Era un nuevo día en la Capital del Oeste…mientras que en la Corporación Capsula Trunks y Goten conversaban amenamente en la oficina del primero. Hacia tan solo unos meses que el pelinegro trabajaba en la Corporación en el Área de Eventos, a pesar de su conocida fama de mujeriego e irresponsable, había decidido sentar cabeza y preocuparse desde ya por su futuro y como el mismo lo dijo el de su madre, no estando ya su padre con ellos, quería darle lo mejor a su madre y que está ya no tenga que preocuparse más por el dinero, le había hecho prometer no trabajar más ni hacer demasiado esfuerzo, a lo que Chichi al principio no le parecía lo correcto pues para ella Goten seguía siendo su bebe, pero al verlo tan entusiasmado con su nuevo empleo y tan decidido accedió solo por hacerlo feliz.

Espero y estés trabajando en el evento de inauguración de la nueva marca de vehículos XP – le menciono Trunks a su amigo en lo que tomaba asentó en su escritorio

Debes dejar despreocuparte lo tengo todo bajo control El diseño y Producción, te deje un file esta mañana sobre tu escritorio para que te puedas ir dando una idea de cómo será el evento y la producción ya fue puesta en marcha, el día de hoy visitare algunos restaurantes para poder escoger e menú, esta todo organizado – le dijo el pelinegro con una sonrisa en su rostro.

Ya veo, ¿deseas que te acompañe? Puedo hacer un espacio en mi agenda así no vas solo – le pregunto el pelilila

Pan va a venir conmigo, quiere acompañarme y por nuestra conversación del otro día… - estupendo le corto Trunks – nadie se alegra más que yo de una tregua entre tú y Pan, quiero que tenga a alguien, vendrá bien en lo que nosotros…ya sabes…

Eran ya las 10 de la mañana y en el estacionamiento de la Corporación Capsula y sentada sobre un convertible negro se encontraba Pan esperando a que Goten llegara para ir a escoger el menú que se serviría en la ceremonia de inauguración. Hey! Pequeña! Pan levanto la vista para mirarlo y de un salto bajo del automóvil – sabes que no me gusta que me digas así además creo que…dejo de hablar al ver que Goten no le prestaba atención – se había quedado mirándola fijamente por el atuendo que llevaba puesto – Pan iba vestida con una remera negra pegada al cuerpo con un pronunciado escote, un short de jean azul celeste bastante corto, un saco sport color blanco, zapatos de taco color negro que dejaba ver su perfecta pedicura, un maquillaje sutil con sombras claras que le daban luminosidad a su rostro y sus labios pintados de color rojo lo que hacía que su rostro llamara aún más la atención, el cabello lo llevaba suelto con algo de ondas en la parte baja, y como complemento una pañoleta color rojo para complementar su atuendo – ¿ocurre algo? le pregunto ella levantando una ceja – ehh…que no nada…es que yo…no pensé que fueras tan puntual – le respondió el pelinegro saliendo de su transe – vamos! Desde cuando tengo yo fama de impuntual, además esto es parte de tu trabajo, no quería hacerte ver mal si llegábamos tarde, y bueno nos vamos… - si claro le respondió mientras el abría la puerta para que entrara – y bueno a cual iremos primero – ya lo veras! Espero y no hayas desayunado, necesitaras espacio para todo lo que tengo preparado el día de hoy – ella solo le dedico una gran sonrisa.

Habían pasado más de 4 horas visitando los más elegantes y sofisticados restaurantes de la zona probando y escogiendo los más exquisitos menús a servir durante la ceremonia – cuando una satisfecha Pan se recuesta sobre el asiento a la vez que se soba en vientre el cual tenía ago. adolorido después de tanto comer –vaya creo que he comido demasiado – esta vez de seguro que abre engordado mínimo unos 10 kilos – tranquila pequeña no es para tanto, pero creo que con esto es suficiente. ¿Entonces ya nos podremos ir a casa? Le pregunta una esperanzada Pan – si claro solo déjame ir a arreglar y hacer los pedidos con el encargado – perfecto te espero aquí - en lo que esperaba a que regresara su tío Pan diviso a través del vidrio de la ventana a una muchacha delgada de cabello castaño claro y unos ojos grandes ojos marrones claros , llevaba puesto un vestido amarillo, unas botas y correas del mismo color que le hacían juego al atuendo, al instante la reconoció…pero si ella es… Pares – dijo en un susurro - no puede ser se suponía que estaba de viaje, iba acompañada del brazo de un apuesto joven de cabellos castaños y ojos color miel, alto y corpulento, sin duda el joven le pareció atractivo…pero eso no era lo que le preocupaba, sino que pronto regresaría su tío y la vería…no sabía cómo este reaccionaria antes este encuentro y sobre todo al ver que ella no estaba sola, pero tal vez ese joven no era más que un amigo…cuando en eso vio que ella se inclinaba sobe la mesa y le daba un corto beso sobre los labios…sin duda no son amigos..los amigos no se besan, pensó la pelinegra.

Bueno ya eta todo arreglado, ya nos podemos ir – le dijo sonrientemente el pelinegro – bueno en realidad todavía tengo hambre le dijo Pan a la vez que lo tomaba del brazo a su tío obligándolo a regresar hacia las mesas – pero si acabas de decirme que estabas satisfecha y que no querías seguir comiendo para no engordar más, ¿Qué es lo que ocurre? – nada ¿Por qué? – le pregunto algo nerviosa la pelinegra – ¿ Qué ocurre? ¿Por qué no quieres que salga? ¿ qué es lo que no quieres que vea? - ¿yo? Nada…no es eso…solo que creo que…se quedó callada al ver que su tío se había percatado de la presencia de su ex novia, sentada justo en la cafetería del frente, haciéndose arrumacos con otro hombre – el solo la miro con un dejo de tristeza en su rostro y bastante decepcionado – vámonos finalmente dijo el pelinegro. Camino a casa de Pan, ninguno de los dos dijo nada, al por fin estacionar el automóvil Pan finalmente hablo – creo que fue un día productivo, pero espero no tener que volver a comer semejante cantidad de comida , gracias por traerme – un placer – le respondió Goten - Pan se disponía bajar cuando se voltio para verlo y finalmente le dijo – Goten, seguramente o querrás oír esto y menos de mi pero…creo que deberías olvidarla…nadie que te haya hecho sufrir como ella lo hizo, merece tus lágrimas, eres demasiado bueno aunque algo engerido…pero al fin de cuentas...tú eres…lo que trato de decir que por duro que parezca ella no te merece, al decir esto el solo la miro sorprendido – ¿nos vemos mañana? – pregunto finalmente Pan con una sonrisa – claro le respondió el pelinegro, quien espero que esta entrara a su casa para luego partir hacia la montaña Paoz.