, no importa si veo que algo hace falta te llamo.

-si se pone muy mal lo traes, no importa cuánto patalee –

-como no será a ti a quien le pegue no importa ¿verdad?-

-que bien que nos entendemos-

Maldito, lo sedare y le subiré al avión así o mas fácil-

Que se deje es otra cosa, no será sencillo-

-llamo luego no quiero que se despierte y me escuche, adiós –

-nos vemos-

Cortó la llamada y subió a su habitación para tomar un par de cosas, salió del apartamento en dirección a la mansión de Voltaire.

Entrar fue fácil, rápidamente se dirigió a las escaleras, recorrió el largo pasillo para entrar a la pieza de Kai una vez dentro guio sus pasos al baño en donde quito uno de los azulejos de la parte inferior izquierda de la bañera, metió la mano por el pequeño orificio y halo el mecanismo que estaba escondido en el lugar. Algunos de los azulejos sobre la bañera se movieron formando una escalera; abriendo una portezuela en el techo. Bryan escalo rápido ya que la escalera estaba programada para contraerse tras un par de segundos.

Al llegar se encontró con lo que debió ser un cuarto de juguetes, de un suave color crema y una alfombra roja la cual le daba un toque cálido que en alguna época seguramente se llenó de risas infantiles, era muy grande tal vez dos veces la habitación de Kai. Silencioso, era únicamente visitado por Kai quien le llenaba de más y más juguetes, todo estaba lleno de ellos había juegos de te, mini-platos de beyblade, autos, casitas… en fin el paraíso de cualquier niño que llenaban los estantes, baúles, y gran parte del piso.

Sonrió era realmente dulce el echo de que Kai le dedicara tanto tiempo y esfuerzo para no olvidar a su hermana, claro esta de que jamás se atrevería a decirlo en voz alta seguramente el dueño le tiraría los dientes si se llegaba a enterar de lo tierno que pensaba que era, rio para sus adentros.

Camino cuidando de no pisar nada para llegar a una de las esquinas en donde le esperaban un par de opciones para bajar: una escalera y un tobogán. Escogió las escaleras, le recibió los tenues tonos violetas de la habitación de lizzie; se acercó al armario en la parte baja al lado de una caja de madera finamente tallada estaba lo que buscaba una caja de cartón mas pequeña.

La tomo y saco un beyblade bien conservado cuidado con cariño.

-hola cuanto tiempo, vine para sacarte a pasear- por un segundo le pareció sentir al beyblade calentarse.-no te va a gustar-le hablo mientras le guardaba en la mochila.

El hecho de que Voltaire llegase antes fue bastante frustrante, gracias a sus reflejos logró esconderse en el armario, le escuchó llamar a gritos a Kai y buscarle por la habitación al no obtener resultado bufó molesto y se fue.

A prisa salió no fuera que le pillaran esta vez, de nuevo como un ladrón se movió hasta afuera sin hacer ruido corrió sin detenerse, hasta estar seguro de que nadie le seguía.

La puerta se abrió y un cansado Bryan entró con cara de fastidio mascullando ¿maldiciones?

-¿Qué hay de cenar?-fue lo primero que le dijo de mala manera.

- tenia pereza, no cocine nada, así que hice sándwiches, ¿Dónde estabas? –Preguntó sin apartar la mirada del televisor-están en el microondas.-

-toma- le aventó su mochila, Kai la sostuvo sin estar muy seguro que hacer- revisa tonto.-

Kai abrió la mochila de la que saco la pequeña caja de cartón que no esperaba ver tan pronto.

-vas a tener que amarme por eso, no tienes ni idea de lo que hice por conseguirla-escuchó a Bryan gritarle desde la cocina-por cierto tu abuelo regresó antes de lo esperado está en la mansión y de mal humor, te buscaba-

-¿me buscaba? Eso si es raro-lentamente abrió la caja y saco a Monad.

-si estaba enojado, será mejor que no te acerques en un par de días a su casa-

-oye Monad, necesito que me ayudes ya que Dranzer no puede, eres mi única opción ¿Qué dices Monad? –el tenue calor que salía del bit aumentaba por momentos mientras continuaba ablando-¿me ayudaras?-siguió insistiendo-es la primer y última cosa que te pediré en mi vida.-

Podía sentir la llama de su vida apagándose cada vez más y más, ¡que divertido! No podría esperar para hacerle sufrir un poco mientras estuvieran juntos, y robarle la poca energía vital que aún conservaba, podía sentirlo por todo su cuerpo ese hormigueo que le venía cuando estaba a punto de hacer una gran travesura.

El calor de Monad aumento de manera violenta para luego apagarse súbitamente.

-¿me estas escuchando?-

-aceptó-

-¿en serio? que genial Kai ya puedes participar la próxima semana-

-lo sé es maravilloso-

-y no me cambies el tema-Kai le miro extrañado, Bryan suspiro- tu abuelo, regresó, enojado, buscándote, te lo acabo de decir distraído-

-¿qué pasa con que me este buscando?-

-nunca es para nada bueno y estaba enojado-

-el abuelo siempre está enojado, no hay por qué estar paranoicos-

-no sé, eres su nieto pero a él no le importara usarte y lo sabes-

-hagamos una cosa para que estés tranquilo, me quedare aquí un poco más ¿Qué dices?-

-creo que está bien-dijo mientras se acercaba a Kai, pero antes de hacer lo que tenía en mente el celular de Kai sonó insistentemente.

-Allo-

-¿donde estas?-

-¡abuelo!, con un amigo-

-maldito niño no aprendes y continúas con esa bola de inútiles-

Kai frunció el ceño molesto-¿Qué quieres?-

El anciano sonrió

-hace unas horas tu padre habló con migo-su tono de voz cambio a uno dulcemente sombrío.

Bryan vio el rostro de Kai deformarse en una mueca de rabia contenida a duras penas

-Quiere verte-soltó esperando una explosión por parte de su nieto.

-¿¡QUIERE QUE!?- ahí estaba-JAMAS-se detuvo un momento-no se lo dijiste ¿oh si?-

-no, pensé que sería mejor que tú le dijeras-

-si te vuelve a hablar dile que no quiero tener nada que ver con él y que ni crea que diré algo sobre lizzie.-corto la llamada con furia.

-¿estás bien?-preguntó Bryan-Kai cálmate y dime que pasó-

-mi padre-

-¿Qué con él?-

-es la razón por la que el abuelo esta aquí, después de tanto tiempo quiere que lizzie y yo le veamos-

-¿para qué?-

-no lo sé, pero no pienso dejar que venga a tratar de ser un buen padre ahora que me puedo cuidar por mí mismo, no estuvo antes no lo necesito ahora-

-tienes razón, si necesitas ayuda para lo que sea o si tu padre te molesta, que es lo más seguro, podríamos planear algo por si acaso.

-si es mejor prepararse, gracias-

Cada día se esforzaban por complacer las exigencias de Boris y aun que mejoraban muy rápido para él no era suficiente.

Las sesiones de "entrenamiento" en realidad estaban conformadas por torturas de una brutalidad cruel.

Ambos lanzaron el beyblade al plato, dirección: perfecta, equilibrio: perfecto, fuerza: perfecta.

Aun así Boris pasó al lado sin decir, ni mirar nada solo moviendo la cabeza de manera reprobatoria "insatisfactorio" le escucho mascullar.

Bajo la mirada no eran lo que esperaban, miro a su izquierda, Lizzie estaba de pie sin moverse por su rostro aparentemente sin expresión se atisbaba una gran tristeza, de la que se sentía responsable, se volvería fuerte y le protegería, era una promesa porque ella le importaba.

Primero era importante conseguir una niñera, cuando entrenaba con Black Dranzer odiaba tener que dejar a lizzie sola con el bastardo de Boris, si conseguía una niñera el problema estaría resuelto. Al menos por un tiempo y de manera precaria pero por lo menos alguien estaría pendiente

El problema era ¿Quién?; no podía fiarse de nadie ni depositar ciegamente su confianza en cualquiera. Lo investigaría en el comedor, solo faltaban un par de minutos.

El sonido de metal chocando le distrajo de sus pensamientos, en el plato al lado de ellos un chico alto con el cabello gris y de ojos lavanda se enfrentaba a otro algo más bajo de cabello rojo y ojos azules, les reconocía hace un par de semanas se habían peleado por algo estúpido, el chico alto, ¿Cómo era su nombre? ¿Bryan?, le dijo muñeca a… ¿Yuriy?, cuando Boris llegó, les llevo al comedor y frente a todos los niños les dio una paliza soberana y los llevo arrastrando hasta "la cabaña".

No estaba seguro de que les hacían ahí pero no debía ser nada bueno por las muchas prohibiciones de acercarse y la otra razón fue el hecho de que al regresar ambos chicos lo vinieron aun más heridos que cuando se fueron.

Según por lo que él había visto las cosas eran así:

Bryan era el típico busca pleitos no seguía las reglas, era huérfano quien escapó de un orfelinato, odiaba a Boris con todas sus fuerzas, ya que él le trajo aquí prácticamente secuestrado.

Yuriy hacia todo lo que le pedían, de una buena familia hasta que su padre enloqueció, o algo así, era algo que había escuchado, robaba y fue así como Boris le atrapó.

Totalmente opuestos, se odiaban o eso parecía debía recordar usar más lógica al observar sus comportamientos.

Pero ese no era el punto ¿Quién era lo suficiente mente bueno para encargarse de lizzie mientras estaba fuera del alcance?

Y para mejorar las cosas nadie, además de él y Boris, sabía que Lizzie era mujer pensaban que eran gemelos idénticos no mellizos; tenía que conseguir a una persona que no dijera nada y ese era su problema. Todos confesarían si les amenazaban nadie debía saberlo era el trato, todos creían que eran Kai y Kiku no Kai y Lizzie.

En el comedor no se les permitía hablar o relacionarse con niños de otros bloques, ambos estaban en el boque C, que se dividía en C-1 y C-2 estaban en el segundo, si tomaba en cuenta la regla de no relacionarse su búsqueda se reducía considerablemente, lo que tampoco era tan bueno no quería chantajes ni nada por el estilo.

Alguien se sentó a su derecha era Bryan él estaba en el bloque C-1, genial seguramente le ocasionaría problemas, frunció el ceño molesto, Lizzie miró sobre su hermano, era bastante humillante que fuese la más alta de los dos y que fuera la menor lo deprimía bastante, él debía tener ese tamaño. Le llevaba casi una cabeza.

Bryan les miró, Kai le ignoro, Lizzie le devolvió la mirada con curiosidad, ella nunca había tratado con alguien más que no fuera su hermano.

"me pregunto si podríamos ser amigos" –pensó- "pero yo no hablo tal vez no le agrade tener un amigo que no diga nada"-se limito a sonreír, cosa que Kai reprobó.

-valla, valla tienes expresiones que interesante y yo que pensaba que les habían sacado el corazón o algo así.- Bryan rio con petulancia.

-¿qué quieres?- corto Kai no le gustaba la mirada que le daba a Lizzie.

-solo conversar, ¿eres Kiku, verdad?-

Lizzie sonrió y asintió levemente.

Ese fue su primer encuentro con otra persona en algún tiempo y realmente fue bueno para ambos.

Ecos que regresan