Una mañana de primavera
Si alguien te hubiera dicho todo lo que pasaría después de esa mañana de primavera no le hubieras creído…
En vista del buen recibimiento, les traigo el segundo capítulo, ya como que se empiezan a ver las chipas del romance…
Recuerden son 5 capítulos que ya tengo terminados, el miércoles sin falta actualizo al tercero recuerden que no muerdo… y si hay faltas de ortografía, pues intentaré corregirlas, pero el editor de me trolea de vez en cuando…
II
Llevas una bandeja de plata, con una rebanada de pastel de fresa y un poco de té, caminas con tranquilidad, ya es pasada la media noche y procuras que tus pasos sean imperceptibles, no quieres que nadie más en la mansión despierte, tocas con suavidad la puerta del despacho…
-adelante –te indica una voz masculina
-con permiso maestro Giotto –haces una reverencia antes de entrar
La habitación a penas tiene un par de velas iluminando el escritorio del amo
-le traje algo de cenar –dices acercándote con cautela al escritorio lleno de papeles-
-no tengo hambre –responde con esa voz de jefe autoritario y continua leyendo más documentos
-ni un poco de antojo de pastel y té? –lo tientas un poco develando el postre
Esos orbes dorados brillan ligeramente y una sonrisa se forma en sus delgados labios
-grazie Serena –te dice al tiempo que hace a un lado los papeles y se dispone a comer
Le entregas su generosa rebanada de pastel y luego sirves el té, le pones 3 cucharadas de azúcar, porque sabes que Il Primo adora lo dulce durante la madrugada, soplas levemente sobre la taza, para que no esté tan caliente, todo lo has aprendido en esos últimos 6 meses que has trabajado para los Vongola, sin quererlo has memorizado sus costumbres, especialmente las del amo Giotto
Te quedas de pie y observas al ventanal, es de las últimas noches de verano, lentamente se acerca el otoño, te produce cierta melancolía, pero te encanta, esperas ver pronto la luna más hermosa…
-¿qué miras Serena? –te interroga el maestro
-la luna mi señor –respondes sin apartar la vista
él se pone de pie a tu lado y la observa
-es linda –dice –pero no se compara con las lunas de octubre –
Sin quererlo te sonrojas, en tu pueblo tus amigos te apodaban de esa manera
-si usted lo dice –respondes con voz soñadora antes de suspirar y cerrar los ojos unos segundos
-Descansa en el diván –te dice Giotto con voz suave
-pero… -protestas un poco
-aun faltan un par de horas para que termine y me gustaría ver si has avanzado con tus estudios –te dice
Y es verdad en los últimos meses te has convertido en la doncella personal del amo, ayudándole con los papeles, acomodándolos, trayéndole bocadillos nocturnos y leyendo en voz alta de vez en cuando (aun no lo dominas por completo, pero has evolucionado). Agradeces que el amo te haya elegido y es que eres demasiado torpe en otras tareas, tienes manos frágiles y débiles para las tareas domesticas, no tienes futuro como esposa es lo que todos dicen…
-¿por qué no me lees un poco de poesía? –te pide el amo dándote un libro
Te sientas y recitas suavemente… hasta que sin darte cuenta caes en los brazos de Morfeo…
0*0*0*0*0
El trinar de los pájaros es lejano, escuchas unos pasos cerca, unos cuantos murmullos…
-ma.. ma.. G, si no está en el dormitorio debe estar en el despacho aun trabajando -murmura una voz conciliadora
-pues avísale que baje a desayunar, más tarde tenemos una junta con una nueva familia -responde una voz más fuerte
-yo me encargo -responde la primera
Oyes el crujido ligero de una puerta, te sientes demasiado cansada como para abrir los ojos, tu cabeza descansa en algo suave…
-Buenos días Primo -saluda con suavidad una voz masculina
Sin quererlo abres de golpe tus ojos y te encuentras con la hebilla de un cinturón con el escudo Vongola, tu mirada sube ligeramente, un saco negro, una camisa blanca arrugada y finalmente un rostro níveo con dorados cabellos dormitando…
Una toz suave te regresa a la realidad, tratas de levantarte, pero descubres que estas en el regazo de tu amo, cubierta por su capa y su brazo derecho se aferra a tu cintura
-Giotto despierta -susurra nuevamente esa voz masculina
-Asari aún es temprano -protesta tu amo, mientras sus ojos dorados se posan en ti
Sientes tu rostro arder y lo ocultas en su abdomen, pero es una mala idea, puedes sentir su respiración
-Buenos días Serena -te saluda
-Buenos días Maestro -susurras por cortesía
-maa… maa… Serena-chan buenos días -te sonríe Asari cuando te levantas -¿una noche ocupada? -interroga el japonés a tu amo
Un ligero sonrojo cruza su rostro níveo
-demasiados documentos -responde el ayudándote a levantar -Serena, podrías pedir que me preparen un baño y un traje limpio -te pide tomándote de la mano
-Si amo, en seguida -recoges los platos sucios y te vas cerrando la puerta tras de ti
Si alguien te hubiera contado sobre la sonrisa que se formó en el rostro de tu amo Giotto, jamás le hubieras creído…
Pequeñas chispas de amor, q se convertiran en flama...
XD q conste q les voy dosificando jejeje
MCR77 off~
