Capítulo 2

Entraron a su habitación y Astoria comenzó a regar vestidos aquí y allá, sacándolos de su maleta que parecía no tener fondo y probablemente así fuera, mientras ella elegía que ponerse, Hermione buscaba en su maleta el único vestido que había empacado, lo encontró y comenzó a arreglarse, terminó y el resultado fue más o menos satisfactorio, su vestido era largo y holgado y había logrado domar su cabello para arreglarlo en una especie de moño arriba de la cabeza, iba a ponerse un poco de maquillaje cuando Astoria que aún no había decidido que ponerse volteó y se quedó mirándola como si estuviera eligiendo las palabras, hasta que por fin abrió la boca y dijo

-Hermione, en estas 24 horas que hemos pasado juntas he llegado a tenerte un gran cariño, eres como la hermana que sí me gustaría tener y por eso mismo no puedo dejarte salir así

Hermione vaciló un segundo y dijo

- ¿Tan mal está?

-Para ser sincera...

Astoria parecía haber dejado de escuchar y empezó a hablar para sí misma diciendo cosas como: sí, tal vez, podría ser, le quedaría

Hasta que dijo

-Te voy a ayudar, estoy segura de que uno de estos vestidos te quedaría bien, entonces tomó uno de color negro y se lo mostró a Hermione sonriendo con malicia

-Astoria, no...no me voy a poner eso

-Oh sí, claro que sí, tú déjamelo a mí, te vas a ver espectacular, aunque...- se quedó mirando el cabello de Hermione- vamos a tener que trabajar mucho

Después de aproximadamente 2 horas de trabajo, Astoria estaba exhausta pero satisfecha

-Estás lista- anunció con orgullo a Hermione

-¿Como me veo?

-¿Por qué no me lo respondes tú?- dijo Astoria señalando al espejo de cuerpo entero que se encontraba al otro lado de la habitación. Hermione caminó torpemente debido a los tacones que Astoria la había convencido de usar y fue hacia el espejo, al mirarse se quedó sin palabras y entonces su amiga apareció detrás de ella

- Hipnotizante ¿Verdad?

-A decir verdad sí, estoy realmente impresionada, gracias Astoria- dijo Hermione con emoción

-No hay que agradecer, sé que yo también puedo contar contigo- dijo sonriendo- Ahora es mi turno, no tardo, estaré de vuelta antes de que puedas decir Winguardium leviosa

La castaña sonrió al escuchar esas palabras y se sentó a esperar.

El gran salón de la universidad estaba adornado con esferas de color plateado que flotaban por encima de las mesas elegantemente dispuestas con manteles blancos, los estudiantes que ya se encontraban sentados bebían vino en finas copas enfrascados en sus propias conversaciones, el techo estaba encantado y mostraba una serie de estrellas doradas, de vez unas cuantas parecían moverse. Todo el mundo parecía aburrido hasta que dos chicas cruzaron la puerta, una de ellas enfundada en un vestido blanco y corto, su cabello perfectamente liso acomodado en una coleta alta; la otra chica vestía de negro, un strapless corto que realzaba sus curvas, su cabello castaño estaba peinado en ondas que caían por su espalda.

Sin duda aquella visión dejó sin respirar por unos instantes al alumnado masculino, incluso un chico estuvo a punto de ahogarse con el vino que estaba bebiendo.

Hermione se sentía extraña, no estaba acostumbrada a ser el centro de las miradas, la situación le recordaba a aquella vez en el baile de Navidad de Hogwarts, sonrió con añoranza al recordar su antiguo colegio, incluso aquel salón era semejante al gran comedor con su cielo nocturno en el techo salvo que en la universidad no había división de casas, nadie juzgaba al de la mesa de junto por los colores que vestía, todos eran iguales y eso a Hermione le encantaba.

Una vez que todos estuvieron en sus asientos, la directora subió al escenario para dar comienzo a la ceremonia

-Buenas noches, sean todos bienvenidos al inicio de un nuevo curso

Todos comenzaron a aplaudir

-Gracias, gracias. Como cada año y según dicta la tradición de la escuela los de primer año tendrán que realizar su iniciación

Hermione se tensó por un momento ¿Qué clase de iniciación sería esa?, mientras ella pensaba la directora continuó hablando

-Esas esferas que están flotando sobre ustedes contienen un polvo muy especial- sonrió- ayuda a cumplir los deseos, con un sencillo hechizo las convertirán en estrellas doradas como las que ven en el techo

Hermione se sintió inmediatamente más tranquila y siguió escuchando con atención

- A la cuenta de 3, apuntarán a la esfera que está justo sobre ustedes y dirán bombarstella-dijo la profesora mientas realizaba un movimiento de varita que parecía dibujar una estrella en el aire - Apunten y piensen en algo que en verdad deseen, el polvo no funcionará si no anhelan desde el fondo de su corazón, así que sin más preambulos, 1

Hermione sabía exactamente lo que que quería, no tuvo si quiera que pensarlo

-2

Lo deseaba con todo su corazón y quería lograrlo

-3- Se escuchó un sonoro bombarstella proveniente de todos los alumnos de primero, inmediatamente después un montón de pequeñas explosiones, las esferas estallaron dejando un rastro de polvo dorado, mientras en el techo las estrellas se alineaban y daban paso a lo que un principio parecían solo nubes de gas y poco a poco tomaban la forma de estrellas, el resto de los alumnos rompió a aplaudir y vitorear.