Disclaimer: Card Captor Sakura y sus personajes no me pertenecen. Son creación del maravilloso grupo de las Clamp. La historia es de mi autoría. Si hubiese algo similar con otra historia de esta u otra página es mera coincidencia.
Aclaraciones:
Cursiva: pensamientos actuales de Sakura
Normal: recuerdos de la antes mencionada Saku xDDD+
Summary: ¿Qué pasa cuando estás a punto de morir? ¿Será verdad que tu vida se pasa frente a ti como una película? Recuerdos de Sakura…
Sakura chan Memories
Por: Lyra sama
Miro a mi alrededor y sólo veo oscuridad…a cada segundo siento más miedo. Trato de moverme, pero es inútil, no puedo levantarme. No sé qué hacer, la desesperación está consumiéndome. Las imágenes siguen, y siguen enfrentándose en mi conciencia. Cada uno de los sentimientos me recorre como si los estuviese viviendo en este mismo instante. Necesito salir, necesito que venga alguien a sacarme de esto…necesito que me tiendas tu mano como en esos días…te necesito…Shaoran…
Capítulo 2: "Canciones, besos y…¿chocolates?"
-…Sakura…Sakurita ¿estás escuchándome?
-Lo siento, es que estaba pensando en otra cosa…
-¿En otra cosa? O mejor dicho ¿en alguien más?
-Tomoyo!-la vergüenza se apodera de mí, y no sé qué decir. Desde aquel encuentro con Shaoran hace unos días, me perdí en la ionosfera, y parece que es un agradable lugar, porque no se me ha ocurrido bajar de ahí.
-Por Dios, Sakura, andas en la nube nueve desde que lo viste, y no lo niegues!
Mi voz sale a tirones-Sabes que…n-no puedo mentirte…
-Lo dije! Lo dije! Nuestra Sakura lo ha encontrado!-¿por qué siempre que la veo feliz veo estrellitas en sus ojos?, y lo peor: cada vez que tocamos este tema, las estrellitas parecen hacer cascadas, como esas que hacen con los fuegos artificiales para año nuevo.
-Si, pero…no sé si me querrá de esa manera, Tomoyo. Voy a hacerte una confesión-tomo aire, y un poco de valentía para decirlo antes de que me arrepienta-él…me gusta, me gusta mucho. Quizá no me di cuenta antes porque era muy ingenua, pero ahora lo sé. En realidad, aunque él ya no me quiera de esa forma, yo…sólo me conformo con estar cerca de él, con ser su amiga o...no sé.
-Sakura, no pierdas la esperanza tan pronto. Recuerda que, pase lo que pase, todo estará bien…
Pase lo que pase, todo estará bien…Aún tengo esa frase en mi memoria. Aquella noche seguí conversando con Tomoyo del tema, y me sirvió para poder expresar lo que sentía y aclarar mis ideas respecto al asunto. Luego de despedirme de ella, fui a darme un baño. Mientras el agua caliente caía sobre mí, recordé por millonésima vez el encuentro con Shaoran: Lo vi, mi mundo se revolucionó (creo que…fue amor a segunda vista), conversamos, en realidad fue él quien se explayó un poco más, a mí no me nacían las palabras precisas. Sí, estaba paralizada. Lo que en parte jugó a mi favor (sólo por mi bloqueo mental, ya que tenía ganas de seguirlo mirando como loca), fue que él estaba sin mucho tiempo, tenía cosas que hacer, por lo que quedamos de juntarnos otro día para conversar más. Y ese día era precisamente el siguiente. No sé por qué pero tomé el frasco de shampoo y…
No existe un momento del día
En que pueda apartarte de mí
El mundo parece distinto
Cuando no estas junto a mí
No hay bella melodía
En que no surjas tú
Ni yo quiero escucharla
Si no la escuchas tú
Es que te has convertido
En parte de mi alma
Ya nada me consuela
Si no estas tu también
Más allá de tus labios
Del sol y las estrellas
Contigo en la distancia
Amado mío estoy
Sí, me puse a cantar. No sé por qué se me vino a la mente esa canción en especial ni tampoco por qué me sentí tan bien. No tenía mucho sentido pero eso no me importaba. Definitivamente estaba loca…loca por él…
Al otro día me levanté temprano (como pocas veces lo hacía), y me alisté para el gran momento. Tomoyo desayunó conmigo, arregló los últimos detalles de mi vestimenta y peinado, y me dio el visto bueno para salir. Caminé por las calles de la apacible Tomoeda, en un estado de nervios que casi no podía controlar. Necesitaba algo para relajarme y no arruinarlo todo. Entre las tiendas del centro de la ciudad distinguí una que tenía una vitrina muy llamativa, llena de ositos, corazones, globos y todas esas cosas "acarameladas". Me di cuenta de que era una chocolatería. Como hacía un par de semanas había sido San Valentín, las tiendas estaban decoradas de esa manera. Me puse a mirar entretenida la variedad de ositos de felpa decorados graciosamente y los chocolates cuando entre éstos últimos distinguí algo que me dio una idea… ¿alocada? No sabría como definirlo…sólo tomé la decisión y entré a la tienda pensando en la locura que cometería más adelante…
-Hola! Creo que llegué tarde, disculpa la demora y…gracias por esperar-para variar me había retrasado con mi "compra de último minuto"
-…
-¿Shaoran? ¿Estás bien, pasa algo?-no sé, en ese momento quedó mudo…después me confesaría que fue porque no se esperaba verme tan… bonita… no es que yo sea presumida, eso es lo que él me dijo alguna vez.
-No pasa nada, no te preocupes, yo acabo de llegar también, tenía unos trámites pendientes de mi estadía en Japón.
-Ya veo…a propósito ¿cuánto tiempo te quedarás?
-No lo sé, por lo menos planeo terminar la preparatoria acá.
-¿Serás compañero de Tomoyo y mío, entonces?
-Ojala así sea…digo, preferiría quedar con gente conocida.
-Ojala…
Y así seguimos conversando de todo un poco, de lo que habíamos hecho con nuestras vidas desde que dejamos de vernos. Esta vez yo hablaba más, Shaoran tiene un carácter más reservado, creo que por eso me cedía la palabra de vez en cuando. Aunque, por supuesto, me gustaba más escuchar su voz. Caminamos hasta el parque pingüino, y nos sentamos en una de sus bancas. A medida que avanzaba la conversación, entrábamos cada vez más en confianza…
-Claro, ¿acaso no te acuerdas de ese niño gordo, gigante, que quería golpearme porque creía que YO le había robado su balón de basketball?
-Si, si, ya ni lo recuerdes. Ese niño me daba miedo…no querría ni imaginar qué me habría hecho si hubiese sabido que yo lo pateé lejos porque me molestaba que jugaran tan cerca de mi en el descanso. Claro, como tú no eras el golpeado por esa maldita pelota todo el tiempo.
-Yo nunca habría permitido que te hubiese tocado un cabello, Sakura. Pero aún así me debes algo…
-¿Como qué, señor Shaoran Li, alias "el guardaespaldas"?
-No sé…
Ese era el momento…-¿Qué te parece si te doy…un besito?-en aquel momento pude ver cómo su cara pasaba por toda una escala de colores, desde el blanco hasta el rojo intenso. Me encantó ver también sus intentos por expresar una respuesta coherente. Hasta que dijo…
-Depende…
-¿De qué?
-De donde sea…el beso
-¿Confías en mí? Cierra los ojos…
Y los cerró con lo que noté como… ¿nerviosismo?...el gran Shaoran Li, el que ante todos es una roca, ante mí es…tan adorable. Tuve que soportar la tentación al ver esos labios tan hermosos…así que…
Saqué rápidamente de mi bolso la compra que habría hecho antes de verme con Shaoran. Le quité el envoltorio a uno de esos chocolates llamados "besitos" (Kisses) y lo puse entre sus labios. Abrió los ojos con desconcierto, y yo no pude hacer nada más que reír…
-¿Acaso pensabas que iba a darte otro tipo de besito?
Y sólo enrojeció otra vez y se comió el chocolate. Por un momento su semblante quedó neutro, y me recorrió un escalofrío. Pensé que se enojaría, y se iría indignado. Sentí nuevamente alivio cuando me miró y me regaló una de sus lindas y sinceras sonrisas, exclusivas de los que somos cercanos a él.
Seguimos conversando hasta que se hizo la hora del almuerzo. Por la tarde debía acompañar a tía Sonomi a su empresa para ayudarle con la promoción de un nuevo producto que sería lanzado al mercado la semana próxima, así que para mi pesar debía irme. Shaoran me acompañó hasta la casa de Tomoyo, y se despidió de mí con un beso en la mejilla que jamás olvidaré...acercó su rostro hasta el mío. Pude sentir su respiración cálida chocando contra mi oído, y un cosquilleo cuando me dijo: -me debes un besito…-y me dio el beso en la mejilla y se marchó sin mirar atrás. Mi corazón latía desbocado. Quizá algo en mí presentía que él algún día me lo cobraría, y no sería cualquier tipo de beso…en ese momento moví mi cabeza bruscamente de un lado a otro. No quería formarme falsas ilusiones.
Así pasó el tiempo…tan veloz que en un parpadeo la ropa de mi clóset había cambiado de los trajes de baño y los shorts a los suéteres y gruesos pantalones de otoño y a mi nuevo uniforme para aquel año escolar. Entramos en la preparatoria y él resultó ser nuestro compañero de clase. Además de Shaoran se integró otro chico, proveniente de Inglaterra pero mitad japonés. Eriol Hiiraguizawa resultó ser una persona bastante amable, con modales que no se ven muy seguido en jóvenes de esa edad. Tomoyo se quedó fascinada con él desde el primer momento en que lo vio. No me di cuenta, siempre he sido despistada para todo, ella me lo contó en el descanso de ese mismo día, por eso yo lo sabía. Parece que Eriol también fue flechado por Tomoyo, porque desde entonces siempre los observaba y él era más atento con ella que con las demás personas (si es que eso era posible). Mientras tanto, Shaoran y yo nos acercábamos más y más. Él se sentaba en el salón de clases en el puesto que estaba detrás del mío, por lo que siempre que me quedaba dormida en clases, él me despertaba sigilosamente (para nuestra mala suerte, hubo veces en que nos sorprendieron a ambos en esa situación, lo que nos costó más de alguna reprimenda de la profesora y un coro de risas de nuestros compañeros). Los almuerzos los compartíamos con Tomoyo y Eriol en los cuales yo veía situaciones algo…extrañas. Las miraditas cómplices entre Tomoyo y Eriol eran frecuentes, y eso podía entenderlo, ya que esos dos se gustaban, y mucho, pero lo que no podía entender, eran aquellos murmullos entre Eriol y Shaoran, en los cuales veía como el primero se reía a carcajadas y el segundo quedaba con la cara roja como una grana, mientras que mi amiga sonreía y los miraba con gracia. Yo me impacientaba cada vez que ocurría, pero tiempo después todo cobraría sentido.
Además de compartir las clases y el almuerzo con nuestros amigos, sin que yo me diera cuenta, se comenzó a transformar en una costumbre casi sagrada salir a caminar con Shaoran en el descanso de la tarde, solos. En una de aquellas caminatas, surgió una conversación que marcaría un antes y un después en mi vida…
-Shaoran…etto…quería preguntarte algo…
-Dime
Tomé aire para continuar, me daba vergüenza preguntar esto pero debía hacerlo, debía quitarme las dudas de una vez-¿Por qué rechazaste a Rika Sasaki?
-¿Cómo lo sabes?
En ese momento comencé a arrepentirme de haberle dicho eso-es que…yo…me enteré esta mañana. Escuché comentarios en el salón y…pues pensé que…no sé, se me hizo raro…
-¿Por qué?-su neutralidad me tenía pendiendo de un hilo
-Es que, bueno, ella es mayor que nosotros (era una chica de tercer año y nosotros estábamos recién en primero), es popular y bonita y…no sé…
-No podía aceptarla Sakura. Ella no me gusta. Sé que tiene bastantes cualidades, pero…ella no es la chica que me interesa.
-Acaso… ¿hay alguien que te gusta?
-Para serte sincero, sí.
-Yo… ¿por qué no me lo dijiste? Creí que éramos amigos…-en ese momento me sentí tan mal, no sabía qué hacer para controlar mi corazón, mis nervios, creí que el mundo se me venía encima y me aplastaría como a una cucaracha en cualquier instante que me descuidara.
-Es que no ha habido momento oportuno, pero ahora ya lo sabes. Además…no tengo más ganas de ser tu amigo
Bien, con esto se daba por terminado mi cuento de hadas. En ese momento, el mundo me aplastó por completo. No entendía nada… ¿acaso todo ese tiempo me había estado mintiendo? ¿Había estado usándome para acercarse a alguien o algo así? Todo se me hacía confuso. Me sentí tan mal, que las lágrimas estaban a punto de salir de mis ojos. Quería correr lejos, muy lejos, pero para mi desgracia sentía el cuerpo pesado y parecía que mis pies se hicieron de plomo, porque no podía moverme. Debía decir algo, para ganar tiempo y algo de fuerza y poder escapar de ahí. Apenas podía hablar, pero hice un último esfuerzo…
-Me lo podrías haber dicho antes, así te habrías ahorrado muchas molestias y…
-…Sakura, déjame terminar. No quiero ser más tu amigo porque…quiero ser más que eso. Tú…me gustas, me gustas mucho.
Sentí como todos los escombros del mundo, recién caído, se levantaban y dejaban de aplastarme. Sentí cómo mi cuerpo ya no tenía heridas. Miré hacia el cielo y vi estrellas (eran las 2 de la tarde, ya estaba viendo visiones). Oí a lo lejos las campanadas de una iglesia, la risa de unos niños, los gritos de mis compañeros que jugaban al fútbol, el grito de indignación de Touya cada vez que veía a algún chico a menos de cinco metros de distancia de mi (Touya estaba viviendo en Estados Unidos por sus estudios en la Universidad, definitivamente estaba volviéndome loca)…Estaba loca, sí muy loca, pero loca de la felicidad, y entre tantas cosas que se me pasaron por el cuerpo y la mente, reaccioné de la forma más inesperada…
-IDIOTA!!- sí, grité eso, y me arrojé a sus brazos, llorando como magdalena. Es que mis nervios eran demasiados-me asustaste!...no vuelvas a hacer eso…
-Yo….lo siento-sentí sus brazos rodearme. Levanté mi vista y lo miré, debía decírselo.
-Tú…también me gustas, y mucho…
Reinó el silencio. Shaoran acarició mi rostro suavemente, secando mis lágrimas con el roce de sus dedos. Nos miramos largamente, hasta que acercó su rostro al mío lentamente. Por instinto cerré mis ojos y sentí sus labios acariciar suavemente los míos. Nuestro beso fue de unos escasos segundos, pero lleno de ternura y cariño. Todos los insectos alados (llámense mariposas, polillas, etc.) que vivían en mi estómago revolotearon intensamente en mi organismo. Me sentí feliz, realmente feliz.
Después de ese hecho, nos hicimos novios. Cuando Tomoyo y Eriol se enteraron, nos felicitaron. Tiempo después también comenzaron a salir. Se veían contentos, y eso también me llenaba de felicidad.
Mi relación con Shaoran…cuántos recuerdos. Las caminatas por la ciudad, las carreras bajo la lluvia, sus abrazos, su mano entrelazada con la mía llevándome a cualquier lugar que se nos ocurriese en el momento, las conversaciones tendidos sobre el pasto, con su cabeza apoyada en mi regazo, nuestras escapadas a la playa…él siempre me hizo sentir realmente especial.
Con respecto a mis padres…no quería que se enteraran. Cuando era más pequeña, mi padre siempre se portó en forma cariñosa conmigo, pensé que nuestra relación padre-hija siempre sería así, no era para nada uno de esos padres celosos o castigadores. Pero, con el tiempo, comenzó a cambiar de actitud. Ya casi no me dejaba salir de la casa y se puso cada vez más exigente. Decía que debía concentrarme en mis estudios y no pensar en otras cosas que me hicieran perder el tiempo. Cada vez se alejó más y más de mí, y yo no sabía por qué. Mi madre lo apoyaba, y por consiguiente, también se alejó. Por eso decidí que les ocultaría mi relación con Shaoran. Por supuesto que a él le expliqué mis razones para hacer esto, y me entendió perfectamente. Por su lado, él también prefirió ocultárselo a su madre, más que nada por temor a que se enterasen sus hermanas (tenía cuatro, y vivían en China), ya que, según él, si llegaban a saberlo, serían capaces de viajar a Japón sólo para conocerme y llenarme de empalagos y preguntas.
Fujitaka y Nadeshiko me visitaban en Tomoeda algunos fines de semana, por lo que en esas ocasiones no podía ver a mi Shaoran. No sé por qué, pero mis padres decidieron que era mejor que ellos viajaran a Tomoeda un par de fines de semana al mes. En ese momento pensé que habían tenido un poco de consideración al no forzarme a volver a esa ciudad que me traía tantos malos recuerdos, o que quizá desconfiaban de mí y preferían ir a ver que estuviera cumpliendo sus reglas con sus propios ojos. Pero en vez de hacerme mayores cuestionamientos, le resté importancia al asunto y dejé que procedieran a su modo sin hacer mayores comentarios. Después de sus rigurosas visitas, llamaba a Shaoran para contarle cómo habían resultado las cosas, y siempre me invitaba al cine o a cualquier lugar para que me relajara después de tanta tensión. Me sentía tan bien. Confieso que algunas veces sentía el miedo de tener tanta felicidad y luego perderla de un momento a otro de golpe, pero en vez de angustiarme, decidí dejar de pensar en eso, y sólo dedicarme a disfrutar el momento, sin importarme lo que sucediese en el futuro…creo que esa ha sido una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida.
Mientras transcurría el año, mi confianza y cariño por Shaoran crecía cada vez más y más. Un día estábamos en un pequeño mirador que estaba situado en un lugar solitario del templo Tsukimine, cuando le dije la verdad…
-Shaoran…yo…te amo…
-Yo también…te amo…
Y nos besamos, como muchas veces solíamos hacerlo cuando estábamos más apartados de los demás. Pero ese día las cosas fueron diferentes. Me tomó de la cintura y acortó la distancia que había entre nuestros cuerpos. Me aprisionó en uno de los barandales, sin detener nuestro beso. Sin darme cuenta, mis labios buscaban los suyos con desesperación. Tímidamente cortó su beso por un segundo y comenzó a mordisquear suavemente mi labio inferior. Sentí como algo desconocido para mí me recorría el cuerpo. Después de eso siguió besándome, cada vez más intensamente, hasta que sentí su lengua rozar suavemente mi boca. Siendo inexperta en ese tipo de beso, lo imité y dejé que me guiase. Mi cabeza daba vueltas, y mi cuerpo sentía…fuego…en aquel instante mi imaginación voló, y lo que recreó en mi conciencia fue…impactante…sábanas, besos, nuestros cuerpos desnudos, su cuerpo sobre el mío, sus manos acariciándome, mis manos aferrándose a su espalda, su boca recorriendo mi cuello con desesperación…ahí mi mente se detuvo, y mi beso real también…Sólo atiné a mirarlo a los ojos y decirle un "te amo" para después abrazarlo y ocultar mi rostro en su pecho, mientras trataba de que mi corazón desacelerara un poco sus revoluciones y mi temperatura corporal descendiera a niveles normales…
Aquel día le di la bienvenida a esa sensación que hasta ese minuto me era desconocida: el verdadero deseo…
Continuará…
Notas de autora: Hola! Como están? Gracias por los comentarios! De verdad pensé que nadie escribiría nada! Me alegro de haberme equivocado. Pero creo que ahora tendré que pasar la verdadera prueba de fuego, a ver si esta historia sigue gustando…pero bueno, dicen que en el camino se arregla la carga xD…
Pasando a la historia: Saku y Shaoran son muy felices pero…cuanto durará?...De a poco las cosas van tomando forma, espero les guste cómo va quedando. Confieso que esto no tendrá muchos capítulos, es más bien una historia corta.
Ah! Con respecto a los "Kisses", no sé si les habrá gustado esa parte xD, creo q es una broma…muy…interesante…xDDDDD+ (yo la he hecho pero no exactamente así)
Respecto a la canción, es "Contigo en la distancia", que la canta Cristina Aguilera. No soy fan de ella ni nada, pero se me ocurrió por lo romántica y porque quería usar una canción en español…además para demostrar que ni siquiera una canción que podría entristecer a cualquiera, derrotaría a nuestra gran Sakurita xD
Hay varios misterios que resolver, por ejemplo: ¿Por qué está herida Sakura? O ¿Cuándo va a aparecer el contenido que haga que esta historia sea legalmente clasificada en categoría M? xD…eso se verá en lo que continúa de historia, no se impacienten, que lo más intenso ya se viene…desde el próximo capítulo y eso no está lejos :P , además que si me animo y hay apoyo popular, el tercer capítulo estará esta misma semana
Hay muchas cosas que me gustaría decir, pero que no puedo (por lo menos por ahora) porque si hablo estaría adelantando cosas de la historia que no es ninguna gracia que revele ahora xD…así que más que nada, por ahora puedo agradecerles su apoyo. De verdad gracias! Ah! Y también mi llamado a que dejen su crítica, no sean tímidos! Si es para decirme q la historia es buena o mala, los comentarios son bienvenidos, ayudan a que una sepa si está bien o mal enfocada xD (habilité la opción para que todos puedan dejar comentario, tanto anónimos como usuarios, es q desconocía como funcionaba esto xD)
Como se supone q aquí no se pueden contestar reviews, las respuestas a éstos están en mi profile.
Muchas gracias y hasta el próximo capítulo!! :P
